AGNU
61 PERIODO
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DEBATES EN PLENARIO

DEBATES POR COMISIONES

REPERCUSIÓN INTERNACIONAL


ARTICULOS Y NOTICIAS


CUBA EN LA 60 AGNU
 

DEBATES POR COMISIONES

Primera Comisión: Desarme y Seguridad Internacional

Segunda Comisión: Asuntos Económicos

Tercera Comisión: Asuntos Sociales, humanitarios y culturales

Cuarta Comisión: Política Especial y de Descolonización

Sexta Comisión: Asuntos Jurídicos

 


Intervención de Ileana Núñez Mordoche, Embajadora, Representante Permanente Alterna de Cuba, bajo el tema 34 “cuestiones relativas a la información”. Cuarta Comisión de la Asamblea General, Nueva York, 16 de octubre de 2006.

Señor Presidente:

La brecha entre los países desarrollados y los países en vías de desarrollo en materia de comunicación e información se hace, lamentablemente, cada día mayor.

Unos pocos ejemplos confirman estas realidades:

- Sólo el 15% de los 6 500 millones de habitantes del planeta tienen acceso a internet. De ellos, el 52 % corresponden a los Estados Unidos, Canadá y Europa, y un 2,5% a África;

- Más de la mitad de la población del planeta no tiene acceso al teléfono, inventado hace ya más de un siglo. El 40 % de las líneas telefónicas están en solo 23 países desarrollados, donde vive menos del 15 % de la población mundial;

- Más del 50% de los clientes del servicio celular y de los servidores de internet están en países desarrollados.

Sin la democratización real del acceso al desarrollo tecnológico, todas las predicciones de una nueva economía global, basada en la informática y las comunicaciones y el tránsito hacia la llamada "Sociedad de la Información", seguirán siendo un imposible para la inmensa mayoría de la humanidad.

Es necesario poner en práctica medidas que permitan a los países en desarrollo insertarse de manera efectiva en la sociedad de la información.

Para lograr este objetivo, es vital que nuestros países obtengan recursos financieros sustanciales, estables y previsibles, que faciliten el acceso a las tecnologías de la información. A la Organización de las Naciones Unidas le corresponde un papel crucial en ello. Adicionalmente, las Naciones Unidas, a través de los Centros de Información, deben jugar un papel importante en la difusión de la información de manera justa y equilibrada.

El mundo subdesarrollado representa otra realidad y, por consiguiente, debe ser tratado de manera especial en el Sistema de Información de las Naciones Unidas. El uso de mecanismos de difusión como la radio, por ejemplo, debe seguir potenciándose como medio para contribuir a la información de las amplias poblaciones analfabetas que existen en los países del sur.

Cuba, país bloqueado y sin grandes recursos financieros, muestra hoy un camino hacia el acceso amplio de su población a las nuevas tecnologías. La prioridad dada al uso social y colectivo de las tecnologías de la informática y las comunicaciones, ha posibilitado que:

- Todos los niños y adolescentes del país, desde el preescolar, reciban en sus escuelas la enseñanza de la computación y el acceso a tres canales nacionales de televisión dedicados exclusivamente a la Educación.

- Las Universidades se hayan extendido a todos los municipios del país, con el uso de la computación y los medios audiovisuales como herramientas esenciales del aprendizaje.

- El Movimiento de los Joven Club de Computación, red de instalaciones comunitarias donde se accede gratuitamente a la enseñanza de la computación, dispone de más de 600 centros, capacitando en 18 años a más de 770 mil cubanos.

- A través del método cubano de Alfabetización "Yo si puedo", revolucionaria fórmula de enseñanza basado en el uso de la televisión y el video, se ha logrado sacar de la ignorancia a millones de personas, en más de 10 países.

- Los médicos cubanos que prestan sus servicios en más de 60 países del mundo, utilizan la informática coma esencial elemento para obtener grados científicos y a la vez desarrollar la labor de profesores universitarios en la formación de nuevos estudiantes de medicina desde sus propios consultorios, ubicados en los más humildes y remotos sitios de esas naciones.

