Bochornoso
El Canal 23, de la televisión local de Miami, tuvo el pésimo gusto de incluir imágenes y palabras de Luis Posada Carriles al reportar la asistencia a los funerales del músico Israel López en Miami.
Posada Carriles, quien ha declarado su participación en los atentados con bombas ocurridos en hoteles de La Habana, en los cuales murió un turista italiano, no tiene historial alguno de músico o especialista cultural. Tampoco es una figura representativa de la comunidad de esta ciudad, más bien de lo peor de una historia de fracasos, terror y muerte que hay que superar.
En mayo de 2007, los abogados de Posada Carriles dijeron que éste iba a permanecer en Miami apartado de la vida pública, y que no realizaría declaraciones a los medios de comunicación hasta tanto no se esclarezca completamente su situación legal en Estados Unidos, dijeron ayer sus abogados.
''[Posada] no va a hacer ninguna declaración pública mientras no se despejen sus asuntos pendientes'', señaló Arturo Hernández, principal abogado de la defensa.
‘‘Tiene mucho en riesgo para exponerse a entrevistas de prensa'', agregó en una declaración que apareció en la edición del 15 de mayo de 2007 en El Nuevo Herald.
Un jurado de instrucción en Nueva Jersey mantiene abierta una pesquisa sobre la presunta participación de Posada en los atentados contra instalaciones turísticas de Cuba, en 1997, con la complicidad de exiliados cubanos residentes en ese estado.
La jueza federal Kathleen Cardone decreto en mayo de 2007 la exoneración de Posada Carriles de los cargos migratorios que pesaban en su contra.
El Departamento de Justicia ha apelado el fallo y los abogados de Posada Carriles respondido a la apelación.
Por otra parte, Posada Carriles aún enfrenta una orden final de deportación y una solicitud de extradición del gobierno de Venezuela, que lo responsabiliza por el derribo de un avión cubano con 73 pasajeros en 1976.
El reportero Mario Vallejo tenía demasiadas figuras importantes que asistieron la ceremonia fúnebre para entrevistas y el canal debió hacer una mejor selección a la hora de trasmitirlo. ¿Es tan fuerte el deseo de complacer al sector ultra reaccionario del exilio cubano, por parte del Canal 23, que aprovechó la insólita aparición del anciano acusado de terrorista, en el lugar menos indicado, para recordarnos que la justicia norteamericana no es igual para todos? (Cubaminrex)