Intervención del Embajador Rodolfo Benítez Verson, Encargado de negocios a.i de Cuba ante las Naciones Unidas, en el plenario de la Asamblea General, en ocasión de adoptarse la resolución sobre el derecho humano al agua y al saneamiento. Nueva York, Julio 28, 2010.
Señor Presidente:
La resolución que acabamos de adoptar, contenida en el documento L.63 Rev.1, marca un momento histórico. Por primera vez la Organización de Naciones Unidas reconoce el derecho al agua potable y al saneamiento como un derecho humano esencial.
La cuestión del agua se encuentra en el centro mismo de la supervivencia de la humanidad.
Mientras hacemos discursos en esta sala, existen en nuestro planeta más de 884 millones de personas sin acceso a fuentes de agua potable y 2 600 millones de personas, de ellos casi 1000 millones de niños, no tienen acceso a servicios de saneamiento básico.
Si no actuamos con rapidez y eficacia, más de 3.000 millones de personas sufrirán en el año 2025 las consecuencias de la escasez de agua.
Cuba, que desde 1995 alcanzó el objetivo de desarrollo del milenio referido al uso del agua potable y el saneamiento, considera que el acceso al agua constituye un derecho humano fundamental.
Al mismo tiempo que reafirmamos el derecho soberano de cada país a regular en su territorio el agua en todos sus usos y servicios, consideramos importante que los Estados realicen esfuerzos en todos los niveles para hacer efectivo este derecho para sus habitantes.
Los países en desarrollo requieren del apoyo de la comunidad internacional para lograr estos objetivos.
Señor Presidente:
La internacionalización del problema del agua hace imprescindible que las Naciones Unidas se conviertan en el principal foro para debatir y alcanzar acuerdos sobre el tema del agua y el saneamiento.
Es por ello que Cuba saluda que la Asamblea General, órgano de representación universal, haya aprobado por una amplia mayoría esta importante resolución en el día de hoy, tras un extenso proceso negociador, caracterizado por la transparencia y la inclusividad.
El texto aprobado toma en cuenta las propuestas presentadas por diversas delegaciones y logra un balance adecuado.
La resolución adoptada no contradice ni prejuzga de ninguna a manera, sino que complementa y refuerza, el proceso de discusiones que sobre el tema del agua y el saneamiento se lleva a cabo en el Consejo de Derechos Humanos.
La resolución permite enfocar adecuadamente el tema desde la perspectiva del impacto de la falta de agua potable y el saneamiento en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Quisiera concluir trasladando el aprecio y reconocimiento de Cuba al Estado Plurinacional de Bolivia por su liderazgo en este tema. Ese hermano país tomó la iniciativa de promover el debate de este importante tema ante la Asamblea General y sus esfuerzos incansables han sido claves en la adopción de esta histórica resolución en el día de hoy, que Cuba saluda.
Muchas gracias.
(Cubaminrex – Misión ONU)