ESTADOS UNIDOS , 6 de noviembre de 2007.- El gobierno de Estados Unidos mantiene absoluto silencio luego de expirar esta medianoche el plazo para evitar que el terrorista internacional Luis Posada Carriles quede libre de cargos en el país.
"Existe un gran hermetismo al respecto, extraoficialmente nos han dicho que presentaron la apelación, pero ninguna fuente oficial lo asegura", declaró a Prensa Latina el abogado José Pertierra, quien representa a Venezuela en la solicitud de extradición del criminal.
De acuerdo con el letrado, si el Departamento de Justicia introdujo la reclamación, sería la continuidad de las mismas tácticas dilatorias utilizadas durante todo el proceso.
Según Pertierra, una maniobra de ese tipo le permitiría al gobierno del presidente George W. Bush prolongar el caso y obstaculizar la solicitud de extradición de Venezuela, cuya justicia reclama a Posada Carriles por su participación en la voladura de una aeronave cubana en 1976, con 73 personas a bordo.
"Mi opinión es que sí presentaron la apelación, y lo sabremos más tarde pues todo indica que habrá una conferencia de prensa", comentó el letrado.
Si la fiscalía se quedó callada y no introdujo la reclamación, ello significa la inexistencia de cargos contra el terrorista Posada Carriles, quien gozaría de total libertad en Estados Unidos.
"El problema es que éste no es un caso serio, como evidenció la misma Katherine Cardone, la jueza que solicitó su liberación bajo fianza", expresó Pertierra, al recordar que el criminal sólo fue procesado por delitos migratorios y no por sus hechos de sangre.
Posada fue liberado el 19 de abril de este año, luego de que Cardone dictaminó su excarcelación, amparada por una fianza corporativa de 250 mil dólares.
La orden resultó contradictoria, ya que en su alegato la jueza reconoció que el terrorista de origen cubano participó en "algunos de los más infames acontecimientos del siglo XX en la vida política de Centroamérica".
Entre estos, mencionó la invasión a Cuba por Playa Girón, el caso Irán-Contras, la bomba contra el vuelo 455 de Cubana de Aviación, los atentados a instalaciones turísticas habaneras en 1997 e incluso, según algunas teorías de conspiración, el asesinato del presidente John F. Kennedy.
Cardone, sin embargo, dijo que las acusaciones que encaraba Posada Carriles no estaban relacionadas con ninguno de esos acontecimientos.
El criminal fue detenido en mayo de 2005 tras aparecer en público en Miami y quedar en evidencia su entrada ilegal a territorio norteamericano.
Varias audiencias fueron convocadas con posterioridad, mediadas por maniobras dilatorias de la defensa y la fiscalía, que pactaron encausarlo únicamente por delitos migratorios. (Cubaminrex-PL