Sistema
Político y Electoral
Acerca de los Organos
de Gobierno
Ley
Electoral
Marcha del proceso electoral 2002-2003
La
nueva legislatura Cubana en números
Acerca
de las elecciones en Cuba
Tomado
de Bohemia
Por: LISET GARCÍA
Marzo del 2005
Dentro de unos días Cuba estará de nuevo frente a las urnas. Una buena parte de los ciudadanos acostumbrados a este ejercicio y otros que al arribar a 16 años harán uso de ese derecho por primera vez, quizás no entienda por qué la Isla es blanco constante de acusaciones acerca de su sistema político y las elecciones.
Tan distorsionada anda la realidad de la Isla por el mundo, que incluso se ha acuñado que ese es uno de los derechos que los humanos de aquí no disfrutan. La voz autorizada de Ricardo Alarcón de Quesada, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, con quien se puede estar conversando durante varias jornadas sobre democracia y sus diversos enfoques, fue la escogida por BOHEMIA para reflexionar, ahondar y ampliar más acerca de tan llevado y traído tema.
-En el mundo de hoy, complejo y unipolar, ¿qué podemos entender por democracia?
-En la actualidad a nivel mundial lo que se llama democracia, en muchos casos, es un verdadero fraude. Los países que ejercen la hegemonía, los que tienen el poder económico, los principales beneficiarios de la globalización usan una retórica que cada vez más es completamente hueca. Lo que predomina es la ausencia de democracia.
"Los rasgos esenciales del neoliberalismo en cuanto a las formas de dirigir la sociedad significan dejar al capital actuar sin trabas, lo cual supone reducir el papel del Estado, y su función reguladora. Es muy difícil entonces que instituciones democráticas actúen, incluso las concebidas como parte del sistema burgués capitalista, pues cada vez están destinadas a desempeñar un papel menor. Y esta situación se proyecta a escala internacional. Todos los días aparecen informaciones que lo demuestran.
"En Estados Unidos hace muy poco se anunció, así como se informa que va a llover, que por una de las mega fusiones entre empresas habituales allí todos los días, más de mil empleados habían sido despedidos. En ningún momento la noticia menciona que hubo alguna consulta con los trabajadores o los sindicatos. Todos los días se lee acerca de decisiones que afectan profundamente a las personas y no hay referencia de que estas hayan participado en la toma de esa decisión, ni siquiera que fueran informadas previamente.
"Se habla también de acuerdos de libre comercio entre países. Ahora mismo se está hablando del Tratado de Libre Comercio con Centroamérica. En esos países no se han realizado consultas, ni se ha discutido el tema en los parlamentos. Lo que sucederá es que cuando los gobernantes acepten el acuerdo, por la presión estadounidense, lo aprobarán y se convertirá en ley.
"A mediados de los 90, estuvo a punto de aprobarse lo que se llamó el Acuerdo Multilateral de Inversiones. Algo bárbaro, como una especie de ALCA mundial. Según el texto, conocido después, se les daban todos los poderes a los inversionistas. No había ninguna traba. Se podía hasta enjuiciar a los gobiernos que tratasen de obstaculizar el libre flujo de los capitales. Eso significaba que la democracia, como la entendemos desde hace siglos, se ponía patas arriba. Esa negociación se estaba produciendo en total secreto, hasta que una ONG francesa dio con el contenido y lo publicó en Internet. Empezaron entonces las protestas de los parlamentarios de algunas partes del mundo y se opusieron.
"En Cuba todos recuerdan lo que fueron los parlamentos obreros al inicio del período especial cuando la crisis era más profunda. Lo que se hizo fue abrir el debate con la gente acerca de todos los problemas que tenía la sociedad cubana. Eso es lo que se supone sea la democracia. Y en el mundo sucede exactamente al revés.
"Por eso cada vez crece más el descreimiento de la gente por las instituciones democráticas y los partidos políticos, unido a las corrientes abstencionistas. La gente no participa porque no cree, se da cuenta que tiene poco sentido."
-¿Se vislumbra alguna solución para esa crisis de la democracia a nivel mundial?