Señor Presidente:

Una vez más, Cuba se ve en la necesidad de denunciar la agresión radioelectrónica y televisiva que viene llevando a cabo el Gobierno de los Estados Unidos contra la Revolución Cubana desde hace décadas. Tal agresión no solo se mantiene, sino que se incrementa.

Tal y como informó públicamente el pasado 5 de agosto la Oficina de Transmisiones a Cuba del Gobierno de los Estados Unidos, este último ha comenzado a utilizar un nuevo avión G-1 para incrementar significativamente las transmisiones televisivas contra Cuba, de una a seis tardes a la semana. Para las transmisiones desde este avión, el Congreso de Estados Unidos aprobó la suma de 10 millones de dólares, sólo para el 2006.

Así mismo el 11 de agosto se transmitió simultáneamente desde dos aeronaves en los 213 MHz, en este caso empleando una aeronave militar, interfiriendo un total de seis áreas de servicios de igual número de estaciones inscriptas en el Registro Maestro de Frecuencias.

En total, para el año fiscal 2006, el gobierno estadounidense destinó 37 millones de dólares para las transmisiones de propaganda anticubana mediante las llamadas Radio y Televisión Martí, 10 millones más que en el 2004.

Estas acciones constituyen una nueva violación flagrante del Derecho Internacional y de las normas y regulaciones acordadas por todos los Estados en el marco de la Unión Internacional de Telecomunicaciones.

El propio preámbulo de la Constitución de la Unión Internacional de Telecomunicaciones establece la importancia creciente de las telecomunicaciones para la salvaguardia de la paz y el desarrollo económico y social de todos los Estados y, por tanto, declara la necesidad de facilitar el buen funcionamiento de las telecomunicaciones, mediante la cooperación internacional. Las agresiones radiales y televisivas de Estados Unidos contra Cuba evidencian el total desprecio de dicho gobierno por las normas que rigen las relaciones internacionales.

La guerra radio-electrónica y televisiva de los Estados Unidos contra el pueblo cubano, además, viola directamente la letra o transgrede el espíritu de otros instrumentos internacionales, como son:

• Los propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y en numerosos instrumentos internacionales, en particular los relativos a la igualdad soberana de todos los Estados y la no injerencia en los asuntos que son de jurisdicción interna de los mismos.

• La Declaración sobre los principios fundamentales relativos a la contribución de los medios de comunicación de masas al fortalecimiento de la paz y la comprensión internacional, a la promoción de los derechos humanos y a la lucha contra el racismo, el apartheid y la incitación a la guerra, proclamada el 28 de noviembre de 1978 en la XX Reunión de la Conferencia General de la UNESCO.

• La Resolución 37/92 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, del 10 de diciembre de 1982, que estableció los principios que han de regir la utilización por los Estados de satélites artificiales de la Tierra para las transmisiones internacionales directas por televisión.

Cada semana, emisoras radicadas en el territorio de los Estados Unidos transmiten hacia Cuba más de 2 240 horas de radio y televisión por 30 diferentes frecuencias de onda media, corta, FM y TV. Se generan desde ellas entre 327 y 338 horas diarias de una programación que nada tiene que ver con información equilibrada y objetiva.

De las 22 emisoras que transmiten programaciones subversivas contra la Revolución Cubana, 12 dirigen sus señales directamente contra Cuba. Tres de estas últimas, la Voz de las Américas y las llamadas Radio y TV Martí, son propiedades del gobierno de Estados Unidos.

Varias de estas emisoras pertenecen o prestan sus servicios a organizaciones vinculadas con conocidos elementos terroristas que residen y actúan contra Cuba en territorio norteamericano, con pleno consentimiento de las autoridades de la Administración Federal de los Estados Unidos.

Mediante ilegales transmisiones radiales primero, y luego también televisivas, el Gobierno de Estados Unidos ha venido agrediendo de modo permanente el espacio radioeléctrico cubano, difundiendo programaciones especialmente diseñadas para la incitación al derrocamiento del orden constitucional establecido por el pueblo cubano. Hacia ningún otro pueblo del mundo ha sido transmitida por una potencia extranjera, durante tanto tiempo, tanta mentira y estímulo a la destrucción y al odio.

