Declaración del Delegado de Cuba, Resfel Pino Álvarez, antes de la adopción del proyecto de resolución titulado “Objetivos voluntarios de derechos humanos”. Ginebra, 24 de septiembre de 2008
Sr. Presidente:
Aprovechando esta fase de comentarios generales, mi delegación desea realizar una declaración con relación al proyecto de resolución titulado “objetivos voluntarios de derechos humanos”, que procederemos a adoptar en breve.
Primero que todo, quisiéramos felicitar sinceramente el liderazgo de la delegación de Brasil en la promoción de este importante tema, y agradecer el amplio proceso de consultas realizado, que permitió lograr un resultado de consenso.
Señor Presidente:
Cuba reconoce el valor de la Declaración Universal como documento fundacional, del cual emanaron posteriormente importantes instrumentos en materia de derechos humanos. Sin embargo, también reconocemos que este documento, fruto de las realidades de la época en que se adoptó, tiene importantes vacíos y lagunas al no incluir reivindicaciones claves como el derecho al desarrollo, el derecho de los pueblos a la libre determinación, el derecho a la paz, los derechos de solidaridad, el derecho a vivir en un medio ambiente sano, entre otros derechos colectivos o de tercera generación a los cuáles mi país otorga una importancia especial, y muchos de los cuáles quedaron más claramente reflejados con posterioridad, entre otros instrumentos, en la Declaración y el Programa de Acción de Viena, cuyo 15 aniversario también estamos conmemorando este año.
En este sentido, mi delegación acoge con beneplácito el hecho de que el proyecto que procederemos a adoptar incluye una clara reafirmación de las disposiciones de la Declaración y el Programa de Acción de Viena. También apreciamos la inclusión de elementos de especial importancia para los países en desarrollo, tales como el fortalecimiento de la capacidad para combatir el hambre y la pobreza a través de la cooperación internacional, así como la plena realización del derecho al desarrollo.
Al mismo tiempo, hubiéramos deseado que como parte de este proceso se hubieran incluido referencias claras a otros temas de gran importancia para Cuba y para el conjunto de los Países en desarrollo, que han sido reconocidos en otros importantes documentos. En particular, nos referimos al derecho a la libre determinación e independencia de los pueblos, a la urgencia de poner fin a las situaciones de ocupación extranjera, a la imperatividad de suprimir las ilegales medidas coercitivas unilaterales, que afectan el disfrute de los derechos humanos en varias partes del mundo, y a la necesidad de continuar promoviendo el derecho a la solidaridad internacional.
Es una pena que en el 60 aniversario de la Declaración Universal el Consejo de Derechos Humanos no aproveche la oportunidad del lanzamiento de los objetivos voluntarios de derechos humanos para reafirmar la vigencia e importancia de estos temas.
Sin embargo, Cuba continuará trabajando firmemente, junto a los países en desarrollo, para hacer realidad aquella frase incluida en el párrafo 5 de la Declaración de Viena, según la cual “(…) la comunidad internacional debe tratar los derechos humanos en forma global y de manera justa y equitativa, en pie de igualdad y dándoles a todos el mismo peso (…)”.
Muchas gracias.