CubaMinrex. Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

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  OPINION

 

 
 

2006

MARZO

Comentario y citas desde el imperio

¿Encuestas o apuestas?

Terrorismo en la economía

Los muros de la fortaleza tienen fisuras

La Europa respetuosa

No sólo Bush es el terrorista

La política irracional
de los Estados Unidos contra Cuba

La nueva burla de Washington

FEBRERO

La elección de los cubanos

El imperialismo yanqui y su 'relación'
con nuestra América

La socialización del heroísmo 

Blair contra Venezuela

Los nuevos y provocadores pasos
de Lech Walesa contra Cuba

Bush, de rodillas por su incapacidad

Occidente vs. Islam

ENERO

Bush presenta a una sociedad desencantada
el estado de la Unión

Cruzada intelectual

El papel de la prensa alternativa: muralla contra
la manipulación de la realidad.

El caso de la emigración cubana hacia Estados Unidos

El silencio de Reporteros Sin Fronteras

Carnaval en Nueva Orleans

IRÁN: El peligro de un nuevo conflicto militar

Aliento contra la usurpación

El mundo es en blanco y negro

La política norteamericana de los muros

Bush: “Fue un año muy bueno”

Revolución cubana: fantasías
y realidades

Europa: las cicatrices de una dama indigna

El viento gira al Sur

El País de la infamia

2005

Comentario y citas desde el imperio

Por Fernando A. Torres
Tomado de Rebelión,
29 de marzo del 2006

En el tercer aniversario de la invasión a Irak es importante reflexionar, recordar y por sobre todo no olvidar. En Irak todos fuimos testigos de una de las masacres más grandes que la humanidad pudo ver en la televisión en vivo y en directo, junto a la inocua, pusilánime y silenciosamente cómplice comunidad internacional.

Develar de una forma simple e implacable cómo los Estados Unidos, convertidos en imperio total, lograron imponer sus objetivos militares mundiales basados en pretextos, falsedades, maniobras sucias de amenazas económicas, sobornos y rumores malintencionados, es también una tarea no sólo de historiadores sino de cualquier humano que busque sensatez en medio de tanto caos.

Al final del día, la palabra venganza es la única que sobrevive en cualquier juicio sensato. No hay otra razón posible. Un país pobre, sin vínculos con los terroristas del once de septiembre, sin armas de destrucción masiva, pagó la horrorosa cuenta convirtiéndose en el conejillo de india, de prueba, del nuevo armamento y la nueva estrategia de dominación global de este imperio.

LA NUEVA DOCTRINA MONROE. Con la invasión a Irak los Estados Unidos se establecieron como la omnipotente fuerza militar global y aseguraron su posición como el gran nuevo imperio militar del presente siglo. Hoy día, al libre albedrío y con una ONU totalmente sometida e inoperante, los EEUU trafican con las armas más peligrosas de la humanidad, castigan e invaden países, subvierten las leyes internacionales, rompen acuerdos internacionales, asesinan y torturan a ciudadanos de otros países, construyen e instalan cárceles tipo gula alrededor del mundo y sus tropas elites deambulan por el planeta en forma plenipotenciaria.

Sin embargo la capital de la hipocresía: los EEUU, bajo las narices de esta ONU ( que más se parece a un ¡Oh No!) y en pomposas declaraciones anuales, definen y deciden qué es y quienes violan los Derechos Humanos, envían observadores a certificar democracias alrededor del mundo. "Certifican" países para entregar sus ayudas financieras (que son también usadas como soborno) y no escatiman en referirse testarudamente a todo pero todo lo que pasa en el mundo. Se entrometen en todos los procesos locales, en las elecciones de todos los países y -en su obsesión por la recopilación informática- se inmiscuyen a través de sus embajadas (hoy convertidas en centros operativos de la CIA y el Pentágono) en los asuntos internos del resto del mundo.

Para los políticos, líderes de naciones de hace tres años atrás y para los que hoy sustentan el poder de decisión dentro del concierto de naciones, o para el propio Secretario General de la ONU, les será muy difícil explicarle a sus nietos o a la misma memoria colectiva de la historia, el porque de esto.

La guerra civil que ha comenzado en Irak es producto de la intervención estadounidense y su ocupación actual, repleta de errores políticos y militares (tortura, asesinato de prisioneros, la masacre en Falluja, corrupción, etc). La presencia de EEUU alli es nociva. Deben de abandonar Irak inmediatamente. Los irakies buscaran las soluciones necesarias apoyadas por la comunidad internacional.

A continuación algunas citas de políticos e intelectuales que explican con la claridad del poder del conocimiento algunos de los puntos señalados. Siguen citas recopiladas por FAIR, Fairness & Accuracy in Reporting con motivo del tercer aniversario de la invasión a Irak, y traducidas por el autor.

"Entre 1945 y el 2003 los Estados Unidos intentaron derrocar a más de 40 gobiernos extranjeros y aplastar a más de 30 movimientos populares y nacionalistas que luchaban en contra de regímenes intolerables. En el proceso, los EEUU bombardearon alrededor de 25 países causando la muerte a varios millones de personas y condenando a la agonía y desesperación millones más" . William Blum

"Los Estados Unidos es una sociedad en donde la gente no sólo vive sin conocer al resto del mundo, sino también está estimulada sistemáticamente a no pensar independiente o críticamente y aceptar la mitología que, como un gigante benevolente y mal entendido, los EEUU dan trancadas alrededor del mundo tratando de hacer el bien." Robert Jensen

"Los medios de comunicación sirven a los intereses del poder estatal y corporativo -los cuales están cercanamente interconectados- y enmarcan sus reportajes y análisis de una manera favorable a los privilegios establecidos, limitando el debate y la discusión de igual manera." Noam Chomsky

"Nunca he visto una intervención extranjera que el New York Times no haya apoyado, nunca vi un aumento de pasajes, de arriendos o de las utilidades públicas que no haya endosado, nunca lo he visto al lado de los trabajadores en una huelga o apoyar un aumento laboral. Y por favor no me pregunten por el programa de salud universal o por el Seguro Social. ¿Por qué la gente cree que el New York Times es liberal?" John Hess, periodista del NYT

"EEUU continua siendo la enigma que siempre ha sido -curiosamente personas insulares dirigidas por un gobierno patológico, intruso y promiscuo-. La Coalición Internacional en Contra del Terror es mayormente una facción de los países más ricos del mundo. Entre ellos, fabrican y venden la mayoría de las armas del mundo y poseen los almacenamientos más grandes de armas de destrucción masiva -químicas, biológicas y nucleares. Son responsables de la mayoría de las guerras, de los genocidios, matanzas étnicas, opresión y de las violaciones a los derechos humanos en la historia moderna. Han patrocinado, armado y financiado un sinfín de dictadores y déspotas. Entre ellos han adorado y endiosado el culto a la violencia y la guerra." Arundhati Roy

"Desde el siglo 19 al presente, el expediente de EEUU por crímenes de guerra, ha sido invisible. Ningún gobierno, líder político, militar, agente operativo ha sido responsabilizado por alguna acción criminal. Cualquiera que desafíe esta mitología es marginalizado inmediatamente, calificado como traidor o comunista o terrorista o simplemente como un lunático fuera del alcance de una discusión razonable." Carl Boggs

"Los estadounidense no podemos escapar de la responsabilidad por lo que se hace alrededor del mundo en nuestro nombre. En una democracia, quizás tan corrupta como la nuestra, la autoridad superior descansa en el pueblo. Nosotros, con nuestros votos le damos el poder al gobierno, con nuestros impuestos lo financiamos, lo sostenemos con nuestra silenciosa sumisión. Si demostramos pasividad frente a las acciones de los EEUU alrededor de mundo, estaríamos en efecto endosándolas." Mark Hertzgaard

"Quizás los líderes estadounidenses no sean tan inmorales como son amorales. No es que les de placer causar tanta muerte y sufrimiento. Lo que pasa es que no les importa. Lo mismo se podría decir de un sociópata. Si la muerte y sufrimiento hace avanzar los planes del imperio, si la muerte y sufrimiento no les pasa a ellos o a su gente cercana, entonces no les importa que le suceda a otras personas, incluidos los soldados estadounidenses a quienes lanzan a la guerra y regresan -aquellos afortunados que regresan vivos- contaminados con Agente Naranja o con el Síndrome de la Guerra del Golfo. Los líderes estadounidenses no ocuparían los cargos que hoy ocupan si esto les molestara." William Blum

"El problema que EEUU confronta es que casi todas sus invasiones violan las leyes internacionales y a veces, en el caso de Irak, de una manera evidente. ¿Cómo entonces las élites políticas y los medios de comunicación reconcilian esta contradicción? Muy simple: Lo ignoran. Es virtualmente impensable para un periodista de algún gran medio de comunicación estadounidense seguir el tema." John Nichols & Robert McChesney

"La enorme brecha entre lo que hacen alrededor del mundo los líderes estadounidenses y lo que los estadounidenses piensan que sus líderes hacen alrededor del mundo, es uno de los triunfos propagandísticos más grandes de la mitología política dominante." Michael Parenti

"Todas las profecías dichas e impresas deberían ser guardadas en un archivo. Cuando estos falsos profetas aparezcan de nuevo, se les podría recordar de sus errores y por lo menos darle una oportunidad para que se retracten y se arrepientan. De lo contrario regresarán en otras circunstancias (y sus profecías) serán reconocidos o dadas por ciertas pero carecerán de credibilidad." Columnista Cal Thomas , 16/04/03.