Cuba reitera su condena a esta agresión y rechaza totalmente la pretensión del gobierno de Estados Unidos de mantener e incrementar las trasmisiones de radio y televisión hacia Cuba. La decisión del tipo de información que desea recibir el pueblo de Cuba, le corresponde de manera soberana a nuestro país y no a los que desde la administración gubernamental de los Estados Unidos malgastan los aportes de los contribuyentes y conspiran con elementos terroristas en sus planes contra la Revolución Cubana.

Si bien esas nuevas agresiones radiales y televisivas han sido y seguirán siendo neutralizadas por Cuba, nuestro país está en la obligación y el derecho de denunciar estos actos ilegales y de exigir que se ponga fin a los mismos.

Cuba continuará ejerciendo su soberanía e independencia y continuará adoptando cuanta medida esté a su alcance para repeler estas acciones agresivas.
Muchas gracias.


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INTERVENCION DE LA DELEGACION DE CUBA EN EL DEBATE TEMATICO SOBRE LAS ARMAS NUCLEARES. Primera Comisión, 10 de octubre de 2006

Señora Presidenta:

Cuba considera que el uso de armas nucleares es ilegal, totalmente inmoral y no puede ser justificado bajo ningún concepto o doctrina de seguridad.

Cuba continúa abogando firmemente por la eliminación total de todas las armas de exterminio en masa, especialmente las armas nucleares. Al igual que el Movimiento de Países No Alineados, Cuba siempre ha otorgado una prioridad absoluta al desarme nuclear.

A pesar del fin de la Guerra Fría, existen más de 27 000 armas nucleares en el mundo, 12 000 de ellas listas para ser utilizadas de inmediato.

El empleo de estas armas tendría consecuencias devastadoras para todas las formas de vida conocidas en la tierra. Su uso implica, además, la violación flagrante de normas internacionales relacionadas con la prevención del genocidio.

Por otro lado, continúan desarrollándose nuevas y más sofisticadas armas nucleares que representan una seria amenaza para toda la humanidad.

La existencia de doctrinas de defensa estratégica que descansan aún más en la posesión y el uso de este tipo de armamento, representa también un peligro para la paz y seguridad internacionales.

La creencia de que únicamente se puede garantizar la seguridad por medio de la posesión de armas nucleares es totalmente falsa. Alcanzar la seguridad de un Estado a través de amenazas de destrucción masiva, constituye una corrupción de los principios que han sustentado las más elementales normas de convivencia humana. La tenencia continua de armas nucleares representa un incentivo irresponsable para la proliferación, lo cual incrementa el peligro nuclear en el mundo.

Resulta inaceptable la falta de progresos en el cumplimiento del compromiso inequívoco dado por las potencias nucleares en la Conferencia de Examen del 2000, respecto al logro de la eliminación total de las armas nucleares. Deben honrarse plenamente los compromisos ya alcanzados, incluidas las trece medidas prácticas acordadas en la Sexta Conferencia de Examen del TNP en el año 2000.

Durante la Séptima Conferencia de Examen del TNP, se hizo evidente que algunas potencias nucleares continúan sin tener la voluntad política necesaria para lograr el objetivo de eliminar y prohibir para siempre las armas nucleares. Debo reiterar que para Cuba el TNP no constituye un fin en sí mismo, sino un paso en el camino hacia el logro del desarme nuclear.

Cuba expresa con firmeza una vez más su rechazo a la aplicación selectiva y de doble rasero del TNP. Asimismo, enfatizamos que las cuestiones relacionadas con el desarme nuclear y el uso pacífico de la energía nuclear no pueden continuar siendo relegadas, mientras se privilegia la no proliferación horizontal.

No puede continuar dilatándose el inicio de negociaciones multilaterales para concluir un instrumento universal, incondicional y jurídicamente vinculante, mediante el cual los Estados poseedores de armas nucleares se comprometan a no usar o amenazar con usar este tipo de armas contra los Estados que no las poseemos.

Las armas nucleares y su infraestructura técnica son altamente costosas. La industria de armas nucleares implica un desvío inútil de recursos que podrían utilizarse en programas valiosos, como la asistencia al desarrollo, cuya ejecución permitiría realizar aportes verdaderos a la paz y la seguridad internacionales.

