CUBA
EN LA 60 AGNU
DEBATES POR COMISIONES
Primera Comisión: Desarme y Seguridad Internacional
· Discurso del Representante Permanente de Cuba, Embajador Orlando Requeijo. Nueva York, jueves 6 de octubre de 2005.
Segunda Comisión: Asuntos Económicos
· Declaración del Luis Alberto Amorós, Representante de la Delegación de Cuba. Tema 53. Seguimiento y aplicación de los resultados de la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo. Nueva York, 13 de octubre de 2005
Tercera Comisión: Asuntos Sociales, humanitarios y culturales
· Declaración de Vilma Thomas, Delegada de Cuba ante la Tercera Comision. Tema 69:Promocion y proteccion de los derechos del niño. Nueva York, 17 de octubre de 2005.
· Declaración de la Embajadora Ileana Núñez Mordoche, Representante Permanente Alterna de Cuba ante las Naciones Unidas. Tercera Comisión, Temas 71 a y b): Aplicación de los instrumentos de derechos humanos; Cuestiones relativas a los derechos humanos, incluidos distintos criterios para mejorar el goce efectivo de los derechos humanos y las libertades fundamentales. Nueva York, 24 de octubre de 2004. También en Inglés
· Declaración de Vilma Thomas, delegada de Cuba. Temas 64 y 65. Adelanto de la mujer; Aplicación de los Resultados de la Cuarta Confererencia Mundial sobre la Mujer y del Vigésimo Tercer Periodo Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General titulado “La mujer en el año 2000: Igualdad entre los géneros, desarrollo y paz para el siglo XXI”. Nueva York, 12 de octubre de 2005.
· Declaracion del Representante de la Delegacion de Cuba, Luis Alberto Amoros Nuñez. Tema 107: Prevención del Delito y Tema 108: Fiscalización Internacional de drogas. Nueva York, 7 de octubre del 2005
· Declaración Jorge Cumberbatch Miguen, delegado de Cuba a la Tercera Comisión.Temas 61, 62, 63: Aplicación de los resultados de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social y del Vigésimo Cuarto Período Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General; Desarrollo Social, incluidas cuestiones relativas a la situación social en el mundo y a los jóvenes, el envejecimiento, las personas con discapacidad y la familia; seguimiento del año internacional de las personas de edad: Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento. Nueva York, 3 de octubre de 2005
Cuarta Comisión: Política Especial y de Descolonización
· Declaración del Embajador Rodrigo Malmierca, Representante de Cuba en la Cuarta Comision, en el Tema 33 sobre informacion. Nueva York, 14 de octubre de 2005.
· Replica de la integrante de la Delegacion Cubana, Vilma Thomas Ramirez a la Delegacion de Estados Unidos. Cuarta Comision en el Tema 33 sobre informacion.Nueva York, 14 de octubre de 2005.
· Declaración de la delegación de Cuba ante la VI comisión de la 60 AGNU. Ttema 29: "Cooperación Internacional para la utilización del espacio ultraterrestre con fines pacíficos". Nueva York, 18 de octubre de 2005.
· Declaración de la Embajadora Ileana Núñez, Representante Permanente Alterna de Cuba, ante la IV Comisión en los Temas 26, 34, 35, 36 y 37. Nueva York, 5 de octubre de 2005.
· Declaración del Embajador Rodrigo Malmierca, Representante de Cuba en la Cuarta Comision, en el Tema 33 sobre Información. Nueva York, 14 de octubre de 2005.
Sexta Comisión: Asuntos Jurídicos
· Intervención del Representante Permanente de Cuba, Embajador Orlando Requeijo Gual, en el Tema 108 “Medidas para eliminar el terrorismo internacional”, Nueva York, 6 de octubre de 2005.
Discurso del Representante Permanente de Cuba, Embajador Orlando Requeijo, en el Debate General de la Primera Comisión de la 60 AGNU.Nueva York, jueves 6 de octubre de 2005.
Señor Presidente:
La delegación de Cuba se suma a la declaración pronunciada el pasado lunes por el Embajador de Indonesia en nombre del Movimiento de Países No Alineados.
Señor Presidente:
Quisiera comenzar reafirmando la relevancia e importancia de esta Primera Comisión, sobre todo ahora que se impone realizar un profundo debate respecto a lo acontecido en los foros multilaterales sobre desarme y no proliferación durante el período que examinamos.
El pasado 16 de septiembre concluyó la Reunión de Alto Nivel del Plenario de la Asamblea General, adoptándose un documento final donde se omiten temas vitales para nuestros pueblos. Se ha denunciado el hecho de que, en las negociaciones finales, fuera excluida la mayor parte de los Estados Miembros de las Naciones Unidas.
Este procedimiento discriminatorio y nada transparente fue también aplicado al examen de los temas de la sección sobre desarme y no proliferación. El producto final de esa negociación no inclusiva fue decepcionante y lamentable pues se optó por eliminar dicha sección del documento final, en lo cual influyó decisivamente el rechazo de la delegación norteamericana a lenguajes donde se mencionaba la cuestión del desarme nuclear.
Lo anterior es particularmente preocupante si se tiene en cuenta que, en el actual mundo unipolar, siguen aumentando los gastos militares, principalmente a partir del vertiginoso crecimiento del presupuesto militar de la superpotencia, y se hace más notorio el hegemonismo, el unilateralismo, el intervencionismo -directo o encubierto-, la inseguridad para los países más débiles, así como el intento de validar la doctrina del uso preventivo de la fuerza.Por ello, se hace cada vez más necesario preservar el multilateralismo en las relaciones internacionales, basado en un estricto respeto a los principios de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional.
Es simplemente inaceptable que haya mil millones de analfabetos y 900 millones de hambrientos en el mundo, mientras los gastos militares se calcula que ascienden ya a un millón de millones de dólares. ¿Cuánto no podría avanzarse en el cumplimiento de los muy divulgados pero modestos Objetivos de Desarrollo del Milenio, si solo una parte de los esos colosales gastos militares se destinaran a la búsqueda de soluciones a los problemas asociados con el subdesarrollo y en la reducción de la brecha entre los países más ricos y los más pobres?
Señor Presidente:
Cuba continúa abogando firmemente por el desarme general y completo bajo estricto control internacional, y en particular demandamos la eliminación total de todas las armas de destrucción en masa. Cuba, junto al resto de los países que integran el Movimiento de Países No Alineados siempre ha otorgado una prioridad absoluta al desarme nuclear consciente del peligro que encierra la sola existencia de este tipo de armas para toda la humanidad.
Resulta contradictorio que algunos Estados sigan presionando, y de hecho forzando a otros, para hacer que la atención de la comunidad internacional se centre cada vez más en la no proliferación horizontal en detrimento del desarme nuclear a pesar de que todavía hay decenas de miles de armas nucleares que ponen en peligro la existencia misma de la humanidad.La cuestión de la proliferación en todos sus aspectos debe ser resuelta por medios políticos y diplomáticos, en el marco del Derecho Internacional, incluyendo la Carta de las Naciones Unidas.La única manera segura y efectiva de evitar la proliferación de armas de destrucción en masa es logrando su total eliminación.
La celebración en México, el pasado mes de abril, de la Conferencia Internacional de Estados Parte y Signatarios que establecen Tratados de Zonas Libres de Armas Nucleares marcó un momento trascendental. Cuba tuvo una participación activa y constructiva tanto en el proceso preparatorio, incluyendo la negociación de la Declaración Final adoptada, como durante las deliberaciones de esta importante Conferencia, de la cual ocupamos una de sus vicepresidencias. Lo anterior constituye otra muestra clara de que el Gobierno cubano continúa dando pasos concretos que reflejan su firme compromiso con el multilateralismo y su voluntad política de cumplir con todas las obligaciones contraídas como Estado Parte tanto del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP) como del Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina y el Caribe.
En mayo la Séptima Conferencia de Examen del TNP concluyó sin acuerdo respecto a sus temas sustantivos, lo cual es lamentable. Durante los debates y negociaciones realizadas en dicha Conferencia, se hizo evidente que algunas potencias nucleares continúan sin tener la voluntad política necesaria para lograr el objetivo de eliminar y prohibir para siempre las armas nucleares. Debo reiterar que para Cuba el TNP no constituye un fin en sí mismo, sino sólo un paso en el camino hacia el logro del desarme nuclear.
Cuba expresa con firmeza una vez más su rechazo a la aplicación selectiva y de doble rasero del TNP, algo de lo cual hemos sido testigos nuevamente en semanas recientes, y en este contexto reafirmamos nuestra conocida posición respecto al derecho inalienable de los Estados al uso pacífico de la energía nuclear. Asimismo, enfatizamos que las cuestiones relacionadas con el desarme nuclear y el uso pacífico de la energía nuclear no pueden continuar siendo relegadas, mientras se privilegia la no proliferación horizontal.
No puede continuar dilatándose el inicio de negociaciones multilaterales para concluir un instrumento universal, incondicional y jurídicamente vinculante mediante el cual los Estados poseedores de armas nucleares se comprometan a no usar o amenazar con usar este tipo de armas contra los Estados que no las poseemos.
Sr. Presidente:
En materia de armas convencionales, seguimos compartiendo las preocupaciones humanitarias asociadas a la proliferación desmedida de las armas pequeñas y ligeras, así como al uso indiscriminado e irresponsable de las minas antipersonal. A su vez, consideramos que esta Comisión debería examinar a fondo y tomar medidas reales para impedir que algunos países continúen desarrollando y empleando armamentos cada vez más sofisticados y mortíferos que causan los llamados "daños colaterales", frase tras la cual se tratan de ocultar las víctimas inocentes.
Al Programa de Acción de Naciones Unidas adoptado en el 2001, ahora se sumaría el documento de carácter político acordado el pasado mes de junio tras intensas negociaciones llevadas a cabo en el Grupo de Trabajo de composición abierta encargado de negociar un instrumento internacional que permitiese a los Estados identificar y rastrear, de manera oportuna y fidedigna, las armas pequeñas y ligeras ilícitas.Lamentablemente no fue posible llegar a consenso respecto a la aprobación de un texto de carácter jurídicamente vinculante debido, fundamentalmente, a la oposición del gobierno de los EEUU. No obstante, reconocemos que dicho instrumento internacional representa un ligero paso de avance.
Señor Presidente:
Cuba comparte la preocupación por el riesgo que entraña la vinculación entre el terrorismo y las armas de destrucción en masa. Sin embargo, este peligro no puede ser enfrentado mediante la llamada Iniciativa de Seguridad para la No Proliferación (o PSI), mecanismo de composición selectiva y no transparente que se limita a combatir la proliferación horizontal y hace caso omiso a la proliferación vertical y el desarme. Varios elementos o principios de la PSI no se corresponden y en la práctica violarían principios básicos consagrados en la Carta de Naciones Unidas y aquellos reconocidos en el derecho internacional. En virtud de la PSI se podría llevar a cabo acciones contrarias a disposiciones claves de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Este tipo de iniciativas erosionan el multilateralismo pues en lugar de contribuir a la unidad internacional en torno al tema y al fortalecimiento del papel de la ONU y de los tratados internacionales en materia de desarme y control de armamentos, los debilita.Reiteramos que la única garantía de que las armas de destrucción en masa no caigan en manos de terroristas es mediante la prohibición y eliminación total de ese tipo de armas, especialmente las nucleares.
A su vez, el fenómeno del terrorismo, en cualquiera de sus manifestaciones, debe combatirse sin dobles raseros. No se puede ir por el mundo promoviendo una supuesta cruzada contra el terrorismo internacional, incluido aquel que se vincula con el uso de armas de exterminio en masa, mientras se acoge impunemente a connotados, abominables y confesos terroristas, como Luis Posada Carriles, en el territorio del país que se autoproclama líder de esa cruzada.
Cuba favorece la creación y fortalecimiento de una coalición internacional de todos los Estados para impedir la adquisición por parte de terroristas de dichas armas y sus medios portadores, pero tal esfuerzo se debe llevar a cabo mediante la cooperación internacional en el marco de las NNUU y los tratados internacionales pertinentes. En este contexto, sin embargo, vemos con profunda preocupación el hecho de que el Consejo de Seguridad de la ONU continúe asumiendo prerrogativas y funciones que no le corresponden, tal como ocurrió con la adopción de la resolución 1540 (2004) referida a un tema que debería seguir siendo examinado en el marco de la tradicional maquinaria multilateral de desarme donde existe el espacio para que todos los Estados negociemos un instrumento jurídicamente vinculante.