DECLARACIONES DE VICTORIA.

"La mayoría de los medios de comunicación estadounidenses que se negaron a comentar sobre el progreso de la guerra en sus inicios, se equivocaron, no sólo estuvieron un poco equivocados. Estuvieron completamente equivocados." Brit Hume. Comentarista. Fox News en el Richmond Times Dispatch, 25/04/04.

"Ahora que la fase de combate de la guerra en Irak ha terminado oficialmente, lo que comienza es un debate generalizado en todo el gobierno de los Estados Unidos sobre su poder inigualado y como usarlo de la mejor forma." Periodista CBS Joie Chen , 04/05/03.

"Esta semana el Congreso regresa a Washington, a un mundo totalmente diferente al que sus miembros dejaron hace dos semanas atrás. Esencialmente la guerra en Irak se ha terminado y los temas domésticos están retomando la atención." Bob Edwards, NPR . 28/04/03

"(El Comandante) Tommy Franks y las fuerzas de la coalición han demostrado el antiguo axioma que el coraje en los campos de batalla produce una victoria rápida y con muy poca sangre. La arremetida de tres semanas a través de Irak ha acabado absolutamente con las quejas de los escépticos." Tony Snow, Fox News , 27/04/03.

"Los únicos que piensan que esto no ha sido una victoria son los liberales del Upper Westside (de Nueva York) y un par de personas aquí en Washington." Charles Krauthammer, Inside Washington, WUSA-TV , 19/04/03.

"Hemos tenido controversiales guerras que han dividido al país. Esta guerra ha unido al país y legitimado al ejercito." Howard Fineman, Newsweek-MSNBC , 5/7/03.

"Ahora todos somos neo-cons (Neo conservadores: Grupo de ultra-derechistas que ideologizaron, planificaron y dirigieron la guerra)." Chris Matthews, MSNBC , 09/04/03.

"La guerra fue la parte más difícil. Las parte mas difícil fue crear la coalición, transportar a 300 mil soldados equipados y ganar. Ahora es fácil. Quiero decir, establecer una democracia es difícil pero no tanto como ganar una guerra." Fred Barnes, Fox News , 10/04/03.

"Oh! me he quedado sin aliento. Quiero decir que estuve a punto de pensar que nos habíamos habituados a todo lo que habíamos visto en esta guerra las pasadas tres semanas; todo este tipo de saturación. Y, finalmente, cuando vimos que fue una justa verdad, una genuina expresión, nos recordó, pensé, la caída del Muro de Berlín. Sólo una expresión emocional pura, no coreografiada, no manejada como en un escenario, como muchas cosas parecen serlas en estos días. Realmente nos hemos quedado sin aliento." (La periodista del Washington Post Ceci Connolly comentando en el Fox News , 09/04/03, sobre el derribamiento de la estatua de Sadam Husein en Bagdad. Más tarde se supo que este evento fue un truco publicitario coreografiado por el ejército como una operación psicológica)

¿MISIÓN CUMPLIDA?

"Estamos orgullosos de nuestro presidente. A los estadounidense les gusta tener un tipo (cualquiera) como presidente, un tipo que arrastra un poco de arrogancia, corporal, un tipo no complicado como Clinton, Dukakis. Ellos quieren como presidente un tipo (cotidiano). A las mujeres les gusta un tipo (de la calle) que es presidente. ¡Pongan atención! A las mujeres les gusta esta guerra. Creo que a todos nos gusta tener un héroe (de historietas, de films, un jovencito) como presidente. Es simple. No somos como los ingleses." Chris Matthews, MSNBC , 01/05/03.

"Se veía como una Comandante en Jefe alternativo, como una estrella del rocanrol, un actor de cine y como uno del montón." Lou Dobbs, CNN . Refiriéndose al discurso de Bush en el portavión. 01/05/03.

NEUTRALIZANDO A LA OPOSICIÓN.

"¿Por qué los malditos demócratas no le dan al Presidente su día? Hoy día él ganó. Le fue muy bien hoy día." Chris Matthews, MSNBC , 09/04/03.

"Si la imagen lo es todo ¿cómo podrán los candidatos presidenciales demócratas competir con un presidente que ha salido radiante de una victoria en la guerra?" Judy Woodruff, CNN , 05/05/03.

"En el más amplio contexto, es increíble lo total que fue la victoria en Irak. Y el silencio, creo, viene del claro hecho de que nadie puede hacer nada sobre esto. No hay nadie quien lo pueda parar. Los demócratas no se pueden oponer -no se pueden oponer políticamente." Periodista del Washington Post Jeff Birnbaum en Fox News , 2/05/03.

"Ahora que la guerra en Irak se ha terminado totalmente, ¿deberían los de Hollywood, aquellos que se opusieron al presidente, admitir que estaban equivocados?" Alan Colmes, Fox News , 25/04/03.

"Dudo que los periodistas del New York Times y NPR o de ABC o en CNN vayan a admitir alguna vez cuan negativo fueron sus pronunciamientos durante las últimas cuatro semanas." Joe Scarborough, MSNBC , 09/04/03.

"Todavía espero escuchar, por parte de los periodistas más elitistas del mundo; políticos de tipo Hollywood, las palabras: me he equivocado. Me pregunto cuál será el primer elitista con carácter que diga: '¿Sabes una cosa Estados Unidos? Me equivoqué'. Tal vez la Casa Blanca reciba alguna disculpa, primero de Maureen Dowd del New York Times. La Sra. Dowd ridiculizó la moralidad de esta guerra.

"¿Se acuerdan de Scott Ritter, el ex-inspector de armas de la Naciones Unidas quien fue un payaso para Sadam Husein? Bien, Mr. Ritter le dijo a una radio francesa que 'Los Estados Unidos saldrán de Bagdad con la cola entre las piernas, derrocados'. Lo siento Scott, nuevamente has estado persiguiendo la cola equivocada.

"Quizás desgraciados comentaristas y políticos como Daschle, Jimmy Carter, Dennis Kucinich y todos aquellos otros, saldrán al frente esta noche para demostrar el contenido de sus caracteres admitiendo lo que siempre han sabido: Que sus predicciones sobre la guerra fueron arrogantes, malintencionadas y totalmente equivocadas. Tal vez, por decir algo, estos vilipendiosos críticos aprendan de sus errores. Pero lo dudo. Después de todo, no los llamamos 'elitistas' por nada." Joe Scarborough, MSNBC , 10/04/03.

"Cuando en las próximas semanas encontremos las armas químicas que este tipo estaba acumulando, el hecho de que la izquierda atacó esta guerra y la derecha fue reivindicada, creo, significa que la izquierda tendrá que colgar su propia cabeza por los próximos tres o cuatro años." Dick Morris, Fox News , 09/04/03.

"Esta ha sido una guerra difícil para los comentaristas de la izquierda estadounidense. Desear la derrota significa aplaudir a Sadam Husein. Desear la victoria significa aplaudir al presidente Bush. El derribamiento de Mr. Husein, o por lo menos su estatua, ha hecho que sus argumentos sean difíciles de defender. Los escritores liberales en revistas de orientación ideológica como The Nation y los de aquellas menos políticas como el New Yorker, no predijeron la derrota, pero las terribles consecuencias de las cuales nos alertaron, no sucedieron. Ahora los comentaristas liberales tiene que enfrentar esta victoria y confrontar la creciente verborrea conservadora que asiente que los Estados Unidos podrían arreglar el mundo." Periodista del New York Times David Carr , 16/04/03.

"Bien, la noticia más importante de la semana es la victoria. El plan de batalla Tommy Franks-Don Rumsfeld, el plan de guerra funcionó brillantemente, una guerra de tres semanas con, afortunadamente pocas muertes estadounidenses o muertes de civiles irakies. Falta mucho por hacer todavía, pero todos aquellos negativos han sido humillados. La última palabra en esto es: Hooray!" Morton Kondracke, Fox News , 12/04/03.

"¿No deberíamos admitir que estábamos equivocados, el Primer Ministro (canadiense) y todos aquellos que pensamos que la guerra era apresurada, peligrosa y mal planificada? Digo, con esas fotos de irakies bailando en las calles, derribando estatuas de Sadam Husein ¿No estaba claro que el Presidente Bush y el británico Tony Blair siempre estuvieron en lo correcto? Si creemos que el desmantelamiento de Sadam Husein es una buena cosa, ¿no sería hipócrita no reconocer el juicio superior de Bush? ¿Por qué no podemos, aquellos que pensamos que la guerra era una mala idea, olvidar y sumarnos a las celebraciones de la victoria producida por nuestras magníficas fuerzas militares?" William Raspberry, Washington Post , 14/04/03.

"Apareció de nuevo Sean Penn. La estrella de Hollywood sacó una página entera de publicidad en el New York Times atacando a George Bush. Aparentemente todavía no se ha dado cuenta que ganamos la guerra." Joe Scarborough, MSNBC , 30/05/03.