Cuba recuerda, una vez más, que la Carta de las Naciones Unidas concibe el establecimiento y mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales con el menor desvío posible de recursos humanos y económicos del mundo hacia los armamentos.

Cuba subraya la necesidad imperiosa de iniciar negociaciones multilaterales que conduzcan a la pronta conclusión de una Convención que prohíba el desarrollo, la producción, el despliegue, el almacenamiento, la transferencia, la amenaza o el empleo de armas nucleares y que disponga la eliminación de esas armas.

Reiteramos nuestro total compromiso en favor de un mundo libre de armas nucleares y nuestra plena disposición a luchar por convertir esta aspiración en una realidad para toda la humanidad.

Muchas gracias


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DECLARACIÓN DE LA EMBAJADORA, ILEANA NÚÑEZ MORDOCHE, REPRESENTANTE PERMANENTE ALTERNA DE CUBA ANTE LAS NACIONES UNIDAS, EN EL DEBATE GENERAL DE LA II COMISIÓN.
(Nueva York, 3 de octubre de 2006).

Sra. Presidenta:

Primero que todo, permítame a nombre de mi gobierno felicitarla a Ud. y al resto de los miembros de la Mesa por haber sido elegidos para dirigir las labores de esta Comisión durante el 61 Período de Sesiones de la Asamblea General de la Naciones Unidas.

Mi delegación desea asociarse a la Declaración pronunciada por Sudáfrica, a nombre del G-77 y China, al tiempo que desea expresar algunas consideraciones sobre los temas que serán tratados en esta Comisión y de la importante labor que esperamos lleve a cabo la misma en esta nueva etapa de trabajo.

Sra. Presidenta:

A más de 5 años de haber sido adoptada la Declaración del Milenio, la situación económica, financiera y social del Mundo, particularmente de los países en desarrollo, continúa siendo crítica y el logro de los Objetivos de Desarrollo de Milenio está muy lejos de ser una realidad.

Los agudos problemas económicos de los países en desarrollo continúan aumentando en alarmante espiral acompañados de conflictos armados, desastres naturales y la propagación de enfermedades que en muchos casos son curables o al menos tratables.

La persistencia de un entorno económico internacional desfavorable y un injusto orden mundial han condicionado este cruel y aterrador panorama.

Bastan solo algunos datos para ilustrar lo antes expresado.

1300 millones de personas, los más pobres entre los pobres, apenas realizan el 1.3 % del gasto mundial en consumo.

El 40 % más pobre de la población mundial vive con menos de 2 dólares por día y representan solo el 5 % de los ingresos mundiales, mientras el 10 % más rico representan el 54 %.

Anualmente siguen muriendo 11 millones de niños a causa de enfermedades prevenibles. Otros 325 millones no asisten a la escuela y aproximadamente medio millón quedan totalmente ciegos por falta de vitamina A. Sin embargo se sigue invirtiendo anualmente, en gastos militares, más de un millón de millones de dólares.

La cifra de personas con hambre física ya alcanza los 852 millones y la de analfabetos adultos la de 876 millones, en tanto los países desarrollados destinan cada año 17 mil millones de dólares para alimentos de animales domésticos.

La deuda externa de los países en desarrollo continúa creciendo. Algunas fuentes estiman que la misma alcanzó el pasado año la cifra de 2 800 billones de dólares, un aumento de 1.6 % respecto al año anterior. En el caso de los PMAs la carga de su deuda externa alcanzó niveles sin precedentes.

Con iniciativas raquíticas y medidas de alivio no se resolverá el problema de la deuda externa. La deuda externa requiere de decisiones políticas y su única solución es su condonación incondicional, acompañada de mecanismos que garanticen un flujo sostenido de recursos financieros en condiciones concesionales.

Si bien hay algunos indicadores que muestran un ligero incremento de los montos de ayuda oficial al desarrollo, dichos aumentos, sujetos a condicionalidades, aún están muy lejos del compromiso de hace más de 30 años, por parte de los países desarrollados, de destinar el 0.7 % de su PIB. Por otra parte, una importante porción de ese incremento se ha debido a las donaciones de condonación de la deuda y a la ayuda de emergencias.

