Por Arsenio Rodríguez
Tomado de Granma,
1 de junio de 2005
Una total coincidencia de pasar a la acción en contra del terrorismo fue la inmediata reacción de los invitados al encuentro internacional contra ese flagelo, luego de escuchar la dramática y conmovedora narración de Giustino di Celmo, quien relató la forma en que su hijo perdió la vida a causa de un atentado en un hotel cubano en 1997.
Manuel Guerrero pertenece a una agrupación chilena de ex menores de edad víctimas de torturas y represiones en su infancia.
El encuentro efectuado en la sede del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), se inició con las palabras de bienvenida de su presidente, Sergio Corrieri, quien hizo un recuento de las últimas actividades terroristas contra Cuba, —en una de las cuales perdió la vida el joven Fabio di Celmo— y precisó que desde un primer momento se conocía que eran acciones de mercenarios organizadas desde el exterior por el terrorista Luis Posada Carriles.
Giustino dejó bien claro que su lucha no es solo contra el terrorismo, sino para que se haga justicia en el mundo, y contó anécdotas de su hijo más pequeño y cómo este había conocido en Cuba la verdad del socialismo, al ver que no había niños hambrientos ni descalzos.
Poco después un numeroso grupo de las personalidades invitadas a participar en el encuentro internacional Contra el terrorismo, por la verdad y la justicia, que se efectuará a partir del día 2 de junio en el Palacio de las Convenciones, comenzaron a dar sus valoraciones sobre este flagelo.
En esencia, todos coincidieron en que el momento no era para lamentarse, sino el de pasar a la acción más decidida contra el terrorismo, que pretende congelarnos, pues como señalara uno de los presentes, hoy hablamos del hijo de Giustino pero, ¿cuándo le tocará a uno de los nuestros?
Otra de las participantes, la estadounidense de origen chicano Gloria la Riva, destacó la importancia de incrementar la denuncia y pasar a la acción más decidida.
Ella anunció que el lunes 13 de junio, a las 6:30 de la mañana, frente a la Corte de Inmigración en El Paso, Texas, donde se ventilará el status migratorio de Posada Carriles, los luchadores antiterroristas se manifestarán en contra de la maniobra del Gobierno norteamericano de apañar al confeso criminal y también denunciar la presencia en esa nación de los no menos terroristas Orlando Bosch y otros de origen cubano que se pasean libremente por las calles de ese país.