¿TODO SERÁ FACILÍSIMO ?.

"Te apuesto la mejor cena en el distrito Gaslight de San Diego, que la acción militar no durará más de una semana. ¿Estas dispuesto a aceptar esta apuesta?" Bill O'Reilly, Fox News , 29/01/03.

"No tomará semanas. Nuestra máquina militar aplastará Irak en cosa de días y no hay ninguna duda que lo hará." Bill O'Reilly, Fox News , 10/02/03.

"(Sadam Husein) pensó que nos podía detener y ganar el debate a nivel mundial. Pero no pudo -no pudo apostar en una guerra de dos o tres semanas. En realidad pensé que sería menos de dos semanas." Periodista del NBC Fred Francis , en el Chris Matthews Show, 13/04/03.

ARMAS DE DESTRUCCIÓN MASIVA.

"El Secretario de Estado Colin Powell demostró con un argumento tan contundente que el dictador irakí Sadam Husein quebró las resoluciones de la ONU, que sólo los tontos, tarados y desesperados podrían ignorarlo." Cal Thomas, Columnista sindicalizado , 12/02/03.

"Verdadera reivindicación para la presidencia. Número uno, convincentes evidencias de armas de destrucción masiva. Número dos, ¿sabes qué? Habían muchos terroristas aquí, tipos realmente malos. Yo los he visto." Periodista Bob Arnot, MSNBC , 09/04/03.

"Inclusive en la luminosidad de triunfo se levantarán dudas. ¿Dónde están las fuentes de las bacterias, los gases venenosos, los planes nucleares, que justificaron la guerra preventiva? (Científicos liberados nos conducirán a estos, cosa que los inspectores no pudieron encontrar). Y qué pasa con el peligro de los torturadores bahatistas y los criminales de guerra formando focos de resistencia y planificando la venganza? (Sus deseos de muerte son nuestras órdenes)" . William Safire, New York Times , 10/04/03.

Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente con las del Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex


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¿Encuestas o apuestas?

Por Ricardo Ronquillo Bello

Tomado de Juventud Rebelde,
27 de marzo del 2006

El poderoso sirve la mesa y enseguida se acercan sus comensales, aquellos que no tienen iniciativa ni voluntad propia para promover su cena, y prefieren acudir y servirse de los platillos precocinados que les formulan.

Si la guerra es la moda, ellos se encargan de proponerle nuevos trajes, renovados modelos con los cuales montar sus pasarelas tintas en sangre.

Tal vez no les bastan las imágenes salvajes y desoladoras de aldeas y ciudades arrasadas, niños despedazados, hombres y mujeres mutilados o mancillados en lo más íntimo de su dignidad, que inundan de tristeza e impotencia a este mundo, en el que las noticias sobre la guerra se consumen con la misma fruición e indiferencia que un perro caliente.

Hay algunas indagaciones que expelen ese olor pútrido, ese intento por señalarle a las aves de rapiña dónde buscar nuevas presas para consumir.

Nadie negaría la importancia o el valor científico y práctico de las encuestas ni su significación en la búsqueda de tendencias o inclinaciones que permiten corregir políticas, encauzar rumbos, rectificar errores o alcanzar consenso sobre trascendentes asuntos públicos.

Solo que a muchos de esos estudios hay que mirarlos con sospecha, sobre todo en los últimos tiempos, en los que resulta difícil diferenciar entre una encuesta y una apuesta, y entre encuestadores y manipuladores.

La pasada semana, por ejemplo, las agencias internacionales y otros medios hacíansu plato fuerte de una de esas indagaciones, en la cual se consignaba que cerca de un tercio de los inmigrantes cubanos en Miami apoyaría

la invasión militar de Cuba por EE.UU; otro tercio respaldaría un endurecimiento del bloqueo, mientras un por ciento se inclinó por un ataque quirúrgico, con el objetivo de descabezar la Revolución.

Este monitoreo, hecho por dos universidades de ese país, se divulgó durante un evento organizado por la Universidad Internacional de la Florida (FIU), con sede en Miami.

Los académicos que lo realizaron, dijeron que la respuesta de una acción militar podría ser el resultado de la frustración de los “exiliados” con la actual política exterior estadounidense hacia la isla.

El 15 por ciento de los encuestados, de un universo de 600 cubanos y cubanoamericanos del condado de Miami Dade, expresó que buscaban una nueva opción para “llevar la libertad a Cuba”. La “encuesta” se efectuó del 6 al 19 de febrero, en el lugar donde vive la mayor concentración de inmigrantes cubanos en aquella nación considerados como el “ala dura” de la contrarrevolución.

Si siguiésemos la filosofía de esta exploración, deberíamos preguntarnos cuál sería la reacción del gobierno norteamericano, si ainstituciones dentro o fuera de su país se les ocurriera averiguar, por mencionar un caso, cuánto ha disminuido o aumentado la tendencia a realizar acciones violentas contra instalaciones e intereses norteamericanos, tras las impúdicas contiendas bélicas lanzadas contra Afganistán e Iraq.

Sobre todo, cuando ya sabemos la posición con respecto a esas dos últimas agresiones, realizadas absolutamente a espaldas de la voluntad mayoritaria de la comunidad mundial, y de sus organismos internacionales.

Y mucho más, cuando se ejecutaron después de un maquiavélico despliegue de mentiras y engaños —desenmascarados ya—, que apoyados en las susodichas “encuestas”, buscaban el consenso en pos de arrancar los motores de la sucia invasión.

El mundo tendría suficientes motivos entonces para estar decepcionado, frustrado con la actual política exterior de EE.UU. y—siguiendo las líneas de análisis

de esas “encuestas”— debería encontrar los medios —cualquiera que fuesen— para cambiarla.

La verdad verdadera, como suele decirse, es que todas esas sospechosas indagaciones están sentadas sobre el ansia imperial del gobierno norteamericano, rezuman su petulancia, su espíritu de policía mundial, el anhelo de conformar el “nuevo siglo americano”, que sería como disponerse, parodiando el título de un emblemático filme cubano, a la última cena.

Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente con las del Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex


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Terrorismo en la economía

Por Osvaldo Martínez

Tomado de Granma,
18 de marzo del 2006

Al escuchar la palabra terrorismo pensamos de modo automático en ataques con bombas, asesinatos, torturas y todo el repertorio de horrores que exhibe la carnicería terrorista.

También pensamos en esa hipócrita política "antiterrorista" que pone las cosas exactamente al revés: le llaman terrorismo a las luchas de resistencia de los pueblos y lucha contra el terrorismo a la oleada fascista que desde Washington pretende justificar así las agresiones de los opresores.

Por lo general, no establecemos relación entre el terrorismo y la economía, salvo en casos como el bloqueo económico genocida que desde hace 47 años aplica el gobierno de Estados Unidos contra los cubanos. Pero lo usual es entender la economía mundial como si ésta fuera un ámbito técnico, girando en torno al mercado; imposible de que en él algunos ejerzan el terror contra otros. Y no es así, porque el sistema económico mundial dominante, esto es, el capitalismo imperialista de la globalización neoliberal, incorpora el terrorismo económico como parte orgánica de su modo peculiar de funcionamiento.

En su búsqueda afanosa de terroristas el Presidente Bush no tendría mucha dificultad en encontrar un gran terrorista internacional. Lo encontraría en el sistema de economía mundial que Estados Unidos comanda y del que se beneficia más que cualquier otro país. En cuanto a personas, las encontraría fácilmente en los directorios del FMI, del Banco Mundial, de la OMC, en los niveles ejecutivos de las transnacionales y entre las que se reúnen cada año en Davos.

Esta forma de terrorismo no hace estallar bombas de dinamita, pero funciona 24 horas al día con implacable constancia y una alta eficiencia terrorista. Tanto que provoca más muertes por hambre, pobreza, desempleo y enfermedades curables que guerras enteras. No mata por metralla o bala, pero asesina cada día por explotación, por exclusión o por desatención a una cifra pavorosa. Solo un ejemplo entre muchos: cada año mueren 11 millones de niños por enfermedades prevenibles y fácilmente curables con medicamentos que cuesta centavos de dólar producir. Más de 30 mil niñas y niños mueren así cada día, mientras la revista Forbes en lujoso formato combina frivolidad y vanidad para informar sobre las fortunas multimillonarias, y por otras fuentes sabemos que los tres multimillonarios que encabezan la lista poseen más activos que el PIB sumado de los 48 países más pobres del mundo o que el ingreso de los 25 millones de estadounidenses más ricos es tanto como el ingreso total de los 2 000 millones de personas más pobres en el planeta.

El triunfo del neoliberalismo fue la derrota del Estado intervencionista y regulador para abrir paso al mercado desregulado, al mercado ultraliberal defendido por el pensamiento único y decidido a hacer una salvaje acumulación de superganancias, después de tirar por la borda los "suavizadores" sociales tan gratos a la socialdemocracia, y a lanzarse sobre los recursos laborales y naturales del planeta, ahora más a su alcance que nunca gracias a la globalización.