-La solución es democratizar las relaciones internacionales, y en el interior de los países rescatar los principios democráticos básicos que se expresan en el ejercicio de la autoridad por los pueblos. Las naciones tienen que tener capacidad decisoria, no pueden ser sometidos a la voluntad de una potencia extranjera.
-¿Pudiera definir las diferencias esenciales entre la forma de elegir en Cuba a los representantes del pueblo, con el resto de las, digamos, más clásicas democracias representativas del mundo?
-Entre esos países hay matices y diferencias. A mi juicio hay varios problemas esenciales, por los cuales históricamente ha sido criticada la democracia representativa. Una es reducir el ejercicio democrático, la participación de la gente, al acto electoral.
"El segundo problema fue definido por Rousseau como una farsa, una ficción. Se trata de la delegación de la autoridad en alguien, lo cual es la esencia y por lo que se le llama democracia representativa. El representante es el que asume en nombre de los demás. Pero eso solo se podría dar en condiciones de justicia social. Si no hay igualdad entre los hombres, decía Rousseau, no puede haber representatividad. El explotador no puede representar al explotado. Por eso él creía que la democracia era una utopía. Eso no lo descubrió el marxismo, es anterior a la Revolución Francesa.
"Ya en el siglo XX, el austriaco Hans Kelsen explicó cómo la llamada 'democracia representativa' moderna no es más que una ficción. En ella el representante no está obligado a actuar en nombre de sus representados, no puede ser su vocero. Para eso hace falta hacer una revolución social. Pasando del campo de la filosofía al lenguaje común y corriente, eso quiere decir que no puede haber democracia con desempleo masivo, con la mayoría del pueblo en la pobreza, con analfabetismo, con latifundio. Primero es la justicia. Eso hicimos en Cuba. Cuando en 1976 comenzamos (en la provincia de Matanzas, dos años antes) el sistema de democracia representativa, antes habíamos liquidado esos males porque se hicieron grandes transformaciones en la sociedad.
"Pero se logró más. Los vecinos son quienes proponen directamente a los candidatos y eligen a quienes quieran y después deciden con su voto quién será delegado. Los candidatos surgen del pueblo mismo, el elegido tiene que responder ante la gente y en cualquier momento también ese elegido puede ser revocado. Además, se trata de mantener la orientación participativa directa de los electores, como tuvo lugar en los parlamentos obreros, en la discusión del Llamamiento del Congreso del Partido, como se hace en el proceso electoral, donde de alguna manera casi toda la población está involucrada: desde la confección de los registros de votantes, o quien en las casas prepara a los niños para custodiar las urnas o integra las mesas electorales, o fue propuesto como candidato. Centenares de miles de electores participan.
En Cuba la concurrencia a las urnas
es masiva: más del 95 por ciento
del electorado ha participado
en el sufragio desde 1976
(Foto: GILBERTO RABASSA)
-También suele medirse la democracia a partir de la elección
presidencialista o parlamentaria.
-En efecto. Pero los especialistas más serios siempre han cuestionado que el sistema presidencialista sea el más democrático. La clásica democracia es la inglesa, y ellos jamás eligen al rey ni al primer ministro. Son los diputados quienes eligen al jefe de gobierno. Para que el sistema presidencialista sea realmente democrático debería permitir que los electores elijan y deselijan. Todo el pueblo tendría que votar de nuevo. Aparecen encuestas que dan el 90 por ciento de no aceptación de un presidente, y hay que esperar hasta que termine su mandato para que salga del poder, porque no hay revocación.
"En el sistema parlamentario, como el de Cuba, eso sí es posible. Además crea mecanismos que obligan al gobierno a rendirles cuenta a los diputados. Al crear una relación orgánica con los electores, se propicia que sean ellos quienes gobiernen a través de sus representantes.
"Es decir, el que elige controla al elegido. En el sistema presidencialista, esa posibilidad se le suprime al elector, al restringir su función al acto de votar solo un día por un presidente.
