Declaración Jorge Ferrer, Ministro Consejero de la Misión Permanente de Cuba en Ginebra sobre la sección 211 ante el Organo de Solución de Diferencias de la OMC.
21 DE OCTUBRE DE 2008
Señor Presidente,
Hemos revisado el informe de situación presentado por los Estados Unidos de América acerca de este diferendo, con fecha 10 de octubre de 2008.
Si tenemos en cuenta que un informe de situación debe comunicar a este Órgano los progresos realizados en la aplicación de las recomendaciones o resoluciones, tendríamos que preguntarnos ¿qué sentido tiene este documento?. Mes tras mes, durante más de 6 años, el Gobierno de los Estados Unidos de América ha repetido exactamente las mismas palabras, sin la más mínima intención de aproximarse a la verdad.
La Sección 211 se mantiene vigente y los proyectos legislativos que se han propuesto derogarla, no han prosperado. Cuba, que como todos conocen, tiene gran interés en este litigio, ha actualizado periódicamente en estas reuniones cuáles han sido las propuestas legislativas bipartidistas.
El año pasado se presentaron cinco propuestas relacionadas con la Sección 211, basadas en proyectos ya conocidos. De estas cinco, solo tres se proponían la derogación. Ninguna ha sido aprobada aún por el Congreso de ese país y los Estados Unidos de América no han podido aportar ni un solo hecho o prueba que demuestre lo contrario.
Señor Presidente,
Resulta asombroso que sea a los Estados Unidos de América quien debamos recordar la importancia de cumplir con un Acuerdo que salvaguarda los derechos de propiedad intelectual. Estos son derechos privados, cuyos principales beneficiarios son las compañías estadounidenses y de otros países desarrollados, por ser los titulares de la abrumadora mayoría de las marcas y patentes.
Los medios de prensa de los Estados Unidos de América han reflejado en los últimos días, en medio de la crisis que está sacudiendo a los mercados financieros, que la protección de los derechos de propiedad intelectual es clave. Pura retórica cuando se trata de los derechos de propiedad intelectual de los demás. Aún así, mantienen en vigor un ordenamiento jurídico que es contrario al Acuerdo que protege por excelencia estos derechos a nivel multilateral.
La Sección 211 atenta contra derechos de titulares de marcas cubanas y va más allá, facilitando la venta de productos con signos como HAVANA CLUB por la conocida compañía Bacardí.
Se propicia así el comercio de mercancías fraudulentas, creándose un precedente negativo, sobre todo para aquellos actores del comercio que se han tomado muy seriamente la lucha contra la falsificación.
Señor Presidente,
Por último, vale que pensemos todos los Miembros una vez más en la eficacia de este mecanismo de solución de diferencias, que requiere con urgencia profundas reformas. La sección 211, es uno entre otros casos que llevan años en la agenda de este Órgano y que se mantienen sin resolver, contraviniendo Acuerdos jurídicamente vinculantes para todos los Miembros.
Todos somos responsables frente a esta situación de impunidad. Queda demostrada la incapacidad de este Órgano para hacer valer sus decisiones y los legítimos derechos de los titulares, en especial cuando el incumplidor es un Miembro del exclusivo club de los países desarrollados.
Estos incumplimientos de larga data terminarán por minar la credibilidad y la confianza en este Órgano de Solución de Controversias, en los acuerdos de la OMC y en el Sistema Multilateral de Comercio.
Es una responsabilidad colectiva preservar los objetivos y las instituciones que tanto tiempo y esfuerzo costaron construir. Es también una obligación colectiva exigir el cumplimiento incondicional y sin más dilaciones de las disposiciones de los Acuerdos y resoluciones de este Órgano aplicables a este caso.
Muchas gracias.
(Cubaminrex- Embacuba Ginebra)