El mercado desregulado, el estado reducido a mero guardián del orden, el pensamiento único asegurando ser absolutamente único y los monopolios mediáticos proclamando que lo único sensato es ser rico y frívolo, fueron ingredientes estelares de la oleada neoliberal que en las últimas tres décadas le sumó a la vieja explotación, un factor adicional: el terror económico actuando en todos los eslabones del sistema y con especial intensidad, en la relación con la periferia pobre y subdesarrollada.

El sistema ha incorporado el terrorismo económico como parte integrante de su funcionamiento, pero no como acciones de excepción, sino como integrante de su "normalidad", y además lo ha racionalizado, lo ha explicado como proceso objetivo, inevitable y no como falla desgraciada del sistema.

En él se ha establecido el terrorismo como parte de sus tendencias internas normales y también ha establecido sus agentes terroristas u operadores del terror económico.

A medida que la desregulación y la consecuente especulación desenfrenada se han hecho dominantes, los sucesos de terrorismo económico tienen lugar y responden a la básica definición de acciones terroristas: golpes agresivos súbitos, ejecutados desde las sombras, por agentes desconocidos que causas daños severos a víctimas indefensas. Se causa sufrimiento a las víctimas y mediante el terror económico se disciplina a un país.

Veamos algunos ejemplos:

El capitalismo de nuestros días ha convertido la economía real, aquella que produce bienes y servicios que satisfacen necesidades humanas, en un pigmeo al lado de la especulación financiera. En solo 24 horas el mercado financiero globalizado mueve unos 3 millones de millones de dólares en transacciones que el 95% de ellas nada tiene que ver con movimientos reales de bienes y servicios. Es especulación desenfrenada, frente a la cual el monto anual de las exportaciones de bienes y servicios (unos 8 millones de millones de dólares) es una fracción insignificante e incluso lo es el PIB anual de todos los países del mundo (32 millones de millones de dólares).

Esa enorme masa financiera, sin control alguno sobre ella, moviéndose en manos privadas ávidas de ganancias rápidas, es un formidable instrumento de terror económico.

Los ideólogos neoliberales recomiendan la libre flotación de las tasas de cambio según las fluctuaciones del mercado y la liberalización absoluta de la cuenta de capital. Eso equivale a desarmar a los países frente a asaltantes bien armados, que atacan las tasas de cambio con operaciones terroristas que derrumban dichas tasas, exterminan las reservas monetarias de un país y desencadenan una crisis que causa ruina, desempleo.

Las víctimas no conocen siquiera a los especuladores. Sufren un golpe súbito, anónimo que causa daño severo a víctimas inocentes.

La deuda externa es un claro mecanismo de terror económico para causar daño y disciplinar por el terror a los países. Las víctimas no saben a derechas qué es el FMI o la banca transnacional.

En este sistema una región como América Latina puede pagar 6 veces su deuda externa y seguir debiendo una cifra 3 veces superior a su deuda original. América Latina debía 300 mil millones de dólares en 1985. Ahora debe 723 mil millones, pero solo entre 1990 y 2004 pagó como servicio 1 millón de millones 861 mil millones de dólares (115 mil millones anuales).

El servicio anual de la deuda externa es superior al gasto en educación en 12 países de América Latina. En 13 países es mayor que lo gastado en salud y en 6 países es mayor que lo gastado en educación y en salud.

En Lesotho donde 1 de cada 3 adultos está infectado de SIDA se gasta más en pagar la deuda que en salud. Esto es terrorismo económico.

Ya no es necesario enviar barcos de guerra y ocupar las aduanas del país deudor para cobrar, como sucedió en varios países latinoamericanos. Ahora basta con enviar una misión del FMI y/o amenazar con una mala calificación de una agencia privada calificadora de riesgo, que son expertas en hacer aparecer como decisiones objetivas del mercado las manipulaciones de las transnacionales y las decisiones de política que gobiernan el mercado.

Estas agencias calificadoras de riesgo son clásicos agentes del terrorismo económico que consagran o condenan de modo inapelable a los países. Pero calificaron con notas de sobresaliente a Enron y World Com, protagonistas de quiebras fraudulentas y escandalosas. Han sido cómplices en el fraude y la estafa, pero siguen actuando como severos e inapelables jueces de los países pobres.

No solo se hace terrorismo amenazando con bombas. La amenaza de una mala calificación por parte de Moody's, Standard and Poor u otra agencia calificadora de riesgo, provoca tanto terror y puede matar más que muchas bombas en términos de pobreza, hambre y desempleo. Las víctimas ignoran qué es Moody's y la compleja trama de intereses financieros que los agreden. Esto es terrorismo económico.

En este sistema a cualquier país se le exige transparencia informativa y estricta supervisión bancaria. Deben mostrar hasta las costuras de la ropa interior. Pero esto no se aplica a los hedge funds u otros inversores institucionales que operan desde paraísos fiscales, no informan a nadie y tienen una base monetaria de tal magnitud que pueden desestabilizar gobiernos, desplomar tasas de cambio de monedas nacionales.

La acción premeditada, desde el anonimato, sorpresiva y fulminante, ejecutada por los especuladores que juegan a derribar la tasa de cambio de una moneda nacional, tiene todos los ingredientes del terrorismo y no son menores sus terribles efectos destructivos.

En este sistema, la especulación y la volatilidad obligan a los países pobres a mantener más del 20% de sus ingresos netos como reserva monetaria para enfrentar ataques especulativos. De esas reservas unos 750 mil millones están colocados en Estados Unidos. Es el colmo del absurdo: los países pobres se ven obligados a inmovilizar recursos para protegerse de la especulación e inestabilidad que el propio sistema crea, y al hacerlo, le dan financiamiento barato y a largo plazo al país más rico y poderoso.

Terrorismo económico también es la inversión de empresas transnacionales en maquiladoras. En ellas los trabajadores viven bajo el terror de que en otro país se puedan pagar salarios aún más bajos y sean lanzados al desempleo.

El sistema de la retórica del libre comercio identifica comercio con prosperidad, pero los aranceles que Estados Unidos le hace pagar a los países pobres son 20 veces más altos que los que hace pagar a otros países desarrollados. Le cobran mayores aranceles a los productos elaborados que a las materias primas para eternizar al Sur como exportador primario. Un resultado es: el Tercer Mundo produce el 90% del cacao del mundo, pero elabora menos del 5% de la producción mundial de chocolate.

Las víctimas no saben qué es la OMC con toda su complejidad técnica y su lenguaje evasivo, pero sufren el duro golpe. Esto es terrorismo económico.

En este sistema se gasta 1 millón de millones de dólares en propaganda comercial, 950 000 millones en armas, 400 000 millones en drogas.

Con solo 5 200 millones se alimentaría a los 214 millones de personas que más hambre sufren. Sin embargo, se gastan 8 000 millones anuales en cosméticos en Estados Unidos.

Con solo 9 000 millones de dólares anuales se lograría la matrícula universal en enseñanza primaria para el año 2015. Hay 325 millones de niños sin asistir a la escuela. Pero se gastan 11 000 millones de dólares anuales en helados en Europa.

Con solo 10 500 millones de dólares se podría —según la ONU— desarrollar una campaña mínima contra el SIDA. Se gastan 17 000 millones en alimentos para animales domésticos en Estados Unidos y Europa.

Con 1 000 millones de dólares podría reducirse a la mitad las muertes anuales por malaria que ascienden a 1 100 000 personas, de ellas 700 000 niños africanos. Más que eso ganó Pfizer con el lanzamiento de Viagra solo en el primer año (1999).

Lo nuevo y distintivo en este capitalismo de la globalización neoliberal es que el terrorismo económico causante de esas desgracias sociales no solo crece al lado del avance asombroso de la ciencia y la tecnología, sino que, a diferencia de la historia anterior del capitalismo, el pensamiento dominante no las entiende como defectos o anomalías del sistema que deben ser enmendados o al menos reducidos.

Ahora, son consideradas como datos integrantes de una realidad inescapable, de la que no es culpable el sistema, sino la inhabilidad de las personas o de los países para aprovechar las oportunidades que el mercado liberalizado ofrece.

Los inhábiles e incapaces tienen lo que se merecen y a nadie pueden culpar de su suerte. El subdesarrollo y la pobreza son "daños colaterales" inevitables, que van quedando al paso del espléndido mercado generador de fabulosas fortunas.

El subdesarrollo y la pobreza no son más incapacidades del sistema en que existen. Son incapacidades individuales y nacionales para cumplir con las reglas del buen gobierno y la buena economía, que llevan al fracaso merecido.

Por eso no hay responsabilidad con el subdesarrollo y la pobreza. Y por tanto, el único enfoque aplicable es el de la caridad.

Colocados en la posición de mendigos que deben implorar asistencia de caridad, los países pobres sufren el terrorismo económico de un sistema que no solo los explota, los excluye y los empobrece, sino que también los culpa por ser pobres.

Así, el sistema ha convertido a las víctimas en culpables.

Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente con las del Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex


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Los muros de la fortaleza tienen fisuras

Por Elizabeth Mirabal Llorens,
Tomado de Juventud Rebelde,
15 de marzo del 2006

Estar frente a la pantalla del televisor, contemplando o suponiendo la matanza de niños, mujeres, hombres, ancianos, es la normalidad interiorizada en buena parte del mundo. Los que miran se han acostumbrado a no insultarse cuando los civiles asesinados son considerados "daños colaterales". El dolor se convierte en un asunto encerrado en un lejano espacio geográfico, mientras solo unos pocos reparan en que se bombardea, se ejecuta, se tortura, se viola, se destruye y se humilla en nombre del antiterrorismo. Existen imágenes no transmitidas y ausentes. En los conflictos bélicos del siglo XXI tal parece que no hay muertos ni heridos ni mutilados.

Una nación como Estados Unidos muestra en el terreno de lo público sus propios crímenes de guerra. El orden presupone intentar construir la paz impulsando acciones militares "limpias y humanitarias". La guerra se reafirma como una derrota para todos, como un proceso eterno y un espectáculo que transforma a antiguos héroes en pérfidos personajes. Los objetivos iniciales se hacen invisibles una vez ocupado el país. Se inicia entonces una rapiña por tierras, yacimientos de petróleo, reservas de agua, en fin, la apropiación ilegal de cuanto recurso valioso exista en el territorio "pacificado".

La conocida Ley del Talión, de ojo por ojo y diente por diente -según recordaba Alfonso Sastre- se cumple con la más absoluta desmesura, al punto de que la pedrada de un niño palestino puede llegar a provocar cien cañonazos como represalia.

En este contexto, los grandes medios de comunicación conceden existencia social y política al antojo de unos pocos. Lo que es en apariencia inapropiado si no puede ser desaparecido, se ignora o se sataniza. Ya ni siquiera es necesario dominar un único pensamiento porque se divulgan solo las razones del más poderoso. Los discursos, las arengas, las declaraciones de guerra pasan a ser puestas en escena, que como toda pieza teatral, incluyen actores, escenografía, maquillaje, guión y directores. La guerra se justifica y se alaba. La memoria histórica se anula y las hecatombes son un capítulo de una historia triste y desgarradora que los ingenuos ubican en la cronología del pasado.

Se puede matar en nombre de la libertad con impunidad, pues las leyes internacionales se escriben para unos pocos, mientras que otras son de estricto cumplimiento para todos.

El mito del superhombre, ahora ataviado con los más disímiles disfraces, se perpetúa con la explosiva combinación multimedial de las nuevas tecnologías. El señor Bush encarna el personaje del presidente y en nombre de dictámenes del más allá, enmascara el horror convirtiéndolo en una honrosa misión de la historia. El lenguaje se ahueca y aunque se dice mucho es como si no se dijese nada. Somos víctimas de una especie de invisibilidad.

Romper este cerco mediático, custodiado indirectamente con misiles, es cada vez más difícil, pero no imposible. Los muros de la fortaleza tienen fisuras por las que algunos comunicadores e intelectuales han sabido penetrar, para luego despojarse de la mordaza y poner la voz a disposición de los excluidos, valiéndose de alianzas, foros; en una lucha contra el silencio, la pasividad, la ignorancia, la indiferencia.

Hoy se recuerda con beneplácito el surgimiento de uno de los medios cubanos que logró cruzar el cerco de lo prohibido para servir con todos y para el bien de todos. El 14 de marzo se publicó el primer número de Patria, un periódico-soldado que se nutrió con las letras infatigables de José Martí. Una redacción con "resonancia de metal", tal como la calificara Sarmiento, se conjugó con la información, el consejo, la crónica, la serenidad y la previsión de un estadista.

La efeméride parece sugerirnos que la audacia martiana para multiplicar la palabra, y al mismo tiempo, provocar la admiración de reconocidos literatos de su época, se impone como máxima, sobre todo, para los que apenas vislumbramos la difícil senda del Periodismo.

Cuando las transnacionales de la información no están interesadas en comprender el mundo, sino en dejarse ganar por la impronta de la competencia y el montaje sensacional, la responsabilidad es encontrar un camino auténtico que permita enriquecer con nuevos aportes una prensa tan compleja como la realidad que se vive, construir a partir de estas experiencias y rescatar valiosas tradiciones de las generaciones anteriores.

Ante la lógica que reza "si no estás conmigo estás contra mí" podemos reafirmar lo que tan acertadamente declararon los intelectuales españoles en los inicios de la guerra contra Iraq: el que no se une a los que condenan la muerte de más de 600 mujeres y niños en Fallujah, los disparos contra las ambulancias, los ancianos abatidos dentro de sus casas por francotiradores estadounidenses, están a favor del genocidio, o al menos, así lo hacen creer cuando deciden callar.

Las palabras hoy dichas pueden hacerse etéreas, pero estas banderas inmensas, son una denuncia que trasciende el homenaje y el recuerdo de nuestros muertos queridos. Aun si los poderosos consiguen hacernos callar a fuerza de no ser transmitidos, el constante ondear de las estrellas dará fe de la resistencia y la condena a la infamia.

*Estudiante de Periodismo. Palabras pronunciadas en el acto central por el Día de la Prensa

Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente con las del Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex


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La Europa respetuosa

Por Rosa Miriam Elizalde
Tomado de Juventud Rebelde,
14 de marzo del 2006

DESABRIDA y vagamente, el ministro de Justicia de Estados Unidos rechazó los vuelos y las cárceles clandestinas de la CIA. Le preguntaron si apoyaría al Presidente en caso de que este autorizase la tortura y dijo que era imposible, que W. Bush nunca apoyaría ese horror. Aunque, aclaró, “el término de tortura puede interpretarse de diversas maneras”.

Mientras Alberto Gonzales resumía su conferencia en el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, de Londres, circulaban muy malas noticias de los desgraciados presos de Guantánamo, y de campos de Iraq y de Afganistán; y también de otros muchos países en Europa que tienen prisioneros en graves apuros: pero son países donde no se prohíbe la tortura, y lo que se pueda hacer con ellos es constitucional.

Por ejemplo, se hablaba casi con furia en ciertos medios noticiosos de unas 6 000 páginas de documentos del Departamento de Defensa, obtenidos por la Agencia AP hace pocos días, y allí se puede reconocer, entre otros muchos, el drama de un aldeano paquistaní que fue trasladado en el 2002 en un avión secreto a través de medio mundo hasta llegar a la base naval norteamericana en la Isla de Cuba. Abdur Sayed Rahman fue acusado de ser viceministro de Relaciones Exteriores de los talibanes en Afganistán. “No soy más que un criador de pollos en Paquistán”, protestaba ante los oficiales militares de Estados Unidos en Guantánamo. “Mi nombre es Abdur Sayed Rahman. El viceministro de Relaciones Exteriores del talibán era Abdur Zahid Rahman”. Pero, ni modo. Abdur recibió su cuota de “interrogatorios” referidos en los manuales secretos, donde los prisioneros son “encadenados y golpeados con frecuencia”, “lanzados contra las paredes o las mesas” o reciben “patadas en la ingle y las piernas”, y donde —según el rasero norteamericano— no se les “tortura”.

Independientemente de si se considera o no que moler a golpes a una persona es un tormento, Gonzales y compañía aplican una lógica esquizofrénica: la tortura es abominable según el lugar donde se ejerce, y no por quién la practica. Si el Ejército norteamericano tortura y desaparece gente en su territorio, es una canallada; si lo hacen sus marines o sus mercenarios del lado exterior de su frontera, es legal.

De acuerdo con el reciente informe del Consejo de Europa sobre las cárceles y los vuelos ilegales de los Estados Unidos, el Viejo Continente es el edén para aplicar los métodos antiterroristas de Washington: de los 46 países que integran la organización, 45 “carecen de una legislación que permita controlar la actividad de los servicios secretos extranjeros en sus territorios.”* ¿No poseen estas leyes por indolencia o por consecuencia?

La complicidad y la rendición de los gobiernos europeos ante el poder norteamericano son tan impúdicas, que los políticos ni siquiera esconden sus vergüenzas tras los eufemismos. Hasta un niño podría probarlo, eligiendo cualquier hora y cualquier día de un servicio de noticias. En el aciago minuto en que el míster Hyde y el Dr. Jekyll del señor Gonzales peleaban por dar una respuesta medianamente convincente en Londres, se podían encontrar las versiones cablegráficas de las palabras de otros dos funcionarios, que intentaban persuadir a la opinión pública, cada cual por su lado y con igual vehemencia, de que la “cárcel de Guantánamo es apropiada y profesional”. En Madrid, al embajador de Estados Unidos, Eduardo Aguirre; en Bélgica, la presidenta del Senado de ese país, Anne Marie Lizin.

Los crímenes de guerra son ahora públicos, equilibran mucho todas las fuerzas, y repiten las miserias, y a propósito se pueden hacer algunas observaciones: Europa está aniquilada moralmente. Washington ha logrado por fin fabricarse una barricada europea, que preserva a su territorio literalmente de los “prisioneros del campo de batalla” (eufemismo que encontró Gonzales, diferente de “prisioneros de guerra”, para que EE.UU. no tenga que cumplir con los mandatos de la Convención de Ginebra). Con la excepción de las voces que levantan el movimiento pacifista, ciertas organizaciones internacionales y un puñado de profesionales de la prensa, Europa no parece haber tomado conciencia del papel subsidiario y suicida a que la ha condenado la primera potencia de Occidente.

