Respuesta de Cuba a la Resolución de la Asamblea General de la ONU sobre la Segunda Década Internacional por la Erradicación del Colonialismo.
Aunque el mes de diciembre de 2010 marcará el fin del Segundo Decenio de las Naciones Unidas para la Eliminación del Colonialismo, la causa de la descolonización es y debe seguir siendo una prioridad de las Naciones Unidas, pues aún están pendientes de cumplimiento muchos de los objetivos de la ONU en esa materia.
Todos los Estados miembros de esta Organización tenemos la obligación de trabajar de buena fe para que los territorios no autónomos que aún existen puedan ejercer su derecho inalienable a la libre determinación. El trabajo del Comité Especial de Descolonización deriva directamente de lo dispuesto en la Carta de las Naciones Unidas, la que todos y cada uno de nosotros se ha comprometido a respetar y hacer cumplir.
El Comité Especial de Descolonización, como órgano especializado de las Naciones Unidas para el examen del tema, ha estado llevando a cabo un trabajo muy serio y permanente para lograr cumplimentar su mandato, en el cual Cuba ha trabajado de forma permanente e intensa para contribuir a la consecución de sus objetivos.
El Comité ha continuado e intensificado el diálogo y la cooperación con las Potencias Administradoras, los Representantes de los territorios no autónomos y los Estados miembros.
El envío de misiones visitadoras a los Territorios No Autónomos y la celebración de Seminarios Regionales, continúan siendo un claro ejemplo de algunas de las prácticas exitosas que ha estado llevando a cabo el Comité de Descolonización en los últimos años. Las mismas han contribuido y seguirán contribuyendo a incrementar la capacidad de la Naciones Unidas para ayudar a los pueblos de esos territorios a alcanzar los objetivos contenidos en la resolución 1514 (XV).
Los resultados de los Seminarios Regionales sobre Descolonización evidencian la utilidad de estos foros para la participación activa de representantes de territorios no autónomos y contribuyen a movilizar a la opinión pública internacional, a fin de que preste apoyo y asistencia a los pueblos de éstos territorios.
Sin embargo, para lograr la completa eliminación del colonialismo, no basta con el papel serio y paciente que caracteriza la acción del Comité de Descolonización, órgano que actualmente trabaja de manera concienzuda para reactivar y fortalecer sus mecanismos de trabajo. Tampoco son suficientes por sí solos los esfuerzos y buenas intenciones de la gran mayoría de los Estados miembros de la ONU.
La causa de la descolonización requiere, además, del pleno apoyo de las Potencias Administradoras.
Resulta inaceptable que ciertos países, bajo el pretexto de hacer más “eficiente” a la ONU, pretendan poner en duda la vigencia de la causa de la descolonización e, incluso, llegan a cuestionar la propia existencia del Comité Especial de Descolonización. Resulta preocupante, además, que determinadas Potencias Administradoras continúen negándose a cooperar con el Comité Especial de Descolonización, desconociendo las obligaciones que, en tal sentido, se derivan de la Carta de las Naciones Unidas y de múltiples resoluciones de la Asamblea General.
Para Cuba tiene particular significación que por 11 años consecutivos el Comité ha adoptado por consenso una resolución que reconoce el derecho inalienable del pueblo de Puerto Rico a la libre determinación y la independencia, en virtud de la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General, en la que se solicita a ese augusto órgano que debata de manera amplia y en todos sus aspectos la cuestión de Puerto Rico.
El Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), en el que Cuba tiene una activa participación, también ha expresado ante el Comité de Descolonización su convicción de que la cuestión de Puerto Rico es un caso colonial e hizo un llamado al Gobierno de los Estados Unidos para que asuma su responsabilidad de acelerar un proceso que permita al pueblo puertorriqueño ejercer plenamente su derecho inalienable a la libre determinación y la independencia. El MNOAL ha insistido, además, en la necesidad de una pronta aplicación de las resoluciones sobre el caso colonial de Puerto Rico adoptadas por el Comité Especial de Descolonización.
Puerto Rico es y seguirá siendo una nación caribeña y latinoamericana. A pesar de los más de 100 años de dominio colonial por parte de los Estados Unidos, el pueblo puertorriqueño nunca ha cejado en su valiente y difícil lucha por el ejercicio de su legítimo derecho a la soberanía e independencia. Esa es la explicación por la cual suman ya 29 las resoluciones y decisiones sobre la cuestión de Puerto Rico adoptadas por el Comité Especial de descolonización durante los últimos 40 años.
Las Naciones Unidas han reafirmado también que el conflicto en el Sahara Occidental es una cuestión de descolonización, que se incluye en el ámbito de la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General y, por tanto, está bajo la responsabilidad directa de las Naciones Unidas. El pueblo saharaui tiene derecho a determinar su propio futuro.
Es muy importante que el proceso de negociaciones continúe, con miras a lograr una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable, que conduzca a la libre determinación del pueblo del Sahara Occidental, en el contexto de acuerdos compatibles con los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas y la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General.
Igualmente, Cuba reitera su irrestricto apoyo al legítimo derecho de la República Argentina en la disputa de soberanía relativa a las Islas Malvinas, que constituyen parte del territorio nacional de ese hermano país latinoamericano. En ese contexto, es muy importante lograr una solución negociada, justa y definitiva a la cuestión de las Malvinas, en el plazo más breve posible.
Cada año la Asamblea General adopta resoluciones relativas a las facilidades de estudio y formación profesional ofrecidas por los Estados miembros a los habitantes de los territorios no autónomos. A pesar de nuestra condición de país en desarrollo y de nuestros escasos recursos, Cuba ha ofrecido becas de estudio a los habitantes de los territorios no autónomos y nos satisface haber graduado más de 2 mil de ellos en nuestras escuelas y universidades.
Por otra parte, el ECOSOC ha adoptado reiteradamente, con el respaldo de la amplia mayoría de los Estados, una resolución presentada por Cuba sobre el apoyo a los territorios no autónomos por parte de los organismos especializados y las instituciones internacionales relacionadas con las Naciones Unidas. Los territorios no autónomos pueden obtener considerables beneficios como resultado del apoyo que estos organismos puedan brindarle. Algunos avances se han logrado, pero aún falta mucho por hacer.
Cuba se complace de que la Asamblea General haya endosado por consenso la decisión tomada por el Comité Especial de Descolonización de la ONU, de celebrar el próximo mes de diciembre el 50 aniversario de la resolución 1514 (XV). Para Cuba reviste especial importancia la conmemoración del cincuenta aniversario de esta histórica resolución, que ha sido emblemática para las Naciones Unidas y para la causa de la descolonización en particular.
Desde su adopción en 1960, más de 80 países se han independizado y han pasado a formar parte de la comunidad de miembros de las Naciones Unidas y, lo que es aún más importante, han ejercido su genuino derecho a la libre determinación.
Esta celebración pone de relieve la importancia de que todos los Estados miembros de la ONU aunemos nuestros esfuerzos para lograr que los territorios que no han podido ejercer aún su genuino derecho a la libre determinación, lo hagan en el menor plazo posible.
En ese sentido, Cuba reitera su más firme compromiso con la causa de la descolonización y exhorta a todos los Estados miembros a continuar trabajando, de manera conjunta, para que el flagelo del colonialismo sea extinguido definitivamente.
La Misión Permanente de la República de Cuba ante las Naciones Unidas aprovecha la ocasión para trasladar a la Unidad de Descolonización del Departamento de Asuntos Políticos de la Secretaría el testimonio de su más alta consideración.
Nueva York, 19 de agosto de 2010