Cinco ejemplos de ética revolucionaria
VENEZUELA, 17 de junio de 2008. Antonio Guerrero Rodríguez, Fernando González Llort, Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar y René González Schweret son cinco nombres que hoy se alzan por el cielo de América como estrellas luminosas de ética socialista, de hidalguía revolucionaria, de firmeza patriótica y de ejemplar comportamiento frente al imperialismo norteamericano.
No es poca cosa ser los portaestandartes del sentimiento más puro y transparente de una generación de hombres dispuestos a correr todos los riesgos en defensa de los valores más altos del ser humano, heredados del pensamiento y el ejemplo de Bolívar y Martí. La inocencia y las razones que asisten a Antonio, Fernando, Gerardo, Ramón y René se clavan como el acero incandescente en la irracionalidad desmesurada de la injusticia imperial que aplica sanciones máximas sin pruebas suficientes, sin tomar en cuenta atenuantes y violando los derechos humanos de los presos.
La insólita decisión tomada el 4 de junio de 2008 por el Tribunal de Apelaciones, denegando los recursos de apelación de la defensa de los cinco, ratifica el carácter político de esta farsa judicial que pretende inútilmente doblegar el derecho soberano de los pueblos a defenderse de actos de terrorismo encarnados en terroristas internacionales como Posada Carriles, al servicio incondicional de las acciones depredadoras, contra la humanidad, ejecutadas por el gobierno de los Estados Unidos de Norte América. Este asesino se encuentra gozando de la impunidad más absoluta, bajo la protección del sistema judicial norteamericano.
No en vano los pueblos de América han levantado, con toda la razón, la consigna:
¡Que se libere de inmediato a los cinco y se extradite al terrorista Posada Carriles!
Ante la confirmación de sus condenas al ser denegada la apelación de los cinco, urge organizar actos de protesta en Venezuela como los que se realizan en toda América, incluso en las “entrañas del monstruo”, como decía Martí.
Estamos en presencia de un juicio exacerbado que toma la decisión de enviar a tres de los imputados para ser sentenciados nuevamente en Miami que como todo el mundo sabe es una zona dominada por la influencia de las mafias anticubanas existentes en los EE.UU.
El sistema judicial norteamericano, que no es autónomo, está al servicio de la política agonizante de Bush, quien da sus últimos resuellos en el Congreso de los EE.UU.
En esta Institución ha sido descalificado, por las pruebas presentadas en su contra, habida cuenta del engaño al pueblo de los EE.UU. al manipular la información de inteligencia a los fines de justificar la invasión de Irak. Este gobierno inmoral es el que a través de un Tribunal a su servicio administra, con las manos contaminadas, la aplicación de sanciones a los incorruptibles héroes de la República de Cuba.
Esta generación del nuevo hombre cubano representado por los cinco, le está volviendo a ganar la batalla ética y moral al gobierno norteamericano. Démosle a los cinco todo nuestro apoyo solidario y revolucionario, porque su libertad es el triunfo de los anhelos más sentidos de nuestra América y del Mundo.
(Cubaminrex-Embacuba Venezuela – Diario VEA)