Otra observación: algunos analistas echan sal sobre la vieja herida y apuntan solo a los países ex socialistas, y sus razones tienen para acusarlos de vasallos. Pero tendrían más razón si añadieran que la Europa del Oeste es el escudero del amo imperial, por no decir su palanganero**, como llamó la escritora Rosa Regás al ex presidente español José María Aznar, diligencia que en la medida en que se va haciendo más popular, es imposible de encubrir.

Siguiendo ese mismo camino se puede llegar también, entre otras, a las claves de las “posiciones comunes” y los pruritos anticubanos de buena parte de los gobiernos europeos en la Comisión de Derechos Humanos de Ginebra y en cuanta tribuna asome un hacha contra la Isla. Entre sus vergüenzas quedará la negativa, el año pasado, de todo apoyo a una resolución presentada por Cuba contra el gulag de Guantánamo, después que la misma Unión Europea había propuesto a la Isla propiciar la queja ante la ONU.

Un gran poeta cubano, Fayad Jamís, escribió poco antes de morir una hermosa letanía que comienza: “Con tantos palos que te dio la vida, y aún no te cansas de decir te quiero”. Con tantos palos que le sigue dando la vida, ¿aún no se cansa la respetuosa Europa de decirle al yanqui “lo que quieras”?

*Consultar el Foro on line sobre los vuelos y las cárceles secretas de la CIA en Europa, en el sitio , donde participó, entre otros, Roberto Montoya, autor de una de las más rigurosas investigaciones sobre los métodos “antiterroristas” de EE.UU.: La impunidad imperial (Madrid, 2005)

** Palanganero: el que en los prostíbulos lleva la palangana con agua para que los clientes aseen sus partes pudendas.

Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente con las del Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex


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No sólo Bush es el terrorista

EE.UU es el país que más invierte en armamento y tiene 40 millones de pobres

Por Juan Carlos Camaño*
11 de Marzo de 2006

El país que más invierte en armamentos; que tiene 40 millones de pobres en su propia casa; la mayor deuda externa del mundo y un déficit fiscal pavoroso, nos da lecciones de vida y nos impone la muerte a través de “la guerra perpetua”. Su irracionalidad nos acerca a una Hiroshima gigantesca.

En los días del gobierno de Clinton, Albert Gore fue vicepresidente de EE.UU.. Luego aspiró a la presidencia y “cayó derrotado” por George W. Bush, mediante un fraude electoral del tamaño del universo. Hoy se muestra inquieto y muy preocupado porque la administración Bush está estableciendo “una especie de dictadura sin fronteras” para una “guerra perpetua”. Conviene prestarle atención. El miedo no es sonso.

Cuando la guerra de Vietnam, uno de los graffiti que se leía en distintos lugares de EE.UU rezaba: “La guerra es un negocio. Invierta su hijo”, recuerda el periodista, economista, investigador y docente, Julio Sevares en su libro “El Capitalismo Criminal”.

En pocas palabras: el imperialismo le tiene preparada a toda la humanidad, -a muy corto plazo-, la instalación, a cómo dé lugar, -y con la miserable capitulación de Europa- de una dictadura sin fronteras, comandada por la principal usina del crímen: la Casa Blanca, su comunidad de negocios transnacionales y el Pentágono.

Invitado por la American Constitution Society y la Liberty Coalition, Al Gore hizo un discurso denunciando las sistemáticas violaciones de los Bush y compañía y advirtió sobre “la falta de reacción” de gran parte de “la sociedad norteamericana”. Y puso el grito en el cielo contra la administración Bush, porque –como sabemos- “espía a un número impresionante de ciudadanos” y, también, “ha escuchado un gran número de comunicaciones telefónicas, mensajes de correo electrónico y otras comunicaciones por Internet dentro de Estados Unidos”. ¿Sólo dentro de Estados Unidos? Se supone que una dictadura transnacional no tiene límites.

Vale no olvidar que la dictadura transnacional además de mentir – “pruebas” utilizadas para invadir a Irak- y además de expandir el terror, conjuga a un mismo tiempo el más impiadoso desarrollo de su comunidad de negocios. Así hizo en la descuartizada Yugoslavia, por recordar tan sólo un caso cercano en el tiempo. Entonces, como bien destaca Julio Sevares, “el funcionamiento de esa red de negocios y complicidades es, sin duda, la apoteosis del Capitalismo Criminal”.

Sigue Al Gore: “hace poco supimos, a través de documentos recientemente desclasificados, luego de cerca de 40 años, que la resolución del Golfo de Tonkín que autorizó la trágica guerra de Vietnam se basaba de hecho en informaciones falsas”. Y agrega: “El Presidente –refiriéndose a Bush-, pretende que puede encarcelar a cualquier ciudadano estadounidense –cualquier ciudadano norteamericano que haya escogido- por tiempo indefinido, por el resto de su vida, sin siquiera presentar una orden de detención, sin informarle de qué se le acusa, sin siquiera informar a su familia que ha sido detenido” (…) “es algo que debemos rechazar”.

 “La rama ejecutiva –Al Gore alude al Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de EE.UU, George W. Bush, y al resto de su administración, o camarilla- ha invocado asimismo autoridad antes no reconocida para maltratar a lo prisioneros bajo su responsabilidad de una forma que constituye innegablemente tortura y que siempre ha sido tortura, en una magnitud muy amplia, suficientemente documentada en las instalaciones estadounidenses situadas en diferentes países del mundo”.

“Más de cien de las personas cautivas han sido declaradas como fallecidas mientras eran torturadas por miembros del poder ejecutivo”, denuncia el ex presidente de EE.UU.. Y “muchas otras han sido quebrantadas y humilladas. Además, en la célebre prisión de Abu Ghraib los investigadores que documentaron la ola de tortura calcularon que más del 90% de las víctimas eran totalmente inocentes”, remacha Al Gore.

En su discurso –de poca o ninguna trascendencia mediática- formula una pregunta que se cae de madura: “Si el presidente goza del poder orgánico de espiar mediante escuchas a los ciudadanos estadounidenses sin una orden, de encarcelar a los ciudadanos estadounidenses por iniciativa propia, de secuestrar, de torturar, ¿qué es entonces lo que no puede hacer?”.

Para el decano de la facultad de derecho de Yale, Harold Koh, citado por Al Gore: “Si el presidente tiene el poder de Comandante en Jefe para torturar, tiene entonces el poder de cometer genocidios, de avalar la esclavitud, de promover el apartheid y de ordenar ejecuciones sumarias”.

Otra vez, ninguna novedad. Pero interesante. Denuncias de este tipo siempre fueron atribuidas a las mentes calenturientas de la izquierda internacional.

La máquina de mentir y matar está en fuga hacia delante y pone en serio riesgo, más temprano que tarde, la vida de la humanidad y el planeta. El peligro de acercarnos a un futuro catastrófico no sólo ha crecido -tras la ruptura de la “paridad nuclear” entre EE.UU. y la ya desaparecida Unión Soviética-, sino que, dada la desesperación del imperio por apropiarse cuanto antes de los recursos estratégicos del mundo, nos aproximamos al peligro a máxima velocidad. Hay quienes sostienen que “en meses” podríamos estar todos envueltos en una Hiroshima gigantesca.

En la Hiroshima de 1945, otro presidente de EE.UU., Harry Truman, aquel que dijo que Estados Unidos no tiene amigos sino intereses, dispuso de las facultades suficientes para aplicar toda la furia armamentística “en defensa de los Estados Unidos de América”. Recuerda John Saxe Fernández, profesor de la Universidad Autónoma de México, que Truman “concibió y usó el armamento atómico sobre el que tenía el monopolio, como una demostración de poder ante la Unión Soviética y el mundo”. En lo que define como “una forma de ejercicio de poder in extremis incorporado de manera sistemática como parte y parcela no sólo de la estrategia militar y de la diplomacia global de las potencias, sino también de la “seguridad nacional” de la Presidencia Imperial”.

Y al igual que ahora con Bush la Agencia de Inteligencia Terrorista –conocida por la sigla CIA- fue autorizada por Truman a realizar operaciones encubiertas. Al respecto, Saxe Fernández publicó en febrero de este año, en “El Economista de Cuba”, durante la celebración del “VIII Encuentro Internacional de Economistas Sobre Globalización y Problemas del Desarrollo”, realizado en La Habana, un artículo que en uno de sus párrafos dice:

“Desde 1948 se institucionalizó el terrorismo de Estado como parte y parcela de la “política exterior”, por medio de una comunicación secreta en la que Truman le confirió a la CIA la “autorización de realizar operaciones políticas encubiertas”. Esta ordenanza, secreta, “autoriza” el uso del terror por medio de acciones de “sabotaje”. Que incluye desde golpes de estado hasta operaciones de asesinato e intimidación contra los “enemigos” actuales o potenciales de EUA y sus intereses en el “teatro de operaciones” respectivo, así como el uso de ataques terrestres, aéreos y marítimos contra blancos “seleccionados” por el Presidente que pueden incluir naciones con las cuales EE.UU. está en paz, en violación del Derecho Constitucional y Penal y de un impresionante cuerpo de leyes domésticas e internacionales. Truman también “autorizó” la “subversión” y el recurrir a la mentira, de ser necesario”.

