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El poeta que también fue Ernesto Guevara de la Serna

“Ché, tú lo sabes todo / Lo recovecos de la Sierra / El asma sobre la hierba fría /La tribuna, /El oleaje en la noche/ Y hasta de qué se hacen /Los frutos y las yuntas. / No es que yo quiera darte/ Pluma por pistola, / Pero el poeta eres tú.”[1]
Miguel Barnet

Ernesto Che Guevara aunaba a su avanzado pensamiento político – social, de honda raíz filantrópica, una profunda sensibilidad que lo inclinó desde joven a la lectura y cultivo de la poesía, también ámbito para la expresión de su ideario revolucionario. Las experiencias lectivas significaron ganancias espirituales para este revolucionario nato y además le hicieron más llevaderos los lapsos asmáticos de su niñez; se interesó primero por la narrativa de aventuras y más tarde las obras de bardos como Baudelaire y Pablo Neruda suscitarían una  intensa  revelación poética.

Esta vocación quedó trunca en primera instancia por su absoluta dedicación a la causa de la liberación material e ideológica de los pueblos, así como al curso de la Revolución Cubana una vez instaurada en el poder, en cuyo seno consideró “un pecado de lesa dirigencia”, abandonarse al ocio de la lectura, dado lo perentorio de las tareas que debían acometerse para cumplir el sempiterno compromiso con el pueblo, dadas en el programa del Moncada y en la conciencia de los revolucionarios, bajo la égida moral de Fidel Castro.

Fue precisamente Fidel quien inspiró uno de los poemas más conmovedores del Che, escrito durante su estancia en México, con el propósito de entregárselo ya en alta mar como un sencillo homenaje. El texto, titulado “Canto a Fidel”, constituye un radiante testimonio del vínculo emocional  naciente entre estos dos hermanos de lucha:

“Vámonos
ardiente profeta de la aurora
por recónditos senderos inalámbricos
a liberar el verde caimán que tanto amas.
Cuando suene el primer disparo y se despierte
en virginal asombro la manigua entera
allí, a tu lado, seremos combatientes,
nos tendrás.
Cuando tu voz derrame hacia los cuatro vientos
reforma agraria, justicia, pan, libertad,
allí, a tu lado, con idéntico acento,
nos tendrás.
Y cuando llegue el final de la jornada
la sanitaria operación contra el tirano,
allí, a tu lado, aguardando la postrer batalla,
nos tendrás...
Y si en nuestro camino se interpone el hierro,
pedimos un sudario de cubanas lágrimas
para que se cubran los guerrilleros huesos
en el tránsito de la historia americana. Nada más.” [2]

El Che admiró especialmente al poeta español León Felipe (1884-1968), quien vivió algunos años en México, regresó a España poco antes de desatarse la Guerra Civil y como militante republicano se vio conminado a exiliarse definitivamente  en México en 1938. El poeta hizo también de su palabra trinchera de lucha contra la opresión y la injusticia; en este sentido compartió muchos de los ideales del Che y le envió como obsequio su libro “El Ciervo”, publicado en 1954, gesto que el Comandante Guevara agradeciera con un mensaje remitido en 1964.

En el texto de este mensaje, cuya copia se conserva en el Archivo Central del Minrex, Guevara sutilmente exhorta a León Felipe, -a quien llama Maestro- a deponer su inveterado pesimismo - secuela de los horrores que contemplara durante la lid en su patria, en cuanto a la potencia destructiva que puede alentar en el alma humana- ante la alborada de una generación de “hombres nuevos” que decidían su propio destino aunando las inveteradas aspiraciones de liberación nacional y justicia social en un solo derrotero revolucionario.

Más que la obra poética escrita por el Che, que los exégetas se encargarán de ponderar en su justo valor artístico, vale la implícita poesía de sus obras y el legado que ellas han significado para las nuevas generaciones de revolucionarios, por más que los secuaces imperiales hayan tratado de desvirtuar su imagen ante la opinión público o convertirlo en huero ícono de inasibles utopías. 

 

 

Pie de ilustración: Carta remitida por Ernesto Che Guevara a León Felipe, el 21 de agosto de 1964, como agradecimiento al libro “El Ciervo”, que le obsequiara el poeta español.

Fuente: Fondos Documentales del Archivo Central, Dirección de Gestión Documental, Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba. 

[1] Tomado de: www.lajiribilla.cu/2010/n462_03/poesia.html
2 Tomado de: www.radiobaragua.cu/fidel/.../poemas_cantos_fidel.htm

[1] Tomado de: www.lajiribilla.cu/2010/n462_03/poesia.html

[2] Tomado de: www.radiobaragua.cu/fidel/.../poemas_cantos_fidel.htm

 

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