Sr. Presidente:
Este año que culmina tampoco se ha podido reactivar la maquinaria multilateral de desarme. En la práctica continúan paralizadas tanto la Conferencia de Desarme como la Comisión de Desarme.Muchas de las resoluciones adoptadas por esta Primera Comisión siguen sin cumplirse o no se aplican, particularmente las referidas al desarme nuclear. Reiteramos que para superar esta situación se requiere urgentemente de un renovado respaldo político por parte de la comunidad internacional, especialmente de aquellos países que cuestionan las prioridades establecidas durante el primer período extraordinario de sesiones de la Asamblea General dedicado al desarme.
La Asamblea General, incluyendo su Primera Comisión, no cuentan todavía con los mecanismos adecuados de seguimiento respecto a la aplicación de las resoluciones y decisiones. Las principales dificultades que enfrenta esta Comisión no responden a la mayor o menor eficacia de sus métodos de trabajo, sino a razones de orden político, particularmente a la falta de voluntad política por parte de algunos Estados poderosos, especialmente la superpotencia militar, para avanzar en temas de relevancia clave para la paz y la seguridad internacional, como es la cuestión del desarme nuclear.
Muchas gracias.

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Declaración del Luis Alberto Amorós, Representante de la Delegación de Cuba, ante la II Comisión.
Tema 53. Seguimiento y aplicación de los resultados de la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo.
Nueva York, 13 de octubre de 2005.
Señor Presidente:
La delegación de Cuba quisiera aprovechar la oportunidad para hacer algunos comentarios sobre este tema, al tiempo que se suma a la declaración pronunciada por la Delegación de Jamaica, a nombre del G-77 y China.
Es evidente que la financiación para el desarrollo es uno de los temas de mayor trascendencia para los países del Sur, y en general, uno de los más importantes en el marco de las labores de esta Comisión. Fuimos testigos del interés que el mismo concita cuando escuchamos las declaraciones pronunciadas por los numerosos Jefes de Estado y Gobierno y otras personalidades que participaron en la Cumbre de septiembre y en la Reunión separada sobre Financiación para el Desarrollo que se celebró en el marco de la misma. El tema estuvo presente también durante el desarrollo del Debate General de la Asamblea, donde nuevamente los líderes mundiales abordaron con profundidad esta cuestión.
La razón para ello es que no puede hablarse de desarrollo sin abordar la cuestión de los recursos financieros que se requieren para impulsarlo, y es preciso reiterar que el mayor obstáculo que enfrentan nuestras naciones en la consecución de sus objetivos de desarrollo es precisamente la falta de esos recursos.
Las cifras demuestran que los países pobres continúan siendo emisores netos de flujos financieros hacia los países ricos. Entre otros factores que condicionan esta realidad, no podemos dejar de mencionar que nuestras naciones desembolsan cada año más de 436 mil millones de dólares a los países desarrollados por concepto de servicio de la deuda, y que además pagamos 100 mil millones de dólares anuales en aranceles para la entrada de nuestros productos a sus mercados.
Por su parte, la cifra invertida en subsidios a las producciones agrícolas de los países ricos asciende a 300 mil millones de dólares por año, mientras que la Asistencia Oficial al Desarrollo, a pesar de sus tímidos progresos en los últimos dos años, representa hoy apenas el 0.25% del Producto Nacional Brutode esos países. Esta cifra, tal y como nos recuerda el Informe sobre la Situación Económica y Social del mundo que nos fuera presentado hace sólo unos días, no puede constituir motivo de satisfacción ni regocijo, como algunos insisten en hacernos creer. Por el contrario representa la dramática caída que ha sufrido esta Asistencia, vital para los países pobres, desde que se asumiera el histórico compromiso por parte de las naciones desarrolladas de destinar a ese propósito el 0.7% de su Producto Nacional Bruto. El mismo informe confirma que sólo cinco países donantes alcanzan o superan en la actualidad esa meta, y como todos conocemos, la superpotencia mundial dedica sólo el 0.1% de su PNB a estos fines e insiste en retractarse del compromiso adquirido para justificar su flagrante incumplimiento.
Señor Presidente:
La pregunta de quién realmente financia a quién es hoy más válida que nunca antes. Es por ello que nadie puede pretender darnos lecciones en términos de movilización y utilización de nuestros escasos recursos financieros internos en pro del desarrollo, pues como ya hemos demostrado esos recursos no sólo son insuficientes sino que continúan siendo diezmados cada día.
A pesar de los recientes compromisos de incremento de la ayuda financiera al Sur, que incluyen el establecimiento de calendarios con miras a alcanzar progresivamente la cifra del 0.7% para el año 2015, nada indica que podamos contar en algún momento con la cantidad estimada de recursos para lograr los ODMs en el plazo requerido, la cual asciende a 150 mil millones de dólares. Si a ello sumamos que la Asistencia Oficial al Desarrollo sigue sin traducirse en un incremento real de los recursos financieros de nuestros países porque se continúan contabilizando como tal los recursos destinados al alivio de la deuda y a paliar las situaciones de emergencia, el panorama es aún más desalentador.
Es por ello que mi delegación considera importante la puesta en práctica de un mecanismo de seguimiento de los compromisos contraídos en materia de AOD, que permita a todos los Estados Miembros conocer los progresos en ese sentido. Ello hablaría a favor de la transparencia y la rendición de cuentas que necesitamos a la hora de evaluar el estado de implementación de nuestras metas en materia de financiación para el desarrollo.
Debemos, no obstante, señalar que nos parece importante el creciente reconocimiento de estos acuciantes problemas a nivel internacional, vinculado al tema de la necesidad de garantizar a los países pobres el imprescindible espacio político para decidir libremente sus prioridades en materia de desarrollo económico y social. El fracaso estruendoso de modelos económicos y políticos impuestos a las naciones del Sur sólo ha servido para sustentar que el respeto más estricto a la soberanía de los Estados es la única manera de garantizar la efectividad de la necesaria ayuda financiera y de la genuina cooperación para el desarrollo.
Señor Presidente:
Consideramos igualmente importante las discusiones que se han suscitado alrededor de la implementación de varias iniciativas presentadas en el terreno de las fuentes innovadoras de financiación para el desarrollo. Sin embargo, no podemos dejar de mencionar en este contexto nuestra preocupación por el limitado tratamiento de este importante tema en el marco del Capítulo de Desarrollo del Documento Final de la Cumbre de septiembre, ya que esperábamos que dicho evento proporcionara un impulso político mucho más fuerte y decidido a la exploración de las vías y medios para concretar algunas de estas iniciativas y para estimular la continua búsqueda de alternativas viables en ese sentido.
En el marco de la exploración de iniciativas de ese tipo, deseamos reiterar nuestro interés en continuar avanzando en la puesta en práctica de propuestas tales como la emisión de Derechos Especiales de Giro, el impuesto a las especulaciones financieras y el impuesto a las emisiones de carbono, por considerar que las mismas redundarían en beneficios concretos a los países en desarrollo.
Igualmente, debemos recalcar que tales fuentes alternativas de financiamiento en ningún caso podrían sustituir los compromisos asumidos a nivel internacional en cuanto a Asistencia Oficial al Desarrollo y otros temas relacionados, tal y como se reflejan tanto en el resultado de la Conferencia de Monterrey como en los documentos aprobados en el resto de las grandes Conferencias y Cumbres de las Naciones Unidas.
Esos compromisos abarcan áreas de igual prioridad e importancia para nuestros países, tales como la deuda externa, la inversión extranjera directa, la reforma del sistema financiero internacional y el comercio. El cumplimiento de tales compromisos es esencial para lograr los imprescindibles cambios que demanda el actual sistema de relaciones internacionales, en el cual continúan prevaleciendo desafortunadamente políticas que, lejos de favorecer, constituyen un verdadero obstáculo al desarrollo, como las barreras al comercio, las condicionalidades de todo tipo a cualquier forma de asistencia y las medidas económicas coercitivas unilaterales, fehacientemente ejemplificadas en el injusto y criminal bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por el gobierno de los Estados Unidos de América contra Cuba hace más de 40 años.
Son estas “malas prácticas” las que deberemos erradicar si queremos avanzar la agenda de la financiación para el desarrollo y de la genuina cooperación internacional para lograr nuestras metas comunes.
Muchas gracias.

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Declaración de la Embajadora Ileana Núñez Mordoche, Representante Permanente Alterna de Cuba ante las Naciones Unidas. Tercera Comisión, Temas 71 a y b): Aplicación de los instrumentos de derechos humanos; Cuestiones relativas a los derechos humanos, incluidos distintos criterios para mejorar el goce efectivo de los derechos humanos y las libertades fundamentales. Nueva York, 24 de octubre de 2004.
Sr. Presidente,
Nos reunimos otra vez en el marco de esta Comisión con la esperanza de que el análisis de la promoción y protección de los derechos humanos no estará al servicio de los intereses geopolíticos de unos pocos poderosos. Asimismo adoptaremos en los próximos días un importante grupo de iniciativas en materia de derechos humanos.
Sabemos de antemano que las consideraciones sobre el tema por parte de un grupo de países desarrollados no se basarán, tal y como se acordó en la Declaración de Viena y en el Programa de Acción, en el fomento del diálogo, utilizando como principios rectores la objetividad, la imparcialidad y la no-selectividad, así como la universalidad de los derechos humanos en plena armonía con la diversidad de culturas y sistemas políticos, económicos y sociales. Será todo lo contrario.
Para ellos la promoción y protección de los derechos humanos, mediante una cooperación internacional genuina y transparente, que respete los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y promueva el diálogo respetuoso, es letra muerta.
Proseguirán con la práctica de enjuiciar a otros, desde el altar moral que se construyeron, y harán cómplice y cínico silencio ante las flagrantes y masivas violaciones de los derechos humanos que cometen y promueven en el injusto orden económico y social que han impuesto en medio de la globalización neoliberal.
Mucho se ha hablado este año de la reforma de la maquinaria de derechos humanos, manipulada por los poderosos a su conveniencia. Mientras más nos acercamos al momento de seriamente debatir los términos de la reforma, se hace más evidente el objetivo de los ricos: fortalecer su tribunal, consagrar el auto-otorgado papel de inquisidores y legalizar sus pretensiones de dominación económico-militar en virtud de los derechos a intervenir que ya codificaron para sí mismos.
Ya comenzaron a escucharse en esta sala altisonantes sentencias y declaraciones con informaciones falsas, incompletas y manipuladas. En su momento mi delegación ampliará para explicar algunas verdades que ocultan esos que no gozan ni de la moral ni de la autoridad para criticar o enjuiciar a nuestras sociedades.
Sr. Presidente,
En nuestros días, a los ojos de los poderosos, proponerse alcanzar la justicia social resulta un pecado imperdonable. La razón es bien sencilla: implica cambiar el estado de cosas. Significa soberanía sobre nuestros recursos naturales y pleno ejercicio del derecho a la autodeterminación. Significa cesar con el irracional patrón de consumo de las sociedades ricas construido sobre la base de expoliar las riquezas de los países del Sur.
Cualquiera que se atreva a seguir el camino de la verdadera justicia social será condenado, estigmatizado, difamado. Se organizarán de forma sutil o brutal golpes de estado, se contratarán a politiqueros de segunda para presentarse como demócratas y cuando nada más funcione, se recurrirá al más descarnado terrorismo.
Para un grupo pequeño de naciones el derecho a la paz ya está conquistado. Siempre serán los agresores y nunca los agredidos. Su paz descansa en su poderío militar. A nosotros, los países del sur, se nos negará brutalmente ese derecho. Para las invasiones, cualquier pretexto servirá: falsas acusaciones de terrorismo, fantasmales armas de destrucción masiva, hablar de tiranía o cumplir mandatos divinos para liberar a supuestos oprimidos.
Todo por la llamada democracia al estilo occidental.
Mientras, el Tercer Mundo –más de 130 estados- no podrá ejercer el derecho al desarrollo. Se le negará el acceso a los mercados y a las nuevas tecnologías. Continuará maniatado por la deuda onerosa que ya ha pagado más de una vez. 1 200 millones de personas en todo el mundo no podrán escapar a la absoluta pobreza, ni los 876 millones de adultos analfabetos y los más de 115 millones de niños sin acceso a la vida escolar, que se concentran en el mundo en desarrollo, podrán disfrutar del derecho a la educación.
Sr. Presidente,
El profundo proceso revolucionario que permitió al pueblo cubano convertirse por primera vez en protagonista y dueño verdadero de su destino, a partir del 1º de enero de 1959, estableció las bases para el disfrute más pleno de todos los derechos humanos de los cubanos y cubanas, sin discriminación alguna por motivo de género, color de la piel o clase social.
La corrupción, el fraude, el robo al patrimonio de la nación, la negligencia frente a las penurias de las grandes mayorías sumidas en el hambre, el analfabetismo y la pobreza, y la imposición de brutales dictaduras que pretendieron silenciar con sangre los justos reclamos populares, caracterizaron, con muy raras excepciones, el ejercicio del poder en Cuba en las casi seis décadas de república neocolonial controlada desde Washington.
Por primera vez, e inspirados en nuestra propia historia y condiciones concretas, los cubanos hemos edificado nuestro propio sistema político, económico y social, verdaderamente autóctono y fundado sobre un profundo y genuino respeto a nuestra herencia histórica y a los valores de una plena y efectiva participación democrática e independencia.
La decisión soberana del pueblo cubano ha sido sometida a una de las más intensas campañas de agresiones promovidas y financiadas por sucesivas administraciones estadounidenses. Siete de cada 10 cubanos nacieron y han vivido sometidos a las privaciones que ocasiona la criminal política estadounidense de bloqueo económico, comercial y financiero, una verdadera guerra económica contra toda la nación cubana.
La razón de tal agresividad es obvia: el ejemplo cubano es peligroso. Es muestra de que se puede construir una sociedad justa y solidaria y que existen reales posibilidades de disfrutar de todos los derechos para todos los ciudadanos. Nada de negocios turbios ni fabulosas ganancias para el gran capital a costa del empobrecimiento de los cubanos y cubanas.
En 46 años de Revolución cubana no han podido mostrar una ejecución extrajudicial, un desaparecido. No han podido presentar a una sola madre cubana que ande buscando a los restos de su hijo desaparecido o a una sola abuela que no haya podido encontrar a su nieto entregado a otra familia tras el asesinato de sus padres. Jamás en una cárcel cubana se ha vejado a ningún prisionero, ni se las ha puesto de rodillas, presa del terror, ante un perro entrenado para matar.
Las nuevas medidas aplicadas por la Administración Bush esbozadas en el informe de la llamada “Comisión de Ayuda a una Cuba Libre”, vienen a ser un añadido en el empeño de poner fin a la independencia de mi país.
Todas las medidas contenidas en ese engendro, fruto de las mentes más retrógradas y cavernarias de la actual Administración, convergen en el objetivo primario de promover la destrucción de la sociedad que han escogido los cubanos para sí mismos yerosionar todos sus derechos.
Sr. Presidente,
El fortalecimiento de la cooperación internacional en materia de derechos humanos no podrá alcanzarse cabalmente si los principios de universalidad, objetividad, imparcialidad y no-selectividad no constituyen sus pilares. Se impone una nueva y verdadera voluntad política de diálogo y respeto mutuo entre los países del Norte y el Sur.
Hoy, más que nunca, resulta imprescindible reivindicar el artículo 28 de la Declaración Universal de Derechos Humanos que proclama que se necesita un orden internacional en el que todos los derechos humanos puedan ser una realidad para todos los habitantes del planeta, sin distinciones ni discriminaciones.
La reforma de la maquinaria de derechos humanos sólo tendrá sentido si se liquidan los dobles raseros, la politización y los chantajes para hacer adoptar las llamadas resoluciones por países.
La promoción y protección de todos los derechos humanos sólo será posible en un mundo distinto.
Muchas gracias.

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Statement by Ambassador Ileana Núñez Mordoche, Deputy Permanent Representative of Cuba to the United Nations at the Third Committee Agenda Items 71 a) and 71 b): Implementation of Human Rights Instruments; Human Rights Questions, including alternative approaches for improving the effective enjoyment of human rights and fundamental freedoms. New York, 24 October 2005.
Mr. Chairman,
We are meeting once again within the framework of this Committee with the hope that the analysis of the promotion and protection human rights will not serve the geopolitical interests of a few powerful. We will also adopt in the next few days a group of important initiatives on human rights matters.
We know beforehand that a group of developed countries will not base their analysis, as agreed at the Vienna Declaration and the Programme of Action, on dialogue building, using objectivity, impartiality and non-selectivity as guiding principles, as well as, the universality of human rights in full harmony with the diversity of cultures and political, economic and social systems; but all the opposite.
The promotion and protection of human rights, through genuine and transparent international cooperation, respecting the principles enshrined in the UN Charter and promoting respectful dialogue is dead letter for them.
They will continue with the practice of judging others, from the moral altar they built up for themselves, and will keep a cynical silence of complicity with the blatant and massive violations of human rights they commit and promote in the unjust economic and social order they have imposed by means of the neoliberal globalization.
Much has been said this year about the reform of the human rights machinery, which the powerful manipulate at their whim. The closer we get to the moment of seriously discussing the terms of the reform, the objective of the rich becomes more evident: to strengthen their court, to establish the self-bestowed role of inquisitors, and to legalize their plans of economic and military domination in accordance with the rights to intervention which they have already codified for themselves.
We have already heard in this room the high-flown sentences and declarations, full of false, incomplete and manipulated information. In due course, my delegation will offer more details to explain some truths hidden by those who lack moral or the authority to criticize or judge our societies.
Mr. Chairman,
In our times, in the eyes of the powerful, trying to attain social justice is an unforgivable sin. The reason is quite simple: it implies changing the current state of things. It means sovereignty over our natural resources and the full exercise of the right to self-determination. It means putting a halt to the irrational consumption pattern of the rich societies built on the basis of the plundered riches of the South.
Anyone who dares to follow the path of true social justice will be condemned, stigmatized, defamed. Coups d’état will be organized, petty politicians will be hired to run as democrats, and when nothing else works, relentless terrorism will be employed.
For a small group of nations, the right to peace is already conquered. They will always be the aggressors and never the attacked. Their peace lies on their military might. We the countries of the South will be brutally denied that right. For the invasions, any pretext will do: accusations of terrorism, phantom weapons of mass destruction, to speak of tyranny or fulfill divine mandates to liberate the supposedly oppressed.
Anything for the western styled democracy.
Meanwhile, the Third World – over 130 countries - will not be able to exercise the right to development. It will be denied access to the markets and the new technologies. It will continue to be handcuffedby the onerous debt, which has been already paid for more than once. 1.2 billion persons in the whole world will not be able to escape the most absolute poverty, nor the 876 million illiterate adults and the more than 115 million children with no access to school, concentrated in the developing world, will enjoy any right to education.
Mr. Chairman,
The profound revolutionary process allowing the Cuban people, for the first time, to have a leading role and full control over its fate, from 1st November 1959, set grounds for the fullest enjoyment of all human rights by Cubans, without any gender, color of the skin or social class discrimination.
Corruption, fraud, national heritage theft, negligence as regards the great hardships of the big starving majorities, illiteracy and poverty and the imposition of brutal dictatorships which intended to silence with blood the just popular claims, characterized, with rare exceptions, the exercise of power in Cuba in the almost six decades of neocolonial republic controlled from Washington.
For the first time, and inspired by our own history and particular conditions, Cubans have built their own political, economic and social system which is truly native and founded on deep and genuine respect for our historical heritage and the values of full and effective democratic participation and independence.
The sovereign decision of the Cuban people has been subjected to one of the most intense aggression campaigns promoted and financed by successive US administrations. Seven out of every ten Cubans were born and have lived under the hardships caused by the criminal US economic, commercial and financial embargo policy, a true economic war against the whole Cuban nation.
The reason for such aggressiveness is obvious: the Cuban example is dangerous. It proves that a just and solidary society can be built, and that there are true possibilities to enjoy all the rights for all the citizens. There is nothing for dirty businesses or fabulous profits for the big capital on account of the impoverishment of Cuban women and men.
Along 46 years of Cuban Revolution they have not been able to prove a single extrajudicial execution or missing person. They have no been able to show a single Cuban mother looking for the remains of her missing child, or a single grandmother finding her grandchildren given to another family after their parents were murdered. Never in a Cuban jail a single inmate has been humiliated, or put down on their knees, terrorized before a dog trained to kill.
The new measures implemented by the Bush Administration outlined in the report of the so-called "Commission for Assistance to a Free Cuba", add up to the effort to put an end to the independence of my country.
All the measures contained in such aberration, fruit of the most retrograde and reactionary minds of the current Administration coincide on the main objective of promoting the destruction of the society that Cubans have chosen for themselves and eroding all their rights.
Mr. Chairman,
The strengthening of international cooperation in terms of human rights will not be fully achieved if universality, objectivity, impartiality and non-selectivity principles do not constitute its pillars. A new and real political will for dialogue and mutual respect among countries in the North and South is imperative.
Today, more than ever, it is indispensable to vindicate article 28 of the Universal Declaration of Human Rights, which proclaimed the necessity of an international order, where all human rights are a reality for all the inhabitants in the planet, without distinctions or discriminations.
The reform of the human rights machinery will only make sense if double standards, politicization and extortion in the adoption of the so-called resolutions by countries are brought to a halt.
The promotion and protection of all human rights will only be possible in a different world.
Thank you very much.

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DECLARACIÓN DEVILMA THOMAS, DELEGADA DE CUBA ANTE LA TERCERA COMISION. TEMA 69: PROMOCION Y PROTECCION DE LOS DERECHOS DEL NIÑO. NUEVA YORK, 17 DE OCTUBRE DE 2005.
Señor Presidente:
Nos reunimos hoy en esta Comisión para evaluar el cumplimiento de los compromisos contraídos para mejorar la vida y la situación de los niños del mundo y una vez más, debemos reconocer que, a pesar de los avances alcanzados, estos aún dejan poco espacio para el optimismo y la celebración pues lo logrado resulta insignificante frente a los retos que tenemos por delante para alcanzar el bienestar y el desarrollo integral de todos los niños y niñas del mundo. El Informe Mundial sobre la Infancia en el año 2005 elaborado por UNICEF revela que para cerca de la mitad de los 2 000 millones de niños y niñas que viven en el mundo, la infancia es cruda y brutalmente diferente del ideal al que todos aspiramos.
El propio informe del Secretario General presentado en esta sala fundamenta esta lamentable realidad cuando muestra que de los 10.8 millones de niños que mueren todos los años, 6 millones pierden la vida por enfermedades prevenibles y curables; mas de 29 millones de niños, principalmente de comunidades desfavorecidas no están cubiertas por las inmunizaciones de rutina; mas de 100 millones de niños en edad escolar no asisten a la escuela y alrededor de 300 millones de niños en todo el mundo sufren violencia, explotación, abusos y las peores formas de trabajo infantil, violencia y abuso en las comunidades, escuelas, instituciones y lugares de trabajo o durante conflictos armados. De las 40 millones de personas que vivían con SIDA en el 2004, 2.2 millones eran menores de 15 años y se calcula que entre el 2001 y el 2003 el número de niños que quedaron huérfanos a causa del SIDA ascendió a 15 millones.
Ante esta preocupante realidad se impone adoptar medidas urgentes que incidan sobre las causas reales de los obstáculos y dificultades más acuciantes que enfrentan hoy nuestros niños con la clara convicción de que mientras se pierda una vida infantil, mientras haya un niño en la calle, no se habrán cumplido los objetivos propuestos en la Cumbre Mundial de la Infancia.
Somos conscientes de que los problemas que afectan los derechos y el bienestar de los niños no tendrán solución definitiva si no se atienden las raíces de las causas que les dan origen, las cuales, en esencia, son resultado del injusto orden internacional en que vivimos, donde las diferencias entre ricos y pobres se agrandan cada día.
Sin desarrollo social no habrá solución real para erradicar la pobreza infantil o reducir sus efectos, ni una respuesta efectiva a los problemas económicos y sociales que enfrenta la niñez en el mundo, ni solución a los conflictos de todo tipo que de manera creciente y dramática afectan cada vez más directamente a los niños.
