Los trabajadores del Equipo de Servicios de Traductores e Intérpretes (ESTI) nos unimos al sentir de nuestros compatriotas en Cuba y de los hombres y mujeres dignos que en el mundo rechazan la liberación en Estados Unidos del terrorista Luís Posada Carriles.
Una vez más, el gobierno yanqui demuestra la falsedad de su llamada lucha contra el terrorismo: la administración de George W. Bush ha puesto en libertad a un terrorista confeso. Permite que viva libre en territorio estadounidense el hombre que se jactara ante el The New York Times de planear, organizar y ejecutar incontables ataques con bombas y otras acciones criminales.
La liberación de Posada Carriles hiere la sensibilidad mundial. Los trabajadores del ESTI denunciamos en nuestros distintos idiomas de trabajo la complicidad del gobierno norteamericano con el terrorista, alertamos sobre el peligro que este representa para los propios ciudadanos estadounidenses, exigimos su encierro y pedimos justicia en nombre de las víctimas y sus familiares.
Colectivo de trabajadores ESTI
25 de Abril de 2007
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