"En cualquier comunidad en Cuba, la gente propone y elige a los candidatos a delegados, quienes una vez electos integran el gobierno municipal. Esos elegidos tienen que rendir cuenta de sus funciones. Pero además el pueblo puede revocarlos en cualquier momento. Hasta un 50 por ciento de los integrantes de las asambleas provinciales del Poder Popular y de la Asamblea Nacional tienen que ser delegados de base.
"Y los presidentes de las provincias, de la Asamblea Nacional y el jefe del Estado tienen que ser elegidos en el seno de esos órganos, de entre sus miembros. Además, el gabinete de gobierno es aprobado por esos delegados y diputados en nombre del pueblo que los eligió, y a ellos rinden cuenta de sus funciones."
-La participación de partidos en las elecciones ha estado también en la diana de la discusión y los cuestionamientos.
-Ese es otro problema de la democracia representativa actual: la partidocracia. El partido decide quiénes son los candidatos. La decisión no le pertenece a los representados, sino a una institución. En Grecia no se le ocurría eso a nadie. Ni siquiera a George Washington, quien en su mensaje de despedida al pueblo norteamericano advirtió acerca de los peligros de dividir el país en partidos. Él mismo había llegado al poder sin pertenecer a ninguno.
Fue Batista, con el golpe
de estado del 10 de marzo
de 1952, quien liquidó
el pluripartidismo en Cuba
Luego, en la época de Martí contábamos con un Partido que tampoco era electoral. Tenía la función de unir al movimiento patriótico, pero no era responsable de elegir a los delegados que integraban las asambleas representativas y al gobierno que actuaba en el territorio libre. Había hasta rendición de cuenta.
"Ya en ese tiempo Cuba hace uno de sus primeros aportes. En ninguna parte del llamado mundo democrático, se reconocían derechos civiles y políticos a todas las personas. Por supuesto, sin incluir a las mujeres que todavía en el siglo XIX no eran consideradas ciudadanas. Pero incluso hasta los ex esclavos tenían esos derechos, cuando en cualquier lugar del mundo se exigían determinados requisitos de ingresos, educación y edad con un sentido restrictivo. De modo que quienes poseían derechos civiles eran gente acomodada y blanca. La lucha desde entonces internacionalmente fue para abrir esas posibilidades. Incluso en unos cuantos países hoy esas siguen siendo demandas.
"En Cuba en 1868 había negros ocupando responsabilidades de jefes del Ejército Libertador e integrantes del gobierno de la República en Armas, un hecho insólito. En Estados Unidos, un siglo después -en 1965- aprobaron una ley para reconocerles a los negros el derecho a votar.
"El derecho de ser electores con que nacen hoy todos los cubanos, y la inscripción universal, gratuita y automática en los registros de votantes, data de la República en Armas. Esas posibilidades se perdieron con la intervención yanqui, que impuso la necesidad de determinado ingreso, nivel educacional y edad para votar. Ello explica por qué votó solo el siete por ciento de la población en aquellas primeras elecciones de 1900. Construyeron una sociedad elitista.
"En aquella República de los mambises, todos podían participar. Lo prueba el hecho de que Ana Betancourt alzó su voz en la Asamblea de Guáimaro para defender a las mujeres, cuando aún las féminas estaban lejos de ser consideradas iguales a los hombres.
"Siguiendo ese ejemplo, ahora los delegados son elegidos por el pueblo para que sigan ligados a él. El pueblo sigue participando de diverso modo en el ejercicio del poder más allá del día de las elecciones."
-Se acusa a Cuba de elegir un modelo democrático comparable con los de la antigua Unión Soviética y el resto de las naciones de Europa Oriental. ¿En qué se diferencian?
-En aquellos países los modelos de elección eran diferentes y ninguno tenía que ver con el nuestro. Algunas de esas naciones contaban con varios partidos, entre ellos el comunista, que sí postulaban candidatos.
-La participación ciudadana y la sociedad civil cubana en el sistema político del país ha sido blanco durante años de ataques del enemigo contra la Isla. ¿Podría explicar cuáles garantías y derechos fundamentales sustentan esa participación?
