

Declaración final aprobada por el Taller Internacional sobre los Derechos Humanos se pronunció por juzgar a George W. Bush y a sus cómplices por crímenes de lesa humanidad
CUBA, 10 de diciembre de 2008. La declaración final aprobada por el taller internacional sobre los Derechos Humanos que sesionó aquí se pronunció por juzgar a George W. Bush y a sus cómplices por crímenes de lesa humanidad.
La ecuatoriana Nidia Arrobo Rodas leyó el texto ante más de un centenar de participantes extranjeros y locales de la cita, reunidos en el Teatro Auditórium Amadeo Roldán, en el cual se exige procesar al mandatario norteamericano y a sus compinches en tribunales internacionales y populares.
También reclama el cierre inmediato de la Escuela de las Américas, de los centros de detención clandestinos y del campo de concentración y tortura, que Estados Unidos mantiene en la Base Naval de Guantánamo, y la devolución de esa porción de suelo a Cuba.
Igualmente demanda la libertad para todos los activistas sociales presos y de los antiterroristas cubanos Gerardo Hernández, René González, Ramón Labañino, Fernando González y Antonio Guerrero, quienes llevan más de una década de injusto encierro en cárceles de EE.UU.
La declaración ratifica la interdependencia, invisibilidad, universalidad, objetividad y no selectividad de todos los derechos humanos de los pueblos y de las personas y la defensa por igual de los derechos civiles, culturales, económicos, políticos, sociales y sexuales, entre otros enunciados.
Posteriormente en esa instalación cultural tuvo lugar una gala animada por prestigiosos artistas de la Isla y del mundo, entre ellos los cantautores Silvio Rodríguez, Eduardo Sosa, Vicente Feliú y Luis Eduardo Aute, además del coro Entrevoces y del quinteto Ventus Habana.
Igualmente ofrecieron su arte la flautista Niurka González y la Orquesta Sinfónica Juvenil de la Escuela Nacional de Música.
Asistieron a la velada, entre otros dirigentes, Abel Prieto, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y ministro de Cultura. Por: Juan Diego Nusa Peñalver (Cubaminrex- AIN).