

La Ocupación de Iraq: el crimen contínuo y la conspiración del silencio internacional
Por Eman A. Khamas
Escritora Iraqui
El mundo está construido sobre una injusticia enorme, donde el poder prevalece sobre todos los factores legales o humanitarios.
La ocupación, per se, es una clara violación de todos los derechos de los pueblos, de los países y de los Estados sin importar cuál sea su justificación o si se basa o no en una decisión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. ¡Qué decir entonces de una ocupación desprovista de toda autorización internacional legal y basada, en realidad, en puras mentiras y engaños!
Quizá ustedes recuerden que la historia de las armas de destrucción masiva de Iraq resultó ser falsa después de que las buscaran en cada pulgada de terreno del país. La verdad es que Washington era completamente consciente de que Iraq no tenía estas armas porque si las hubiera tenido no se habría atrevido a atacarlo. La supuesta conexión de Iraq con el terrorismo internacional también resultó estar fabricada por Washington . Y, por último, la más amarga de las ironías fue justificar la invasión y ocupación de Iraq con la defensa de la democracia y de los derechos humanos.
Estados Unidos violó todas las leyes que la humanidad ha logrado otorgarse a lo largo de la historia y se rió sarcásticamente de todo el mundo al imponer un crimen a plena luz del día, el de destruir la civilización más antigua del mundo en nombre de los derechos humanos y de la democracia. Lo que hace el sarcasmo aún más amargo es que el CS de NNUU proporcionó una pantalla legal a la invasión y ocupación estadounidense por medio de la resolución 1435 que prácticamente legalizó la ocupación de 2003 y autorizó a Estados Unidos a dominar Iraq
Aunque la legislación internacional hace responsable a todo ocupante de la protección del país, el pueblo y el Estado ocupado, el Consejo de Seguridad no estableció ningún mecanismo para hacerlo en el Iraq ocupado. También según la legislación internacional, cada pueblo ocupado tiene derecho a resistir a los ocupantes por todos los medios disponibles. Pero el CS no garantizó este derecho a los iraquíes y permitió que fueran masacrados por los estadounidenses y otras tropas ocupantes en nombre de la lucha contra el “terrorismo” y contra la “resistencia”.
En cualquier caso, ¿qué es el terrorismo? ¿Acaso no lo es matar o aterrorizar a la población civil con el propósito de imponer un sistema político determinado?, ¿No es esto exactamente lo que Estados Unidos ha estado haciendo en Iraq durante estos últimos seis años? ¿Por qué éste es aceptable y no se llama terrorismo si lo lleva a cabo una superpotencia, aunque viole todos los derechos de los demás?¿Y por qué se condena cuando la gente defiende su vida y su derechos?
Amigos míos,
Esta es la ley de la nueva era, la era estadounidense: el poder es el derecho, pero el derecho no es un poder. Todos nosotros sabemos, el mundo entero lo sabe, que el verdadero motivo de la ocupación de Iraq es crear un gobierno iraquí dispuesto a cooperar para lograr que Estados Unidos sea el poder predominante en Oriente Próximo y que robe el petróleo iraquí, y también para proteger a Israel.
Lo que se ha creado en Iraq tras la ocupación ha sido una pura dictadura medieval, además las catastróficas violaciones de los derechos humanos que conocéis y algunas que ni siquiera imagináis. La violencia extrema ha sido la técnica favorita de los ocupantes para reprimir a los iraquíes. El coronel estadounidense Nathan Sassaman describió esta táctica ya en los primeros meses de la ocupación: "Con una fuerte dosis de miedo y de violencia, y con mucho dinero, creo que podemos convencer a esta gente de que estamos aquí para ayudarlos¨
La violencia, los conflictos civiles y el desastre económica han convulsionado al país. Trece millones hombres y mujeres iraquíes inocentes están ahora muertos, heridos , discapacitados, desplazados, son viudas o huérfanos, están desaparecidos o detenidos. Las ciudades de Iraq están en ruinas y se han dilapidado recursos enormes.