-Parte consustancial de nuestro sistema es garantizar cada vez una mayor participación de la gente. Aquí las decisiones fundamentales se discuten a nivel social. Como norma, no hay una ley que no se discuta ampliamente con los implicados. La Ley de Inversión Extranjera se discutió con todos los trabajadores, al igual que la Tributaria. La Ley de Cooperativas se discutió varias veces con los campesinos. A esos cuerpos legales se les hicieron cambios a partir de las propuestas que se hicieron.
"En Cuba la inmensa mayoría de los trabajadores está organizada sindicalmente. Los sindicatos recogen permanentemente las opiniones de sus afiliados.
"O sea, participan. Y no solo durante un proceso electoral como el de ahora, en el que todas las organizaciones sociales son las que arropan, apoyan y sustentan las reuniones en el barrio para que los vecinos nominen a los candidatos, y luego se realice la elección en muchos colegios electorales donde trabajarán decenas de miles de ciudadanos. Son además otras decenas de miles los candidatos que son trabajadores, amas de casas, campesinos, intelectuales, gente del pueblo. En la Asamblea Municipal del Poder Popular, es la sociedad civil representada en sus organizaciones la que propone la candidatura para presidente y vicepresidente, de entre los delegados electos.
"Pero también con todas las organizaciones se cuenta en el proceso de discusión de las leyes.
"En las elecciones generales son estas organizaciones las que discuten, analizan y proponen a los precandidatos a delegados provinciales y diputados. Son también decenas de miles los propuestos, que se convertirán en candidatos, si lo tienen a bien los delegados de base reunidos en las asambleas municipales.
"No es perfecto lo que tenemos, pero si se le compara con la ficción de la democracia representativa burguesa, nuestro modelo es un sol resplandeciente."
-En 1992 se introdujeron modificaciones a la Constitución de la República y al sistema electoral, para posibilitar la elección directa por los ciudadanos de los diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular y los delegados a las asambleas provinciales. ¿Qué razones sustentaron aquella reforma?
-Conociendo que toda obra humana es perfectible, que se puede y debe ajustar y desarrollar para hacerla mejor, el objetivo entonces fue precisamente fortalecer nuestro sistema representativo. Entre otras cosas se modificó el sistema de elección. Tengo la opinión de que el sistema que había antes no era menos democrático.
"Nuestras asambleas municipales son los órganos más democráticos que conozco, pues todos sus miembros han surgido directamente del pueblo, postulados por los electores y no por una maquinaria. Y que esos delegados eligieran, en una elección de segundo grado, a los delegados provinciales y diputados por ese territorio, me parece perfectamente aceptable.
"La nueva forma significa un paso de avance. A partir de esa fecha, la Asamblea municipal elige a su candidato y somete esa candidatura al pueblo. De habernos detenido ahí seguía siendo un sistema democrático. Así se eligen en algunos países en elecciones muy indirectas algunas funciones del Estado que nadie cuestiona. En general, los senados son elegidos así. Sin contar que hay países donde los senadores son designados e incluso hereditarios.
"Desde 1992, esa decisión de la Asamblea municipal es aprobada por los electores. O sea, hay un fortalecimiento del sistema y de la representatividad. Recibir el aval del pueblo directamente, sin dudas, es un fortalecimiento."
-¿En qué otros aspectos habría que pensar si se quiere continuar perfeccionando el sistema electoral cubano y de Poder Popular?
-Siempre hay un espacio para mejorar. Cuando se habla de la participación, de la confección de la candidatura, de la elección. Cada una de esas palabras se puede conjugar con mayor o menor rigor, amor, sentido de dignidad y compromiso.
"Tenemos que aspirar a que el proceso de postulación sea cada vez más fundamentado, donde la gente exprese mejor su opinión de los propuestos, para que a la hora de escoger entre un candidato y otro se pueda discernir bien. En la medida en que el país se haga más educado y culto se supone que esas decisiones serán también de mayor nivel, lo cual se revertirá en que los candidatos sean mejores. También repercutirá en que las reuniones de rendición de cuenta puedan resultar menos formales y sean un espacio donde se propicie la reflexión colectiva y el análisis más culto y de fondo.
