Carta de Kurt de Loor, Diputado del Partido Socialista en el Parlamento Flamenco
Queridos amigos:
Estimados auditores:
Me rogaron les explicara las iniciativas que emprendí para denunciar la injusticia que está hecha a nuestros cinco compañeros cubanos. Me hubiera gustado explicárselo en persona, pero cuando Linda me comunicó la fecha, me era imposible estar presente. Por eso este comunicado escrito.
Ante todo deseo llamar su atención en los motivos de mis acciones.
“Cómo es posible que un parlamentario flamenco se preocupa por el destino de 5 cubanos?” Es la pregunta que me suelen hacer y que me hicieron en la misma embajada norteamericana el día 12 de septiembre durante una visita que le hice al embajador norteamericano para denunciar el informe de los cinco.
Sobre el origen de mi dedicación, les diré que hay varias razones.
Ante todo está mi profunda adhesión hacia Cuba, hacia el país, hacia su pueblo, pero también hacia la organización política de la nación y sus gobernadores. Yo, como socialista, creo en la posibilidad de moldear la sociedad, yo sostengo la repartición igual de los bienes, creo en la educación y en la seguridad social gratuita, y creo en muchas cosas más. Resumiendo, yo soy un socialista que se atreve a cuestionar el funcionamiento de nuestra democracia, de la economía del mercado libre y el capitalismo que progresa tenazmente. Actualmente cuestionar el capitalismo es algo que no se aprecia ni se tolera. Comparto la opinión que José Saramago dio en una entrevista para la revista Knack: “Vivimos en una plutocracia más que en una democracia.
Un mundo dirigido por instituciones, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, sobre las cuales no tenemos ningún control y que no son nada democráticas. A no ser que vayamos a decir que el G8 se puede nombrar democrático. Hoy por hoy los gobiernos no son más que los comisarios políticos del poder económico.
Sobre Cuba se dicen muchas cosas y corren muchas voces. Pero en Cuba al menos se ha intentado – y siguen intentando – de realizar una sociedad donde cada cual es igual y donde cada ciudadano dispone de los mismos bienes. Sin entrar en el debate si el comunismo pudo contar con el apoyo mundial necesario o no, yo no quiero dar una opinión sobre el éxito del proyecto cubano, para eso están los especialistas. Lo que me motiva a mi es la idea sobre la cual se fundió la sociedad cubana y por supuesto el atrevimiento de no abandonar estos principios durante tanto tiempo.
Además hay mi casi congénita y extrema aversión hacia todo lo que toca a la injusticia. Lo que sucedió a los cinco cubanos en los EEUU es una injusticia y además es una violación grave de los derechos humanos. La doble moral de los EEUU en su lucha contra el terrorismo es terrible y debe ser denunciado con todos los medios posibles. Por eso también, he decidido entregarme a esta causa.
El 4 de enero de este año publiqué una carta de opinión en el periódico “De Morgen”, bajo el titulo “Cuban Five: los EEUU (lucha falsa) contra el terrorismo”. Con eso quise llamar la atención de la prensa pero también de cada uno en Flandes con un corazón para la justicia. En aquel mismo mes me informé con el Ministro Geert Bourgeois en el parlamento Flamenco en una “solicitud para una explicación” de la comisión de política exterior, por su actitud con relación a los nombrados Cuban Five. Una pregunta que el – como esperaba – respondió de forma evasiva y muy vaga. No conseguí obtener un punto de vista claro de parte del ministro flamenco encargado de las relaciones exteriores de esa comunidad.
A principios de febrero redacté una declaración en la cual denuncié la violación de los derechos humanos de los cinco Cubanos, y en la que exigí su liberación. Esta declaración fue firmada por unos 31 compañeros parlamentarios y fue enviado entre tantos al Embajador de EEUU en Bélgica.
El día 14 de febrero viajé hacia Atlanta para asistir a la Audiencia en la corte de Apelación. De esta forma quise intensificar la presión internacional a favor de esta justa causa y pedir que los medios de comunicación le dieran al tema una adequada atención. Al día siguiente muchos periódicos belgas publicaron algo sobre el caso. Esta fue una pequeña victoria.
El mes pasado, una segunda carta de opinión fue publicada en el periódico “De Morgen” bajo el titulo: “Cinco hombres que lucharon contra el terrorismo en Miami”. Para mi asombro el Embajador norteamericano contestó mi petición para tener una reunión con la intención de discutir sobre el caso de los 5 Cubanos. El día 12 de septiembre fui recibido en la embajada norteamericana y tuve la ocasión de defender los derechos de los cinco. Hoy por hoy todavía espero la respuesta oficial del Embajador norteamericano.
El mismo día participé en una demostración de protesta delante de la embajada de los EEUU, con motivo de la conmemoración del encarcelamiento hace 8 años de los 5 cubanos.
Durante todo este periodo tuve en varias ocasiones contacto con el Embajador cubano y con los funcionarios de la Embajada, y pude contar con su apoyo caluroso y afectuoso.
El 22 de octubre de 2006 recibí en el parlamento flamenco a las Señoras Irma Sehwerert y Adriana Pérez, madre de René y esposa de Gerardo respectivamente.
Como político, como licenciado en derecho, como socialista, pero por encima de todo como ser humano, estoy muy afectado por la última sentencia de la corte de apelación de Atlanta declarando el juicio contra los cinco cubanos válido. Anteriormente, un panel de aquella misma corte decidió, de forma unánime, anular el juicio porque un juicio legal no parecía posible y porque graves errores jurídicos se produjeron. Kafka en los EEUU?! La lucha de nuestros 5 compañeros cubanos, y por lo tanto nuestra lucha, continuará.
En el futuro seguiré empeñándome por la causa y sigo esperando un final justo en el caso de los 5.
Me permito terminar utilizando las palabras del Ché: Hasta la victoria siempre.
Kurt de Loor
Diputado del Partido socialista en el parlamento Flamenco
27 octubre 2006.
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