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Nota Verbal

La Misión Permanente de Cuba ante la Oficina de las Naciones Unidas y los Organismos Internacionales con sede en Suiza saluda a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y tiene el honor de hacer referencia a la nota de esa Oficina fechada el 8 de julio de 2008, mediante la cual se invita nuestro Gobierno a presentar opiniones u observaciones en virtud de la resolución 8/13 del Consejo de Derechos Humanos, titulada “Eliminación de la discriminación en contra las personas afectadas por lepra y de su familia”.

Al respecto, la Misión Permanente de Cuba tiene a bien trasladar los comentarios siguientes:

Cuba desea expresar su preocupación por la negativa influencia que ejerce la pobreza sobre los países del Sur. La mayoría de las afectaciones en materia de salud y, en particular, de enfermedades como la lepra están causadas por las condiciones vinculadas con la pobreza.

En consecuencia, constituye un imperativo cambiar la desigualdad imperante en el actual orden económico internacional. Los injustos desequilibrios en la distribución global de recursos relacionados con la salud, tal y como reflejan datos publicados recientemente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) revelan que menos de un 20% de la población mundial, en su mayoría de los países más ricos, consume aproximadamente el 90% de los recursos destinados a la salud. Por su parte, las regiones más pobres, como África y el Sudeste asiático, que representan el 37% de la población mundial sólo consumen el 2% de los recursos mundiales destinados a la salud .

Cuba considera que el disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental es un derecho humano fundamental, por lo cual la salud está situada en el centro de sus prioridades, en especial la atención a los enfermos de lepra y sus familiares.

La garantía de atención médica gratuita a toda la población cubana, sin ningún tipo de distinción, se convirtió en uno de los paradigmas sociales fundamentales de Cuba, desde los primeros momentos del triunfo de la Revolución.

La implementación en Cuba del Primer Programa de Prevención y Control de la Lepra data desde 1962, e incluyó como premisa fundamental el trabajo de sensibilización a la población a favor del respeto hacia los derechos individuales de las personas afectadas por esta enfermedad.

El Sistema de Salud Pública Cubano es universal, gratuito, accesible e integral para todos los cubanos, lo cual permite que los enfermos de lepra tengan derecho a un diagnóstico y el correspondiente tratamiento en cualquier lugar del país. La terapia multidroga es aplicada al 100 % de la prevalencia del país y la misma es donada por OMS.

Las actividades del Programa de Lepra están descentralizadas e integradas en la Atención Primaria de Salud lo que garantiza el acceso al tratamiento en su comunidad y permite mantener un contacto estrecho entre los servicios de salud, la comunidad, los enfermos de lepra y sus familiares.

El enfermo de lepra participa plenamente en la sociedad cubana. Tiene establecida su identidad social, manteniendo su papel y funciones normales en la sociedad.

En Cuba, para los enfermos de lepra y sus familiares no hay restricciones en esferas como la educación o el empleo. No existe medida jurídica o reglamentaria que pueda menoscabar los derechos individuales o colectivos de las personas afectadas por la lepra y sus familiares. Tampoco existen medidas especiales que aumenten los prejuicios contra la enfermedad y que contribuyan a que las personas con lepra no soliciten la atención médica correspondiente.

Los requerimientos de las personas afectadas de lepra son atendidos en el contexto de la sociedad que ofrece a todos sus miembros una vida digna.

Las leyes, reglamentos y otras medidas aplicadas por el Estado cubano disponen las garantías necesarias para que las personas afectadas por lepra no reciban ningún tipo de discriminación y puedan disfrutar de los mismos derechos que cualquier otro ciudadano. Es decir, todo enfermo de lepra y sus familiares tienen derecho —por mandato constitucional— a recibir atención médica y educación de forma gratuita, a disfrutar de los beneficios del Sistema de Seguridad y Asistencia Social, a un trabajo, así como a participar en todas las actividades que sus condiciones físicas e intelectuales le permitan.

Las afectaciones en el sector de la salud pública cubana, como consecuencia del férreo bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos durante más de cuatro décadas se calculan en más de 25 millones de dólares, lo cual ha incidido, entre otras cuestiones, en la atención adecuada a las personas enfermas de lepra.

No obstante, a pesar de tener limitado el acceso al 50 % de los nuevos medicamentos que se producen en el mundo al ser fabricados por empresas norteamericanas o sus subsidiarias, Cuba logró la eliminación de la lepra como problema de salud pública a nivel nacional, al alcanzar una tasa de prevalencia inferior a 1 por 10 mil habitantes. Actualmente, todas las provincias del país mantienen la lepra prácticamente eliminada, aunque continúan detectándose nuevos casos. En ese sentido, existe una política de control permanente y se mantiene la capacidad técnica del personal sanitario garantizando diagnósticos de calidad y notificación de casos.

La Misión Permanente de Cuba ante la Oficina de las Naciones Unidas y los Organismos Internacionales con sede en Suiza, aprovecha la ocasión para reiterar a la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos el testimonio de su consideración.

Ginebra, 18 de septiembre del 2008

 

 

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