En este contexto, sigue teniendo trascendental importancia la observancia de los preceptos estipulados en la Convención sobre los derechos del niño como marco y referente para la solución de estos problemas, teniendo en cuenta que esta constituye el tratado de derechos humanos más relevante para el tratamiento del tema de la niñez.
Cuba fue uno de los primeros países en ratificar la Convención de los Derechos del Niño, y ha trabajado por desarrollar un sistema de garantías que articule de manera coherente y operativa las políticas, planes y programas, con una nueva concepción social, cultural y política hacia la niñez y la adolescencia.
Señor Presidente:
Cuba puede mostrar con sano orgullo los avances alcanzados en la atención a la infancia a partir de los esfuerzos emprendidos para garantizar a todos nuestros niños y niñas un buen comienzo en la vida y el acceso universal a la educación, metas que todavía están lejos de cumplirse en países del mundo.
El 100% de la población infantil cubana tiene acceso a todos los servicios de salud y la tasa de mortalidad infantil de menores de un año se redujo en el año 2004 a 5,8 por cada mil nacidos vivos. El 99,4 % de la población en las edades correspondientes a la primaria está matriculado en escuelas de esa enseñanza y en las de educación especial. El índice de maestros en aula por alumnos de primaria es de uno por cada 20. Nuevas escuelas de artes plásticas, teatro, danza y música se han abierto en todas las capitales de provincias y ciudades importantes del país.
Las acciones emprendidas por Cuba en este ámbito han estado sustentadas por una estrategia que, de manera consciente y planificada, permite la proyección de acciones en favor de la infancia. Ello constituye un propósito inherente a nuestro proyecto social.
Cuba ha obtenido estos logros a pesar del bloqueo económico, comercial y financiero mantenido por mas de 45 años contra mi país, el cualcrea impedimentos para el acceso a los medicamentos, las tecnologías y mejores condiciones para expandir los beneficios sociales.En este contexto, mantener los avances alcanzados en los indicadores más sensibles para la supervivencia y desarrollo infantil, constituyen un desafío permanente que implica ingentes esfuerzos del Gobierno y la sociedad cubana.
Sr. Presidente:
Todavía queda mucho por hacer en el mundo para que se cumplan los Derechos de la niña y el niño. En el empeño por hacer realidad los compromisos que suscribimos al apoyar el documento “Un mundo apropiado para los niños” Cuba, desde su experiencia nacional y con sus modestas posibilidades, seguirá contribuyendo a la creación de un presente seguro para los niños del mundo cómo garantía para el futuro que ellos tendrán la responsabilidad de construir.
Muchas gracias

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Declaración de Vilma Thomas, delegada de Cuba ante la Tercera Comisión.
Temas 64 y 65. Adelanto de la mujer; Aplicación de los Resultados de la Cuarta Confererencia Mundial sobre la Mujer y del Vigésimo Tercer Periodo Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General titulado “La mujer en el año 2000: Igualdad entre los géneros, desarrollo y paz para el siglo XXI”.
Nueva York, 12 de octubre de 2005.
Señor Presidente:
Un quinquenio después de que los Jefes de Estado y de Gobierno de 189 países se comprometieron a impulsar el desarrollo, erradicar la pobreza y promover la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer, entre otras metas del Milenio, poco se ha avanzado en el alcance de los objetivos trazados y aún siguen formando parte del panorama mundial problemas como la feminización de la pobreza y flagelos como la violencia en todas sus formas, incluida la económica, el racismo y la xenofobia, el tráfico y la prostitución forzada.
En estos tiempos en que la humanidad enfrenta momentos de peligro y las mujeres sufren las consecuencias de la globalización de las políticas neoliberales es indispensable redoblar los esfuerzos internacionales que contribuyan a la aplicación de políticas que beneficien a la mayoría de la población y en especial a las féminas.
Es necesario priorizar el logro pleno y efectivo de los objetivos y metas de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing y los resultados del vigésimo tercer período extraordinario de sesiones de la Asamblea General como contribución para que se alcancen los objetivos de desarrollo acordados internacionalmente. También resulta imperativo mantener el énfasis otorgado ala promoción de la igualdad entre los géneros y la eliminación dela discriminación por este motivo, la eliminación detodas las formas de discriminación y violencia contra la mujer ylos esfuerzos por lograr una mayor participación de la mujer en los puestosde adopción de decisiones.
Para cumplir los propósitos antes mencionados se requiere que la voluntad política de los Estados que hoy aquí representamos se eleve al nivel de los discursos públicos, que las reuniones internacionales y eventos en los que analizamos el avance las metas trazadas dejen de ser foros para resignarnos a reconocer que no hemos avanzado lo suficiente y para reiterar objetivos que todos estamos convencidos debemos lograr. De lo que se trata es de trazar concretamente acciones para alcanzarlas y ser capaces de presentar a los hombres y mujeres de nuestros pueblos, realidades y no quimeras que se posponen de año en año.
Señor Presidente,
Cuba hizo suyos los propósitos de lucha contra la discriminación por motivos de género y los de avance y empoderamientode la mujer desde el triunfo de la Revolución en 1959 y puede exhibir con modestia y sano orgullo los resultados obtenidos en este ámbito que le permitieron alcanzar las Metas fijadas incluso antes de que las mismas fueran acordadas en la Cumbre del Milenio.
En Cuba actualmente la mitad de la población está conformada por mujeres y el 36% de los hogares, encabezado por ellas. Las cubanas tienen hoy una esperanza de vida al nacer de 78 años.Las mujeres representan el 45% del total de los trabajadores, el 66,2% entre los técnicos y profesionales y el 55% en el sistema de ciencia e innovación.
En la esfera política, la cantidad de mujeres en el Parlamento (35,96%) ubica a Cuba en el séptimo lugar en el mundo por número de diputadas. En los puestos de dirección ocupan el 35,4%, una cifra que supera la meta del 30% fijada por la IV Conferencia Mundial de Naciones Unidas sobre la Mujer (Beijing, 1995), incumplida en casi todo el orbe.
Desde la aprobación en 1997 del Plan de Acción de Cuba en seguimiento a la Conferencia de Beijing, se han dado sucesivos pasos en el perfeccionamiento de las políticas públicas para promover una cultura de igualdad y adelanto de la mujer: una muestra de ello fue la renovación en el año 2003 del decreto ley sobre la maternidad de la trabajadora, en el cual se introdujeron entre otras modificaciones, regulaciones que permiten que la Licencia de Maternidad pueda ser compartida por la madre y el padre.
Todos estos avances indiscutibles han sido alcanzados a pesar de las consecuencias del injusto y unilateral bloqueo, económico, comercial y financiero; que el gobierno de los Estados Unidos ha impuesto a Cuba , por más de 45 años, que constituye la mayor forma de violencia contra las cubanas y sin cuyo impacto nuestras vidas podrían ser cualitativamente diferentes. Una violencia que no es solo física y material, sino también psicológica, que nos ha hecho vivir durante mas de 40 años bajo una amenaza militar permanente y los efectos de ataques terroristas; que se palpa todos los días en la vida cotidiana de la familia, signada por múltiples limitaciones materiales.
Frente a esta agresión permanente, Cuba ha demostrado cuánto es capaz de hacer un país pequeño y pobre cuando existe voluntad política.
Sin embargo, los avances alcanzados no nos impiden reconocer que existen en nuestra sociedad un conjunto de factores objetivos y subjetivos, que aún influyen y retrasan el ejercicio de la igualdad entre los géneros. Conocemos los obstáculos a vencer y los retos que tenemos por delante. Para Cuba seguirá constituyendo una tarea permanente el cumplimiento de los acuerdos de conferencias y cumbres mundiales y muy particularmente de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer y la implementación de la Plataforma de Acción de Beijing.
Señor Presidente:
La delegación de Cuba al tiempo que manifiesta su disposición a continuar cooperando con los esfuerzos internacionales a favor del adelanto de la mujer reafirma su compromiso por continuar dando pasos para erradicar hastael último vestigio de discriminación contra la mujer y lograr la igualdad de género en todos los ámbitos y a todos los niveles.
Muchas gracias

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Declaracion del Representante de la Delegacion de Cuba, Luis Alberto Amoros Nuñez.
Temas 107:Prevención del Delito
Tema 108: Fiscalización Internacional de drogas
Tercera Comisión, 7 de octubre del 2005
Sr.Presidente.
Nuestros altos dignatarios adoptaron recientemente, en el Onceno Congreso sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente,la "Declaración de Bangkok”, ante la profunda preocupación por la expansión y las dimensiones de la delincuencia organizada transnacional, el terrorismo y por la diversificación y sofisticación cada vez mayor de los grupos criminales organizados.
Asimismo, en Bangkok se intentó profundizar en las causas que dan origen al delito, pero nos quedamos a mitad del camino. No se llegó a reflejar que el proceso de globalización actual, sometido a los injustos dogmas de las doctrinas neoliberales impuestos por las principales potencias imperiales, ha potenciado el delito a niveles que desbordan nuestras posibilidades de enfrentamiento.
No estamos ganando el combate frente al delito. Nos ha faltado la capacidad de enfrentar las causas esenciales que lo generan o le sirven de estímulo a nivel nacional e internacional. No hemos destinado los recursos y medios necesarios para el triunfo de un enfoque básicamente preventivo.Las grandes potencias han eludido sus responsabilidades en la solución del problema, asumiendo un cómodo pero peligroso papel de juez, cuando no de gendarme.
Las manifestaciones del crimen transnacional organizado, ya sea el flagelo del terrorismo, las acciones criminales del narcotráfico y la trata de personas, las operaciones de lavado de dinero o contrabando de armas, han alcanzado tal magnitud, que ningún país está hoy en condiciones de combatirlas por sí solo, ni siquiera con el respaldo de las más sofisticadas tecnologías militares y de inteligencia.
Hoy, las organizaciones delictivas internacionales más poderosas recaudan, según estimados, 1,5 millones de millones de dólares al año.El tráfico ilegal de mujeres y niñas para su explotación sexualreporta beneficios por 7 mil millones de dólares anuales en el mundo.Del 2 al 5 % del PNB Global está conformado por modalidades de lavado de dinero. El comercio internacional de drogas ilícitas alcanza los 400 mil millones de dólares, equivalente al 8 % del comercio mundial, y el consumo de estas drogas afecta al 4.7% de la población mundial mayor de 15 años.
No pretendemos reiterar los conocidos desafíos que enfrenta el mundo, ni presentar un futuro apocalíptico.Estamos convencidos que estos problemas tienen solución.No obstante, estas soluciones sólo se alcanzarán si se llegan a aplicar los principios de la cooperación internacional. Las respuestas y las soluciones se han delineado en numerosos documentos negociados y consensuados en instancias como esta propia Asamblea, muchos de los cuales permanecen condenados al reposo eterno y al olvido negligente.
Sr. Presidente:
De haber avanzado por la ruta de la cooperación internacional mucho habríamos resuelto y poco nos quedaría por hacer ahora para detener el avance del delito.
¿Cuánto hubiéramos alcanzado en el combate contra el delito organizado de haber hecho una realidad permanente el principio de la responsabilidad compartida de todos los Estados en el enfrentamiento al problema del delito transnacional, con un estricto apego al Derecho Internacional y a los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas?
Sin embargo, ¿por qué todavía pretenden algunos poderosos continuar con sus prácticas unilaterales de certificación de buena conducta, que sólo sirven a la pretensión de transferir sus propias culpas, o peor aún, a la fabricación de pretextos para la imposición de medidas coercitivas políticamente motivadas en contra de países en desarrollo? ¿Por qué prevalecen estas políticas que lejos de ayudar a combatir a la delincuencia internacional dificultan su enfrentamiento?
¿Cuánto más hubiéramos resuelto de haber promovido una auténtica cooperación en el establecimiento de sistemas nacionales e internacionales justos, democráticos, equitativos y solidarios, en los que se priorizara la inversión en la educación integral y el bienestar de cada ser humano y pueblo, sin exclusión ni discriminación, y sin dejar ser humano alguno abandonado a su suerte?
¿Cuánto hubiéramos avanzado en la lucha contra el terrorismo si se hubiera renunciado alejercicio del terror desde el poder y a la amenaza y uso de la fuerza bajo el amparo de una incuestionable superioridad militar y si se hubieran desechado las doctrinas basadas en prerrogativas ilegales como el supuesto "derecho" a la "guerra preventiva"? La guerra destruye a las naciones y no sirve para la erradicación de la pobreza, la desigualdad, la injusticia, el hambre, la corrupción y el terrorismo, por el contrario, tiende a multiplicarlos.
Países poderosos muy afectados por el narcotráfico, el lavado de dinero, el tráfico de mujeres y niños, el terrorismo, entre otros muchos males, son los que menos hacen por hacer prevalecer un ambiente de genuina cooperación internacional.Es el caso de EE.UU, el país donde hay mayor consumo de drogas ilícitas.Aquí existen más16 millones de consumidores mayores de 12 años, lo que supone un costo social de más 160 mil millones de dólares anuales. Es aquídonde se consumen anualmente 260 toneladas métricas de cocaína y 13.3 de heroínay se gastan 36 mil millones de dólares en cocaína, 11 mil millones en marihuana, 10 mil millones en heroína y 5 400 millones en metanfetaminas. Es aquí donde existe una ley aplicada únicamente para los cubanos que promueve la migración ilegal einsegura.Fue aquí donde los atroces atentados del 11 de septiembre tuvieron lugar, pero donde, a su vez, seampara a Luis Posada Carriles, el más connotado terrorista de este hesmiferio, quien planeó la voladura en pleno vuelo de un avión cubano en 1976 para asesinara 73 pasajeros.
Sr.Presidente:
Cuba, a pesar de los perjuicios por el criminal bloqueo impuesto por el Gobierno de EE.UU. y en virtud de su sistema social y político que preconiza la igualdad y la justicia, ha alcanzado innumerables realizaciones en materia de prevención del delito, justicia penal y en el combate al problema mundial de las drogas.
La legislación cubana previene y castiga con severidad el lavado de dinero, el tráfico de armas y drogas ilícitas y otras formas del delito organizado. Nuestras instituciones son reconocidas por la ausencia de corrupción, su buena gestión, la transparencia y la obligación de rendir cuentas y reivindican el verdadero sentido del servicio público.
Cuba sigue perfeccionando y profundizando la educación integral de nuestros niños, jóvenes y población en general, como piedra angular del trabajo de prevención del delito. Continúa siendo lo esencial evitar que una persona cometa un hecho criminal. Sin embargo, las personas ya sancionadas no son marginadas. Se ha puesto en marcha un ambicioso programa de perfeccionamiento de la enseñanza en nuestras prisiones para lograr la reinserción social de los sancionados.
Nuestro país ha dado pruebas de su compromiso con la cooperación internacional en el combate al delito transnacional y al problema de las drogas. Cuba participa activamente en los foros y mecanismos multilaterales en estas esferas y ha concertado acuerdos bilaterales de cooperación con decenas de Estados. Cuba ha expresado también en repetidas ocasiones su voluntad de cooperar bilateralmente con EE.UU. en el enfrentamiento al narcotráfico, al terrorismo y al tráfico ilegal de personas, formulando y reiterando propuestas concretas que han sido rechazadas por el Gobierno estadounidense, aún cuando sería EE.UU. el mayor beneficiario de estos acuerdos.
A pesar del bloqueo y las agresiones norteamericanas, Cuba seguirá cumpliendo estrictamente su deber en la lucha internacional contra esos flagelos y hará cuanto esfuerzo sea posible por evitar que nuestro territorio sea utilizado para emprender acciones criminales contra el pueblo estadounidense o cualquier pueblo otro en el mundo.
Muchas Gracias.

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Declaración del delegado de la República de Cuba ante la Tercera Comisión, Jorge Cumberbatch Miguen.
Temas 61, 62, 63: Aplicación de los resultados de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social y del Vigésimo Cuarto Período Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General; Desarrollo Social, incluidas cuestiones relativas a la situación social en el mundo y a los jóvenes, el envejecimiento, las personas con discapacidad y la familia; seguimiento del año internacional de las personas de edad: Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento.
Nueva York, 3 de octubre de 2005.
Sr. Presidente:
Permítanos en primer lugar felicitarlo a Usted por su elección al frente de nuestros trabajos, con el ruego de que haga extensiva nuestras congratulaciones al resto de los Miembros de la Mesa.
Deseamos, asimismo, dejar registrado nuestro total apoyo a la declaración hecha por la distinguida delegación de Jamaica, en su calidad de Presidente del Grupo de los 77 y China.
Sr. Presidente:
La agenda de desarrollo de las Naciones Unidas, acordada en las grandes conferencias y cumbres de la organización ha vivido un tortuoso año. Hace unas pocas semanas, lo que parecía iba ser el gran momento de dar un impulso a la aplicación de los compromisos adquiridos en los diversos aspectos del desarrollo económico social, derivó en un tremendo retroceso en materia de desarrollo. La memoria de la Cumbre sobre Desarrollo Social y de los resultados del 24º Período de Sesiones Extraordinario de la Asamblea General no escaparon a la debacle, como tampoco lo acordado en la Asamblea Mundial sobre Envejecimiento.
A principios de 2005, algunos de los que disfrutan a plenitud las escandalosas desigualdades que soportamos en este mundo unipolar, rápidamente saludaron la extraña idea de que los pobres, los enfermos y los hambrientos constituyen ahora una amenaza para su paz y su seguridad.
Luego, y para celebrar el 60 Aniversario de su existencia, las Naciones Unidas no reafirmaron los resultados de sus más recientes Cumbres y Conferencias. No fue posible. No era el interés de los poderosos.
Sr. Presidente,
Lo sucedido no debe sorprendernos. Ya en el 43º Período de Sesiones de la Comisión de Desarrollo Social, con muchas dificultades y gracias a un esfuerzo especial de la Presidencia sudafricana en aquel momento, pudimos obtener una breve declaración que al menos mantuvo viva la agenda, cuando celebrábamos el Décimo Aniversario de la magna reunión en Copenhague. Ahora se pretende reducir los objetivos de desarrollo.
Mientras, la situación social en este mundo unipolar sigue sin encontrar soluciones definitivas. La pobreza sigue siendo un mal crónico. Hay 900 millones de hambrientos en el mundo, aunque hay suficiente comida para todos. Se hacen tibias promesas en materia de ayuda oficial al desarrollo, mientras se cobra por concepto de deuda externa cientos de veces los montos prometidos, a pesar de que las cantidades adeudadas han sido pagadas más de una vez. La ciencia médica avanza a pasos agigantados, y no se detiene el avance de las pandemias como el VIH/SIDA y millones de niños mueren anualmente de enfermedades prevenibles.
Se les exige a los países en desarrollo que abandonen las políticas orientadas a la cohesión social para que adopten las recetas neoliberales que las instituciones financieras internacionales prescriben, las cuales sólo han arruinado nuestras economías y generado mayor desamparo y desesperación en nuestros pueblos. Tampoco se han eliminado las barreras al comercio que impiden a los países en desarrollo acceder a importantes recursos necesarios para avanzar en las agendas sociales nacionales.
Para cumplir los modestos objetivos de desarrollo del Milenio, harían falta, según los propios datos de Naciones Unidas entre 40-70 mil millones de dólares. En contraste, se gastan anualmente en el mundo un billón de dólares en armamentos y otra cantidad similar en publicidad comercial.
Sr. Presidente:
La Revolución Cubana emprendió, desde sus inicios, transformaciones socio-económicas concebidas en una estrategia que armoniza el crecimiento económico con el desarrollo social. En estos años, el gobierno cubano jamás renunció a su inalterable principio de amparar a todos los trabajadores, garantizar las pensiones de los jubilados u otras personas asistidas, y no abandonar a nadie a su suerte.
Cuba ya alcanzó la condición de país con pleno empleo según los conceptos e indicadores de los organismos internacionales, al registrar una tasa del 2.3% al finalizar el año 2004 y de 1.9% en enero de 2005. Este año, el presupuesto del Estado destinará el 68% de sus gastos a elevar los niveles de educación, salud, seguridad y asistencia social, cultura, deportes y la investigación científica y técnica.
Este empeño, en el que juegan un rol esencial los 167 programas sociales que están en marcha, se traduce en:
Estos avances en el desarrollo social se realizan en nuestro país en medio de la constante hostilidad del gobierno de los Estados Unidos, el cual a lo largo de 46 años ha mantenido un absurdo bloqueo económico, comercial y financiero.
Entre los nuevos planes de Washington diseñados el año pasado para una hipotética Cuba bajo su dominación están la privatización de los servicios sociales básicos, la eliminación del actual Sistema Nacional de Seguridad y Asistencia Sociales con cobertura universal y el desmantelamiento de importantes ramas de la economía. Son las mismas recetas neoliberales que lanzaron y mantienen en la desesperanza a miles de millones de seres humanos en muchas naciones del Tercer Mundo. Esta obsoleta política hacia Cuba representa el principal obstáculo para que el pueblo cubano alcance todas sus metas de desarrollo social.
Sr. Presidente:
La genuina cooperación internacional en materia de desarrollo social debe ajustarse a los programas y prioridades de las naciones beneficiarias y a las tradiciones y culturas locales. Ese es el enfoque adoptado por nuestro país y de ello pueden dar fe las poblaciones atendidas por personal de la salud cubano en naciones de América Latina y el Caribe, África y Asia; el programa de becas para jóvenes del Tercer Mundo; los programas de asesoría en alfabetización y enseñanza media; las asesorías para el manejo de los recursos hidráulicos y la construcción de viviendas de bajo costo y otras actividades en países de todas las latitudes y niveles de desarrollo. Actualmente, alrededor de 26 mil colaboradores cubanos realizan esta importante labor, sin que por ello se ejerza ningún tipo de presión política o se exijan prebendas económicas.
Sr. Presidente,
Queremos hacer un llamado a rescatar la agenda que se nos quiere escatimar, la cual constituye una seria oportunidad para reafirmar nuestro objetivo de lograr un desarrollo justo y equitativo para todos, y es otra contribución para cambiar el actual e injusto orden internacional donde unos pocos disponen de todo, mientras que la mayoría de los pobladores de este planeta, luchan día a día contra la pobreza, el hambre, la enfermedad, el analfabetismo y la exclusión social.
Muchas gracias.

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DECLARACIÓN DEL EMBAJADOR RODRIGO MALMIERCA, REPRESENTANTE DE CUBA EN LA CUARTA COMISION, EN EL TEMA33 SOBREINFORMACION. NUEVA YORK, 14 DE OCTUBRE DE 2005.
Señor Presidente:
No siempre los avances tecnológicos traen aparejados beneficios para las mayorías. La globalización neoliberal que predomina hoy en el mundo no promueve el acceso de todos a la tecnología, exacerbando la inequidad y las disparidades entre los países industrializados y los países en desarrollo, y entre los ricos y los pobres.
Vemos con profunda preocupación como la brecha tecnológica que separa al Norte del Sur es cada vez mayor.
Las tecnologías de la información y las comunicaciones no escapan a esta tendencia general. Por un lado, nos sorprenden cada día las innovaciones tecnológicas en este campo, mientras por otro, continúanaumentando los niveles de pobreza, la marginación y la insalubridad en los países en desarrollo.
Justo ahora cuando nos reunimos aquí, millones de niños no tienen escuela y otros millones de adultos son analfabetos. ¿De qué les serviría una computadora?
Señor Presidente:
Lamentablemente, la información se ha convertido en una mercancía,utilizada y manipulada a su antojo por los que tienen el dinero y controlan los medios de información, a través de corporaciones cada vez más concentradas y monopólicas, que solo responden a los intereses de sus dueños.
Los países del Sur hemos puesto grandes esperanzas en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, que tendrá su segunda fase próximamente en Túnez. De este cónclave esperamos resultados concretos y soluciones prácticas que permitan a los países en desarrolloinsertarse de maneraefectiva en la sociedad de la información.
Para lograr este objetivo es vital que nuestros países reciban recursos financieros sustanciales, estables y previsibles que nos faciliten el acceso a las tecnologías de la información.
El mundo desarrollado tiene la histórica responsabilidad de asignar estos recursos, y a la Organización de las Naciones Unidas le corresponde un papel crucial en ello.
