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Intervención del embajador Rodolfo Benítez Verson, encargado de negocios a.i de Cuba ante las Naciones Unidas, en la clausura de la Octava Conferencia de Examen del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares. Nueva York, 28 de mayo de 2010.

Señor Presidente:

En esta jornada final de la Conferencia de Examen, en nombre de la delegación cubana permítame trasladarle a Usted y a su equipo de trabajo nuestro reconocimiento y aprecio por los incansables esfuerzos desplegados. Usted ha cumplido a cabalidad la difícil responsabilidad de presidir una Conferencia que todos sabíamos de antemano sería intensa y compleja.

Agradecemos igualmente a los Presidentes de las tres Comisiones Principales y sus órganos subsidiarios, y a la Secretaría, por su meritoria labor.

Señor Presidente:

Por razones obvias, la Conferencia de Examen generó una gran expectativa en la comunidad internacional. Para Cuba, se trataba de una oportunidad ideal para adoptar acciones concretas, tras demasiados años sin avances reales en la implementación del pilar de desarme nuclear del Tratado.

Nuestra delegación trabajó durante toda la Conferencia de manera activa y constructiva, guiados por nuestra posición de principio de que el desarme nuclear es y debe seguir siendo la máxima prioridad en materia de desarme.

Consideramos que los resultados de la Conferencia han sido mixtos. Las Conclusiones y Recomendaciones adoptadas incluyen modestos pasos de avance. Al mismo tiempo, lo acordado está aún lejos de lo que, en opinión de Cuba,  requiere el momento actual.

Las discusiones celebradas en la Conferencia y sus resultados finales, dejaron muy claro que continúa existiendo una gran distancia entre la retórica y las buenas intenciones que se repiten una y otra vez por parte de algunos Estados poseedores de Armas Nucleares y los compromisos y pasos que en realidad están dispuestos a asumir.  

Lamentamos que no se haya adoptado un documento de consenso dirigido a revisar la implementación del Tratado. Esa revisión era precisamente uno de los elementos principales del mandato de la Conferencia de Examen. La Conferencia ha tomado nota de su documento de revisión, en el entendido de que el mismo únicamente refleja la visión del Presidente sobre las discusiones celebradas y no representa el consenso de los Estados Partes.

Enfatizamos que el procedimiento utilizado en esta Conferencia en lo que se refiere a la revisión de la implementación del Tratado, no debe constituirse en un precedente y mucho menos convertirse en una práctica para el futuro, pues ello desvirtuaría el mandato de las Conferencias de Examen y desconocería nuestra responsabilidad de revisar periódicamente la implementación del Tratado.

El Plan de Acción sobre Desarme Nuclear adoptado contiene elementos positivos, pero es un Plan limitado e insuficiente. Varias de las acciones concretas propuestas y promovidas de manera intensa por Cuba y los países no alineados, han quedado reflejadas en el Documento Final únicamente como aspiraciones vagas y diluidas.

Hicimos todos los esfuerzos posibles para que el Plan de Acción incluyera un calendario con acciones bien definidas y se fijara el año 2025 como plazo máximo para lograr la total eliminación de las armas nucleares. Lamentablemente, ello no fue posible.

Entre otras, consideramos necesario señalar algunas  limitaciones importantes del Documento Final:

-        No se fijan plazos específicos de tiempo para llevar a cabo acciones de desarme nuclear.

-        No se incluye ninguna referencia a la necesidad de iniciar de inmediato negociaciones para la adopción de una Convención sobre Armas Nucleares.

-        No se asume un compromiso claro de detener el desarrollo y mejoramiento cualitativo de las armas nucleares.
-        No se exige el retiro inmediato de las armas nucleares de los Estados poseedores en el territorio de Estados que no las poseen.

-        No se asume un compromiso claro de negociar y adoptar, con carácter prioritario, un instrumento internacional jurídicamente vinculante de garantías de seguridad universales e incondicionales a los Estados No Nucleares por parte de los Estados Nucleares, respecto al uso o la amenaza del uso de las armas nucleares.

 

Señor Presidente:

El llamado enfoque paso a paso que algunos promueven y que se ha utilizado como argumento para diluir buena parte del lenguaje del Documento Final, no puede ser un pretexto para preservar el status quo y demorar indefinidamente la prohibición y eliminación total de las armas nucleares. El desarme nuclear no puede seguir siendo un objetivo continuamente pospuesto y condicionado.
Resulta simplemente inaceptable que en el mundo actual  continúen existiendo decenas de miles de armas nucleares, con capacidad para destruir el mundo varias veces. La sola existencia de tales armas y de las doctrinas que prescriben su  posesión y empleo, constituyen un grave peligro para la paz y seguridad internacionales.
Los resultados de la Conferencia han demostrado lo mucho que queda por avanzar. El Documento Final que hoy hemos adoptado y las acciones contenidas en el mismo, no garantizarán automáticamente, por sí solos, que tengan lugar progresos hacia el desarme nuclear.

No hay razones para el regocijo, pero tampoco es momento para el pesimismo y el desánimo. Los modestos progresos alcanzados en esta Conferencia de Examen deben servir de acicate para continuar trabajando en todos los foros posibles a favor del desarme nuclear y la plena aplicación de todas las disposiciones del TNP.

No podemos descansar hasta lograr un mundo totalmente libre de armas nucleares.

Muchas gracias


 

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