Congresista EEUU pretende sembrar dudas y tirarle la toalla a terrorista Posada Carriles
CUBA, 27 de febrero de 2008 .En una maniobra característica de los métodos de la CIA para desinformar sembrando la confusión, el congresista norteamericano Dana Rohrabacher acaba de difundir, a través de un diario de Miami asociado a la mafia cubanoamericana, un ataque en contra de un reconocido reportero norteamericano con el fin de poner en duda la demostrada participación de Luis Posada Carriles en la destrucción en pleno vuelo de un avión cubano en 1976.
Rohrabacher ya había empezado a denigrar a los testigos que documentaron la participación de Posada en actos de terrorismo, durante la Audiencia del Subcomité de Organismos Internacionales, Derechos Humanos y Supervisión del Congreso sobre sus crímenes, en noviembre último.
El congresista republicano es amigo personal y fanático partidario de Oliver North, el ex jefe de Posada cuando traficaba armas contra drogas en la base aérea salvadoreña de Ilopango, por encargo de la CIA.
En una carta fechada del pasado 30 de enero y comunicada al órgano de prensa de Miami que usualmente retransmite el material propagandístico de la mafia local, el representante republicano asegura que grabaciones realizadas por el periodista Blake Fleetwood en marzo de 1977 con Posada en Caracas no prueban el vínculo del terrorista con la explosión de un avión cubano que provocó la muerte de sus 73 pasajeros.
Esta vinculación de Posada con el atentado no solo ha sido demostrada en múltiples oportunidades sino que la relación directa de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos con el crimen ha también sido comprobado.
"Posada Carriles nunca admitió su participación personal en el atentado'', afirma rotundamente Rohrabacher en una carta enviada a los miembros del Comité que investiga el caso y comunicada luego a su círculo de amistades mafiosas de Miami con fines de sembrar dudas en el caso.
POSADA "EN EL CENTRO DE UNA RED TERRORISTA"
En una respuesta escrita, Blake Fleetwood, señala que "Rohrabacher usa artificios leguleyos para distraer la atención de la historia documentada de terrorismo de Luis Posada que él mismo ha admitido".
"Mi larga y dispersa entrevista, en la que repasé diferentes preguntas y recibí respuestas diferentes, fue hace más de 30 años", precisa el ex reportero de The New York Times.
"Durante esa entrevista grabada, y partes que no se grabaron, Posada negó muchos actos de terrorismo, admitió muchos actos de terrorismo y admitió muchas actividades que lo colocan en el centro de una red terrorista que participó en la voladura de un avión civil cubano", precisa.
Fleetwood añade que Posada admitió haber recaudado dinero para organizaciones terroristas.
"Participó en reuniones donde de discutieron acciones terroristas, entre ellos la voladura de aviones. Su mano derecha de mucho tiempo, Hernán Ricardo, confesó haber colocado la bomba. Hernán Ricardo llamó a Posada poco después de explotar la bomba", subraya el periodista.
ACUSABA AL EXMINISTRO LETELIER DE "AGENTE DE CASTRO"
Gran admirador de Jesse Helms, Rohrabacher fue uno de los copatrocinadores de la Ley Helms-Burton. Asociado con Ileana Ros-Lehtinen y Lincoln Díaz-Balart, congresistas cubanoamericanos de ascendencia terrorista, nunca perdió una oportunidad de atacar a Cuba, especialmente a fuerza de mentiras y calumnias.
Como Mario Díaz-Balart, sigue defendiendo a Jack Abramoff y sus fechorías. En el 2000, el político corrupto lo usó como referencia bancaria para la compra fraudulenta de la firma SunCruz Casinos de Miami.
La audiencia congresional de noviembre fue organizada por William Delahunt, representante demócrata por Massachusetts y severo crítico del comportamiento de la administración de George W. Bush respecto a Posada. Sin embargo, Rohrabacher multiplicó entonces las intervenciones agresivas en contra de los testigos.
El congresista republicano fue hasta calificar de "agente de Castro" al ex ministro chileno Orlando Letelier, asesinado en pleno Washington por orden de Pinochet. Añadió luego que "durante la Guerra Fría las reglas eran distintas: asesinar a agentes de países enemigos era justificable", preparándole una grosera excusa a Posada Carriles.
Colmo de la arrogancia mafiosa: exactamente 24 horas después de esta audiencia, donde el investigador Peter Kornbluh, de los Archivos de Seguridad Nacional, señalaba a Posada como "uno de los más prolíficos proveedores de violencia política de la historia reciente", el municipio miamense de Hialeah inauguraba una exposición de "pinturas" de Posada en el Walker Community Center, de 29th Street. Varias "exposiciones" similares han tenido lugar en Miami en los últimos meses y han sido utilizadas como pretexto por los círculos mafiosos para reunir e identificar a partidarios del terrorismo.
La conocida revista norteamericana Salon en su última edición reveló como Posada participó recientemente en actividades públicas del grupo terrorista Alpha 66 donde se hacen llamamientos al uso del terror contra Cuba, en un restaurante de la localidad de Westchester, al suroeste de Miami.
Mientras tanto, un jurado de instrucción de Nueva Jersey pretende desde ya más de un año investigar a Posada por ser el organizador de una campaña terrorista realizada contra Cuba en 1997.
Un mensaje fax en poder del FBI es aparentemente la principal evidencia, sino la única, de que Posada recibió unos $3,200 de sus cómplices de Nueva Jersey para financiar la operación.
El FBI de Miami destruyó en agosto del 2003 el expediente de Posada que conservaba en su cámara de evidencias.
Las autoridades policiacas y la fiscalía federal, en esta nueva operación dilatoria para evitar a Posada una extradición a Venezuela que lo reclama, pretenden ignorar la existencia de evidencias en manos de Cuba y la presencia en América central del principal cómplice de Posada en el caso, Francisco Antonio "El Panzón" Chávez Abarca.
Posada fue exonerado de siete cargos migratorios por la jueza federal Kathleen Cardone el pasado 8 de mayo. Los Fiscales antiterroristas del Departamento de Justicia, en esta misma estrategia dilatoria, apeló la decisión ante el Tribunal del Quinto Circuito en Nueva Orleans.
Desde la entrada ilegal del terrorista en territorio de EE.UU. en el 2004, el caso de Luis Posada Carriles ha sido constantemente plagado por falacias y mentiras, un procedimiento que corresponde a técnicas de la inteligencia norteamericana, tales como descritas detalladamente por el ex agente CIA Philip Agee, recientemente fallecido.
El nivel de confianza del cual se beneficiaba Rohrabacher en la Casa Blanca del ultraderechista Ronald Reagan, su relación estrecha con Oliver North, oficial de confianza de George Bush padre, y su actual papel de representante de la mafia cubanoamericana ante el comité del congreso que investiga a Posada, trazan del ex 'beach boy' californiano un perfecto perfil de agente de la Compañía. ( Cubaminrex – RHC ).