Adicionalmente, las Naciones Unidas, a través de los Centros de Información,debe jugar un papel importante en la difusión de la información de manera justa y equilibrada.
El mundo subdesarrollado representa otra realidad y, por consiguiente, debe ser tratado de manera especial en el Sistema de Información de las Naciones Unidas. El uso de mecanismos de difusión como la radio, por ejemplo, debe potenciarse como medio para contribuir a la información de las amplias poblaciones analfabetas que aún existenen los países del sur.
Señor Presidente:
Una vez más mi delegación se ve obligada a denunciar ante esta Comisión la agresión radial y televisiva a que es sometida Cuba diariamente por el gobierno de los Estados Unidos de América, haciendo caso omiso de resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El gobierno de los Estados Unidos de América dedica anualmente millones de US dólares para financiar, dirigir y apoyar estas transmisiones ilegales desde su territorio, con el único propósito de alentar la emigración ilegal, incitar a la desobediencia civil y tergiversar la realidad cubana de manera malintencionada y burda.
Desde los Estados Unidos de América se dirigen semanalmente hacia Cuba 2300 horas de transmisiones de radio y televisión por 24 frecuencias diferentes, a partir de 16 emisoras que incluyen: 7 de onda media, 14 de onda corta, 2 de frecuencia modulada y una de televisión. Desde ellas se genera una programación totalmente ajena a la cultura, al desarrollo científico, al sano entretenimiento y mucho menos a una información objetiva y veraz. Vale destacar que, de estas 16 emisoras, catorce pertenecen a organizaciones promotoras o vinculadas directamente con conocidos elementos terroristas que residen, operan y actúan en territorio norteamericano con total impunidad.
Y las mal llamadas Radio y Televisión “Martí”, son abiertamente de propiedad del Gobierno de los Estados Unidos de América, a las cuales les asigna un presupuesto anual de alrededor de 35 millones de US dólares.
La política obsesiva y enfermiza del gobierno de los Estados Unidos de América por destruir a la Revolución cubana le ha llevado a emplear medios diversos en su guerra radio-electrónica contra Cuba, como el reforzamiento de las potencias de transmisión, el mejoramiento de las antenas, el cambio de las transmisiones de televisión de frecuencia VHF a UHF, la invasión de bandas de transmisión legales y la instalación de aeróstatos.Pero lo más llamativo y peligroso ha sidola utilización de un avión militar EC-130 de las Fuerzas Armadas norteamericanas, desde donde se dirigen las señalas de televisión contra mi país.
Este proceder de las autoridades norteamericanas es violatorio de la soberanía nacional y constituye una flagrante interferenciaen los asuntos internos de Cuba.
Con su actuación, el gobierno de los Estados Unidos de Américaviola, además, las regulaciones establecidas por la Unión Internacional de Telecomunicaciones y el Derecho Internacional.
Todo esto sigue provocando el rechazo de la comunidad internacional.
Señor Presidente:
La campaña difamatoria y de presión que contra Cuba financia el gobierno de Estados Unidos de América, es en la práctica un refuerzo a la política hostil y genocida de bloqueoeconómico, financiero y comercial que por más de cuatro décadas ha impuesto contra Cuba, en abierto desafío a la voluntad de la inmensa mayoría de los países miembros de las Naciones Unidas, que cada año votan apoyando la resolución de la Asamblea General que lo condena.
En conclusión, Cuba rechaza y repudia estas groseras agresiones. El pueblo cubano es hoy un pueblo culto, que se alfabetizó hace más de 40 años y que se ha educado con la Revolución. Estamos bien informados y queremos vivir en paz, pero no permitiremos que se pisotee nuestra soberanía, especialmente por las ridículas ambiciones anexionistas que impulsan al gobierno de los Estados Unidos. Puedo asegurar que no tendrán éxito en su afán por destruir lo que hemos construido con nuestra sangre y nuestro sudor en estos años.
Muchas gracias.

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REPLICA DE LA INTEGRANTE DE LA DELEGACION CUBANA, SRA. VILMA THOMAS RAMIREZ A LA DELEGACION DE ESTADOS UNIDOS. CUARTA COMISION EN EL TEMA 33 SOBRE INFORMACION
NUEVA YORK, 14 DE OCTUBRE DE 2005.
Señora Presidenta:
Hago uso del derecho de réplica para responder a los planteamientos de la delegación de los Estados Unidos.
En primer lugar no se trata de dos emisoras de radio y televisión para informar a Cuba,se trata de 16 emisoras que trasmiten informaciones contra Cuba, de las cuales 14 pertenecen a organizaciones promotoras o vinculadasdirectamente con conocidos elementos terroristas, que residen, operan y actúan en territorio norteamericano con total impunidad.
La delegación de Estados Unidos trata de presentarse como vocero del sistema de información que mi país debe tener. Contrario a lo que el representante de Estados Unidos quiere hacer creer a los presentes en esta sala, la agresión radial y televisiva de ese país contra Cuba solo sirve para mostrar el total desprecio de dicho gobierno por las normas que rigen las relaciones internacionales. Los cubanos no pedimos sus trasmisiones y no las necesitamos. Gracias a la Revolución que universalizó el acceso a la educación para todos sin distinción ni discriminación de ningún tipo y que hace grandes esfuerzos por poner a disposición de todo el pueblo diariamente información actualizada sobre todo lo que acontece en Cuba y en el mundo, los cubanos tenemos hoy la cultura necesaria para discernir lo justo de lo injusto, para distinguir entre la verdad y la mentira, para saber lo que queremos. Convénzanse de una vez y por todas,tenemos la Revolución que queremos, la defendemos a conciencia y estamos convencidos de que, aún cuando no es perfecta, es mil veces mejor que lo que el Gobierno de Estados Unidos quiere imponernos.
Lacalumniosa y bochornosa guerra mediática que el Gobierno de Estados Unidos ha mantenido contra Cuba, valiéndose de sus acostumbradas mentiras y ácido rencor hacia todo el pueblo cubano y en la cual no ha faltado la injerencia en los asuntos internos de mipaís, reafirma la demostrada incapacidad de Washington para aprender de los fracasos que uno tras otro ha padecido su política anticubana durante mas de cuatro décadas.
Una vez más, Estados Unidos, el gobierno de menor autoridad moral y credibilidad en el mundo para hablar de los derechos humanos en cualquier país, pretende manipular el argumento de los derechos humanos para acusar a Cuba.Se atreven a inculpar al país que ha convertido en elemento centralde su política, la protección de todos los derechosde toda su población, sin discriminaciones sociales o raciales.
La delegación de Estados Unidos se refirió a las restricciones que Cuba impone a unasupuesta disidencia interna. Justo es reiterar que lo que ellos disidentes son mercenarios que recibían dinero y orientaciones del Gobierno de Estados Unidos, son asalariados que no representan el sentir de la abrumadora mayoría del pueblo cubano y sólo buscanconvertir a su patria en un protectorado norteamericano.
Aunque ello moleste a los representantes de Estados Unidos en esta sala Cuba continuará denunciando en todos los foros y ocasiones en que resulte adecuado y necesario la política genocida de bloqueo y agresiones de todo tipo por parte del gobierno de Estados Unidos, a pesar de las cuales proseguirá su política de desarrollo a gran escala de las nuevas tecnologías informáticas y de comunicaciones usando sus modestos recursos materiales y financieros y apoyándose en el conocimiento que ha sabido cultivar en su pueblo.
Muchas gracias

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DECLARACIÓN DE LA DELEGACIÓN DE CUBA ANTE LA CUARTA COMISIÓN DE LA 60 AGNU. TEMA 29: "COOPERACIÓN INTERNACIONAL PARA LA UTILIZACIÓN DEL ESPACIO ULTRATERRESTRE CON FINES PACÍFICOS". NUEVA YORK, 18 DE OCTUBRE DE 2005
Señor Presidente:
La delegación cubana desea expresar su reconocimiento por el trabajo desarrollado por el Presidente de la Comisión Sobre la Utilización con Fines Pacíficos del Espacio Ultraterrestre, Sr. Adigun Ade Abiodun, así como por los demás miembros de la Mesa, en el último año transcurrido, que incluyó la celebración en Viena, en junio pasado, del 48 período de sesiones de esa Comisión.
Mi delegación desea también agradecer la presentación del exhaustivo informe de la Comisión sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos contenido en el documento A/60/20. Lo consideramos un documento útil para nuestros trabajos.
La delegación de Cuba desea aprovechar este debate para trasladar sus felicitaciones a los científicos de la República Popular China, quienes la pasada semana dieron un paso más en el desarrollo de su Programa de Vuelos Espaciales Tripulados, mediante el exitoso lanzamiento de la nave Shenzhou-6, con dos tripulantes a bordo. Al mismo tiempo, expresamos nuestra seguridad de que los resultados de esas investigaciones espaciales serán utilizados para beneficio de toda la humanidad.
Señor Presidente:
En el mejoramiento de la calidad de vida de la humanidad, el espacio ultraterrestre sigue cobrando una creciente influencia. Hoy resulta imposible deshacernos del uso de la teleobservación y las telecomunicaciones para su empleo en la agricultura, la enseñanza, la protección ambiental, la gestión de los recursos naturales y los sistemas de navegación. Los experimentos en condiciones de microgravedad que permiten explorar ciencias como la biología y la física de fluidos de forma tal que no se puede hacer en la Tierra son un componente importante en el desarrollo científico.
Somos testigos del constante desarrollo de nuevas tecnologías para mejorar la vida del hombre. Un ejemplo cotidiano, es la observación meteorólogica desde satélites, la cual ha contribuido a perfeccionar los pronósticos del tiempo y evitar, mediante acciones concertadas, que desastres naturales como los huracanes, cobren más víctimas y provoquen más daños, así como para prevenir los efectos devastadores de los cambios climáticos.
Cuba reitera su defensa del espacio ultraterrestre como patrimonio común de la humanidad, sobre la base de tres principios primordiales que deben regir las actividades de los Estados en la exploración y utilización del espacio ultraterrestre.
El primero es la necesaria preservación del espacio ultraterrestre para fines exclusivamente pacíficos a la vez que se potencia la cooperación internacional y el crecimiento económico de todos los países en aras de un desarrollo verdaderamente sostenible. Esto debe incluir la necesaria transferencia de tecnologías espaciales de avanzada por parte de los países más desarrollados en esta esfera hacia los menos desarrollados.
Desafortunadamente, la brecha existente entre países desarrollados y en desarrollo en numerosas esferas de la ciencia y la tecnología, se aprecia con especial nitidez en la aplicación de las ciencias espaciales. Al respecto, Cuba rechaza los intentos de revisión de los Principios pertinentes sobre la utilización de la energía nuclear en el espacio ultraterrestre con fines pacíficos, que no tome en consideración los intereses de todos los estados, y muy en especial, de los países en desarrollo.
En segundo lugar, Cuba se opone firmemente a los planes dirigidos al despliegue de una carrera armamentista en el espacio ultraterrestre. Esta no sólo violaría el principio de que el mismo constituye patrimonio común de la humanidad, sino que pondría en grave peligro la seguridad colectiva. Este llamado adquiere una mayor urgencia cuando se escuchan nuevas doctrinas militaristas que llevan implícito el desarrollo y el despliegue de nuevos y costosos artefactos de aniquilación y destrucción dirigidos a propiciar el dominio hegemónico de los más poderosos sobre el resto de los habitantes de nuestro planeta.
Al respecto, la delegación de Cuba reitera su profunda preocupación por el hecho de que algunas Potencias nucleares, que al mismo tiempo son potencias espaciales, se mantienen bloqueando las negociaciones en la Conferencia de Desarme que tienen como propósito el establecimiento de un instrumento internacional para la prevención de una carrera armamentista en el espacio. En ese sentido, cobra primordial importancia la recomendación, como primera medida práctica, de que los Estados acepten una moratoria del despliegue de armas en el espacio ultraterrestre hasta que la comunidad internacional llegue a un acuerdo sobre el tema.
En tercer lugar, en lo referente a lo que se conoce como el Derecho Espacial, integrado por los instrumentos internacionales referidos al espacio ultraterrestre, la delegación de Cuba coincide con el criterio de que el régimen jurídico aplicable al espacio ultraterrestre actualmente vigente resulta insuficiente para garantizar la prevención de una carrera armamentista espacial. De ahí surge la imperiosa necesidad de adoptar nuevos mecanismos para la vigilancia y verificación adecuadas del derecho del espacio.