"La clave de todo está en la insatisfacción. En no contentarnos con lo ya logrado y proponernos algo más. Los programas de desarrollo social no tendrían sentido si creyéramos que ya llegamos a la meta. Igual sucede con nuestro sistema político. La conclusión a la que debemos llegar es como la de quien se pregunta: ¿para qué sirve el horizonte si nunca se alcanza? Sirve para avanzar."
"Una famosa frase de Rousseau, refiriéndose al sistema parlamentario más antiguo del mundo, el de los ingleses, lo demuestra: Los ingleses -decía irónicamente- se creen que son hombres libres, pero lo son solo el día de las elecciones cuando votan por sus representantes.
"Toda la propaganda electoral occidental y yanqui habla de elecciones nada más. Eso para ellos ya es democracia. Sin embargo, el concepto a lo largo de la historia no es solo la formalidad del acto de votación, sino el ejercicio de la autoridad, del gobierno por la gente misma directamente o a través de sus representantes.
"Las elecciones en Iraq, en Afganistán, ¿qué fueron? Un show macabro. No importa que esos países estuvieran ocupados, que hubiera tortura, sin contar el fraude y la mentira. Votaron algunos, y ya por eso se consideraron democráticos.
"En Estados Unidos, por ejemplo, hace poco una investigación minuciosa denunció que miles de personas no sabían ni siquiera dónde podían votar. En la retórica de ese país, aparecen como aspecto positivo los bajos porcentajes de concurrencia a las urnas. Dicen que el voto es libre, y por tanto utilizan la libertad de no votar. Ese es un reconocimiento de la falsedad de esa sociedad, puesto que si fuera verdaderamente democrática, la gente debiera sentirse motivada libremente a participar en el gobierno.
"En Grecia ocurría exactamente lo contrario. Se reunían en una plaza pública a tomar una decisión. Se sentían motivados a hacerlo porque iban a discutir cuestiones que le interesaban.
"En
Cuba, la gente participa en la nominación, en la rendición
de cuenta, porque allí los vecinos examinan con el delegado los problemas
del barrio. Y claro, no es que sea perfecto nuestro sistema, ni los delegados
tienen una varita mágica.
"En Cuba, la bancarrota de la partidocracia se hizo total con el golpe
del 10 de marzo de 1952 cuando fueron impotentes frente a Batista. Entonces,
se perdió por completo la credibilidad en aquellos partidos, que
no tenían capacidad alguna de convocatoria. Al triunfar la Revolución,
a partir de ese desprestigio institucional se instaura otra idea de república,
mucho más auténticamente democrática, con un Partido
que como el de Martí no interviene en las elecciones, porque no persigue
fines electorales. La historia cubana es muy rica en ese sentido."
-Tomando en cuenta esa historia electoral, desde la Asamblea de Representantes de los mambises, ¿qué rasgos de nuestro modelo actual de elecciones son heredados de las formas que nos legaron aquellos patriotas?
-En cada etapa de las guerras, los mambises aprobaron constituciones, eligieron cuerpos representativos, gobiernos, adoptaron leyes, existió la República de Cuba en Armas, -que abarcaba los espacios liberados-, tenía instituciones democráticas y carecía de partidos electorales.
www.cubaminrex.cu
Democracia y Elecciones en Cuba
con Ricardo Alarcón, Presidente de la Asamblea Nacional
del Poder Popular de Cuba
MENSAJE DE BIENVENIDA DE RICARDO ALARCÓN
I. SISTEMA INSTITUCIONAL DEMOCRÁTICO CUBANO
IV. PARTIDOS POLÍTICOS - PARTIDO ÚNICO
V. ELECCIÓN DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
VII. FUNCIONES DE LOS DELEGADOS
XII. REFORMAS EN EL SISTEMA DE NACIONES UNIDAS
XIII. COMISIÓN DE DERECHOS HUMANOS
XIV.
