Intervención del Embajador Juan Antonio Fernández Palacios en el debate inaugural del Tercer Período de Sesiones del Consejo de Derechos Humanos. Ginebra, 30 de noviembre de 2006.
Señor Presidente:
Cuba desea comentar algunas de las ideas y criterios expresados durante el día de hoy en esta Tercera Sesión del Consejo:
1. Ciertamente existe una clara línea divisoria entre los países del norte y los países del sur. Entre países ricos y opulentos y países pobres y marginados. El abismo que nos separa tiene un carácter estructural, y tiende a agravarse. No es una brecha intangible: es la de los hambrientos y la de aquellos que derrochan millones en lujos superfluos. Es la que separa a los sempiternos oprimidos de los que sustentan su riqueza en nuestro sufrimiento y expoliación. El Consejo no puede ignorar esas realidades. Y por cierto, si de coaliciones de países se trata, la única y nefasta coalición que determinó el descrédito y defenestración de la antigua Comisión fue la de los países ricos y poderosos, unidos no por el objetivo de defender los derechos humanos, sino por preservar, de modo egoísta, sus insultantes privilegios.
2. Sin embargo, aun así, podemos trabajar todos unidos, norte y sur, en la construcción de un Consejo cuya principal motivación sea la promoción y protección de la universalidad y disfrute de todos los derechos humanos para todos. Para ello se requiere borrar de una vez y por todas, la selectividad, los dobles raseros y la manipulación política.
3. La prioridad ahora es la construcción de un sistema legítimo y creíble, desterrando los viejos vicios de la difunta Comisión. Somos optimistas en este empeño. No nos pasa inadvertido que los hipercríticos del proceso en curso son precisamente los que vienen confrontando obstáculos para reimponer su control y manipulación de los trabajos de este Consejo. Nunca antes hemos estado tan cerca de construir un órgano que responda verdaderamente a los anhelos y al clamor de las grandes mayorías.
4. Algunos quieren eludir nuestra obligación de enfrentar y superar, de modo resuelto, las prácticas viciadas de la antigua Comisión. Levantan el temor de un supuesto “vacío de protección” como pretexto para la continuidad de mandatos impuestos sobre bases selectivas y confrontacionales, con una clara intencionalidad de sustentar pretensiones de dominación imperialistas.
5. Si en algo hemos pecado hasta ahora ha sido en haber seguido funcionando con los mismos mecanismos heredados de la desprestigiada Comisión sin que los mismos hubieran pasado previamente el escrutinio, revisión y racionalización de este nuevo Consejo, órgano que por primera vez tiene una composición geográfica equitativa y por ella representativa de las realidades del mundo en que vivimos.
6. Si en otra cosa venimos fallando es en la falta de definición de nuestra agenda y en la ausencia de un programa de trabajo establecido en base a esta. Cuba, cumpliendo el mandato de la XIV Cumbre del MNOAL se empeñara en resolver este vacío en el más breve plazo.
7. Se trata ahora de construir una verdadera instancia de diálogo y cooperación, desterrando las prácticas inquisidoras y punitivas. Las resoluciones sobre países, políticamente motivadas, no tienen mas espacio en este órgano.
8. Hay un caso claro de violaciones masivas y flagrantes de los derechos humanos, y que no es por cierto, como algunos quisieran hacer creer, una resolución de país. Es la grave situación que sufre el pueblo palestino que vive bajo la ocupación extranjera. Son las prácticas israelíes en los territorios árabes ocupados. Si ha habido necesidad de convocar tres sesiones especiales sobre la grave situación en esta región, ha sido precisamente por el carácter excepcional e inaceptable de lo que allí viene sucediendo por más de cuatro décadas.
9. Sobre Darfur este Órgano no ha sido silente. Ayer el consejo adoptó una resolución presentada por el grupo africano, cuyo mérito principal es haber aportado una visión endógena y de cooperación sobre una situación compleja. Lo que no estamos dispuestos a hacer es el juego a antiguas metrópolis coloniales y a una superpotencia imperial. Lo que si vamos a hacer es acompañar los esfuerzos del Sudán para avanzar en la implementación de los acuerdos de paz.
10. En otras partes del mundo vienen sucediendo hechos muy graves, de los que no hablan los falsos puritanos:
Cárceles y vuelos secretos donde se practica la tortura y la vejación más vil de la dignidad humana,
La ocupación y el bombardeo indiscriminado de la población civil para exportar una falsa libertad y democracia,
El atentado deliberado contra principios esenciales de la normativa de los humanos y el derecho internacional humanitario: abandono del habeas corpus, asfixia y tortura validadas como técnicas aceptadas de interrogatorio, privación del acceso a un juicio justo en nombre de la lucha contra el terrorismo.
11. En conclusión: aprovechemos la oportunidad histórica que se nos ha presentado para edificar el sistema que reivindican y por el que han luchado nuestros pueblos, los verdaderos defensores de los derechos humanos.
Muchas gracias