Señor Presidente:
La delegación de Cuba se muestra a favor del fortalecimiento de la Comisión sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos y de sus dos Subcomisiones funcionales dedicadas a temas Científicos y Técnicos y Jurídicos. El interés de varios estados en seguir de cerca sus trabajos y su aspiración de incorporarse a su membresía, debe ser bienvenido.
Cuba le concede una especial importancia al desarrollo de estrategias encaminadas a reducir al mínimo las posibles consecuencias de los desechos y residuos espaciales, así como a la necesidad de prestar una mayor atención a las colisiones de objetos espaciales, particularmente de aquellos que contienen fuentes de energía nuclear. La minimización de estas consecuencias debe ir aparejada con la definición de las responsabilidades de quienes las originan.
Señor Presidente:
Para Cuba el fortalecimiento de la cooperación internacional y regional en aras del desarrollo de las investigaciones espaciales, tanto en lo referente a aspectos científicos y técnicos como jurídicos, resulta de vital importancia.
Dicha cooperación internacional en el espacio ultraterrestre no puede ni privatizarse ni limitarse a un pequeño grupo de estados desarrollados. Las Naciones Unidas y la Comisión sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos se enfrentan a un crucial reto si de verdad deseamos que se aprovechen al máximo las tecnologías espaciales en la promoción del desarrollo humano, en una mayor protección del medio ambiente y en aras de un verdadero desarrollo sostenible en un marco de paz y prosperidad para toda la humanidad. Para tales propósitos, le ratifico la plena disposición de Cuba a cooperar en todo lo que esté a su alcance.
Muchas gracias.

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Declaración de la Embajadora Ileana Núñez, Representante Permanente Alterna de Cuba, ante la IV Comisión en los Temas 26, 34, 35, 36 y 37.
Nnueva York, 5 de octubre de 2005.
Señor Presidente:
Mi delegación desea felicitarlo a Usted y a los demás miembros de la Mesa por su elección para conducir los trabajos de esta Comisión durante el 60 período de sesiones de la Asamblea General. Estamos seguros que con su experiencia y habilidad podrá conducir satisfactoriamente nuestras deliberaciones, para lo cual puede contar con nuestro pleno apoyo.
Quisiera también expresar nuestro reconocimiento al anterior Presidente, Embajador Kyaw Tint Swe, de Myammar, y a los miembros de la mesa, por el excelente trabajo desplegado en el 59 período de sesiones.
Señor Presidente:
Las Naciones Unidas, desde su creación, ha contado entre sus principales logros el proceso de descolonización, con sus avances y retrocesos. Sin embargo, es lamentable que a pesar de que estamos en el Segundo Decenio para la Eliminación del Colonialismo, en los últimos años sus éxitos hayan sido muy limitados.
Resulta sorprendente que durante los preparativos y negociaciones del documento final para la reunión plenaria de Alto Nivel de la Asamblea General, derechos tan elementales como el derecho inalienable de los pueblos a la libre determinación,fueran cuestionados.
Esta Comisión, a la que algunos se empeñan en eliminarmediante la llamada “reforma o revitalización de la Asamblea General”, no escapa a cuestionamientos como si los temas que debatimos en ella no fueran lo suficientemente relevantes o actuales.
Para la delegación de Cuba, la revitalización de la Cuarta Comisión no debe conducir a su desaparición, sino a otorgarle la vitalidad necesaria para que cumpla apropiadamente su mandato.
Señor Presidente:
Algunas potencias administradoras se niegan a buscar soluciones definitivas al flagelo del colonialismo y manipulan groseramente criterios tan banales como la extensión territorial, el escaso número de habitantes o la lejanía geográfica, para justificar la dependencia entre las metrópolis y los territorios no autónomos a partir de la supuesta imposibilidad de las colonias para mantener una sociedad independiente y sostenible.
A pesar de ello, el Comité de Descolonización ha venido trabajando en el fortalecimiento y revitalización de sus mecanismos de trabajo para hacerlos más eficientes. Pero, lamentablemente, algunas potencias administradoras siguen negadas a sostener un vínculo oficial, serio y respetuoso con el Comité, e incluso, se han trazado el objetivo de sacar de la lista de territorios no autónomos a sus colonias sin permitirles antes a sus habitantes un conocimiento amplio y profundo de las diferentes opciones de autodeterminación y las consecuencias de cada una de ellas para cada caso.
La delegación de Cuba reitera que este paso de "deslistar" territorios debe ajustarse a un proceso de descolonización real, donde los habitantes de los territorios no autónomos cuenten con todas las garantías y las informaciones necesarias para que el resultado a que se llegue provenga de una decisión meditada, transparente y justa.
Señor Presidente:
Las misiones visitadoras a los territorios no autónomos resultan de particularimportancia para recopilar información directa sobre las condiciones de vida, características y la situación económica, política y social de los habitantes de dichos territorios, así como la diseminación de información sobre las opciones de autodeterminación a las cuales tienen derecho.
La experiencia de Bermudas, en el 2005, fue otro paso positivo en este proceso pues permitió a los estados miembros de las Naciones Unidas tener un conocimiento directo y cabal de los problemas reales que existen en este territorio, así como de su influencia en el camino hacia una verdadera autodeterminación.de cooperación entre la potencia administradora, el territorio y las Naciones Unidas.
Como resultado de otras visitas de este tipo, estamos a las puertas de un desarrollo muy positivo para el caso de Tokelau. Una vez más mi delegación desea reconocer la actitud cooperativa y abierta de Nueva Zelandia, que ha permitido el establecimiento de un diálogo amplio y respetuoso sobre diversos temas, y exhorta a otras potencias administradoras a que sigan este ejemplo y dejen a un lado concepciones llenas de prejuicios y desprovistas de una visión histórica al evitar una cooperación plena y respetuosa con el Comité.
Mi delegación observa con preocupación como persiste el saqueo y la explotación desmedida de los recursos naturales terrestres y marinos de los territorios no autónomos, en flagrante violación de la letra y del espíritu de la resolución 2621 (XXV) de la Asamblea General, de la cual exigimos su pleno cumplimiento.
Señor Presidente:
Llegamos al siglo XXI en pleno auge de la revolución de la tecnología de la información y las comunicaciones. Sin embargo, resulta vergonzoso que aún no se haya podido poner fin al colonialismo, flagelo que persiste de siglos pasados. Es por ello que el tema de la descolonización debe ocupar un lugar prioritario en las labores de lasNaciones Unidas.
De ello se deriva la necesidad de realizar los seminarios regionales sobre descolonización, el último de los cuales se celebró en mayo pasado en Canouan, San Vicente y las Granadinas, a cuyas autoridades mi delegación desea agradecer por su hospitalidad. Estos seminarios deben complementarse con la difusión y divulgación de sus resultados, no solamente a través de la página web sobre descolonización, que ha venido permitiendo un acceso creciente a estos temas, sino también mediante el empleo adecuado de los medios de difusión en los estados miembros de la ONU y la promoción de debates académicos. El Departamento de Información Pública tiene aquí un importante asunto que debe adquirir la máxima prioridad en su agenda de trabajo.
La comunidad internacional sigue en deuda con los habitantes de los territorios no autónomos. Los informes que se presentan anualmente revelan cifras sumamente exiguas y desiguales de ofrecimiento de facilidades de estudio y formación profesional para los jóvenes de estos territorios. La delegación de Cuba exhorta a los estados miembros que disponen de mayor capacidad económica y desarrollo a que presten mayor atención a este asunto y reviertan esta tendencia.
Señor Presidente:
La aprobación de una serie de resoluciones en las que se reconoce el derecho inalienable del pueblo de Puerto Rico a la libre determinación e independencia, conforme a lo que estipula la Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General, del 14 de diciembre de 1960, es motivo de congratulación para mi delegación. Al mismo tiempo, nos satisface en particular el consenso logrado en la resolución sobre Puerto Rico presentada por Cuba, con el copatrocinio de Venezuela, en junio pasado ante el Comité de Descolonización.
La descontaminación y limpieza de la zona que ocupaba la Marina de los Estados Unidos en elterritorio de la isla de Vieques, en Puerto Rico, así como la devolución del antiguo campo de tiro a las autoridades locales, aún son temas pendientes.
Una vez más Cuba reitera su compromiso con la autodeterminación y la independencia del hermano pueblo de Puerto Rico, el cual preserva y defiende su propia identidad como nación caribeña y latinoamericana, a pesar de que nunca ha podido ser el estado independiente y soberano, miembro de la gran familia de Latinoamérica, que soñaran Simón Bolívar y José Martí.
Para mi delegación, la parálisis del proceso de arreglo para el Sahara Occidental, es motivo deprofunda preocupación. Apoyamos la realización de un referendum justo, limpio e imparcial bajo la conducción de las Naciones Unidas y la estricta adhesión a los términos del Plan de Arreglo, de los Acuerdos de Houston y las resoluciones pertinentes aprobadas por la Asamblea General y el Consejo de Seguridad, como único camino viable para encontrar una solución honorable, que incluya el pleno ejercicio del derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui, sin excluir la opción de la independencia.
En este contexto, la delegación de Cuba reafirma su pleno apoyo a la lucha del pueblo saharaui contra colonizadores y ocupantes y demanda de las Naciones Unidas una acción enérgica y valiente para cumplir lo acordado de manera expedita y sin pretextos incongruentes con los principios del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
Asimismo, la delegación de Cuba reitera su apoyo irrestricto al derecho legítimo de la República Argentina en la disputa de soberanía relativa a las Islas Malvinas y exhorta a la continuación del diálogo y la cooperación emprendidos entre las partes en la búsqueda de una solución justa, pacífica y honorable a este caso.
La delegación cubana también exhorta a la potencia administradora de Guam a cooperar plenamente con nuestros trabajos y a respetar los derechos inalienables y los genuinos intereses de los habitantes de dicho territorio.
Señor Presidente:
La delegación de Cuba reitera el papel fundamental que le corresponde a la Asamblea General de las Naciones Unidas en la lucha por la defensa de los derechos inalienables de todos los pueblos del mundo, como órgano más democrático y universal. Sólo en ella todos podemos expresarnos por igual y profundizar debidamente en los problemas que menoscaban los intereses de los pueblos de los territorios no autónomos que continúan padeciendo la explotación colonial bajo diferentes ropajes.
Trabajemos arduamente para que el colonialismo sea sólo un mal recuerdo y no tengamos que avergonzarnos ante las generaciones futuras.
Por último, permítame expresar nuestro más alto reconocimiento por el profesional trabajo desplegado por la Secretaría del Comité de Descolonización, en particular a las Sras. María Maldonado y Karina Garlach, a su excelente equipo, así como a todo el personal que atiende este tema en el Departamento de Asuntos Generales y de Conferencias, por la calidad de los informes presentados para esta sesión.
Muchas gracias.

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DECLARACIÓN DEL EMBAJADOR RODRIGO MALMIERCA,REPRESENTANTE DE CUBA EN LA CUARTA COMISION, EN EL TEMA33 SOBREINFORMACION. NUEVA YORK, 14 DE OCTUBRE DE 2005.
Señor Presidente:
No siempre los avances tecnológicos traen aparejados beneficios para las mayorías. La globalización neoliberal que predomina hoy en el mundo no promueve el acceso de todos a la tecnología, exacerbando la inequidad y las disparidades entre los países industrializados y los países en desarrollo, y entre los ricos y los pobres.
Vemos con profunda preocupación como la brecha tecnológica que separa al Norte del Sur es cada vez mayor.
Las tecnologías de la información y las comunicaciones no escapan a esta tendencia general. Por un lado, nos sorprenden cada día las innovaciones tecnológicas en este campo, mientras por otro, continúanaumentando los niveles de pobreza, la marginación y la insalubridad en los países en desarrollo.
Justo ahora cuando nos reunimos aquí, millones de niños no tienen escuela y otros millones de adultos son analfabetos. ¿De qué les serviría una computadora?
