Jim Winkler

Consejo Nacional de Iglesias
CONSEJO NACIONAL DE IGLESIAS DE CRISTO EN LOS ESTADOS UNIDOS

24 de julio de 2020
Vocera Nancy Pelosi
Cámara de Representantes de los Estados Unidos

Secretario Michael R. Pompeo
Departamento de Estado de los Estados Unidos

Estimada Sra. Vocera y estimado Sr. Secretario:

Me dirijo a ustedes en representación de las 38 iglesias que integran el Consejo Nacional de Iglesias en los Estados Unidos, las cuales a su vez, representan en su conjunto a 40 millones de cristianos en los Estados Unidos. También me dirijo a ustedes como colega ecuménico y amigo del Consejo de Iglesias de Cuba, el cual, al mismo tiempo, goza de la camaradería y la amistad de incontables cristianos e iglesias en todo el mundo a través del Consejo Mundial de Iglesias. El motivo de mi carta es expresar nuestra preocupación porque Cuba ha sido incluida y continúa siendo incluida en la “Lista Especial” del Comité Estadounidense sobre la Libertad Religiosa Internacional para los países que tienen serias restricciones a la libertad de religión, y por los motivos que resumiré a continuación, le insto a retirar a Cuba de esa lista.

La relación entre los cristianos estadounidenses y cubanos se remonta a décadas. En aquel tiempo, los intercambios ocurrían a todos los niveles de la vida eclesial, en particular mediante visitas de delegaciones eclesiásticas de alto nivel. Yo mismo, al igual que por lo menos dos de mis predecesores, hemos sido testigos de primera mano de la libertad por medio de la cual se les permite a los cubanos expresar su fe. Durante estos años, hemos desarrollado una relación de confianza, y basada en esta confianza sabemos que lo que hemos visto con nuestros propios ojos es una fe auténtica y una vida eclesial robusta.

Ciertamente, existen problemas en Cuba, al igual que en todos los países – ¿qué país está exento de tales retos? – pero no se puede negar que se han alcanzado mucho logros sociales a lo largo de esas mismas décadas. Además, la apertura de embajadas en Washington y La Habana, el trabajo mancomunado de nuestros dos gobiernos para solucionar las diferencias, la apertura del comercio, el aumento del número de visitas de personas comunes, constituyeron acontecimientos sumamente positivos que sólo pudieron haber seguido beneficiando a ambos países. Desafortunadamente, a través de acciones como la inclusión de Cuba en la “Lista Especial”, estas tendencias positivas se han convertido innecesariamente en un revés. En Cuba existe libertad de religión, y esta acción de nuestro gobierno refleja una lamentable negación de esta realidad, y sólo refuerza tendencias que se agravan en las relaciones entre nuestros dos países.

El Consejo de Iglesias de Cuba lo componen unas 50 iglesias de todo el espectro de las tradiciones cristianas. Sus programas y servicios benefician quizás hasta un millón de cristianos en Cuba. Sin libertad de religión, este tipo de organización y los ministerios pastorales, los servicios humanitarios y sociales de sus iglesias no podrían existir. El financiamiento que se destina a socavar esta realidad no sólo posibilita el menosprecio por esta historia, sino también sirve para obstaculizar los servicios religiosos que brindan las iglesias al pueblo cubano. Amenaza, además, la floreciente realidad interreligiosa.

Incluir a Cuba en la “Lista Especial” es un craso error de juicio por parte del gobierno de los Estados Unidos. Por lo tanto, solicito que se elimine al país de esa lista. Gracias.

Atentamente,

Jim Winkler
Presidente y Secretario General
 

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