Los ámbitos políticos y los medios de comunicación dominantes suelen presentar erróneamente estas tragedias como debidas al odio étnico, al extremismo religioso o a las intervenciones de países vecinos. Pero nadie menciona la ocupación en sí, que es el verdadero motivo de todas estas tragedias. Es como hablar de los síntomas de una enfermedad, pero no de la enfermedad en sí, que es la propia ocupación.
Por otra parte, se usa un lenguaje sesgado: la administración estadounidense describe el Iraq ocupado como un país independiente, democrático y soberano, lo que es una farsa macabra. Porque la verdad es que ahora Iraq es un país ocupado por 150.000 (ciento y cincuenta mil) soldados estadounidenses, un número de mercenarios que supera esta cantidad, por no hablar de las tropas de otros países ocupantes, ni de los miles de asesores extranjeros en todos los ministerios, especialmente los de Defensa, Interior, Seguridad Nacional y del Petróleo.
Pero el símbolo más dramático de este nuevo Iraq independiente es una presencia militar estadounidense permanente en Iraq gracias a un típico acuerdo colonial, el Acuerdo de Estatus de las Fuerzas, SOFA por su siglas en inglés. Este acuerdo permitiría a un número indefinido de soldados estadounidenses permanecer en Iraq por tiempo indefinido, estacionados en 58 (cincuenta y ocho) bases, en localizaciones decididas por Estados Unidos. Estos soldados estarían autorizados a atacar cualquier objetivo dentro de Iraq sin el permiso de las autoridades iraquíes o sin notificárselo. Las autoridades militares y civiles estadounidenses podrían utilizar el territorio iraquí para atacar a los países vecinos. Los miliares y contratistas estadounidenses tendrían inmunidad según la legislación iraquí, incluso por acciones no relacionadas con su actividad militar.
Otro ejemplo escandaloso de esta ¨soberanía¨ es la política del petróleo. La política estadounidense fue producir la mayor cantidad de petróleo posible, lo más rápido y lo más barato posible, fundamentalmente impidiendo a los iraquíes toda intervención en su propio petróleo. Se concedió este privilegio a las principales empresas petrolíferas: Exxon Mobil, Royal Ducth Shell, BP, y Chevron...etc. Pero gracias a la resistencia iraquí, especialmente al sindicato de trabajadores del petróleo, se ha logrado que esta estrategia resulte imposible a pesar de las presiones estadounidenses.
De hecho, la lista de las mentiras y las violaciones de los ocupantes es interminable, especialmente cuando hablamos de los derechos humanos. Desde el principio de la ocupación Estados Unidos utilizó armas prohibidas como el napalm, el uranio empobrecido, las bombas de racimo y el fósforo blanco. Mataron a miles de personas inocentes. Además, han abandonado las ciudades al saqueo y la destrucción, especialmente las instalaciones estatales. Sólo se protegió el ministerio del Petróleo para se saqueado después. Si los estadounidenses son unos defensores tan entusiastas de los derechos humanos, ¿por qué no protegieron los ministerios de Educación , de Sanidad, de Cultura o de Comercio? Las primeras instalaciones que bombardearon fueron las de cultura e información.
El fuego destruyó la mayoría de los documentos del Estado iraquí, los saqueadores atacaron los bancos, los negocios, los comercios, e incluso los principales hospitales. Las principales instituciones culturales fueron saqueadas, incluso el Museo Nacional y La Biblioteca Nacional, y muchas otras resultaron gravemente dañadas.
Es poco conocido que las autoridades estadounidenses controlaron las cuentas bancarias iraquíes y dieron millones en efectivo a sus amigos. Abrieron así las puertas a la corrupción, al fraude y al robo. Washington usó miles de millones de dólares procedentes de los ingresos del petróleo iraquí para financiar agresivas operaciones de seguridad. No hubo reconstrucción, la industria fue destruida y el país fue abocado a un paro generalizado y a la pobreza. Así, Iraq, un país que tenía la mayor reserva de petróleo del mundo, se ha convertido en uno de los países más pobres del mundo. Según Naciones Unidas, ocho millones de iraquíes necesitan urgentemente ayuda.