Señor Presidente:
Lamentablemente, la información se ha convertido en una mercancía,utilizada y manipulada a su antojo por los que tienen el dinero y controlan los medios de información, a través de corporaciones cada vez más concentradas y monopólicas, que solo responden a los intereses de sus dueños.
Los países del Sur hemos puesto grandes esperanzas en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, que tendrá su segunda fase próximamente en Túnez. De este cónclave esperamos resultados concretos y soluciones prácticas que permitan a los países en desarrolloinsertarse de maneraefectiva en la sociedad de la información.
Para lograr este objetivo es vital que nuestros países reciban recursos financieros sustanciales, estables y previsibles que nos faciliten el acceso a las tecnologías de la información.
El mundo desarrollado tiene la histórica responsabilidad de asignar estos recursos, y a la Organización de las Naciones Unidas le corresponde un papel crucial en ello.
Adicionalmente, las Naciones Unidas, a través de los Centros de Información,debe jugar un papel importante en la difusión de la información de manera justa y equilibrada.
El mundo subdesarrollado representa otra realidad y, por consiguiente, debe ser tratado de manera especial en el Sistema de Información de las Naciones Unidas. El uso de mecanismos de difusión como la radio, por ejemplo, debe potenciarse como medio para contribuir a la información de las amplias poblaciones analfabetas que aún existenen los países del sur.
Señor Presidente:
Una vez más mi delegación se ve obligada a denunciar ante esta Comisión la agresión radial y televisiva a que es sometida Cuba diariamente por el gobierno de los Estados Unidos de América, haciendo caso omiso de resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El gobierno de los Estados Unidos de América dedica anualmente millones de US dólares para financiar, dirigir y apoyar estas transmisiones ilegales desde su territorio, con el único propósito de alentar la emigración ilegal, incitar a la desobediencia civil y tergiversar la realidad cubana de manera malintencionada y burda.
Desde los Estados Unidos de América se dirigen semanalmente hacia Cuba 2300 horas de transmisiones de radio y televisión por 24 frecuencias diferentes, a partir de 16 emisoras que incluyen: 7 de onda media, 14 de onda corta, 2 de frecuencia modulada y una de televisión. Desde ellas se genera una programación totalmente ajena a la cultura, al desarrollo científico, al sano entretenimiento y mucho menos a una información objetiva y veraz. Vale destacar que, de estas 16 emisoras, catorce pertenecen a organizaciones promotoras o vinculadas directamente con conocidos elementos terroristas que residen, operan y actúan en territorio norteamericano con total impunidad.
Y las mal llamadas Radio y Televisión “Martí”, son abiertamente de propiedad del Gobierno de los Estados Unidos de América, a las cuales les asigna un presupuesto anual de alrededor de 35 millones de US dólares.
La política obsesiva y enfermiza del gobierno de los Estados Unidos de América por destruir a la Revolución cubana le ha llevado a emplear medios diversos en su guerra radio-electrónica contra Cuba, como el reforzamiento de las potencias de transmisión, el mejoramiento de las antenas, el cambio de las transmisiones de televisión de frecuencia VHF a UHF, la invasión de bandas de transmisión legales y la instalación de aeróstatos.Pero lo más llamativo y peligroso ha sidola utilización de un avión militar EC-130 de las Fuerzas Armadas norteamericanas, desde donde se dirigen las señalas de televisión contra mi país.
Este proceder de las autoridades norteamericanas es violatorio de la soberanía nacional y constituye una flagrante interferenciaen los asuntos internos de Cuba.
Con su actuación, el gobierno de los Estados Unidos de Américaviola, además, las regulaciones establecidas por la Unión Internacional de Telecomunicaciones y el Derecho Internacional.
Todo esto sigue provocando el rechazo de la comunidad internacional.
Señor Presidente:
La campaña difamatoria y de presión que contra Cuba financia el gobierno de Estados Unidos de América, es en la práctica un refuerzo a la política hostil y genocida de bloqueoeconómico, financiero y comercial que por más de cuatro décadas ha impuesto contra Cuba, en abierto desafío a la voluntad de la inmensa mayoría de los países miembros de las Naciones Unidas, que cada año votan apoyando la resolución de la Asamblea General que lo condena.
En conclusión, Cuba rechaza y repudia estas groseras agresiones. El pueblo cubano es hoy un pueblo culto, que se alfabetizó hace más de 40 años y que se ha educado con la Revolución. Estamos bien informados y queremos vivir en paz, pero no permitiremos que se pisotee nuestra soberanía, especialmente por las ridículas ambiciones anexionistas que impulsan al gobierno de los Estados Unidos. Puedo asegurar que no tendrán éxito en su afán por destruir lo que hemos construido con nuestra sangre y nuestro sudor en estos años.
Muchas gracias.

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Intervencion del Representante Permanente de la Republica de Cuba, Embajador Orlando Requeijo, en el Tema 108 “Medidas para eliminar el terrorismo internacional”, Nueva York, 6 de octubre de 2005.
Señor Presidente:
La delegación de Cuba ratifica su más profundo rechazo a todos los actos, métodos y prácticas terroristas en todas sus formas y manifestaciones por quien quiera y contra quien quiera que se cometan, y donde quiera que estos ocurran, y sean cuales fueren sus motivaciones, incluidos aquellos en los que hay Estados directa o indirectamente involucrados.
Señor Presidente:
Mi país no ha permitido ni permitirá jamás, la utilización de su territorio nacional para la realización, planificación o financiación de actos de terrorismo contra cualquier otro Estado, sin excepción.
Asimismo, rechaza totalmente que se utilice el enfrentamiento al terrorismo como pretexto para justificar la intromisión en los asuntos internos de otros Estados, la agresión y el menoscabo a la soberanía nacional de los Estados.
El terrorismo es un fenómeno que ha de ser combatido por la comunidad internacional en su conjunto, en un ambiente de estrecha cooperación y en el marco del respeto a la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional.
Sr. Presidente,
Mi delegación considera que es una necesidad impostergable la adopción de una Convención General sobre terrorismo internacional, que contribuya a cubrir las lagunas existentes en los instrumentos adoptados por las Naciones Unidas en la prevención y represión del terrorismo internacional. Para ello, es necesaria la flexibilidad y la cooperación de todos y no solamente de algunas delegaciones.
Una Convención General sobre terrorismo internacional debe contener una definición clara y precisa del delito de terrorismo,incluyendo todos los tipos y formas que adopta este fenómeno, prevea los elementos materiales y mentales que conforman este delito, y entrañe responsabilidad tanto para las personas naturales como jurídicas.
Las actividades de las fuerzas armadas de un Estado que no estén reguladas por el Derecho Internacional Humanitario no deben ser excluidas del ámbito de aplicación de la futura Convención General, ya que una exclusión de tal naturaleza podría servir para justificar las acciones de algunos Estados, dirigidas a desestabilizar a otros.
Una Convención General sobre terrorismo internacional ha de garantizar una clara distinción entre el terrorismo y la lucha legítima de los pueblos por su independencia y en defensa de su derecho a la libre determinación.
Rechazamos la manipulación, por parte de algunos Estados, del derecho inmanente a la legítima defensa para justificar la comisión de actos de terrorismo de Estado y para tratar de legitimar la agresión y la injerencia en los asuntos internos de otros Estados.
Sr. Presidente,
Mi delegación también desea expresar su preocupación por el riesgo que entraña la vinculación entre el terrorismo y las armas de exterminio en masa y apoya plenamente todos los esfuerzos internacionales legítimos para impedir la adquisición por parte de terroristas de dichas armas y sus medios portadores.
Considera que la única garantía de que las armas de exterminio en masa no caigan en manos de terroristas es mediante la prohibición y eliminación total de ese tipo de armas, cuya sola existencia constituye en sí misma una amenaza a la paz y la seguridad internacionales.
Sr. Presidente,
Desde 1959, el pueblo de Cuba ha sido víctima de innumerables acciones terroristas que han causado la muerte o daños a la integridad física de miles de personas y han provocado enormes daños económicos al país.
Es ampliamente conocido que dichos actos terroristas se organizan, financian y ejecutan desde el territorio de los Estados Unidos,donde viven y se mueven libremente decenas de terroristas reconocidos y confesos que han actuado y actúan impunemente contra mi país desde hace más de cuatro décadas.
Deseamos recordar que de conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad sobre el tema, incluida la resolución 1373 (2001), tan terrorista es quien comete actos de este tipo como aquellos que lo protegen y le permiten actuar o financiar actos de terrorismo desde su territorio.
Sr. Presidente:
El 27 de septiembre de 2005 una vocera de la Oficina de Inmigración y Control de Aduana de los Estados Unidos anunció en El Paso, Texas, la decisión expedita del juez William L. Abbott de no deportar al terrorista Luis Posada Carriles ni a Venezuela ni a Cuba, argumentando peligro de tortura para el detenido en ambas naciones y recurriendo manipuladoramente a las exenciones previstas en el Convenio Internacional contra la Tortura.
Durante dos meses, el gobierno de los Estados Unidos ocultó la presencia en su territorio del terrorista Luis Posada Carriles y aún hoy sigue guardando silencio sobre cómo llegó al país.
Su detención, ineludible ante la contundencia de la denuncia cubana, se hizo con todo remilgo y benevolencia. Su estancia en el centro de detención migratoria no ha carecido de preferencial trato. Los voceros del Gobierno han caído una y otra vez en tropelías verbales para evitar calificar por su nombre al terrorista.
El Gobierno que en nombre de la lucha contra el terrorismo ha desatado guerras y enviado a morir a sus soldados, es el mismo que protege hoy a uno de los más notorios terroristas de nuestros tiempos, autor intelectual del horrendo sabotaje a un avión cubano con 73 pasajeros a bordo y responsable de muchos otros asesinatos de ciudadanos cubanos y de otras naciones.
Washington defiende así a uno de sus peones en la guerra criminal contra nuestro pueblo, en el apoyo a las dictaduras latinoamericanas de pasadas décadas, en las siniestras operaciones de guerra sucia en Centroamérica y en los atentados contra personalidades políticas y Jefes de Estado contrarios a los intereses hegemónicos del imperio.
Cínico es que se acuda al argumento de las torturas en el caso de Posada Carriles, cuando es éste quién está acusado en Venezuela de haber torturado salvajemente a numerosos ciudadanos de esa nación durante sus años como oficial de la DISIP.
Por demás, Cuba no ha solicitado la extradición del terrorista, pese a que tiene todo el derecho de hacerlo. Es Venezuela quien ha realizado el pedido de extradición de un criminal que tiene deudas pendientes con la justicia de ese país y ha ofrecido todas las garantías necesarias para someter a juicio a Posada Carriles. El Gobierno de Estados Unidos ha guardado bochornoso silencio sobre esta solicitud en clara muestra de complicidad con el terrorista.
Sin embargo, la detención hace siete años en Miami de los ciudadanos cubanos Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Fernando González, y los ciudadanos norteamericanos René González y Antonio Guerrero, cinco jóvenes luchadores cubanos contra el terrorismo no careció de violencia y falta de garantías. Su destino fueron 17 largos meses en celdas de castigo y un proceso judicial plagado de manipulaciones, parcialidades y el odio revanchista de la mafia anticubana. Sus condenas largas y absurdas fueron fruto de la venganza y la mentira.
En agosto pasado un panel de tres experimentados jueces del Onceno Circuito de Atlanta, al revisar la apelación de la defensa, decidió anular el juicio celebrado en Miami contra ellos, por no haber sido “justo e imparcial” y convocar a un nuevo proceso en una nueva sede. Sin embargo, el 28 de septiembre de 2005, la Fiscalía Federal norteamericana, en un intento de prolongar el secuestro de los cinco jóvenes luchadores antiterroristas cubanos, dio a conocer en la Florida su solicitud al Tribunal de Apelaciones de Atlanta para que revisara en pleno su decisión.
Cuba no dejará de luchar hasta que Posada Carriles, Orlando Bosch y otros terroristas como ellos sean condenados por sus crímenes.
Cuba continuará apoyando el reclamo legítimo de extradición presentado por la República Bolivariana de Venezuela.
Cuba proseguirá denunciando el cruel secuestro en que permanecen en aisladas cárceles norteamericanas los Cinco Héroes de la lucha antiterrorista. Nuestro pueblo no cejará en su batalla porque vuelvan dignos y libres a la Patria.
Muchas gracias.
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