Por Joaquín Rivery Tur, Lourdes Pérez Navarro y Alfonso Nacianceno García
Tomado de Granma,
19 de mayo de 2005
En su intervención, el Presidente Fidel Castro llamó a conmemorar el 19 de mayo, el aniversario 110 de la caída en combate de José Martí, con una reunión en el teatro Karl Marx a partir de las 5:30 de la tarde y al mismo tiempo, a cumplir el mandato martiano de impedir, con la independencia de Cuba, que los Estados Unidos caigan con esa fuerza más sobre los pueblos de América.
Tenemos que proteger nuestra Isla y con ello la dignidad, la integridad y el futuro de los pueblos de nuestro continente, dijo el líder de la Revolución, quien subrayó que hay que desbaratarle al Gobierno de Estados Unidos la maniobra con la que pretenden proteger a Posada Carriles, continuar diciendo mentiras y cometiendo fechorías en el mundo.
Asimismo, al final de la Mesa Redonda Informativa de este miércoles, en la que participaron los periodistas Randy Alonso, como moderador, y Arleen Rodríguez, Lázaro Barredo y Reynaldo Taladrid, el Jefe de la Revolución propuso invitar a la conmemoración a los organizadores de la enorme Marcha del pueblo de la capital el martes último.
En estos momentos más que nunca tenemos que interpretar bien los acontecimientos, enfatizó Fidel, quien leyó un cable de AP en el que se afirma que, bajo creciente presión internacional, las autoridades de Inmigración estadounidenses se vieron obligadas a detener a Posada Carriles.
Hace dos meses Posada estaba allí, puntualizó, y ellos estaban en una maniobra. Por eso los denunciamos antes de que la llevaran a cabo, y ahí empezó la batalla. Han transcurrido 35 días desde que se hizo la revelación, por lo que no pueden decir que no sabían nada.
Tienen 15 servicios de Inteligencia y 180 000 hombres que consumen una cantidad de dinero que puede paliar las necesidades del Tercer Mundo, y alegaban no saber nada del más veterano de los terroristas, anterior incluso a Bin Laden.
Ya la situación se hacía insostenible y tenían que hacer algo, argumentó; también se ven indicios de chantaje de la mafia contrarrevolucionaria de Miami al Gobierno, que ha estado improvisando con medidas a última hora, pero no podía esperar un día más, porque ha tenido muchas vacilaciones y puede aún tener algunas más sobre la decisión final, pero su propósito es proteger a Posada Carriles. Toda su acción, insistió, es para evitar que sea sometido a los tribunales y que sea sancionado.
El Jefe de la Revolución relacionó esa actitud con la deuda conocida de un Gobierno que llegó al poder por fraude y envió a sus representantes a Panamá para pedir que soltaran a los terroristas tres meses antes de las elecciones pasadas. Tal vez, indicó, experimenten un miedo terrible a lo que Posada pueda decir ante un tribunal imparcial.
En cuanto al enjuiciamiento del terrorista que Cuba exige, dijo que nuestro país renunció a juzgarlo, pero está la solicitud de Venezuela.
Señaló Fidel que Cuba plantea un tribunal internacional, en un país neutral, pero consideramos a Venezuela la nación con más derecho a juzgarlo, donde incluso los tribunales absolvieron a los que planificaron y ejecutaron el golpe de Estado contra Chávez, y planearon, además, asesinarlo. ¿Habrá garantías o no allí?
El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros aseveró que confiamos en los tribunales venezolanos a pesar de todo eso.
Reiteró la convicción de que el Gobierno de Bush intenta proteger a Posada y de que ha habido chantaje de la mafia contrarrevolucionaria a la dinastía Bush, que le debe, entre otros favores, haberle dado la presidencia a Bush hijo. ¿Quién ha estado asesorando a Bush?, se preguntó: ¿Bolton, Noriega, Condoleezza Rice?, y añadió que todo lo que se ha hecho ha sido concertado con esa mafia, y todo lo demás son mentiras, maniobras de engaño.
Ya nosotros sabíamos de antemano el plan que tenían, reveló. Conocíamos de la conferencia de prensa. Ahí lo iban a arrestar. La periodista María Elvira Salazar había anunciado en una entrevista algo muy importante y el objetivo era precisamente negar que Posada estuviera implicado en la voladura del avión. Ese era el centro de aquello.
