FRANCIA, 19 de abril de 2007. La presidenta de la sociedad Kubako Etxea, del País vasco francés, envió hoy una carta de protesta a la jueza estadounidense Kathleen Cardone, ante su decisión de liberar al terrorista de origen cubano Luis Posada Carriles.
Annie Arroyo, en nombre del Grupo de Amistad Francia-Cuba en Bayona, expuso en su misiva “argumentos irrefutables” sobre los crímenes cometidos por Posada Carriles en su larga trayectoria como autor material o intelectual de actos terroristas.
En el texto, Arroyo afirma que al determinar la liberación de Posada Carriles, tomó una decisión de mucho impacto.
“Ese hombre no es un cualquier ladrón que roba gallinas o, como usted parece creerlo, un infeliz exiliado que no cumplió con los requisitos necesarios para obtener el asilo político en Estados Unidos”, comentó-“Recuerde. Un avión de Cubana de Aviación lleno de jóvenes esgrimistas y otras personas inocentes, en total 73, no llegarán nunca a su destino, La Habana. Unos gritos, explosiones y luego el silencio. El responsable se llama Luis Posada Carriles”, añadió.
Se refería así al aparato explotado en pleno vuelo sobre las aguas de Barbados el 6 de octubre de 1976, una de las acusaciones más serias que pesan contra el criminal confeso.El tiempo no borra la barbarie de un acto cruel e inútil, apostilló.
A continuación la dirigente de Kubako Etxea se refirió a la escalada de bombas colocadas en centros turísticos de La Habana en 1997, que costó la vida a un ciudadano italiano.”
“Se llamaba Fabio Di Celmo. Un turista italiano, un joven, que había ido a pasar unos días de vacaciones en Cuba. Estaba lleno de proyectos y la vida le sonreía”, indicó.
Pero como dijo sobria y cínicamente quien preparó los atentados, Luis Posada Carriles, “estaba en mal lugar y en el mal momento”, precisó.
Este es el hombre que usted acaba de liberar, agregó.“Claro, usted acompañó esa liberación con una obligación de residencia en Miami, la capital de los terroristas anticubanos. Usted se niega a librarlo a la justicia cubana o venezolana”, anotó.
Hay una solución al problema: póngalo en detención en Guantánamo. Así estará bajo la protección de la justicia estadounidense, concluyó Arroyo irónicamente su carta a la juez Cardone.(Cubaminrex- PL-Embacuba en Francia)