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3.
AFECTACIONES EN LA ESFERA DE LA SALUD, LA ALIMENTACIÓN, LA EDUCACIÓN
Y LA CULTURA. (continuación)
3.3
EDUCACIÓN.
Todos los cubanos tienen, sin distinción o diferencias de género,
color de la piel, credo político o religioso, acceso equitativo
a los medios de la educación de manera gratuita, durante todo el
proceso de enseñanza, incluido el universitario.
Por más de cuarenta años el sistema educacional cubano ha
sufrido cuantiosas pérdidas como resultado de la guerra económica
contra el país. El recrudecimiento de la política genocida
de bloqueo en la pasada década ha incidido negativamente en el
abastecimiento de materiales básicos para el aprendizaje de los
estudiantes cubanos.
Debido a las restricciones que el bloqueo impone a Cuba, el poder de compra
para la importación de medios y recursos destinados a las escuelas
cubanas disminuyó entre un 25 y un 30% desde principios de la década
de 1990, puesto que éstos deben adquirirse en mercados lejanos,
y en ocasiones a precios superiores. Solo en el año 2002, Cuba
importó desde mercado en Asia medios por un valor de 11.7 millones
de dólares, que de haberlos obtenido en el mercado estadounidense,
habría permitido fletes más baratos y por lo tanto, mayor
cantidad de mercancías por igual cantidad de dinero.
Debido a las dificultades en las compras, se ha afectado el suministro
de lápices, libretas y papel para uso general del proceso docente,
que aún no rebasa la mitad de lo que se adquiría en 1989.
Con grandes esfuerzos, solo se imprime el 50% de las necesidades de libros
de texto y bibliografías complementarias, mientras se ha producido
un envejecimiento y deterioro de los laboratorios de física, química
y biología, así como de los talleres de educación
laboral en la enseñanza media.
Uno de los sectores afectado ha sido el Sistema Cubano de Educación
Especial. Múltiples son los ejemplos de las dificultades que ha
debido enfrentar esta sensible actividad humana, como consecuencia del
bloqueo.
El país ha debido importar las máquinas Braille necesarias
para el aprendizaje de niños ciegos y débiles visuales de
otros mercados, pagando hasta 1 000 dólares por unidad, cuando
las habría podido adquirir en los Estados Unidos a 700 dólares.
Situación similar se enfrenta en la adquisición del papel
Braillón, imprescindible en este tipo de enseñanza.
El Programa Nacional de construcción de escuelas especiales también
ha sido afectado como consecuencia de esta criminal política. De
cesar el bloqueo, se produciría un cambio significativo en la Educación
Especial, permitiendo construir todas las escuelas previstas en dicho
programa y una más plena y fructífera inserción en
la sociedad de los niños y jóvenes que sufren algún
tipo de discapacidad.
A pesar del adverso impacto que han tenido tales afectaciones sobre las
posibilidades de un mayor desarrollo de habilidades y capacidades de los
niños y jóvenes cubanos, el Gobierno de Cuba ha movilizado
cuantiosos recursos y ha preparado un calificado claustro de profesores
para mantener sus logros educativos y superar los retos que le ha impuesto
el bloqueo.
A las carencias derivadas del recrudecimiento del bloqueo, se ha sobrepuesto
la voluntad política del Gobierno cubano de mantener y mejorar
los conocimientos del pueblo, lo que se demuestra en la asignación
en el 2003, de más de 3 mil millones de pesos del presupuesto del
Estado, el 23.8% del total, para el financiamiento del sistema educacional.
A pesar del reconocimiento internacional de sus programas educacionales,
incluido el de la UNESCO, la sociedad cubana aspira a lograr niveles de
cultura general e integral aún más elevados, para situarse
en un lugar cimero en la educación y la cultura a nivel mundial.
Con ese objetivo, se han venido ejecutando desde el año 2000 numerosos
programas educativos.
Entre ellos, cabe mencionar el Programa de Computación Educacional,
cuyo objetivo es dotar a los centros docentes de las computadoras necesarias
para el trabajo de todos los estudiantes; el Programa de Formación
de Maestros, que garantiza la demanda creciente de maestros y el Programa
para la Formación de Instructores de Arte, que permitirá
una mejor promoción del arte y la cultura en cada escuela y comunidad.
De otra parte, en el marco del Programa Audiovisual se ha puesto a disposición
del sistema educativo un televisor en cada aula y un video por cada 100
alumnos y se iniciaron las transmisiones de un nuevo canal televisivo:
el Canal Educativo. Próximamente, se introducirá un segundo
canal televisivo con idénticos fines.
En estos momentos, el 74% de la matrícula total de la educación
primaria recibe clases con no más de 20 alumnos por aula. Se trabaja
arduamente por completar esta modalidad en todas las aulas del país
y, se ha comenzado un nuevo programa que abarca también a la Secundaria
Básica.
Cuba ha reiterado su disposición a compartir sus avances en esta
esfera con todos los países del mundo, y ha ofrecido a la UNESCO
las nuevas metodologías creadas por los pedagogos cubanos.
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