Para Luis M. García Cuñarro, del Centro de Estudios e Información de la Defensa, de Cuba, “La Humanidad se encuentra inmersa en un proceso que hemos dado en denominar “globalismo militar” en el cual se combinan varios factores. En primer lugar, el creciente uso y la amenaza de uso de la fuerza militar para la solución de los problemas, sobre todo por parte del gobierno de los Estados Unidos de América que lo ha convertido en doctrina”.

Cuñarro, quien sostiene que Estados Unidos es la “única superpotencia política, económica y militar mundial”, resalta, con justas razones, que la guerra siempre fue un “instrumento claro y disponible de política para Estados Unidos”, pero que es ahora cuando, “como nunca antes”, tiene “las manos sueltas, para utilizarlo según le convenga”. Para ello, explica Cuñarro, “el gobierno de Estados Unidos gastó –en el período 2005-2006- un promedio anual de 531.500 millones de dólares” y se estima que el próximo año esa cifra se elevará a “entre 550.000 millones y 600.000 millones de dólares”. O más, agregamos. Porque EE.UU. debe seguir alimentando con armamento nuclear, entre otros, a la India, la niña mimada de Bush y sus mandantes, en la estrategia de atacar a Irán, país de grandes reservas de gas y petróleo, y, al mismo tiempo que alimenta a la India, está obligado –dentro de su lógica guerrerista para la dominación- a un mayor despliegue de amenazas y fuerzas, en procura dde mantener a raya a China, el gigante que ya no duerme.

Volvamos a Al Gore, quien –como tantos- nos recuerda a George Orwell en una definición que les cabe como anillo al dedo a los guerreristas, a quienes comercian con la muerte, a dóciles y cómplices políticos y a muchísimas personas hipócritas; pero no, claro, a todos los hombres y mujeres de este mundo como pretende el propio Orwell: “Todos somos capaces –dice- de creer cosas que sabemos que son falsas y luego, cuando debemos finalmente admitir nuestro error, deformar con impudicia los hechos para demostrar que teníamos razón”.

Sí, es verdad: EE.UU., como potencia imperialista, hace de la afirmación de Orwell su filosofía de vida y pretende imponersela, mediante una cadena de genocidios, al resto de la humanidad. Para ello deforma los hechos e intenta demostrarnos que tiene razón, a través de su aparato ideológico mediático, su industria cultural de masas y el Complejo Militar Industrial.

*Juan Carlos Camaño - Periodista. Presidente de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP)…

Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente con las del Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex


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La política irracional de los Estados Unidos contra Cuba

Salim Lamrani
Rebelión
10 de marzo de 2006

Según el Derecho internacional, toda ley debe respetar dos principios fundamentales que son la no extraterritorialidad y la no retroactividad. En efecto, una ley votada por una nación no puede ser extraterritorial ni retroactiva. No obstante, para la administración Bush, la legislación internacional pasa a un segundo plano cada vez que se trata de Cuba. En su confrontación con el gobierno de La Habana, Washington se caracteriza sobre todo por su política irracional, poco importa si humilla públicamente a un aliado dócil como Vicente Fox y se mofa de la soberanía del pueblo mexicano.

El 3 de febrero de 2006, una delegación de 16 funcionarios cubanos, reunida con un grupo de empresarios estadounidenses, fue expulsada del hotel Sheraton María Isabel de la capital mexicana. Después de una conminación del Departamento del Tesoro estadounidense que invocó la Ley de Comercio con el Enemigo de 1917(Trading with the Enemy Act) y la ley Helms-Burton de 1996, la dirección de la multinacional Starwoods Hotels and Resorts Worldwide ordenó la evicción de los residentes cubanos. Dichas legislaciones estipulan que ningún cubano puede beneficiarse con productos o servicios de una empresa norteamericana [1].

A los cubanos, además de desalojarlos arbitrariamente, les confiscaron su dinero. La delegación, a pesar de que había pagado por tres noches, no pudo quedarse más que un día. El Viceministro de Industria Básica, Raúl Pérez de Prado, lamentó esa situación: “Nosotros somos gente culta y disciplinada y salimos del hotel, pero nos han confiscado el dinero” [2].

En el primer momento, la secretaría del ministerio de Relaciones Exteriores se negó a intervenir en el asunto para no ofender a la Casa Blanca, afirmando que se trataba de “un asunto entre particulares”. Pero frente a la conmoción suscitada, el gobierno mexicano se vio obligado a expresarse [3].

El Ministro de Relaciones Exteriores mexicano, Luis Ernesto Derbez, reprobó el comportamiento del hotel, guardándose de criticar al verdadero responsable del escándalo, a saber la administración Bush. “La ley no puede de ninguna manera tener aplicación extraterritorial, y por lo tanto, lo que haríamos nosotros, no con el gobierno de Estados Unidos porque ellos tienen su legislación, sino con quien la aplica de manera errónea, sería aplicar la sanción que corresponda”, declaró. Añadió que “la discriminación no está permitida contra ninguna persona en nuestro territorio, ni por género, ni por nacionalidad, ni por credo religioso [y] las leyes, tanto federales como locales, deben ser aplicadas si efectivamente fueron expulsados por ser cubanos” [4].

Kirby Jones, presidente de la Asociación comercial Estados Unidos-Cuba y antiguo miembro del Banco Mundial, que había organizado el intercambio con los representantes cubanos, expresó su ira y su incomprensión para con su gobierno. “Es increíble porque si siguen con esa política hasta el final quiere decir que ningún cubano en el mundo puede comprar una hamburguesa de McDonald’s”, enfatizó [5].

La decisión del hotel Sheraton viola varias leyes mexicanas. Primero, la ley sobre la Protección del Comercio y de la Inversión de 1996 estipula que “se prohibe a las personas físicas o jurídicas, públicas o privadas que se encuentren en el territorio nacional [...] realizar actos que afecten el comercio o la inversión, cuando tales actos sean consecuencia de los efectos extraterritoriales de leyes extranjeras”. La legislación prevé una multa de 100 000 días de salario mínimo por toda infracción que se constata [6]. Después, se violaron las leyes contra las discriminaciones y la protección al consumidor. En teoría, las sanciones a las que se arriesga la multinacional van de una multa de 500 000 dólares a un cierre puro y duro del establecimiento [7].

Las precauciones que tomó el gobierno mexicano para no abordar la flagrante violación de la soberanía de México por los Estados Unidos fueron vanas. Derbez afirmó estar seguro de que se trataba de un caso de “discriminación”, y no de una aplicación extraterritorial de la ley Helms-Burton [8]. También reafirmó, como consecuencia de las protestas de la sociedad civil, que no mandaría una nota diplomática a Washington para protestar contra la expulsión [9]. En cuanto a Carlos Abascal, Ministro de Interior, según él, “se violó la ley [...] y vamos a aplicar las sanciones correspondientes sin que eso implique un reconocimiento de que Estados Unidos violó [nuestra] soberanía” [10].

Pero, invalidando las declaraciones mexicanas, Brookly McLaughlin, portavoz del Departamento del Tesoro, aseguró que la ley estadounidense se había aplicado en el territorio de México. “El hotel en la ciudad de México es una empresa subsidiaria estadounidense y por lo tanto está sometida a la prohibición de proveer de servicios a Cuba o a sus ciudadanos. El hotel actuó de acuerdo con las sanciones de Estados Unidos”, declaró [11]. De la misma manera, Judith Brian, portavoz de la embajada estadounidense en México, certificó que “la ley prohibe a personas o entidades estadounidenses proporcionar servicios a personas o entidades cubanas, y el Sheraton, como empresa subsidiaria de una compañía estadounidense, debe acatar las leyes de Estados Unidos” [12].

Contradiciendo también las palabras del gobierno mexicano, Ellen Gallo, representante de la multinacional Starwoods Hotels, confirmó a su vez la intervención de las autoridades estadounidenses. “El Tesoro efectivamente nos exigió que negásemos el acceso a los participantes cubanos al Sheraton en la Ciudad de México”, confesó [13].

El Senado mexicano condenó por unanimidad la aplicación extraterritorial de la ley Helms-Burton, y exigió que el gobierno abriera una investigación al respecto, aplicara las leyes en vigor y emprendiera las medidas diplomáticas necesarias para que ese tipo de incidentes no se produzcan más. El candidato de izquierda a las próximas elecciones presidenciales de julio de 2006, Andrés Manuel López Obrador, rechazó vigorosamente esta forma de injerencia: “No se pueden aplicar leyes extranjeras en nuestro país. Nosotros no podemos de ninguna manera actuar como peones de ningún gobierno del mundo”, subrayó [14].

Veinticinco congresistas estadounidenses criticaron a su gobierno en una carta enviada al Departamento del Tesoro. Lamentaron “la aplicación celosa de una ley estadounidense que podría tener implicaciones significativas en el mundo entero”. El correo, que se hizo público, subraya el carácter absurdo de las sanciones económicas: “si un cine estadounidense instalado en un tercer país vende una entrada a un cubano ¿se arriesga a ser sancionada la empresa?” [15].

