Discurso pronunciado en la Asamblea General de la Asociación de Amistad Austria Cuba 2011.
Compañeras y compañeros,
Hace sólo tres meses nos reunimos para celebrar el 40 aniversario de la fundación de la Asociación de Amistad Austria Cuba. Muchos de ustedes participaron en esa memorable celebración en la que, con merecido orgullo valoramos la importante contribución brindada por la OKG a la batalla por la defensa de la revolución y el pueblo cubanos, por la soberanía e independencia de la Isla, por nuestro desarrollo económico y social. Les reitero nuestro agradecimiento por tanta bondad, altruismo y solidaridad.
En el día de hoy tendremos la posibilidad de valorar el trabajo realizado durante estos dos últimos años, en los que la Asociación continuó desarrollando un grupo de acciones de apoyo a Cuba y su revolución, tanto en el plano político como en el material. La participación de miembros de la Asociación en el Coloquio por la libertas de nuestros cinco Héroes, en Holguín; el recorrido realizado por una delegación de la Asociación para evaluar y apoyar los proyectos que financian en la Isla, el remarcable incremento de los intercambios con universidades cubanas, incluida la firma de convenios de cooperación, como resultado de las acciones desarrolladas por el compañero Hans Mikosch, son prueba del compromiso permanente de ustedes con nuestra revolución y su pueblo.
Compañeras y compañeros,
La paz mundial se encuentra gravemente amenazada en estos momentos, como resultado de una posible intervención de la OTAN en Libia, sobre lo cual ha alertado el compañero Fidel en sus últimas reflexiones. Las consecuencias de semejante acto, de producirse, tendrían serias implicaciones no sólo para los países árabes, sino también para Europa y el resto del mundo.
Vivimos un interesante proceso de revoluciones en el Medio Oriente, desatada en Túnez y extendida de inmediato a Egipto y otros países. En muchos casos, estas son el resultado de la crisis económica, del incremento de la pobreza, la inequidad, la desigualdad, la concentración de poder en manos de unos pocos, en fin de la crisis del capitalismo y de su modelo neoliberal. Muchos temen a estos procesos y, de hecho, tratan de regularlos. Las declaraciones de altos funcionarios de la UE y de los EEUU y sus viajes a la región ofreciendo sus ayudas y “modelos de democracia” no dejan lugar a dudas de que se pretende, como en el caso de Egipto, escamotear el proceso revolucionario. Las fuerzas progresistas debemos estar preparadas para enfrentar estas nuevas amenazas.
La revolución cubana, de otra parte, transita hacia una nueva etapa con la actualización de nuestro modelo económico que conlleva la puesta en práctica de un grupo de decisiones políticas, económicas y sociales encaminadas a la consolidación de las bases de nuestro socialismo. Este proceso, necesario para la supervivencia de la revolución, aunque complejo y doloroso en algunos casos, conlleva en sí mismo un alto contenido democrático, en tanto que los lineamientos de política económica y social del país que se aprobarán en el VI Congreso del PCC, están siendo discutidos por todo nuestro pueblo.
Saldremos victoriosos de este proceso. Les ratificamos la decisión irrenunciable de construir el socialismo, sobre la base de que Patria, Revolución y Socialismo son una misma cosa. Socialismo, compañeras y compañeros, significa justicia social e igualdad de derechos, de oportunidades, no de ingresos. El Socialismo y la Revolución no tienen alternativas. Cualquier otra cosa implicaría no solo perder las conquistas sociales alcanzadas a partir del primero de enero de 1959, sino también nuestra independencia.
El proceso de actualización de nuestro modelo económico se produce en el contexto de la profundización de la crisis económica internacional, del incremento del bloqueo y su cacería de brujas contra los activos, transacciones y negocios internacionales de nuestro país como expresión de la extraterritorialidad de esa genocida política. Esta política no ha variado. No nos llamemos a engaños por algunas acciones tomadas por el Presidente Obama. Su esencia permanece inalterable y es destruir a la revolución cubana.
Por ello la solidaridad de ustedes, amigos de siempre de Cuba es esencial. A ustedes corresponde también entender y explicar los cambios que estamos produciendo. Su papel será muy importante para contrarrestar la infame campaña mediática a la que estamos sometidos desde hace 50 años. Desacreditar a nuestra revolución en las condiciones actuales, es sólo la adaptación de esa brutal cruzada.
Compañeras y compañeros,
La defensa de la revolución cubana es una tarea difícil que requiere de mucho amor, comprensión, dedicación y, sobre todo, de unidad. En este contexto, permítanme recordar las palabras que dijimos en ocasión de la celebración de su 40 aniversario. ” La Asociación ha tenido la capacidad de permanecer invicta pese a algunos problemas enfrentados, como resultado de la dialéctica que caracteriza a todo proceso histórico y las organizaciones que en él participan. Esto ha sido posible por el compromiso entusiasta y maduro de todos sus miembros, por la sabiduría colectiva que ha imperado en la toma de decisiones, por la cohesión mostrada y la comprensión de que sólo unidos la victoria es alcanzable. Sabemos que estas características continuarán prevaleciendo, en la decisión colectiva de mantener el apoyo a la revolución y al pueblo cubano”.
En nombre de la revolución y del pueblo cubano y del Instituto Cubano de amistad con los Pueblos, les ratificamos nuestra confianza en que en esta Asamblea y en el trabajo futuro de la Asociación, prevalecerán la unidad y el interés colectivo por la defensa de Cuba y de su revolución, por encima de otras consideraciones. Sólo unidos estaremos en condiciones de enfrentar los retos que tiene el trabajo de la solidaridad. La lucha contra el bloqueo, la batalla por la liberación de nuestros cinco héroes, la defensa de la soberanía e independencia de Cuba y de su revolución en las difíciles condiciones actuales, son parte de ellos.
Les reiteramos el agradecimiento de nuestras autoridades y pueblo en general por el trabajo desarrollado, así como nuestro compromiso de continuar trabajando estrechamente con la Asociación y la directiva que resulte elegida. Estamos seguros de que las compañeras y compañeros que resulten electos continuarán trabajando con el espíritu de fomentar la solidaridad con Cuba de una forma sincera, sin paternalismo, pero entendiendo las condiciones específicas de nuestra revolución. Como siempre, agradeceremos sus consejos, sobre la base de la comprensión y el respeto mutuo.
Éxitos compañeras y compañeros.
La lucha continua. La victoria es cierta.
Hasta la victoria siempre.
Patria o Muerte
Venceremos
Muchas gracias
(Cubaminrex-Embacuba Austria)