El mundo está juzgando hoy al Gobierno de Estados Unidos, expuso, que no tiene ética, que ya ha matado a más de 100 000 personas en Iraq, niños y mujeres, muchos que quedan traumatizados para toda la vida; han destruido los museos en Iraq, los han saqueado, se han gastado cientos de miles de dólares y tienen esos déficit descomunales, afirmó Fidel.
Hizo hincapié, seguidamente, en que hay que preguntar al Departamento de Seguridad Interior por dónde entró Posada Carriles, porque no fue por ningún ómnibus; si es cierto o no que vino en el Santrina y averiguar quién lo llevó; qué papel desempeñó Santiago Álvarez Fernández-Magriñá y por qué no está preso, ya que el delito de introducir a alguien clandestinamente en EE.UU. puede ser sancionado hasta con 35 años de prisión, más si es un terrorista.
Fernández-Magriñá fue el dueño de la conferencia de prensa de Posada, en la que rápidamente salió a aclarar que no se responderían preguntas que no tuvieran que ver con lo del avión de Barbados, cuando un periodista de AP le recordó a Posada que él había reconocido antes su participación en las bombas en los hoteles cubanos en 1997.
La Casa Blanca, emplazó Fidel, tiene que explicarle al pueblo norteamericano por qué han estado mintiendo y si no sabían de Posada, y explicar también por qué no lo sabían. Todos aquellos funcionarios que decían no saber nada, agregó, deben de estar ofendidos por el ridículo, igual que los jefes de los servicios de Inteligencia, porque es duro que a funcionarios que necesitan autoridad los desmoralicen de esa forma en un tema tan delicado como el del terrorismo.
El mismo Posada ha dicho que a él no lo han tocado, no lo han buscado, porque se le podía ver en las calles, en supermercados donde alguna gente lo conocía, recordó Fidel. Ellos llegaron a la conclusión —expuso— de que era mejor detenerlo en otro lugar fuera de la conferencia; toda la historia de que Posada se iba de EE.UU. estaba concertada previamente entre la mafia y el Gobierno. Los servicios íntegros de Inteligencia quedan en el ridículo con este caso, enfatizó.
Todo lo que pueden hacer está estudiado legalmente, advirtió Fidel, quien manifestó que es llamativo que de inmediato hayan aparecido demandas de extradición de El Salvador.
Fidel explicó que hay normas jurídicas, en virtud de tratados internacionales, que Estados Unidos debe tener en cuenta, y deben extraditar al terrorista a Venezuela.
El tratado de extradición de EE.UU. con Venezuela dispone la entrega de personas sospechosas de actos criminales considerados ilegales en ambos países, detalló, e informó que también está el Convenio de Montreal sobre aviación civil para entrega de terroristas, del que son signatarios Washington y Caracas, e igualmente el Convenio contra atentados con bombas de 1997, del que ambos países también son partes.
En estos momentos el Gobierno de Estados Unidos está siendo sometido a juicio por el mundo, afirmó. Cuando dicen que no extraditan a países que consideran que actúan en nombre de Cuba, aclaró, están revelando el plan de no enviarlo a Venezuela, por lo que hay que exigir, y exhortamos a toda la gente progresista de América Latina y de todas partes del mundo, a los intelectuales, a que lo hagan, que se juzgue a los criminales, a los terroristas; los exhortamos a que constituyan comités, para evitar que el imperio siga matando a miles de personas por dondequiera, por causas inventadas.
Fidel subrayó que Orlando Bosch era el jefe de Posada en el plan de la voladura del avión de Cubana y en la gran Marcha Combatiente del pasado martes se reclamó aplicarle la justicia no solo a Posada, sino también a Bosch, por todos los crímenes que ha cometido. A este último, añadió, lo que le han dado es protección en Estados Unidos, no solo el indulto de Bush padre, sino protección por complicidad relacionada con operaciones de todo tipo.
Cuántos secretos, se preguntó, no conocerá Bosch sobre la operación Cóndor, sobre otros asesinatos. Por eso la demanda de nuestro pueblo es también que sea juzgado él, igual que otros cómplices.
A manera de conclusión sobre el tema de la entrevista a Posada Carriles publicada en The Miami Herald, Fidel dijo que esas opiniones del criminal sirven para desenmascarar y dejar al descubierto la mentira y el cinismo de la política imperial. Fidel hizo alusión a un editorial del mismo periódico que abunda sobre el asunto, e insistió en que hay una pregunta muy interesante que no puede dejarse de hacer: ¿por qué no han detenido e interrogado a Santiago Álvarez Fernández-Magriñá, uno de los principales acólitos de Posada Carriles que ayudó a su entrada en los Estados Unidos?.