CINCO PRISIONEROS EN ESTADOS UNIDOS
XV. MENSAJES DE SOLIDARIDAD Y AGRADECIMIENTOS
Nuestros
órganos de poder son genuinamente democráticos, elegidos sin la participación
de ningún partido político, sin campañas electorales ni corruptas contribuciones
de dudoso origen. El pueblo nomina y el pueblo elige.
Sobre
este tema tan llevado y traído, tan tergiversado y tan utilizado para
atacar a
Adriana
A. Domínguez (recibido por correo) (Argentina): Estimado compañero, estaremos atentos,
para compartir con el compañero Alarcón la conferencia. Mis saludos, admiración
y respeto al compañero Alarcón, mi compromiso inclaudicable a la causa
de la revolución y a la militancia y consecuencia revolucionaria del Comandante
Fidel Castro. No dudo que todos
los que podamos participar de la conferencia, aprenderemos algo más de
la lucha de nuestro hermano pueblo cubano. Es necesaria la unión de los
pueblos de
Ricardo
Alarcón: Adriana, bienvenida
al foro. Gracias por sus comentarios.
Palma
(Colombia): Desde Colombia,
como ya se sabe en los países capitalistas, las elecciones se financian
con dineros de toda partes, ¿Cómo se hace en Cuba?
Ricardo
Alarcón: El presupuesto estatal
financia los gastos indispensables: boletas de votación y biografías de
los candidatos. Todas las personas que trabajan en las comisiones y mesas
electorales- alto más de 300 mil en todo el país- lo hacen voluntariamente
sin cobrar por esa labor. Por eso y porque los candidatos no hacen campañas
publicitarias los gastos son mínimos.
(Sin firma, desde el buzón de Jesús
Rojas Salazar): Hola… Primeramente
quiero decir que soy estudiante cubano y creo firmemente en nuestro sistema
electoral, por su carácter bien popular donde el que tiene más dinero
no es el que gana las elecciones, sino el más capaz por méritos propios,
pero... tengo una duda que muchos amigos me preguntan y yo no he sabido
contestar: está bien que las elecciones a las asambleas municipales y
los delegados de circunscripción los elijan los propios vecinos, pero
¿qué sucede con los diputados a
Ricardo Alarcón: Como señalas el proceso de elección municipal es
más sencillo y fácil de entender. En las elecciones a diputados las propuestas
surgen de las organizaciones estudiantiles, de mujeres, sindicatos y otras
organizaciones sociales; pero antes de convertirse en candidatos deben
ser aprobados por las Asambleas Municipales del territorio donde deben
ser votados, por tanto los delegados que fueron electos previamente tienen
la palabra final sobre el propuesto.
Otro
aspecto importante de la elección es que los delegados de base deben constituir
hasta el 50% de los candidatos a diputados.
Palma
(Colombia): Aunque ya les
hemos mandado algún mensaje anterior, no sé si enviarle saludos, Sr. Alarcón.
De cualquier forma es bueno que se hable de esto. ¿Cómo dicen ustedes
de tener un parlamento democrático en Cuba, si éste sólo se reúne 2 veces
al año?
Ricardo
Alarcón:
Azalia
Arias (Cuba): Compañero
Alarcón, ¿cómo ve usted la amplia presencia de jóvenes en las candidaturas
y en las mesas electorales para estas próximas elecciones? Me gustaría
su apreciación al respecto, porque sin dudas esta es una respuesta de
que las nuevas generaciones están en capacidad de asumir los retos de
la construcción de una sociedad cada vez más perfectible. Siempre recuerdo
con gran emoción cuando siendo muy pequeñita ni siquiera alcanzaba a la
urna yo, ya me habían explicado lo importante de la misión de custodiar
las urnas durante aquel ensayo que se hiciera en la ciudad de Matanzas,
desde entonces me conmueve que sean nuestros pioneros los que asuman ese
importante papel, cuando sabemos que en la mayoría de los países de las
llamadas democracias, en bancarrota, yo agregaría este término, son los
militares los que vigilan y cuidan las urnas. ¿Qué opinión le merece este
acontecimiento sin parangón en la historia de las elecciones en el mundo?
