ONU optimista para ganar la batalla al hambre
FAO, ITALIA , 4 de junio de 2008. Imperturbable en su obligada diplomacia, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, se mostró hoy optimista para ganar la batalla mundial contra el hambre pese al escepticismo de los países en vías de desarrollo.
Acompañado por Jacques Diouf, director de la agencia de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO), y otros funcionarios, Ban admitió que son muchos los problemas que desataron la crisis de los precios.
“No podemos fracasar. Es una lucha que no podemos perder, el hambre crea inestabilidad y tenemos que reaccionar unidos e inmediatamente. Nadie, ni los más poderosos, pueden resolver el asunto individualmente", señaló.
En su presencia, delegaciones de 193 países toman parte en la Cumbre sobre Seguridad Alimentaria, Retos del Cambio Climático y la Bioenergía que concluirá mañana, al parecer con un documento que será sometido a la aprobación de la Asamblea General de la ONU.
El principal responsable de la ONU subrayó que el plan de acción debe ponerse en marcha urgentemente. “Millones de personas no esperan, tenemos que vencer a este enemigo devastador, la hambruna”.
En las próximas semanas daremos los primeros pasos de ayuda emergente a 20 naciones muy vulnerables que requieren nuestro apoyo inmediato, en tanto en unos tres meses haremos lo mismo con otros 20 países, anunció.
“Es una cuestión que afecta todo el mundo, consumidores y campesinos. Invito a los dirigentes del mundo a comprometerse aquí en Roma a luchar contra el hambre conjuntamente con los países y las organizaciones de la sociedad civil”, anotó.
Interrogado sobre el impacto de los biocombustibles y las inequidades del comercio mundial, Ban reconoció que se cuentan entre las causas de la situación actual de hambruna en varios territorios.
“Sobre los biocarburantes, hay que investigar más para saber sus alcances, y en torno al comercio es cierto que son necesarias medidas para frenar los desequilibrios en las exportaciones y los excesivos aranceles a ciertas importaciones”, precisó.
Diouf, por su parte, aprovechó la ocasión para hacer un anuncio que según sus propias palabras “llena de optimismo y abre otra puerta a la esperanza”.
En una carta recibida aquí, el Banco Islámico para el Desarrollo (IDB, siglas en inglés) se comprometió a entregar mil 500 millones de dólares en los próximos cinco años para que los más afectados puedan hacer frente a la crisis.
“Con ese fondo, el IDB quiere contribuir a la entrega de semillas, fertilizantes y alimentos para los animales en las regiones donde se había descuidado por completo la inversión en la agricultura”, destacó Diouf.( Cubaminrex- PL ).