ESPAÑA, 20 de abril de 2007. Organizaciones sociales y de amistad, partidos políticos, y agrupaciones juveniles españolas, condenaron al Gobierno de Estados Unidos por liberar al terrorista Luis Posada Carriles.
En un comunicado , numerosas instituciones españolas calificaron de burla cruel al derecho internacional y humano, y a las propias leyes de Estados Unidos, una decisión que es sabido sólo pudo ser tomada por la Casa Blanca.
El pueblo norteamericano y los pueblos de todo el mundo, que aspiran y luchan por un mundo mejor, tienen la obligación, ahora más que nunca, de obligar a que el asesino Posada Carriles regrese a prisión y sea juzgado por sus crímenes, señalan.
No es posible denunciar el horror de cientos de miles de muertos y torturados en Iraq y Afganistán, en Abu Ghraib y Guantánamo, sin denunciar la complicidad del gobierno estadounidense en la protección del connotado terrorista al que acaban de liberar.
Se puede decir de Posada que es un asesino, terrorista, narcotraficante, pero no un falsificador de documentos: se los dio el gobierno de El Salvador, por instrucciones del de Estados Unidos, para que entrara a ese país y ser protegido por la Casa Blanca, señalan los denunciantes.
Su detención e hipotético encausamiento por delitos migratorios y de falso testimonio, sin la menor alusión al terrorismo que es su principal característica, es una clara maniobra para protegerlo, como se demuestra hoy, expresa la denuncia.
Han protegido inescrupulosamente a un canalla del cual sabían desde tres meses antes del acto terrorista, que junto a otro asesino como Orlando Bosch -también protegido de los Bush-, planeaba hacer estallar un avión civil cubano en pleno vuelo.
Lo hicieron, mataron a sus 73 ocupantes, y eso lo sabían quienes hoy lo liberan.
Posada, acusado de los delitos de homicidio calificado, porte ilícito y fabricación de armas de guerra y traición a la Patria, se fugó de una cárcel de Venezuela amparado por la CIA, recuerda la declaración.
La opinión pública, tras conocer el historial criminal de este terrorista, debe plantearle al Gobierno de Estados Unidos que cumpla con sus obligaciones internacionales y con el tratado de extradición que en 1922 suscribió con Venezuela.
El comunicado señala que el presidente George W. Bush y su administración incurren en una perversa contradicción al liberar a ese asesino y mantener prisioneros a cinco antiterroristas cubanos.
Expresan que no se pueden mantener por más tiempo presos a esos jóvenes y exigen liberar de inmediato y sin condiciones a Gerardo Hernández, René González, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González.
El dcoumento lleva la firma de la Asociación de solidaridad y cooperación al desarrollo Ernesto Guevara, de Torrejón; la Asociación Haydee Santa María; Circulo bolivariano de Madrid; Colectivo 26 de Julio.
Se sumaron también la Coordinadora estatal de solidaridad con Cuba-Madrid; la Plataforma de ciudadanos por la Republica; la Asociación hispano cubana Bartolomé de las Casas; el Grupo Marx Madera; Estrella Roja y el Grupo de teatro popular "La Barraca".
Entre los firmantes figuran, asimismo, el Partido Comunista de España (Marxista Leninista); el Partido Comunista de los Pueblos de España; el Colectivo de Jóvenes Comunista; la Unión de juventudes Comunistas; el PC de Alcalá de Henares y la Izquierda Unida de Alcalá de Henares.
También suscribieron el documento la Red Internacionalista; la Unión Proletaria; el Comité de solidaridad por la liberación de los Cinco de Teruel y otras autonomías, provincias y municipios de toda España. (Cubaminrex-Embacuba España- PL).