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Discurso de María Esther Reus, Ministra de Justicia de la República de Cuba en el Segmento de Alto Nivel de la 10ma sesión del Consejo de Derechos Humanos

Discurso de María Esther Reus, Ministra de Justicia de la República de Cuba en el Segmento de Alto Nivel de la 10ma sesión del Consejo de Derechos HumanosGinebra, 3 de marzo del 2009

Señor Presidente:

Han transcurrido tres años desde que este Consejo de Derechos Humanos comenzó sus labores.

El Consejo fue el resultado de la necesidad inaplazable de hacer frente al profundo descrédito en que se hundió la Comisión de Derechos Humanos, atrapada en los dobles raseros, la confrontación y la manipulación política que impusieron a sus labores Estados Unidos y sus aliados. El Consejo de Derechos Humanos nació de intensas y participativas jornadas de debates y negociaciones. Su representatividad quedó garantizada con una adecuada distribución geográfica de la membresía. El Consejo fue subordinado, como debía ser, a la propia Asamblea General de Naciones Unidas.

No hay peligros de veto o imposiciones que frenen sus trabajos.

El Consejo ha evidenciado sólidos fundamentos democráticos en sus métodos de trabajo y en la determinación de su agenda. Por eso los neoconservadores estadounidenses lo descalificaron y lo atacaron rabiosamente. Habían quedado frustradas sus pretensiones de convertir al Consejo en herramienta de apoyo a sus fracasados planes de dominación global y para la legitimación de pretextos para sus guerras de saqueo y conquista. Mientras secuestraba, desaparecía y torturaba a centenares de personas en todo el mundo en nombre de una supuesta lucha contra el terrorismo, mientras transgredía el Derecho Internacional y cercenaba el derecho a la libre determinación de los pueblos a la sombra de un falso compromiso con la libertad y la democracia, la Administración Bush no tuvo otra opción que permanecer alejada de los trabajos de este Consejo. La verdad es que nadie se lamentó por ello ni los echó de menos.

Pese a todo, son aún significativos los desafíos y amenazas al clima de cooperación y diálogo genuino en el Consejo. El Movimiento de Países No Alineados ha denunciado el hecho de que no ha sido posible poner fin a todos aquellos mandatos de países establecidos sobre las bases discriminatorias y selectivas que caracterizaron el tratamiento del tema 9 en la Comisión de Derechos Humanos.

Sin embargo, lo que sí no admite negación racional y objetiva, es el balance positivo de estos tres años de trabajo del Consejo.

Se concluyó el proceso de construcción institucional del Órgano. Fue una victoria de la voluntad de la mayoría frente a aquellos que hasta el último momento trataron de secuestrar y bloquear el proceso en función de sus intereses. Fue, en particular, un triunfo del Movimiento de Países No Alineados, que contribuyó activamente al éxito alcanzado y asumió la iniciativa que, con el apoyo de otros muchos países, permitió consagrar en la Asamblea General el acuerdo aquí alcanzado.

En su corta existencia, el Consejo ha logrado consolidar prácticas efectivas para un escrutinio verdaderamente universal de la situación de derechos humanos en el mundo, y un clima de respeto y confianza que resultan imprescindibles para su trabajo.

El Examen Periódico Universal, el mecanismo más novedoso y distintivo del Consejo, es plenamente operacional y acumula una experiencia de cuatro ciclos en los que se han considerado 64 países, un tercio de los miembros de las Naciones Unidas. Consolidar su funcionamiento y profundizar el enfoque de cooperación y diálogo respetuoso que ha primado en sus trabajos, constituye un deber colectivo y una prioridad en el desempeño de todos.

El Consejo ha demostrado también su capacidad para abordar situaciones de emergencia que requieren la atención de la comunidad internacional.

Ha analizado en varias oportunidades las graves violaciones a los derechos humanos perpetradas por Israel contra el pueblo palestino. El caso más reciente, fue la consideración de la brutal y masiva agresión militar israelí contra la población palestina en la Franja de Gaza, en la que fueron vilmente masacrados miles de civiles palestinos, la mitad mujeres y niños. Cuba, en nombre del Movimiento de Países No Alineados, promovió la sesión especial que consideró esta dramática situación.

Un hito en las labores del Consejo lo constituye la celebración de dos sesiones especiales para atender cuestiones temáticas. La primera de ellas, iniciada por Cuba a nombre del Movimiento de Países No Alineados, fue un espacio para debatir y sugerir respuestas al grave impacto de la crisis alimentaria mundial en la realización del derecho humano a la alimentación. La segunda, recientemente concluida, permitió al Consejo participar en el debate mundial sobre la actual crisis económica y financiera, y especialmente apuntar que cualquier solución a ésta debe tener en cuenta la perspectiva de los derechos humanos. Iniciativas como éstas ponen de manifiesto la capacidad de reacción del Consejo frente a situaciones de emergencia que no quedan sujetas a fronteras nacionales, ni se derivan de conflictos internos o controversias internacionales.

