Carta remitida por Norma Vargas a Hillary Clinton a favor de los Cinco
Señora Hillary Clinton
Secretaria de Estado de
Los Estados Unidos de América
Estimada señora:
En 1994 fui elegida como candidata a la Presidencia de Costa Rica. Me correspondió el inmenso honor de romper viejos conceptos machista que tanto daño han hecho a la humanidad entera, pues la discriminación de una parte es el dolor de todos.
En esa condición fui invitada por Usted al Segundo Congreso Continental de Mujeres de la Américas, realizado en Washington. Debo indicar que participé en ese evento con gran entusiasmo y complacencia. Tuve la oportunidad de conocer importantes rasgos de la sociedad norteamericana que hasta entonces me eran desconocidos. Pude entrevistarme con congresistas y en especial con mujeres parlamentarias, encuentros que dejaron una huella imborrable. No puedo tampoco ocultar que admiro en Usted las virtudes de una luchadora valiente e inteligente, capaz de enfrentar con la fuerza de sus convicciones los más difíciles retos políticos y morales.
Le ha correspondido a Usted la dirección de las relaciones internacionales de su país, que se esfuerza, en este momento, en darle nuevos rumbos, un nuevo rostro y borrar un pasado reciente que no enorgullece a las personas de buena voluntad.
Creyendo como creo lo que dejo dicho, es que le solicito que interceda ante el Presidente Barack Obama, para que sean liberados los cinco hermanos cubanos, cinco héroes luchadores contra el terrorismo, que han sido injustamente sentenciados a largas penas de prisión.
Estos hermanos latinoamericanos nunca tuvieron el derecho a un juicio justo e imparcial. Nunca violaron la legislación norteamericana. Son víctima del odio que anida en la mala conciencia de un sector muy pequeño de la sociedad norteamericana. Se les ha negado hasta elemental derecho de encontrarse con sus seres queridos, aún en las condiciones terribles de la vida carcelaria.
Nada de lo que ellos han sufrido se concilia con las normas constitucionales que rigen su país y que ha sido respetada como fuente fundamental de la vida democrática.
Nuestro hermano latinoamericano Gerardo Hernández, sentenciado a dos cadenas perpetuas más quince años; nuestro hermanos latinoamericano Ramón Labaniño Salazar, condenado a cadena perpetua más dieciocho años; René González Sehweret, condenado quince años de prisión; Fernando González Llort, condenado a diecinueve años de prisión y Antonio Guerrero, condenado a cadena perpetua más diez años de prisión.
Todos ellos tienen padres que sufren, esposas que los aman, hijos que los esperan y un pueblo que los respeta profundamente.
Entregaron su vida a la causa más noble: luchar contra el terrorismo, evitar a su pueblo el dolor del crimen indiscriminado. Después de la terrible experiencia de la voladura en pleno de un avión cubano, en el que perdieron la vida setenta y seis personas, después de cientos de actos semejantes, servir a la lucha contra el terrorismo es servir a su pueblo y a todos los pueblos, incluyendo, por supuesto, también al norteamericano.
Los asesinos que fraguaron esos actos terroristas, Posada Carriles y Orlando Bosh, se pasean libremente por la calles de Miami.
Este es un contraste realmente espeluznante.
Estoy convencida que usted, mujer inteligente, por sus antecedentes y por su esencia de madre, jamás cohonestar semejante paradoja: los luchadores contra el terrorismo sufriendo penas de cárcel y los criminales terroristas en capacidad de planear y ejecutar nuevos crímenes.
En Costa Rica esperamos que el respeto a los derechos humanos se universalice y que se salte la barrera de la simple retórica y se pueda transitar tranquilamente por la vía de nuevas realidades.
Respetamos profundamente al pueblo de Cuba. Ha entregado al mundo el más vivo ejemplo de amor a la libertad y a la justicia social. Ha pagado un precio muy alto por estas virtudes. ¡Basta ya!
Seguimos creyendo en sus virtudes y pensamos que Usted puede ser el mejor vehículo para llevar al Presidente Obama mis inquietudes, que son también las de una madre, de una esposa y de una hija que ama las canas de su madre.
Esta petición es la de una mujer humilde, pero que quiere sumar su voz a la millones de seres humanos que en el mundo entero piden la libertad para los Cinco Héroes Cubanos.
Atentamente,
Norma Vargas.
8 de octubre de 2009
(Cubaminrex-Consulcuba Costa Rica)