Yo estoy inválido por culpa de Orlando Bosch
Por José Antonio Fulgueiras
Tomado de Granma,
11 de junio de 2005
Héctor Martínez, a los 57 años de edad, sobre una silla de ruedas recorre las calles de Santa Clara, y muchas veces cuando alguien lo mira detenidamente le dice sin que se lo pregunte:
Yo estoy inválido desde niño por culpa del terrorista Orlando Bosch.
Y narra su triste historia:
"Nací con los pies jorobados, pero podía caminar. En 1958, cuando tenía ya diez años, me ingresaron en el hospital de Santa Clara por vómitos y fiebre. Cuando me fueron a dar de alta, el doctor Bosch se brindó para operarme de los pies.
"Mi papá le dijo: `Mire, doctor, yo ahora no puedo operar a mi hijo, porque lo que yo gano es muy poco'. `Eso va por nosotros, no le vamos a cobrar ni un centavo', le aclaró.
"Confiado en esas palabras, mi papá accedió. Pero la operación fue falsa. Trató de enderezarme los pies a base de yeso, pues la raquídea que le dieron para la intervención quirúrgica la utilizó en otras amistades pudientes.
"Aquel yeso me afectó la médula y me dejó inválido totalmente.
"El Primero de Enero de 1959, cuando triunfó la Revolución y Santa Clara ya estaba liberada por las tropas del Comandante Ernesto Che Guevara, uno de sus hombres, que era amigo de mi papá, fue a mi casa y me vio arrastrándome por la sala todavía con los pies enyesados.
"Entonces le preguntó al viejo. `¿Marino, que le han hecho a tu hijo?' Y mi papá le contó la historia. El combatiente, al oír aquello, le pidió un cuchillo a mi padre y me quitó aquel yeso que lo tenía puesto desde hacía nueve meses.
"Después le prometió: `Cuando lleguemos a La Habana, yo lo voy a mandar a buscar'. Y así fue. Me ingresaron en la clínica San Rafael en Marianao, me operaron de los pies. Aprendí a moverme con dificultad, pero ya el mal estaba hecho y nunca más pude volver a caminar. Me superé y empecé a trabajar desde el año 1970 en la emisora provincial de radio CMHW, y estuve allí 25 años hasta que me retiré por la comisión médica.
"Si yo veo a Orlando Bosch delante de mí, no sé lo que haría. Gracias a la Revolución y al socialismo estoy vivo y luchando. Soy muy feliz en mi tierra y camino con los pies de mis valores humanos."
(Tomado del libro Welcome home de la editorial Capitán San Luis del cual este periodista es coautor).