

EE.UU., 1 de noviembre de 2007. Centenares de diplomáticos de EE.UU. manifestaron hoy su rechazo a una decisión del Departamento de Estado de obligarlos a prestar servicios en Iraq o resignarse a perder su empleo.
En una asamblea en Washington, los miembros del Servicio Exterior de Estados Unidos indicaron que no se les puede obligar a servir en un país en el que reina la violencia.
Ser designado en Iraq "equivale a una sentencia de muerte", dijo Jack Crody, uno de los diplomáticos, a la cadena de televisión CNN.
"Lo lamento, pero básicamente se trata de una potencial sentencia de muerte. ¿Quién criará a nuestros niños si estamos muertos o heridos?", preguntó Crody, quien dijo haber servido 36 años en el Servicio Exterior de Estados Unidos.
El director general del Servicio Exterior, Harry Thomas, reveló que a partir de esta semana se notificará a entre 200 y 300 diplomáticos que han sido designados "candidatos" para llenar entre 40 y 50 vacantes en Iraq. (Cubaminrex-Granma)
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