Declaración de Claudia Pérez Alvarez, representante de la delegación de Cuba en la Tercera Comisión temas 65 A), B) y 66: Eliminación del Racismo y la Discriminación Racial, Aplicación Integral y Seguimiento de la Declaración de Durban y su Programa de Acción; Derecho de los Pueblos a la Libre Determinación.
Nueva York, Lunes 3 de Noviembre de 2008.
Señor Presidente:
Mi delegación se asocia con la intervención de Antigua y Barbuda a nombre del G 77 y China.
Señor Presidente:
La democracia y la realización efectiva de los derechos humanos no pueden coexistir con el racismo y la discriminación racial. A pesar de la demostración científica de que no existen razas superiores sino por el contrario una sola e indivisible, hoy se siguen discriminando razas, etnias, naciones y minorías enteras, en particular después de los trágicos sucesos del 11 de septiembre de 2001.
Esa tendencia se ha reforzado con el ascenso al poder de partidos derechistas en países desarrollados que han adoptado programas xenófobos y anti-inmigrantes por lo que civilizaciones y religiones como la islámica, están siendo demonizadas por los centros de poder en el Norte y sus grandes medios de comunicación, con un claro sustento ideológico y motivaciones de dominación imperialista.
El racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, se observan en los intentos por legitimar intelectualmente esas manifestaciones, se aprecia en los aeropuertos; en el deporte e incluso en la difusión de ideas basadas en la superioridad y el odio racial que se justifican en virtud de la libertad de expresión.
Todo ello se refleja en las leyes antiterroristas y anti-inmigrantes adoptadas por los países industrializados que facilitan la arbitrariedad de la autoridad pública. En este sentido, resulta altamente preocupante la llamada directiva de retorno adoptada por la Unión Europea.
Las consecuencias de mentalidades sustentadas en la supuesta superioridad de una raza sobre otra, se ven hoy claramente en Estados Unidos, donde abundan las organizaciones de corte neofascista, donde son afro-americanos la inmensa mayoría de la población penal, los que carecen de seguridad social y los que fueron víctimas del huracán Katrina. En este país siguen siendo discriminados los indígenas así como los inmigrantes que edificaron esta nación con el sudor del trabajo a pesar de que hoy se les caza en la frontera Sur. Ni que hablar de los detenidos en la ilegal base naval de Guantánamo que sólo por su apariencia física o la religión que profesan, se encuentran detenidos arbitrariamente en ese campo de concentración.
Ante esta cruel realidad, urge lograr la plena implementación de la Declaración y el Programa de Acción de Durban, así como la adopción de nuevas medidas prácticas para eliminar las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial e intolerancia. En ese sentido, esperamos que la Conferencia de Examen de Durban a celebrarse en abril de 2009 sea reflejo de la voluntad política renovada de los Estados miembros, en particular los países industrializados, en la lucha contra todos esos flagelos.
Sr. Presidente:
El ejercicio del derecho de los pueblos a la libre determinación es una condición previa para la realización de todos los derechos humanos, por lo que mientras persista la dominación y ocupación extranjeras no tendrá sentido hablar del respeto de esos derechos. Al respecto, Cuba exige la inmediata retirada de las fuerzas israelíes de todos los territorios árabes ocupados, incluida Palestina y el Golán sirio, así como el pleno respeto al derecho inalienable del pueblo palestino a establecer su propio Estado independiente y soberano. Cuba también respalda el derecho del pueblo de Puerto Rico a su libre determinación y espera que se pueda integrar a la comunidad de naciones libres del flagelo colonial.
La ilegal Base Naval de Estados Unidos en Guantánamo, tristemente notoria hoy por las torturas que allí se comenten, lacera profundamente la independencia, la soberanía y la integridad territorial de nuestra patria, por lo que el pueblo cubano seguirá exigiendo la devolución de esa parte de nuestro territorio usurpada de manera ilegal.
Cuba también rechaza la doctrina de la llamada “intervención humanitaria” que en estos días se disfraza con nuevos términos que son tan condenables como las violaciones al ejercicio del derecho a la libre determinación.
Cuba, con el copatrocinio de otros países, presentará nuevamente un proyecto de resolución sobre la utilización de mercenarios que continúan actuando en el mundo y que incluye el tema de las actividades de ciertas empresas internacionales privadas de seguridad.
Sr. Presidente:
A lo largo de casi cinco décadas sucesivos gobiernos norteamericanos han cometido graves acciones contra el disfrute del derecho del pueblo cubano a la libre determinación, usando para ello desde una invasión mercenaria, la amenaza de una agresión nuclear, el diseño de numerosos planes para asesinar a sus principales dirigentes, hasta la impunidad otorgada a organizaciones como la Fundación Cubano-Americana que han ejecutado acciones terroristas contra mi país.
La explosión en pleno vuelo de un avión de Cubana de Aviación por el terrorista cubano Luis Posada Carriles en octubre de 1976 que causó la muerte de 73 civiles inocentes es sólo una de esas acciones. En la actualidad, el señor Posada Carriles, entrenado por la CIA, camina impunemente por las calles de este país.
Sin embargo, están presos arbitraria e injustamente en este país durante ya 10 años los cubanos Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Fernando González, Antonio Guerrero y René González, por luchar contra el terrorismo y las acciones organizadas por grupos de mercenarios anti-cubanos basificados en Miami, Florida contra Cuba. El juicio amañado y la falta de imparcialidad del tribunal que los juzgó, exigen la realización de un nuevo juicio. Miles de personas en el mundo se han solidarizado con la causa de estos Cinco Héroes cubanos y exigen su inmediata liberación. Apelamos a todas las personas honestas dentro y fuera de las Naciones Unidas para que se sumen a la inmediata liberación de estos cubanos.
Finalmente, Cuba reafirma la voluntad del pueblo cubano de defender hasta la última gota de sangre su derecho a la libre determinación, conquistado tras una dura lucha de más de cien años.
Muchas gracias.
(Cubaminrex – EmbaCuba ONU)