La marginación de los países en desarrollo, particularmente de los PMAs, ha crecido también en el mercado internacional. Muchos productores de países pobres continúan quedando excluidos de los mercados internacionales.

La aplicación de medidas económicas coercitivas, de sanciones unilaterales y de leyes y regulaciones con carácter extraterritorial contra países en desarrollo, contrarias a los principios de la Carta de las Naciones Unidas y al derecho internacional, sigue constituyendo una mala práctica que obstaculiza y amenazada seriamente la libertad de comercio e inversión.

Este es el caso de mi país, el cual durante más de 40 años ha estado y continúa estando sometido a un brutal y cruel bloqueo por parte del gobierno de los Estados Unidos, el cual ha causado serios daños económicos y humanos a nuestro pueblo.

Un bloqueo que además de estar anquilosado en el tiempo tiene como objetivo principal destruir el Socialismo que todo nuestro pueblo ha escogido libremente como modelo económico-social a seguir. Modelo económico social que ha posibilitado que en Cuba, a pesar de todas las agresiones, el 100 % de la población tenga acceso a los servicios de salud gratuitamente, que la tasa de mortalidad infantil sea de 5.8 por cada mil nacidos vivos, que todos los niños estén protegidos contra 13 enfermedades prevenibles, que más de 95 % del país este electrificado y que nuestra esperanza de vida sea de 77 años.

Sra. Presidenta:

El medio ambiente continúa deteriorándose, las aguas para el consumo humano se contaminan y escasean, los recursos vitales no renovables se derrochan y los desastres naturales amenazan la existencia misma de muchos países, particularmente la de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo. Solo el pasado año, 91. 900 personas perdieron la vida a causa de los desastres naturales.

Millones de seres humanos continúan emigrando hacía los países desarrollados donde en la mayoría de los casos son víctimas de la discriminación a pesar del sustantivo aporte que han brindado al mundo industrializado.

Sin embargo, no parece haber conciencia en muchos países desarrollados de toda esta crítica situación y de la necesidad de una firme voluntad política para hacer frente a sus obligaciones y garantizar el desarrollo de los países más pobres y revertir este panorama.

Un ejemplo de la falta de voluntad política por parte de los países desarrollados para tomar decisiones históricas que corrijan las desigualdades estructurales de un sistema de comercio desigual diseñado para el beneficio de los países más ricos, lo constituye la propia suspensión de la Ronda de negociaciones del Programa de Doha., donde han prevalecido los estrechos intereses nacionales y egoístas de estos por encima de la cooperación y el beneficio mutuo.

Sra. Presidenta:

Consideramos que solo a través de un radical replanteamiento y redefinición de todo lo creado desde Bretton Woods hasta hoy, con el consecuente cambio del actual orden económico mundial y la democratización de las instituciones financieras internacionales, acompañado de una firme voluntad política por parte de los países más ricos en el cumplimiento de sus compromisos, podrá entonces garantizarse una verdadera y justa asociación global para el desarrollo.

El desarrollo debe ocupar un lugar preponderante en la agenda de las Naciones Unidas y está Comisión teniendo en cuenta su papel clave en los asuntos económicos y financieros, deberá continuar trabajando para procurar que el desarrollo sea el centro de atención de la Organización.

Muchas gracias.

 


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INTERVENCIÓN DE ILEANA NUÑEZ MORDOCHE, EMBAJADORA ALTERNA DE CUBA ANTE LAS NACIONES UNIDAS, EN EL DEBATE GENERAL DE LA COMISIÓN POLÍTICA ESPECIAL Y DE DESCOLONIZACIÓN (CUARTA COMISIÓN). TEMAS 35 AL 39 DEL PROGRAMA

Señor Presidente:

Permítame ante todo felicitarlo por su elección para dirigir las labores de de la Cuarta Comisión, felicitaciones que hacemos extensivas al resto de los miembros de la Mesa. Podrá Usted contar con todo el apoyo de Cuba para que los trabajos de esta Comisión sean fructíferos.

