Hermano de Fabio di Celmo pide a Secretario de Justicia de EE.UU. arrestar a Posada
• En una carta al nuevo titular de esa cartera en el gobierno de Obama, Livio di Celmo reclama también la revisión del caso de los Cinco cubanos arrestados por penetrar la red criminal organizada por el connotado terrorista internacional
Por Jean-Guy Allard
En una emotiva carta al nuevo Secretario de Justicia de Estados Unidos, Livio Di Celmo, el hermano de Fabio Di Celmo, el joven turista italiano asesinado el 4 de septiembre 1997 en La Habana, víctima de una campaña de terror desencadenada desde Estados Unidos, solicita la detención del terrorista internacional responsable de este crimen y reclama la revisión del caso de los Cinco cubanos arrestados por penetrar su red.
Eric Holder acaba de ser confirmado por el Senado. Al ocupar su puesto, ha afirmado que pondrá fin a la politización del Departamento de Justicia.
Al dirigirse a Holder, Livio Di Celmo recuerda que está suficientemente demostrado que la muerte de Fabio, "un ciudadano italiano y residente canadiense", fue causada por mercenarios centroamericanos contratados por individuos y grupos cubanoamericanos de extrema derecha deseosos de "romper el flujo de turistas a Cuba con una campaña de terror".
"En el caso de mi hermano, que se desangró a muerte con la garganta penetrada por fragmentos de la bomba que explotó en el lobby del hotel Copacabana, un mercenario salvadoreño fue arrestado poco después por las autoridades cubanas", recalca Livio, desde Canadá, donde reside.
"Investigaciones y confesiones vincularon a este individuo con el connotado terrorista internacional Luis Posada Carriles, quien admitió en una entrevista con The New York Times en 1998 ser el cerebro de estos atentados", añade al señalar la carrera criminal del también autor de la destrucción en pleno vuelo de un avión de Cubana en 1976 que causó la muerte a 73 personas. l
También recuerda la solicitud de extradición del asesino — actualmente refugiado en la Florida— reiterada a las autoridades norteamericanas por el gobierno de Venezuela, de donde Posada escapó de la justicia a mediados de los 80 con la ayuda de la CIA.
"Señor Holder, déjeme asegurarle que la mayoría de las personas que han perdido un pariente, una persona querida por un acto de terrorismo, una vez pasado el choque inicial y el período de duelo, empiezan a ser movidas por un deseo irresistible de conocer el quién, el qué y el por qué están detrás del terror que causó la pérdida de alguien que quieren".
EL FBI INFILTRADO POR COMPLICES DEL TERRORISMO
"Yo me monté en tal viaje de búsqueda", dice Livio al describir los diversos descubrimientos que hizo en sus investigaciones.
Precisa que supo hasta qué punto las instituciones norteamericanas, "incluyendo el FBI", se encuentran "infiltradas por individuos vinculados a los terroristas cubanoamericanos"; así como constató el apoyo de congresistas tales como Ileana Ros-Lehtinen y los hermanos Díaz-Balart "abiertamente a estos terroristas" y cómo se enteró de la impunidad otorgada en la Florida a los grupos terroristas Comandos F-4 y Alpha 66, "con campos paramilitares en los Everglades".
"La investigación de un Gran Jurado está vigente pero nunca llega a conclusiones a pesar de la abundancia de evidencias", continúa.
"He llegado a la conclusión de que el gobierno de Estados Unidos se hizo de la vista gorda en relación con estos terroristas que prosperan en la Florida y en otras partes de EE.UU. Esto ha sido permitido desde hace demasiado tiempo. Y miles de vidas se han perdido".
La nueva administración norteamericana debe hacer frente a estos problemas, "si debe existir alguna credibilidad para su país en relación con el terrorismo", subraya Livio Di Celmo.
"PARA AÑADIR EL INSULTO AL AGRAVIO", ARRESTARON A LOS CINCO
"Para añadir el insulto al agravio, descubrí que en 1998 el gobierno de Estados Unidos arrestó a cinco cubanos que monitoreaban en los Estados Unidos y habían infiltrado a estos mismos grupos terroristas responsables de ataques contra Cuba, de manera de prevenir actos terroristas como en el que mi hermano murió", escribe al señalar los pormenores del caso.
"Estos cinco hombres hacían algo que el gobierno de Estados Unidos se abstuvo de hacer", señala. "Millones de personas alrededor del mundo observan este caso de cerca".
"Creo que usted conoce este caso y le sugiero examinarlo minuciosamente y trabajar para corregir la injusticia además de investigar y perseguir a los que, en el gobierno, han permitido que ocurra tan inconcebible injusticia".
"Por Dios, su país ha encarcelado a gente por intentar prevenir y frenar el terrorismo".
En cuanto a Luis Posada Carriles, concluye el hermano de Fabio Di Celmo, "mi familia y yo pedimos su arresto inmediato y que se investigue sus cómplices y benefactores".
"Debería ser deportado a Venezuela, Panamá o a cualquier lugar desde donde se reclama justicia", insiste.
En materia de terrorismo, no puede existir doble estándar. "Esta vez, los hechos hablan por sí mismos: hay doble estándar", señala al recordar que "el que alberga a un terrorista debe ser considerado un terrorista".
Después de apuntar que la familia Di Celmo ha presentado, "sin quisiera recibir respuesta" tales solicitudes en el pasado "para obtener justicia y que Posada sea considerado terrorista", Livio Di Celmo confiesa que espera "penetrar el alma" de aquellos individuos en esta nueva administración que tengan "el valor y la visión" para "cambiar los errores del gobierno de Estados Unidos en relación con Cuba" y trabajar "para la paz y la justicia".
"Será usted uno de esos individuos?", termina su carta que envió el jueves 5 de febrero a la oficina del nuevo jefe del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Para su nombramiento, Eric Holder tuvo el apoyo de activistas de derechos civiles como la llamada Conferencia de Liderazgo sobre Derechos Civiles (LCCR), quienes aseguraron que el primer afroamericano en ocupar el puesto "restablecerá la moral y la misión histórica del Departamento de Justicia con la imparcialidad y el cumplimiento de la ley".(Cubaminrex)