Señor Presidente:

La comunidad internacional espera que podamos responder colectiva y efectivamente a las grandes expectativas que se han generado con la llegada de un nuevo gobierno a los Estados Unidos y que aseguremos una respuesta justa y eficaz a la colosal crisis que afecta a la humanidad. A los que critican y atacan al Consejo porque perdieron sus cuestionables privilegios, a los que, con una retórica de cambio, pretendan restaurar viejos enfoques de confrontación y selectividad, les sugerimos reflexionar y los convocamos a unirse, con serenidad y modestia, a nuestros esfuerzos para lograr un mundo donde todos tengan derecho a la paz, la justicia y el desarrollo.

Cuando el mundo enfrenta los graves desafíos ─aún impredecibles en su magnitud─, que plantea la profunda crisis económica, financiera, energética, ambiental, alimentaria y social que afecta al planeta, el derecho a la solidaridad internacional se convierte en una reivindicación impostergable cuya realización el Consejo debe asegurar.

El Consejo deberá continuar alzando su voz en favor del derecho al desarrollo. La Asistencia Oficial al Desarrollo no puede ser sacrificada con el pretexto de la crisis económica internacional. Ya está claro que los países desarrollados sí tienen recursos. Lo prueba el celo con que movilizan cifras escandalosas para rescatar banqueros y corporaciones que especularon y lucraron en los mercados financieros como si fuera en un casino de Las Vegas. Mientras, crecen velozmente las cifras de hambrientos y pobres y resulta evidente que las modestas Metas del Milenio no podrán ser cumplidas.

Mientras persista un orden económico y político internacional injusto y excluyente, el Consejo deberá continuar pronunciándose por un orden internacional democrático y equitativo.

Mientras se impongan medidas coercitivas unilaterales y se mantengan férreos bloqueos, como el que Cuba sufre desde hace 50 años, el Consejo deberá rechazar y exigir el fin de estas prácticas.

Mientras en el mundo persista la injusticia y la desigualdad, la espiral del hambre llegue a afectar a casi 1000 millones de seres humanos, más de 800 millones de personas vivan sin saber leer y escribir y más de 11 millones de niños mueran antes de cumplir cinco años de edad, este Consejo tiene que trabajar en la atención a los derechos económicos, sociales y culturales con la misma fuerza y convicción que atiende los derechos civiles y políticos.

Mientras se vea amenazado el patrimonio cultural de los pueblos, el respeto a la diversidad y el acceso al disfrute de la cultura para centenares de millones de personas, el Consejo no podrá renunciar a establecer un procedimiento temático que contribuya a la realización de los derechos culturales.

Señor Presidente:

Durante veinte largos años, Cuba libró una ejemplar batalla contra el ejercicio injusto y selectivo que impusiera Estados Unidos a nuestro pueblo en la Comisión de Derechos Humanos. Esas maniobras estuvieron motivadas en el objetivo de fabricar un pretexto que permitiera la continuidad de la política de hostilidad, bloqueo y agresiones contra nuestra Patria.

Finalmente, el Consejo de Derechos Humanos puso fin a la manipulación, en un acto de justicia y respeto a la firme resistencia de nuestro pueblo. Ese día, el Consejo se quitó de encima un pesado lastre.

Recientemente, Cuba presentó su informe al mecanismo de Examen Periódico Universal. Los positivos resultados de este examen constituyen un importante reconocimiento a la obra de la Revolución cubana a favor de los derechos humanos. Fue un inobjetable y amplio reconocimiento y un claro aliento al permanente empeño de la nación cubana en la promoción y protección de todos los derechos humanos.

Ha sido nuevamente corroborado que, en un proceso de participación universal y de naturaleza objetiva, las realizaciones de Cuba no pueden ser silenciadas. Asumimos las expresiones de solidaridad y aprecio recibidas con el compromiso de seguir perfeccionando nuestra obra.

Reiteramos nuestra voluntad de cooperación con este Consejo y con la maquinaria de derechos humanos del sistema de las Naciones Unidas y sus instituciones de aplicación universal y no discriminatoria. Confirmamos nuestra voluntad de diálogo con todos los Estados, sustentada en el respeto recíproco, la aceptación de la igualdad soberana y el reconocimiento al derecho de cada pueblo a escoger su sistema político y sus instituciones.

Esta será, por ahora, la última vez que Cuba intervenga ante este Segmento de Alto Nivel como Presidente del Movimiento de Países No Alineados. Nos alienta constatar que el Movimiento es hoy un actor respetado y activo en este foro. A partir de julio, bajo la presidencia de Egipto, los No Alineados continuaremos trabajando con igual madurez, compromiso y determinación.

Termino expresando al Consejo de Derechos Humanos nuestra esperanza en que un día podamos venir a informarles, y agradecerle a todos los que nos apoyaron, que los presos políticos cubanos René González, Fernando González, Antonio Guerrero, Gerardo Hernández y Ramón Labañino regresan por fin a nuestra Patria tras interminables años de injusto y cruel cautiverio en Estados Unidos; que el bloqueo contra Cuba ha sido levantado y que a nuestro pueblo le será permitido construir en paz su propio futuro de justicia, igualdad y dignidad para todos sus hijos.

Muchas gracias.

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