Señor Presidente:

Ha transcurrido ya más de la mitad del Segundo Decenio de las Naciones Unidas para la Eliminación del Colonialismo. Sin embargo, muchos de los objetivos de la ONU en materia de descolonización siguen sin poder cumplirse. La lista de territorios no autónomos apenas ha sufrido cambios en los últimos años.

Todos los Estados Miembros de esta Organización tenemos la obligación de trabajar de buena fe para que los territorios no autónomos que aún restan puedan ejercer su derecho inalienable a la libre determinación.

Para Cuba resultan inaceptables los intentos de ciertos países, que bajo el pretexto de hacer más “eficiente” a la ONU, pretenden poner en duda la vigencia de la causa de la descolonización, e incluso, llegan hasta a cuestionar la propia existencia del Comité Especial de Descolonización.

Rechazamos firmemente tales pretensiones. La causa de la descolonización es y debe seguir siendo una prioridad de las Naciones Unidas. El trabajo del Comité de Descolonización no responde al capricho de un grupo de países. Su mandato deriva directamente de lo dispuesto en la Carta de las Naciones Unidas, que todos y cada uno de nosotros se ha comprometido a respetar y cumplir.

Hace apenas unos días, los Jefes de Estado y Gobierno del Movimiento de Países No Alineados, reunidos en La Habana, reiteraron su firme apoyo al trabajo del Comité Especial de Descolonización. Igualmente, los 118 países que integran el Movimiento hicieron un llamado a los Estados Miembros de la ONU para acelerar el proceso de descolonización y apoyaron la efectiva aplicación del Plan de Acción de la Década para la Erradicación del Colonialismo (2001-2010). Cuba se adhiere plenamente a esas posiciones.

Mientras exista un proceso de descolonización en marcha, la Cuarta Comisión debe ser el órgano donde los Estados Miembros discutan la ejecución del mandato conferido por la Asamblea General para cumplir de manera satisfactoria con esta tarea tan importante. Ello debe ser debidamente tenido en cuenta en cualquier posible análisis sobre el alcance y el contenido de trabajo de esta Comisión.

Señor Presidente:

Resulta preocupante que determinadas Potencias Administradoras continúen negándose a cooperar con el Comité Especial de Descolonización, desconociendo las obligaciones que en tal sentido se derivan de la Carta de las Naciones Unidas y de múltiples resoluciones de la Asamblea General.

Para lograr la completa eliminación del colonialismo, no basta con el papel serio y paciente que caracteriza la acción del Comité de Descolonización, órgano que actualmente trabaja de manera concienzuda para reactivar y fortalecer sus mecanismos de trabajo. Tampoco son suficientes por sí solos los esfuerzos y buenas intenciones de la gran mayoría de los Estados Miembros de la ONU. La causa de la descolonización requiere además del pleno apoyo de las Potencias Administradoras.

Los positivos resultados que ha dado la estrecha relación existente entre Nueva Zelanda y el Comité de Descolonización, demuestran cuanto puede lograrse cuando prima una actitud de cooperación. Es por ello que, una vez, hacemos un llamado urgente a aquellas Potencias que aún no lo hacen, a que cooperen plenamente con el Comité de Descolonización.

Una de las prácticas que se ha estado llevando a cabo con mayor éxito en los últimos años, es la realización de misiones visitadoras a los territorios no autónomos. Las mismas han contribuido a incrementar la capacidad de la Naciones Unidas para ayudar a los pueblos de esos territorios a alcanzar los objetivos contenidos en la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General. Enfatizamos en la necesidad de que se mantengan estas misiones y que las mismas se realicen de manera periódica.

Señor Presidente

Este año el Comité de Descolonización adoptó nuevamente por consenso una resolución que reconoce el derecho inalienable del pueblo de Puerto Rico a la libre determinación y la independencia.

Los más de cien años de resistencia y lucha continuada del pueblo de Puerto Rico, que defiende a capa y espada su propia identidad como nación caribeña y latinoamericana, le dan todo el derecho a la esperanza.

Estamos seguros de que un día los hijos de ese pueblo podrán celebrar su reconocimiento como Estado independiente y soberano, miembro de la gran familia latinoamericana por la que lucharon, entre otros muchos, Simón Bolívar y José Martí. El pueblo puertorriqueño siempre podrá contar con la solidaridad incondicional de Cuba.

