Playa Girón: Victoria del pueblo cubano contra el Imperialismo
Desde los primeros días de 1959, con el triunfo de la Revolución Cubana, las medidas adoptadas por el gobierno revolucionario hicieron que el de Estados Unidos de América se percatara que el diálogo sería distinto con este, porque Cuba no estaba dispuesta a aceptar el neocolonialismo que ejercieron con los anteriores gobiernos de la seudo república.
El presidente Eisenhower, sin pérdida de tiempo apoyó todo tipo de agresión contra el gobierno revolucionario, entre ellas, la invasión mercenaria de Playa Girón. La Agencia Central de Inteligencia (CIA) comenzó a jugar su papel para tratar de destruir la Revolución.
Como preludio a la invasión, se produce el 15 de abril un ataque aéreo a dos aeropuertos militares y uno civil para inutilizar los escasos equipos de combate con que contaba la aviación cubana. En las primeras horas del día 17 de abril de 1961, se produce el desembarco mercenario por la Bahía de Cochinos (Playa Girón), en la Ciénaga de Zapata.
Los mercenarios en un breve tiempo sintieron la resistencia combativa de la reducida fuerza aérea cubana que brindó apoyo a los batallones de las milicias voluntarias, que era el grueso de los que entraron en combate, el del Ejército Rebelde y el de la Policía Nacional Revolucionaria. Las tropas cubanas hicieron prisioneros a los mercenarios que sobrevivieron al combate antes de las 72 horas de su desembarco, derribaron cinco aviones y hundieron cuatro barcos. El resto se retiró antes la imposibilidad de lograr su objetivo, tomar una cabeza de playa y establecer un gobierno provisional para que se reconociera de inmediato por el gobierno de los Estados Unidos.
Un importante factor que no tuvo en cuenta Estados Unidos fue la reacción del pueblo cubano, que se movilizó en total respaldo al gobierno revolucionario que ya había comenzado a poner en práctica las medidas económico-sociales que lo favorecían y que se eliminarían de ser destruida la Revolución, porque los mercenarios eran los fieles representantes de los antiguos explotadores.
La derrota de las tropas mercenarias no sólo tuvo un carácter militar, de una tropa bien entrenada, superior y bien equipada, por otra de menos posibilidades en todos los aspectos, sino también moral, porque se demostró desde ese momento que Cuba nunca podrá ser tomada militarmente, ni la Revolución destruida. Ratificado este hecho por la capacidad defensiva de “la Guerra de todo el pueblo” que mantiene vigente este principio revolucionario. (Cubaminrex-Dirección de Gestión Documental)

Pie de ilustración: Documento original del cablegrama circular enviado a las misiones cubanas informando que el Primer Ministro, Fidel Castro Ruz emplazó al Presidente de los Estados Unidos a que presente pruebas ante la Organización de las Naciones Unidas relacionadas con la infame acusación, que fueron pilotos cubanos desertores los que bombardearon el territorio cubano.
Fuente:Fondos Documentales del Archivo Central, Dirección de Gestión Documental, Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba.