Embajador cubano en México, Jorge Bolaños Suárez, en entrevista exclusiva para el medio BUZOS, pide “que se haga justicia” en el caso del terrorista Posada Carriles
Por : Erandi Melgar Huerta
“Buzos”- México
"Tenemos una explosión y estamos descendiendo inmediatamente. Tenemos fuego a bordo (…) ¡Cierren la puerta, cierren la puerta!”, eran los gritos de auxilio de 73 personas que viajaban en el avión civil de Cubana de Aviación el 6 de octubre de 1976, hace 30 años. En el avión que estalló, a causa de una carga explosiva, viajaba el equipo juvenil cubano de esgrima que regresaba de un torneo en Venezuela… sus sueños, sus esperanzas, sus ganas de vivir, quedaron atrás. Los restos del avión cayeron al mar, en las cercanías de Barbados.
Luis Posada Carriles (uno de los autores intelectuales del hecho) fue sometido a un juicio inconcluso en Venezuela y, en 1982, logró escapar de la cárcel. En 1997 preparó una serie de actos terroristas contra hoteles de La Habana, en el que perdió la vida el italiano Fabio Di Celmo y, en el año 2000, arregló un proyecto de atentado contra Fidel Castro Ruz, en la Universidad de Panamá.
Buscado por la justicia venezolana, en marzo de 2005 Posada entró ilegalmente a Estados Unidos, por lo que fue detenido. El 8 de mayo de 2007, la Jueza Kathleen Cardone dispuso su liberación definitiva y desestimó todos los cargos que el gobierno de Estados Unidos había interpuesto en su contra.
En entrevista exclusiva para buzos, el titular de la Embajada de la República de Cuba en México, Jorge Bolaños Suárez, habló sobre este tema que, para los cubanos, es un asunto delicado, pues, afirman, ha habido cientos de víctimas, y piden “que se haga justicia”.
¿Se esperaban esta resolución en el caso de Posada Carriles?
Te confieso que para nosotros no es una sorpresa; es evidente que el señor Posada es el mayor terrorista que se ha conocido en el hemisferio occidental, calificado no solamente por los cubanos, sino por la prensa internacional. Siempre ha gozado de la protección del gobierno de Estados Unidos, sobre todo de la Casa Blanca y, por todos los actos que Posada ha realizado a lo largo de su trayectoria, no hay que dudar de que esta protección va a continuar.
Es una “papa caliente” en términos políticos, como lo describió la Jueza federal que lo liberó de todo cargo en su contra. Por eso, va a continuar la protección hacia él, porque (Posada) siempre ha sido un agente de la CIA y en connivencia con los grupos de la mafia norteamericana en Miami (…) El problema es ése, que tienen que proteger a un hombre para comprarle su silencio, pues si este señor habla, pone en solfa, o en entredicho, la posición que proclama Estados Unidos de ser un luchador contra el terrorismo. Carriles no va a ser juzgado, porque sería juzgar al mismo gobierno norteamericano.
¿Por qué razones estaba detenido Carriles en EE.UU.?
Lo increíble de este caso es que estaba preso en virtud de ser mentiroso, no en virtud de que era un terrorista confeso. No estaba detenido por la voladura del avión en 1976, ni por las grandes acciones terroristas cometidas durante su larga vida. Con todos los antecedentes de este personaje, era para certificarlo como terrorista o para que lo hubieran extraditado a Venezuela, pues aunque nació en Cuba, es ciudadano venezolano. Nada de eso hicieron.
Entonces, Estados Unidos, que se dice luchador contra el terrorismo y ahora protege a Posada Carriles, ¿tiene doble cara?
Sí, y eso es bochornoso, escandaloso. Pero, además, ya está siendo percibido no solamente por la opinión pública internacional, sino por la misma comunidad estadounidense. Por ejemplo, un congresista norteamericano (William Delahunt) le mandó una carta al Fiscal General de Estados Unidos, Alberto Gonzales, “por no haber certificado a Posada como terrorista”, y le pide que aclare la estancia de un terrorista de tamaña fama y que solamente fuera acusado de nimiedades (por haber entrado ilegalmente a EE.UU.). En su carta, el demócrata precisó que “la impunidad de Posada Carriles pone en duda el compromiso norteamericano de combatir el terrorismo”.
George W. Bush va a tratar de seguir protegiéndolo, porque cuando su padre era director de la CIA fue cuando más se recrudeció la guerra terrorista contra Cuba y, Luis Posada tiene mucha información valiosa que se puede revertir en contra de las más prestigiadas instituciones de Estados Unidos. Entonces, Bush hará todo lo posible para seguir protegiéndolo, pero al final la verdad saldrá. Estoy seguro de que va a suscitar un desborde de la opinión pública y echará por el fango toda esa política de que son luchadores contra el terrorismo, porque a quien está apoyando es a un señor que, si se le suma todo su abultado expediente de actos contra la población cubana, puede competir con los más grandes terroristas de la historia.
La carta de Delahunt que usted menciona, ¿cree que ayude a cambiar la percepción sobre el caso?
Pienso que sí. He estado siguiendo, en las últimas semanas, el tema de Posadas en los medios estadounidenses, y ha estado ganado espacio en estos órganos. Los Angeles Times ya tocó el asunto en su editorial, hablando severamente en contra de la decisión de la Jueza, y los noticiarios de la televisión también han hablado mucho sobre el tema. Va a ser muy difícil que los medios puedan evitar abundar sobre este caso, porque es un demócrata quien lo está pidiendo, además de algunos republicanos (…) Los políticos norteamericanos también toman en cuenta que está por empezar una campaña electoral.
¿Cómo compara este caso con el de Los Cinco?*
Es un paralelismo escalofriante. Mientras el terrorista está libre, los que lucharon contra ese terrorismo guardan cadenas perpetuas en cárceles de máxima seguridad, en condiciones infrahumanas. Mientras Posada se pasea libremente por las calles de Miami, hay cinco jóvenes que son luchadores excelsos, heroicos, prisioneros en esos recintos. Ellos no tienen el beneficio de una jueza que diga que están liberados porque nunca se pudo probar lo que la fiscalía estadounidense presentó y porque, además, el juicio contra ellos se realizó en Miami, donde todos los que formaron parte estaban en connivencia o fueron amenazados para que adoptaran una decisión favorable a la mafia norteamericana.
Aparte de estar injustamente encarcelados, la justicia de EE.UU. afecta sus derechos como presos, pues no tienen derecho al contacto con sus familiares porque a éstos nos les dan visas o retardan el proceso para poder visitarlos.
¿Qué sigue para Cuba?
Para Cuba y Venezuela, pues este último tiene un recurso de extradición en contra de Posada. He hablado con amigos venezolanos y me han dicho que hay un estado de indignación por todo lo que está pasando y que van a insistir en la extradición, pues tienen un convenio con Estados Unidos y éste tiene que cumplir.
Por su parte, para Cuba, esta lucha va a seguir. Contra la injusticia no puede haber olvidos, tiene que haber reclamos enérgicos. La lucha sigue, la lucha por la verdad, por la vergüenza, por el coraje, contra la ignominia, la mentira, la hipocresía y el terrorismo. Es una guerra asesina, en la que, a diferencia de las guerras normales, en ésta no hay ninguna regla ni norma. Lo que quieren es a una Cuba esclava, en la que mande Estados Unidos, donde todo pertenezca al imperio. Quieren esa Cuba que el pueblo odió, que el pueblo acabó, y que no va a regresar más. Es un capítulo de la historia cubana que ya pasó y que nunca volverá. (Cubaminrex- Embacuba México).