Los ocupantes han utilizado una abrumadora fuerza militar para atacar varias ciudades iraquíes, han utilizado intensos bombardeos aéreos y terrestres y asaltos acorazados generalizados: Falluya, Nayaf,Ta Afar, Sammarra, al-Qaim, Hadiza, Ramadi, Baquba,Diyala, Mosul, Basrah y, por supuesto, Bagdad muchas veces. Estas operaciones militares han hecho mucho daño a millones de personas y han hecho más profundo el rechazo contra de la ocupación. Estos ataques continúan hasta ahora, especialmente en Mosul y en Dyala, violando todas las legislaciones internacionales que desde hace un siglo prohíben el bombardeo de áreas civiles
Estos bombardeaos han destruido miles de casas, tiendas, mezquitas, clínicas y escuelas, y han matado y herido a muchos civiles. El objetivo estratégico del bombardeo generalizado e indiscriminado al principio de las ofensivas terrestres es reducir el numero de las bajas, con un enorme coste de vidas iraquíes. Diferentes tipos de armas y de ataques aéreos han sido la causa de la muerte de la mayoría de los niños. Se ha utilizado a los francotiradores para matar a cualquiera que circulara por la calle, estuviera dentro de los jardines e incluso dentro de los edificios. Hay pruebas claras del uso indiscriminado de estos bombardeos criminales.
Los ocupantes han atacado hospitales y han destruido muchas ambulancias, lo que ha imposibilitado el funcionamiento de los servicios de emergencia. En Falluya y en Al-Qaim tomaron los principales hospitales, prohibieron utilizar las ambulancias, detuvieron a los médicos y al personal sanitario y trasladaron a los enfermos. También bloquearon el acceso a la ayuda humanitaria y médica que trataba de entrar en las ciudades, con lo que dejaron a familias y a niños sin lo indispensable. También han destruido santos lugares y emplazamientos históricos, los sistemas de electricidad, agua y alcantarillado. Las fuerzas estadounidenses han demolido y bombardeado muchas edificios y casas, o bien como parte de la ofensiva o como represalia contra civiles que no podían informar acerca de la resistencia. Con los sistemas de agua y de alcantarillado destruidos, y con la mayoría de edificios en ruinas, durante muchos años estas ciudades se podrán habitar sólo de manera muy marginal, a pesar de los anunciados programas de reconstrucción.
En los puestos de control, en las calles y durante los registros de las casas los ocupantes abren fuego sin dudar e indiscriminadamente, así ha aumentando el numero de victimas, que son consideradas ¨daños colaterales¨. Además, los ocupantes han cometido crímenes premeditados contra civiles sin que hubiera provocación. Muchos de estos crímenes horribles en Baghdad, Hadiza, Mahmudia, Samarra, y Al-Qaim...etc han llagado a la luz. Pero han sido denominados ¨casos aislados¨, lo que es otra mentira. Porque la gran cantidad de estos casos sugiere que estas masacres son una política sistemática de intimidación.
Si Iraq es un país democrático, ¿ por qué hay entonces 280.000 prisioneros, incluidos miles de mujeres y niños, detenidos en las innumerables cárceles iraquíes o estadounidenses, en centros secretos de detención, en centros para interrogatorios de la CIA y en otros centros ¨fantasma¨? Las familias de muchos de estos prisioneros no saben si están vivos o no. La Cruz Roja señaló que entre el 70 y el 90% (entre el setenta y el noventa por ciento) de estos detenidos han sido arrestados ¨por error¨. Los niños sufren graves traumas a consecuencia de la experiencia de la cárcel.
El General Antonio Taguba presentó un influyente informe en 2004 en el que concluía que los guardianes estadounidenses habían sometido a los detenidos iraquíes a ¨abusos sádicos, flagrantes, y gratuitos¨. Entre estos abusos se incluye el golpear de forma salvaje, el estrangulamiento, la asfixia, el obligar a los prisioneros a desnudarse y otros tipos de humillaciones, las amenazas con perros, una larga exposición al calor o al frío intensos, el mantenerlos encapuchados, la privación de sueño, el mantenerlos colgados, la semi-asfixia, los abusos sexuales, limitar el agua y la comida, las quemaduras, el uso de instrumentos cortantes, la exposición a un ruido intolerable, las amenazas de muerte, el golpearlos con porras y cables, mantenerlos en largas posturas en tensión, las descargas eléctricas rutinarias, Incluso los informes del Pentágono han descrito las tortura de forma detallada, clara y angustiosa.
