Presentación de la delegación de Cuba en el Taller sobre Terrorismo químico, biológico, nuclear y radiológico (QBRN) y Terrorismo marítimo, 24 al 26 de noviembre, en Barbados.
Distinguidos delegados:
Agradezco a las autoridades del hermano pueblo de Barbados por la cálida acogida que nos han dispensado y las facilidades que han puesto a nuestra disposición para la realización de este Taller. Felicitamos, asimismo, a los organizadores del evento.
Cuba rechaza todos los actos, métodos y prácticas terroristas en todas sus formas y manifestaciones por quien quiera, contra quien quiera, y donde quiera que se cometan, sean cuales fueren sus motivaciones, incluidos aquellos en los que hay Estados directa o indirectamente involucrados.
Jamás el territorio cubano se ha utilizado ni se utilizará, para organizar, financiar o ejecutar actos terroristas contra ningún país.
Estos han sido principios históricos de la Revolución Cubana que tienen también su expresión en el Movimiento de Países No Alineados, una agrupación de 119 países que rechaza tajantemente el terrorismo y apoya firmemente su enfrentamiento global. Cuba tuvo el honor de presidir el Movimiento, por segunda ocasión, entre el 2006 y el 2009.
Los líderes del Movimiento de Países No Alineados reafirmaron en su más reciente Conferencia Cumbre, celebrada en Egipto en julio de 2009, que la cooperación multilateral bajo los auspicios de las Naciones Unidas es el medio más eficaz para combatir el terrorismo internacional.
Las armas nucleares, junto con los efectos del cambio climático, son las mayores amenazas que enfrenta la humanidad en la actualidad. La eliminación de las armas nucleares y su prohibición total es la única garantía contra las consecuencias devastadoras de su uso, incluido el potencial terrorista. El líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, ha alertado en numerosas ocasiones durante este año que el empleo de armas nucleares podría llevar al fin de la vida de la especie humana en nuestro planeta por el efecto de un invierno nuclear.
Cuba aboga firmemente por la erradicación permanente de las armas nucleares y para ello se suma a quienes plantean la adopción de medidas concretas e inmediatas, como el Plan de Acción propuesto por el Movimiento de Países No Alineados para eliminar y prohibir las armas nucleares a más tardar en el año 2025, presentado en la Octava Conferencia de Examen del TNP (NPT/CONF.2010/WP.47), que incluye la negociación de una convención en que se prohíba incondicionalmente el uso o la amenaza del uso de armas nucleares.
De igual modo apoyamos la eliminación total de las armas químicas y biológicas. La confirmación de esta postura lo demuestra el hecho de que Cuba sea Estado Parte en el TNP, la CAQ y la CAB. También somos miembros del Tratado de Tlatelolco que estableció la primera zona poblada del planeta, libre de armas nucleares, en este caso en América Latina y el Caribe.
En el territorio cubano de Guantánamo se encuentra ubicada, en contra de la voluntad del pueblo y el Gobierno cubanos, una base naval de los Estados Unidos de América, en cuya porción de territorio el Estado cubano no ejerce la jurisdicción que le corresponde. Cuba desconoce si los Estados Unidos de América ha instalado, posee, mantiene o tiene la intención de instalar armas de exterminio en masa o materiales en ese territorio ilegalmente ocupado. Por lo tanto, Cuba no asume responsabilidad alguna respecto de dicho territorio a los efectos de los convenios internacionales.
En relación con las armas químicas, Cuba es un país activo en el contexto de la Convención y coordina el grupo de Estados Partes no alineados y China dentro de ese tratado. Consideramos que la mayor contribución que puede realizar la Convención sobre las armas químicas a la lucha contra el terrorismo es lograr su plena aplicación, en particular el cumplimiento de su objetivo primario: destruir las armas químicas existentes en los plazos establecidos por la Convención e impedir que surjan nuevos poseedores de estas armas.
Perseguimos similares propósitos con el régimen establecido por la Convención sobre las Armas Biológicas, donde también Cuba coordina el Movimiento de Países No Alineados, cuyos miembros tienen entre sus prioridades el fortalecimiento de la Convención a través de un protocolo adicional jurídicamente vinculante que establezca, entre otras, medidas de verificación; así como la plena aplicación del Artículo X sobre cooperación internacional. Asimismo, Cuba brinda información sobre sus actividades en el contexto de la CAB mediante los formularios de fomento de la confianza, y las autoridades nacionales pertinentes están obligadas por ley a entregar anualmente esa información al Centro Nacional de Seguridad Biológica, por decisión soberana y voluntaria de nuestro país.
Valoramos altamente el papel del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), en particular su régimen de salvaguardias y las actividades y mecanismos para la cooperación internacional en la esfera del uso pacífico de la energía nuclear. Por cierto, somos celosos defensores del derecho de todos los Estados al empleo pacífico de esa energía; uno de los tres pilares básicos del TNP.
El estricto apego de Cuba al empleo pacífico de la energía nuclear y el cumplimiento de sus obligaciones en este campo acaban de ser ratificados por el OIEA, por tercera ocasión, en su Informe sobre la aplicación de las salvaguardias en el 2009 (GOV/2010/25), al incluir a mi país en el grupo de 52 países en donde la Secretaría del OIEA no encontró indicios de que se hubieran desviado para otros fines los materiales nucleares declarados para actividades nucleares con fines pacíficos, ni ninguna indicación de la existencia de materiales o actividades nucleares no declarados. A la luz de lo anterior, la Secretaría concluyó que, en el caso de estos Estados, todos los materiales nucleares seguían adscritos a actividades con fines pacíficos.
