Ernest Hemingway: siempre amigo de Cuba
Nace el 21 de julio de 1899 en Oak Park, Illinois. Se distinguió en el estudio de las asignaturas relacionadas con el lenguaje, aptitudes que mostró con sus trabajos literarios en un diario escolar.
En 1917, finalizó el nivel preuniversitario y no continuó los estudios universitarios. De inmediato se trasladó a Kansas, en octubre de 1917 y comenzó a trabajar como reportero en el periódico Kansas City Star. Al entrar Estados Unidos en la I Guerra Mundial trató de enrolarse en el ejército pero fue excluido por la comisión médica como combatiente y se le admitió como chofer de ambulancias.
Hemingway en 1928, de regreso a los Estados Unidos en su tránsito hacia su país natal, visita brevemente Cuba. Cuando vuelve por segunda vez, lo hace por más tiempo y se hospeda en el hotel Ambos Mundos, situado en la Habana Vieja. A finales de 1940 adquiere la Finca Vigía, en San Francisco de Paula, donde continuó con su labor literaria creando novelas como, el Viejo y el Mar.
Después de su muerte la viuda donó la finca al Estado cubano cumpliendo con la voluntad de Hemingway. Actualmente es un museo y en el mismo se encuentra como parte del patrimonio, el yate Pilar que fue de su propiedad.
En 1954 se le otorga el Premio Nóbel de Literatura, que declaró pertenecía a Cuba por ser su fuente de inspiración y ciudadano del pueblo de pescadores de la playa de Cojímar. Dedicó la medalla del Premio Nóbel a la Virgen de Caridad del Cobre, Patrona de Cuba.
Anualmente se celebra en la Marina Hemingway, en La Habana, un torneo internacional para la pesca de la aguja, que lleva su nombre, evento dedicado a la memoria de quien fuera un buen amigo de Cuba hasta los últimos días de su vida.
Por espacio de veintidós años este afamado autor de la literatura mundial residió en territorio cubano. En un trabajo sobre Hemingway se cita que expresó en cierta ocasión (…) “Amo este país y me siento como en casa; y allí donde un hombre se siente como en casa, aparte del lugar donde nació, ese es el sitio al que está destinado…”
Ernest Hemingway se sintió muy identificado con Cuba desde su primera visita a la Isla y con el nuevo sistema de gobierno que triunfó en 1959, mostrando su simpatía por el líder de la Revolución cubana Fidel Castro y otros dirigentes con los que compartió eventualmente. A su llegada a La Habana en 1959 reiteró sus sentimientos hacia Cuba y expresó buenos augurios a la reciente triunfante Revolución.
(Cubaminrex-Dirección de Gestión Documental)

Pie de ilustración: Recorte de prensa de un breve artículo “E. Hemingway Quiere a Cuba Más que E.U”, publicado en el periódico Prensa de fecha 5 de noviembre de 1959.
Fuente:Fondos Documentales del Archivo Central, Dirección de Gestión Documental, Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba.