Conferencia Regional para América Latina y el Caribe Preparatoria de la Conferencia de Examen De Durban
TEMA 5 c)
INDENTIFICACION DE BUENAS PRÁCTICAS EN LA LUCHA CONTRA EL RACISMO, LA DISCRIMINACION RACIAL, LA XENOFOBIA Y LAS FORMAS CONEXAS DE INTOLERANCIA
BRASILIA, 17-19 DE JUNIO DEL 2008
Sr. Presidente:
Luego de su triunfo, el 1ro de enero de 1959, la Revolución cubana estableció entre sus prioridades la lucha contra el racismo y cualquier forma de discriminación, dando inicio a un profundo proceso de transformaciones políticas y socio-económicas, a fin de eliminar los vicios y estereotipos heredados de siglos de políticas sustentadas —entre otras cosas— en concepciones discriminatorias, segregacionistas y racistas. Se institucionalizó un marco jurídico y constitucional que garantiza la plena igualdad de todos los ciudadanos, sin discriminación de ninguna naturaleza, en todas las esferas de la sociedad, y se activaron un sinfín de programas dirigidos a potenciar la igualdad, mediante la redistribución de la riqueza, la creación de empleos, la universalización de la enseñanza y el acceso a los servicios sociales básicos de forma gratuita. Dichos programas fueron concebidos para la integración social y el desarrollo de las capacidades de aquellos sectores de la población históricamente desfavorecidos.
La Constitución Cubana, en su artículo 43, consagra el derecho de todo ciudadano de ejercer todos los derechos reconocidos en ella, sin distinción de raza, color de la piel, sexo, creencias religiosas, origen nacional y cualquier otra lesiva a la dignidad humana. La Constitución y la Ley Electoral (Ley No. 72), amparan a todos los cubanos mayores de 16 años, sin discriminación de ningún tipo, a participar en la dirección del Estado.
Todo acto que se inspire en ideas o teorías basadas en la superioridad de una raza o de un grupo de personas de determinado color u origen étnico, o que pretenda justificar o promover el odio racial o la discriminación racial, cualquiera que sea su forma, es sancionado por la legislación penal cubana.
Nuestra Ley de Asociaciones, impide la creación de asociaciones racistas y segregacionistas. Sólo se autoriza la constitución de asociaciones cuando sus objetivos sean compatibles con los principios de amistad, solidaridad e igualdad de los seres humanos.
El Artículo 109 de la Ley de procedimiento penal impone a la Fiscalía la obligación de garantizar que se respete la dignidad del ciudadano. La Fiscalía cuenta con una Dirección de Atención a los Derechos de los ciudadanos, la cual es la encargada de tramitar y dar respuesta a las quejas y reclamaciones que se le formulen sobre presuntas violaciones de la legalidad, donde se incluyen actos discriminatorios prohibidos por ley. A su vez, existen otros mecanismos institucionales para presentar las quejas de los ciudadanos cubanos respecto a algún caso en que consideren que sus derechos son violados.
Hemos logrado importantes avances en la solución de los diferentes problemas incluidos en el programa de acción aprobado en la Conferencia de Durban, a partir de la ejecución de planes y proyectos que benefician a toda la población en su conjunto, sin establecer condicionamientos de ninguna clase y basados en la equidad de oportunidades, entre los que se pueden mencionar: la escolarización de toda la población en edad escolar; la universalización de la educación superior con sedes universitarias en todos los municipios del país; programas de salud totalmente gratuitos que llegan a toda la población; programas de asistencia social, deportes y cultura para todos los segmentos de la sociedad; y programa acelerado de construcción de viviendas.
El sistema educacional cubano, después del triunfo de la Revolución, se institucionalizó y perfeccionó sobre la base de los valores de igualdad, equidad, no discriminación, solidaridad, el respeto a todas las personas, entre otros principios.
En todos los niveles de enseñanza se profundiza en la sistematización de la formación de valores en los estudiantes. En los programas de curso se incluyen temáticas de valor educativo, entre las que se destacan, las formas de participación del pueblo en la dirección de la sociedad, el pleno ejercicio de la igualdad, la erradicación de toda forma de discriminación racial o de género, y los valores morales de la sociedad cubana, tales como: el humanismo, la solidaridad, el honor, la dignidad, la modestia, la sencillez, etc.
En los últimos años, en los programas de lo que denominamos “Batalla de Ideas”, se hizo un llamado a los jóvenes sin vínculo laboral a reinsertarse al sistema educacional cubano. Decenas de miles de jóvenes cubanos, sin distinción de raza, color de la piel, género, creencia religiosa, política, etc., se incorporaron a las aulas, en un programa de nivelación académica con el derecho y la oportunidad en el futuro de cursar una carrera universitaria.
Los medios de difusión masiva en Cuba —al ser propiedad del Estado— tienen una política editorial dirigida a combatir cualquier forma de discriminación. Dentro de sus programaciones fomentan valores humanistas, de solidaridad y no discriminación; convirtiéndose en verdaderas herramientas de promoción y educación de los derechos humanos.
Cuba considera que las políticas y programas que ha aplicado en los 50 años de Revolución, han tenido un impacto real en el fomento de una sociedad equitativa y justa. Todo ello a pesar de las limitaciones de recursos disponibles consecuencia del negativo impacto del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba, así como de aquellos obstáculos que se derivan del injusto orden económico internacional imperante que afectan especialmente a los países del Sur.
A pesar de lo anterior, todos los cubanos, independientemente del color de su piel o descendencia, y sin discriminación de ningún tipo, tienen asegurado el acceso universal y gratuito a servicios sociales básicos como la educación y la salud, y a uno de los sistemas de protección social de más amplia cobertura en todo el mundo. En nuestro país, ha sido erradicada cualquier forma o manifestación de racismo o discriminación racial de carácter institucional a nivel de toda la sociedad y los cubanos sin excepción, sean afro-descendientes, mestizos, de descendencia asiática, europea o cualquier otra, gozan sin discriminación alguna de los mismos derechos.
Sr. Presidente:
La contribución de Cuba a lucha contra el racismo y la discriminación racial ha rebasado el marco de nuestras fronteras. Cientos de miles de cubanos participaron en numerosas misiones solidarias de carácter internacionalista. Cuba apoyó las luchas contra el colonialismo y el apartheid en el hermano continente africano. Han estudiado y siguen estudiando en Cuba, en especialidades como la medicina, miles de profesionales de numerosos países de África, Asia y América Latina, entre ellos, decenas provenientes de sectores que han sido marginados y discriminados históricamente, como la comunidad afro-americana.
De hecho, Cuba, bajo el paradigma de que “Un mundo mejor es posible”, ha ofrecido y enviado profesionales cubanos a brindar de manera solidaria sus servicios a diversas partes del mundo. Los hijos del pueblo cubano se entregan modesta y desinteresadamente a la realización de los derechos humanos de millones de personas en los más de 100 países a los cuáles hoy llega la solidaridad de más de 42 mil médicos, enfermeras, maestros, entrenadores deportivos, ingenieros y técnicos cubanos. El pueblo cubano ha formado gratuitamente en sus universidades a miles de jóvenes procedentes de 118 países y ha devuelto la visión a más 700 mil personas de 31 países.
Muchas gracias.
(Cubaminrex- DAM)