

Intervención del delegado de Cuba, Resfel Pino Álvarez, en la 1ra sesión del Foro Social del Consejo de Derechos Humanos
Señor Presidente:
Primero que todo, permítame felicitarlo por su elección para presidir nuestros trabajos, y asegurarle la plena colaboración de esta delegación para el desempeño exitoso de su mandato.
Permítame también agradecer a todos los panelistas que intervinieron en la mañana de hoy, por sus muy interesantes presentaciones, en especial las realizadas por los representantes de China y Túnez, que informaron sobre los esfuerzos a nivel nacional en estos países con vistas a la erradicación de la pobreza.
Señor Presidente:
Esta será la primera reunión del Foro Social desde que este mecanismo fuera restablecido por el Consejo de de Derechos humanos como parte de su construcción institucional. Los debates que tendrán lugar en los próximos tres días y los resultados a los que lleguemos deberán tomar en cuenta la rica y productiva labor de su predecesor, el antiguo Foro Social dependiente de la extinguida Subcomisión de DD.HH.
Hay temas esenciales que el Foro deberá abordar en sus esfuerzos por avanzar hacia la erradicación de la pobreza, entre estos: los efectos de la globalización neoliberal, la actual crisis alimentaria global, la cuestión de la deuda externa y su impacto en el fenómeno de la pobreza, la cooperación internacional, así como la responsabilidad de las corporaciones transnacionales en los esfuerzos por la erradicación de la pobreza. Notamos con satisfacción que todas estas cuestiones están incluidas en el programa de trabajo para estos tres días de trabajo.
La reducción de la pobreza y la erradicación de la pobreza extrema constituyen un imperativo para la humanidad.
Los países del Sur siguen siendo víctimas del flagelo de la pobreza, de la falta de recursos y la marginación. Sus agudos problemas económicos siguen creciendo, acompañados en no pocos casos de conflictos armados, degradación del medio ambiente, desastres naturales, analfabetismo, desempleo y propagación de enfermedades.
La pobreza ha crecido de forma alarmante; el desarrollo se estanca y los servicios sociales se deterioran cada vez más. En estos últimos, que incluyen en primer lugar la educación y la salud de la población, la globalización neoliberal ha producido un verdadero desastre.
El proceso de globalización neoliberal también ha significado, prácticamente en todas partes del mundo, la disminución del papel de los Estados y de su capacidad económica y financiera para realizar el derecho al desarrollo, así como para mantener, ofrecer o garantizar los servicios públicos básicos de educación, salud y seguridad social, dando paso a la privatización y mercantilización de éstos, con la consabida desigualdad de acceso y la privación, en muchos casos, de los derechos económicos, sociales y culturales de millones de personas y en algunos casos, de la mayoría de la población.
La solución a los problemas que hoy continúan padeciendo los países pobres son cuestiones que atañen a toda la comunidad internacional, sin distinción de ricos y pobres. Se hace necesario hoy más que nunca trabajar en la búsqueda de soluciones concretas a cuestiones tan relevantes como la visión integradora del desarrollo sostenible, la pobreza y la cooperación internacional.
La promoción de la solidaridad internacional, así como la realización efectiva de la cooperación internacional son cuestiones básicas para avanzar en la erradicación de la pobreza. Muchos de los países que hoy tienen un alto nivel de desarrollo, se beneficiaron durante años de la explotación y la expoliación de los recursos de sus antiguas colonias, que hoy integran el llamado “mundo en desarrollo”. Por tanto, no se trata de una cuestión de caridad, sino de una obligación histórica, instrumentada, entre otros, en el hasta hoy poco cumplido compromiso de destinar el 0.7 % de la PIB de los países industrializados a la ayuda oficial al desarrollo.
Temas como la operacionalización del derecho al desarrollo y la eliminación de las medidas coercitivas unilaterales son asignaturas pendientes en los esfuerzos por erradicar la pobreza; como también lo son la transferencia de tecnologías y el alivio y/o cancelación de la deuda externa en favor de los países más pobres.
Señor Presidente:
Los desafíos que tiene el Foro Social son enormes, como también enorme debe ser su empeño por vencerlos. Puede ser que la experiencia de esta primera sesión demuestre que tres días son muy pocos para abordar tantos y tan importantes temas. Por tanto, de cara al futuro podría valorarse la necesidad de incrementar a cinco los días de su duración, a fin de potenciar un debate más a fondo y menos condicionado por el tiempo.
Por otro lado, sabemos las dificultades que enfrentan los representantes de las organizaciones de países pobres y más vulnerables del Sur, que no pueden no pueden viajar para asistir al Foro por falta de recursos. Por tanto, otra cuestión que también habrá que analizar es la creación de un fondo monetario que facilite la participación de las ONGs de los países pobres en el Foro, a fin de lograr una participación más representativa de la sociedad civil, tanto rural como urbana, y no sólo la de aquellas mega-organizaciones con sede en Ginebra, o con cierto grado de solvencia económica, como sucedía en el pasado.
Finalmente, le reafirmo, Señor Presidente, el compromiso de Cuba con el éxito de la labor del Foro Social, y le reitero que contará con toda nuestra cooperación en el ejercicio de su mandato.
Muchas gracias.
(Cubaminrex-Embacuba Ginebra)