Cabe subrayar que Cuba entró a formar parte de este grupo de países apenas 5 años después de haber adherido al TNP, es decir en el año 2007, y esta situación se repitió en los sucesivos informes del OIEA sobre la aplicación de su mecanismo de verificación. Además, desde enero del 2009 están en vigor para Cuba las salvaguardias integradas, el mecanismo de verificación más avanzado que aplicó el OIEA únicamente en 36 Estados durante todo ese año.
Sobre la seguridad física nuclear, Cuba está colaborando con el OIEA para el fortalecimiento de todas las áreas en esta esfera, particularmente en la adquisición de medios de detección de materiales nucleares y sustancias radiológicas en los puntos de frontera de nuestro país, para poder estar en mejores condiciones de detectar cualquier intento de tráfico ilícito de estas sustancias por el territorio nacional.
Cuba ha ratificado los 13 convenios internacionales contra el terrorismo, apoya decididamente la aplicación de la Estrategia Global de las Naciones Unidas contra ese flagelo, y cumple estrictamente las obligaciones emanadas de las resoluciones 1267, 1373 y 1540 del Consejo de Seguridad de la ONU por sólo mencionar las más representativas. Los informes presentados por Cuba sobre la base de estas resoluciones son públicos y pueden ser consultados en Internet, en la página Web de las Naciones Unidas. Mi país es partidario, asimismo, de concluir la convención general contra el terrorismo internacional que actualmente se negocia en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
La Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba (Parlamento) aprobó, el 20 de diciembre de 2001, la Ley 93 "Contra actos de terrorismo", la cual tipificó todos los actos de terrorismo internacional como delitos graves y estableció penas muy severas, incluyendo acciones en el ámbito marítimo.
Entre las medidas tomadas por Cuba para combatir el terrorismo en el ámbito marítimo se encuentran: la ratificación del Convenio para la represión de actos ilícitos contra la seguridad de la navegación marítima, de 1988; en 1969 se promulgó la Ley No. 988 que previó y sancionó el delito de piratería aérea o marítima; la mencionada Ley 93 “Contra actos de terrorismo” la cual prevé, entre otros, los actos contra la seguridad de la navegación marítima, incluidos los que atentan contra la seguridad de las plataformas fijas emplazadas en la plataforma continental o insular.
La Ley prevé, entre otras acciones, la penalización de 10 a 30 años de privación de libertad para el que se apodere de un buque o ejerza el control del mismo mediante violencia, amenaza de violencia o cualquier otra forma de intimidación; realice algún acto de violencia contra una persona que se halle a bordo de un buque, si dicho acto puede poner en peligro la navegación segura de ese buque; y destruya un buque o cause daño a un buque o a su carga que puedan poner en peligro su navegación
Distinguidos delegados:
Cuba es un país que ha sido víctima del terrorismo de Estado por más de 50 años, con graves consecuencias humanas y materiales. 3.478 cubanos han muerto y 2.099 han quedado incapacitados víctimas de acciones terroristas; y las pérdidas materiales ascienden a más de 54.000 millones de dólares. Uno de los más horrendos actos terroristas concluyó con el derribo de una aeronave civil de Cubana de Aviación a pocos metros de las costas de esta isla, el 6 de octubre de 1976, donde perecieron 73 personas. Hoy se erige un monumento de recordación a las víctimas en una de las playas de Barbados cerca del lugar donde se estrelló la aeronave. Los autores confesos del crimen, y prófugos de la justicia, Orlando Bosh y Luis Posada Carriles, se pasean libremente en los Estados Unidos de América bajo la protección del Gobierno de ese país, el cual - en contraste - mantiene injustamente prisioneros, en cárceles estadounidenses, a cinco luchadores cubanos contra el terrorismo.
Cuba reitera su disposición a cooperar con cualquier Estado, incluido los Estados Unidos de América, en la prevención y el enfrentamiento al terrorismo internacional sobre la base del respeto mutuo, la igualdad soberana de los Estados, los principios y las normas del Derecho Internacional, incluida la Carta de Naciones Unidas.
De hecho, mi país ha intensificado la cooperación judicial con otros países, para lo cual ha firmado más de 30 acuerdos en materia de asistencia jurídica. Al Gobierno de los Estados Unidos de América le hemos propuesto reiteradamente suscribir un acuerdo bilateral para combatir el terrorismo, en el verano de 2009 mi país le reiteró su disposición a cooperar en esta esfera, pero su reacción ha sido la inclusión de Cuba en la lista anual del Departamento de Estado sobre los "Estados patrocinadores del terrorismo internacional", elaborada desde el año 1982 bajo insostenibles pretextos y sin presentar la menor evidencia de participación o vinculación de nuestro país en acto terrorista alguno. Lógicamente rechazamos ese mecanismo que constituye un ejercicio espurio y políticamente motivado.
Desde hace años, nuestro país viene presentando al Comité Contra el Terrorismo, establecido por la resolución 1373 del Consejo de Seguridad de la ONU, información detallada sobre las acciones terroristas contra Cuba, pero nuestras denuncias siguen sin recibir debida respuesta.
Esperamos que este Taller contribuya a consolidar la necesaria cooperación internacional en el combate al terrorismo, para que nunca más ocurran actos de ese tipo, y mucho menos queden impunes.
Muchas gracias.
(Cubaminrex – Embacuba Barbados)