Tal y como se indica en la resolución adoptada este año por el Comité de Descolonización, esperamos que, en el plazo más breve posible, la Asamblea General de la ONU examine de manera amplia y en todos sus aspectos la cuestión de Puerto Rico.

Por más de tres decenios, al pueblo saharauí le ha sido negado el derecho inalienable a la libre determinación, consagrado en la aplicación de la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Los intentos de impedir que el pueblo saharaui ejerza este derecho inalienable, son contrarios al espíritu de la Carta de las Naciones Unidas y de las más de 40 resoluciones aprobadas por la ONU desde 1965.

El pueblo saharaui es el único que, de manera soberana, puede decidir su futuro, libremente, sin presiones ni condicionamientos de ninguna clase.
Cuba reitera su irrestricto apoyo al legítimo derecho de la República Argentina en la disputa de soberanía relativa a las Islas Malvinas, que constituyen parte del territorio nacional de ese hermano país latinoamericano. Hacemos un nuevo llamado a una solución negociada, justa y definitiva a la cuestión de las Malvinas, en el plazo más breve posible.
Señor Presidente

Cuba le atribuye una gran importancia a la difusión de la información sobre la descolonización, como instrumento para promover los objetivos de la Declaración sobre la Independencia a los países y pueblos coloniales.

Los seminarios regionales sobre descolonización que se llevan a cabo todos los años, son el marco ideal para difundir las actividades del Comité, de los territorios y brindar información sobre las opciones para el ejercicio de la libre determinación. Dichos seminarios contribuyen también a movilizar a la opinión pública internacional, a fin de que preste apoyo y asistencia a los pueblos de los territorios no autónomos para que puedan lograr erradicar el flagelo del colonialismo.

Este año, por razones excepcionales, no ha sido posible aún celebrar el seminario previsto para la región del Pacífico. Mi delegación se congratula con el anuncio de que el mismo se celebrará el próximo mes de noviembre en Fiji.

Señor Presidente

La comunidad internacional sigue en deuda con los habitantes de los territorios no autónomos. Los informes que se presentan anualmente revelan cifras sumamente exiguas y desiguales de ofrecimiento de facilidades de estudio y formación profesional para los jóvenes de estos territorios. Solo 58 Estados miembros han hecho este tipo de ofrecimiento en los últimos años.

Cuba le concede primordial atención a la educación y considera un deber moral de todos los Estados contribuir a dar mayores oportunidades de acceso a la educación a los habitantes de los territorios no autónomos,

A pesar de nuestros limitados recursos, como resultado de becas concedidas por nuestro país actualmente cursan estudios en Cuba 620 estudiantes procedentes de territorios no autónomos y para el curso académico actual fueron otorgadas 16 becas más.

Exhortamos a los Estados miembros que disponen de mayor capacidad económica y desarrollo a que presten mayor atención a este asunto.

Señor Presidente

Este año el ECOSOC adoptó por una amplia mayoría una resolución presentada por Cuba y copatrocinada por otros 18 países, sobre el apoyo a los territorios no autónomos por parte de los organismos especializados y las instituciones internacionales relacionadas con las Naciones Unidas.

Los territorios no autónomos pueden obtener considerables beneficios como resultado del apoyo que estos organismos puedan brindarle. Algunos avances se han logrado, pero aún falta mucho por hacer.

Este año, sólo 5 organismos del sistema de las Naciones Unidas respondieron con datos concretos a la solicitud de información del Secretario General sobre los programas de asistencia que llevan a cabo en beneficio de los territorios no autónomos.

Cuba hace un llamado a los organismos y agencias especializadas de la ONU a que formulen y apliquen programas de asistencia de este tipo sin demoras.

Quisiera concluir, señor presidente, reiterando el firme compromiso de Cuba con la causa de la descolonización y nuestra voluntad de continuar trabajando sin descanso para que el flagelo del colonialismo pase a ser lo más rápido posible un triste recuerdo en la historia de la humanidad.

Muchas gracias


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Ultima actualización: 19.10.2006
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