Nadie ha contado el numero total de los detenidos. Pero Amnistía Internacional comentó que “decenas de miles" de iraquíes han sido detenidos arbitraria y extrajudicialmente. La última cifra que tengo es 280.000. La tortura en las cárceles iraquíes incluye también quemar la carne, abusos sexual, romper los huesos, sacando los clavos, entre otros tipos horribles. Muchos detenidos han muerto bajo la tortura.
Más de 5 millones de iraquíes son ahora refugiados dentro o fuera del país. Casi el 15% de la población vive en una situación humanitaria cada vez mas deteriorada y humillante. El sistema de ayuda internacional es una respuesta débil al problema a causa de la presión política, cuenta con unas dotaciones a todas luces insuficientes y, además, tienen muchas dificultades para llegar a las personas desplazadas.
Pero aunque las operaciones militares siguen obligando a los iraquíes a abandonar sus casas, desde 2006 la violencia sectaria se ha convertido en el motivo principal de los desplazamientos, especialmente en Bagdad. Los iraquíes han sido amenazados por su afiliación religiosa o profesional. Las milicias sectarias y los grupos armados han atacado las mezquitas, los mercados, y pueblos de los otros rivales. Los barrios mixtos están cada vez más polarizados.
Muchos profesionales han sido asesinados debido a su trabajo : 5500 científicos, académicos, educadores, profesores, médicos, además de periodistas, políticos, abogados, jueces, escritores y artistas. Muchos han sido detenidos, secuestrados, asesinados u obligados a huir para proteger sus vidas y las de sus familias. Según Iraq Index de la Institución Brookings, hasta marzo 2007 han sido asesinados 2000 médicos iraquíes y 12.000 han abandonado el país. El efecto negativo de la violencia sobre los profesionales ha afectado de manera sustancial a los sistemas educativo, judicial y sanitario del país.
La mayoría de las personas desplazadas internas tiene un acceso limitado a la comida, el agua potable, a los servicios sanitario, educativo y laboral. Viven en unas condiciones extremadamente duras, especialmente ahora que hay millones de viudas y huérfanos. Estas condiciones son especialmente propicias para las enfermedades infecciosas. Ahora mismo el cólera está afectando a miles de iraquíes, pero el gobierno no quiere reconocerlo por motivos políticos y electorales.
Casi 3 millones de iraquíes han buscando refugio en otros países: Siria, Jordania, Egipto, Irán, Líbano, Turquía, Estados del Golfo, Europa, América del norte y Nueva Zelanda. Pero estos países han hecho más estrictas las regulaciones referentes a los refugiados iraquíes y a veces los expulsan de esos países con lo que su sentimiento de inseguridad aumenta. Amman ya ha cerrado sus fronteras a los hombres jóvenes y muchas familias han quedado separadas.
Estos refugiados necesitan ayuda urgentemente: alojamiento, servicios sanitarios, educación para los niños, ayuda legal, comida y medicinas. Iraq se enfrenta a una emergencia humanitaria cada vez mayor. La cifra de muertos y de desplazados no tiene precedentes. Según la ONU 8 millones de iraquíes necesitan ayuda inmediata. El sistema educativo está destruido, el paro ha llegado a más del 60%, la inflación anual es casi del 70%. Aproximadamente el 54% de los iraquíes ahora viven con menos de un dólar al día, el 15% de ellos viven en una pobreza extrema. Sólo el 32% de la población tiene acceso al agua potable y hay muy pocas horas al día de suministro eléctrico. El sistema de distribución de raciones alimenticias ha dejado de funcionar en muchas áreas del país, por lo que hay 4 millones de iraquíes en una situación extremadamente vulnerable debido a la falta de comida. La desnutrición grave se ha duplicado. La emergencia humanitaria ha llegado a un nivel de crisis comparable al de las peores catástrofes mundiales.
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