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aporte, en entrega inédita, responde a una demanda creciente y a
la conveniencia de enriquecer las visiones y el perfil de este sitio, órgano
digital de la política exterior cubana.
Los trabajos que aparezcan en esta sección reflejan el parecer de
sus respectivos autores y no necesariamente la posición oficial de
la Cancillería cubana.
BIENES
SIN RETORNO
Por Elsa Claro
Dicen que la escalada en los precios del petróleo obedece a factores
coyunturales y se cita la guerra en Iraq, las huelgas y anomalías
en Nigeria, la controversia legal en Rusia con la empresa Yukos y la expansión
económica de dos grandes naciones asiáticas: China e India.
Sin descartar que esos factores puedan incidir, sobre todo la resistencia
de los iraquíes y la imposibilidad norteamericana de resguardar los
oleoductos de la nación árabe que invadieron, al analizar
este asunto es necesario incluir otros elementos de no menor trascendencia.
Estados Unidos, digamos, sigue aumentando absurdamente su consumo y no tiene
la menor intención de limitarlo. Las refinerías y expendedores
del crudo son los que ganan mas con los precios altos. Es absurdo que un
bien natural no renovable se quede por debajo de las ganancias que genera
ese mismo recurso una vez procesado, pero esa ley no escrita actúa
desde siempre y en Washington la acogen con suicida alegría. En Nueva
York, -reportaban distintas agencias- el precio del petróleo ha sido
por estos días más de un 50% superior al de un año
atrás.
Las huelgas en Nigeria y los problemas que presenta su ya obsoleta industria
petrolera, debido a la corrupción que imperó en esos predios,
no son asunto nuevo. Hace rato que este país, sexto productor mundial,
se ve obligado a importar crudo de naciones vecinas porque no tiene suficiente
para su consumo nacional.
En lo que respecta a Yukos, desde que fuera puesto en la cárcel por
evasión fiscal Mijail Jodorkosvki, el hombre más rico de Rusia
y principal accionista de esa petrolera, se habla de inseguridades que en
la práctica no existen pues no ha dejado de bombear ni de distribuir
y las autoridades aseguran que los pedidos y compromisos se cumplen y mantienen
normalidad incluso hasta dentro de varios meses. Además, la Yukos
es responsable de apenas el 2% del crudo que se coloca en el mercado internacional.
A Venezuela la involucraron también en las razones de la subida de
los hidrocarburos y ciertamente con el voto favorable al movimiento bolivariano
en el referéndum que reafirmó en su puesto a Hugo Chávez,
hubo un descenso, pero apenas duró 24 horas.
En lo que respecta a una mayor demanda de China y la India movida porque
sus economías están ensanchándose y lo requieren, sería
interesante recordar que en la anterior crisis de precios ninguna de las
dos solicitaban las actuales cantidades y que tampoco había guerras
ni procesos perturbadores en naciones productoras y, sin embargo, los precios
del petróleo y sobre todo de las gasolinas, treparon de forma insensata.
Ahora el FMI anuncia un crecimiento mundial superior al sugerido por el
propio organismo a inicios de año. ¿Significa eso más
gasto de combustible y, según la tesis anterior, la consecuente subida?
Eso temen expertos alemanes quienes advirtieron sobre el impacto negativo
de las actuales y posibles futuras elevaciones de precios en las proyecciones
de progreso económico.
Los pronósticos apuntan a que la escalada continuará. Incluso
aunque Arabia Saudita, a pesar de que parece la única, según
algunos, amenazada por el terrorismo, tiene excedentes de combustible dispuestos
a ponerlos en el mercado. Otros que intentan explicar el problema aseguran
que jamás habrá petróleo barato otra vez debido a que
los niveles de explotación hacen que las fuentes conocidas hayan
llegado a un nivel que impide extracciones mayores so riesgo de que se agoten
en tiempo menor al estimado, sobre todo si los actuales índices de
despilfarro se mantienen.
Alí Rodríguez, presidente de la firma estatal Petróleos
de Venezuela, reconoce que el mundo paga una ”prima de guerra”
que agrega por lo menos cinco dólares al precio de cada barril y
la culpa de ello no es necesario decirlo. El ex secretario general de la
OPEP dijo recién que: ”Lo que más afecta es una intensísima
actividad especulativa en los mercados a futuro” y en mi criterio
personal es en ese otro detalle donde anda la médula del tema. Sin
considerarlo el único motivo y teniendo en consideración que
los capitales especulativos se mueven lo mismo para derribar monedas y arruinar
regiones completas (crisis de los tigres asiáticos ¿recuerdan?)
también lo hacen con respecto al petróleo.
Favorece esa ambición desmesurada y egoísta que la demanda
petrolera crece anualmente entre 1 y 1,5 millones de barriles diarios y
que pocos se ocupan de frenar el consumo. Los que vaticinan que habrá
un descenso a la tasa de unos 35 dólares el barril, no abundan y
no están muy convencidos de sus propios augurios, porque si admitirlo
de modo público, saben que las acciones para conservar de forma razonable
ese recurso natural ni siquiera pasan por la mente de quienes más
gastan.