Las autoridades municipales impusieron un cierre el 28 de febrero, alegando que 15 de las 16 irregularidades constatadas durante la inspección no se habían corregido a pesar del plazo otorgado de diez días. Pero al día siguiente, después de una reunión con la Cámara Estadounidense de Comercio, la representante de la ciudad de México, Virginia Jaramillo declaró, contra todo pronóstico, que el hotel había “subsanado prácticamente todas las irregularidades en las últimas horas”, revocando así su propia decisión tomada un día antes. Los responsables del establecimiento habían cumplido el milagro de realizar “en las últimas horas” lo que no habían podido hacer durante diez días. La ciudad de México sólo sancionó con una multa de 15 000 dólares al Sheraton [16]. En realidad, las presiones políticas que ejerció el gobierno del presidente Fox, para quien la relación con los Estados Unidos sigue siendo sagrada a pesar de las afrentas públicas, tuvieron éxito [17].

El hotel Sheraton ni siquiera se dignó ejecutar las órdenes de cierre parcial del 28 de febrero de 2006, pretendiendo que no podía expulsar a sus 550 clientes sin aviso. Conviene señalar que la multinacional no dio muestras de tal delicadeza respecto a la delegación cubana, expulsada sin consideración alguna. Pero para el gobierno mexicano, que aún no ha ejercido ninguna sanción contra la empresa, el respeto de la soberanía del país viene después del mantenimiento de las “buenas relaciones”, de sentido único como lo demuestra este nuevo escándalo, con la venerada administración Bush [18].

El odio de la Casa Blanca hacia Cuba llega a tomar giros delirantes y fanáticos. Desde hace más de cuatro décadas, los ciudadanos estadounidenses no pueden viajar a Cuba sin arriesgarse a sufrir sanciones sumamente severas por parte de su gobierno. Pero desde el 30 de septiembre de 2004 y la aplicación estricta de la Reglas de Control de los Activos Cubanos por el Departamento del Tesoro, cualquier estadounidense que consuma un puro cubano o un vaso de ron Habana Club, durante un viaje turístico al exterior por ejemplo (su venta está prohibida en los Estados Unidos), se arriesga a una multa de 250 000 dólares y 10 años de cárcel [19]. ¿Quién se atreverá ahora a negar el alcance y la importancia terroríficos del despiadado estado de sitio económico que Washington impone a la población cubana?

Notas

1 El Nuevo Herald, «México estudia sancionar al Sheraton», 7 de febrero de 2006.

2 Pablo Bachelet, «U.S.-Owned Hotel Could Face Fines», The Miami Herald, 8 de febrero de 2006; El Nuevo Herald, «México: Ven inminente clausura de hotel que expulsó a cubanos», 9 de febrero de 2006; El Nuevo Herald, «Expulsan a delegación cubana de hotel en México», 5 de febrero de 2006.

3 Granma, «La mezquindad y el odio contra Cuba y el desprecio por el Gobierno de México inunda el Sheraton», 6 de febrero de 2006. www.granma.cu/espanol/2006/febrero/lun6/edutorial.html (sitio consultado el 6 de febrero de 2006).

4 El Nuevo Herald, «México estudia sancionar al Sheraton», op. cit.

5 Ibid.

6 Carlos Fernández-Vega, «¿Será asunto entre particulares que el Sheraton eche a cubanos?», La Jornada, 6 de febrero de 2006.

7 El Nuevo Herald, «México busca sancionar al Sheraton y no irritar a EEUU», 9 de febrero de 2006.

8 José Antonio Román, «Cuba protesta; Derbez dice que fue ‘discriminación’», La Jornada, 7 de febrero de 2006.

9 El Nuevo Herald, «En suspenso la cláusula del Sheraton», 12 de febrero de 2006.

10 Milagros López de Guereño, «México clausura un hotel que expulsó a una delegación cubana», El Correo Digital, 10 de febrero de 2006.

11 El Nuevo Herald, «México inicia proceso contra hotel que expulsó a cubanos», 9 de febrero de 2006.

12 Julie Watson, «Cuba-U.S. Energy Meeting Changes Venues», The Associated Press, 4 de febrero de 2006.

13 El Nuevo Herald, «Cuba critica a EEUU por expulsión de delegados en México», 6 de febrero de 2006.

14 Prensa Latina, «Condena Senado aplicación de Helms-Burton en México», 7 de febrero de 2006.

15 Pablo Bachelet, «Lawmakers Call U.S. Wrong to Push Eviction of Cubans», The Miami Herald, 22 de febrero de 2006.

16 BBC, «México Fines US Hotel in Cuba Row», 6 de marzo de 2006.

17 Reuters, «México Lifts Hotel Closure Order in US-Cuba Spat », 1 de marzo de 2006.

18 Ibid.

19 Felipe Pérez Roque, «La memoria corta dell’occidente», Latinoamérica, n°93, 8 de noviembre de 2005, p. 54.

Revisado por Caty R.

Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente con las del Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex


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La nueva burla de Washington

Por Haroldo Romero Pérez
Tomado de Trabajadores
6 de marzo del 2006

Debe presumirse que la mayoría de los líderes mundiales albergaban honestas expectativas cuando, reunidos el pasado septiembre en la sede de Naciones Unidas, acordaron crear un nuevo órgano para sustituir a la Comisión de Derechos Humanos de la ONU (CDH), desprestigiada por la manipulación a la que la somete Washington.

Quizás ningún suceso ilustró más la incapacidad de la Comisión para cumplir cabalmente su función de velar por los derechos humanos en todo el planeta, como el relativo a la situación de los detenidos en la prisión instalada por Estados Unidos en la Base Naval de Guantánamo. Las infrahumanas condiciones carcelarias ylas torturas y abusos cometidos en ese lugar, se vienen denunciando persistentemente desde que, a partir del 2002, ese país concentró allí a cientos de prisioneros de su llamada “guerra contra el terrorismo”.

Como se recordará, y atendiendo a las preocupaciones de la opinión pública internacional, Cuba presentó ante la CDH en el 2004 un proyecto de resolución que no era condenatorio, sino sólo se limitaba a pedir que se investigaran las reiteradas denuncias. Sin embargo, la iniciativa de la Isla no prosperó en aquel año, ni tampoco en el siguiente, debido a las presiones de Washington y a la complicidad de un grupo de países aliados o sometidos a la superpotencia, en los que sobresalió la Unión Europea.

La validez de la preocupación por la suerte de los confinados en Guantánamo quedó demostrada el pasado mes, cuando cinco expertos independientes de la ONU hicieron pública una investigación sobre las condiciones carcelarias que padecen los recluidos en ese territorio ilegalmente ocupado a Cuba. Es de tal magnitud lo confirmado, que el documentado informe concluye que el trato a los prisioneros viola la Convención sobre la Tortura, de Naciones Unidas, y, entre otras exigencias a Estados Unidos, le reclama que clausure de inmediato la instalación.

Lo que sucede en Guantánamo es suficiente para sentar a Estados Unidos en el banquillo de los acusados de un órgano de Naciones Unidas que realmente vele por los derechos humanos; como también sus crímenes en la prisión de Abu Ghraib, en Afganistán, corroborados por los cientos de fotos divulgadas que muestran las vejaciones, torturas y asesinatos a indefensos prisioneros; o los vuelos secretos de la CIA estadounidense y sus cárceles clandestinas en países de Europa -incluidos miembros de la Unión Europea-, donde también se maltrata y tortura impunemente.

La guerra desatada por Estados Unidos contra Iraq clasifica igualmente en la lista de crímenes pendientes de ser juzgados, por su carácter ilegal y las incontables víctimas y sufrimientos que cada día causa al pueblo de la nación árabe.

La proclamada “guerra antiterrorista” del presidente George W. Bush, a la cual están asociados los hechos antes mencionados, constituye un engendro de graves, masivas y sistemáticas violaciones a los derechos humanos, que se producen impunemente cada vez con mayor frecuencia, y a las cuales la humanidad clama poner freno.

Pero el Consejo de Derechos Humanos propuesto como sustituto de la CDH, tal y como ha sido presentado días atrás en la ONU, sería más incapaz aún de satisfacer esta y cualesquieras otras demandas contrarias a los intereses de Estados Unidos, porque ha sido cocinado por este país a espaldas de la inmensa mayoría de las naciones del planeta, y en contubernio con aquellos que, como la Unión Europea, se identifican hoy con el nefasto orden internacional impuesto por la superpotencia. Sin contar que, a pesar de las ventajas que le otorga el proyecto divulgado, el imperio hizo saber su intención de imponer otras exigencias suyas que no fueron incluidas en el texto.

Al pretender imponer su visión sobre el nuevo órgano de derechos humanos, Washington se burla de la aspiración mayoritaria de los dignatarios reunidos en Naciones Unidas el pasado septiembre. Y peligroso para la comunidad internacional, y para todo el género humano, sería que lograra su propósito ahora, cuando se trazan pautas en la necesaria reforma de la ONU.

Nota: Las opiniones del Autor no tienen que coincidir necesariamente con las del Consejo Editorial del Sitio Cubaminrex


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