Un saludo respetuoso.
Ricardo
Alarcón: Lo peor es que en
algunos lugares, por ejemplo en Estados Unidos, muchas veces los que vigilan
no custodian las urnas sino que impiden que a ellas se acerquen para votar
muchos negros y gente humilde.
Palma
(Colombia): Ser diputado
en Cuba, un país con tantas carencias, podría tener beneficio. ¿No provoca
esto que la gente se interese en llegar a ser Delegado?
Ricardo
Alarcón: Ningún representante,
diputado o delegado, a ningún nivel, recibe remuneración alguna – salario,
dieta o cualquier otra prestación o beneficio – por el desempeño de la
labor para la que fue elegido. Como norma no son políticos profesionales.
Quienes deben dedicarse a tiempo completo a esas actividades, para dirigir
y asegurar el funcionamiento de las asambleas, reciben el mismo salario
que tenían anteriormente en el lugar de trabajo de donde procedían y a
donde regresarán, normalmente, una vez que concluya su mandato. Semejante
procedimiento se sigue con aquellos a los que sean asignadas responsabilidades
temporales por las asambleas y sus comisiones.
Ricardo Rabelo (Brasil): Estimados señores, soy editor del Jornal Bafafá/Bafafá
On Line (http://www.bafafa.com.br) que tiene como base Rio de Janeiro
- Brasil. Somos una publicación de izquierda, antimperialista, antiglobalización.
Queremos mucho participar deste "chat" con el Presidente de
Ricardo Alarcón: Estimado Tocayo, Cuba no es una potencia militar pero
todo el pueblo está preparado para rechazar un ataque militar y hacer
imposible la ocupación extranjera. El costo político para el agresor sería
impagable. El sistema del poder popular se sustenta en la circunscripción
electoral, a partir de la cual se desarrolla todo lo demás. Allí comienza
el proceso electoral. En cada circunscripción se realizan reuniones abiertas
y públicas, en las que cualquier vecino propone a cualquier otro como
candidato a delegado por la circunscripción correspondiente. La ley exige
que en cada circunscripción haya al menos dos candidatos. Entre ellos,
el día de las elecciones mediante voto secreto, se elige a quien será
el delegado, que para serlo deberá recibir más del 50% de los votos. Esos
delegados integran las asambleas municipales que tienen la responsabilidad
principal en las etapas siguientes del proceso electoral. Las otras preguntas
que me haces ya las he respondido en este mismo foro, por ejemplo en la
respuesta a Adriana Domínguez.
Carolina Pérez (EUROPAPRESS): Hola, quisiera que me explicara el proceso electoral
en Cuba, ¿sobre qué legislaciones se inspira y qué otros países disponen
de un sistema similar? Me dicen que cualquiera puede presentarse a las
asambleas de nominación de candidatos, sin embargo, ninguno acude con
un programa político. ¿Cuál es por tanto la base de información con la
que cuentan los ciudadanos? ¿Por qué no existe multipartidismo? ¿Cuál
es el porcentaje de elegidos del PCP respecto a los no adscritos? ¿Cuánto
dura el proceso completo? ¿Cuánto
duran las legislaturas? ¿Cuál es el grado de permanencia en el cargo?
Muchas gracias.
Ricardo Alarcón: Son muchas sus preguntas, necesitaría un foro para
usted sola. Si me envía su dirección electrónica puedo mandarle algunos
trabajos que abordan la diversidad de sus inquietudes. De hecho, en el
desarrollo de este encuentro las respuestas a preguntas similares pueden
evacuar sus dudas.
Gertrudis Contreras (Bolivia): Desde ya, mi agradecimiento por esta invitación al
Foro. Desde Bolivia van mis preguntas: 1. ¿Estas son elecciones para elegir
los delegados de las 169 Asambleas de 169 Municipios? 2. ¿Estas Asambleas Municipales conformadas
por los delegados elegidos, elegirán luego a un Alcalde (o autoridad máxima
del Municipio) entre ellos? 3.
¿Estos delegados para ser propuestos ya han sido elegidos, desde antes,
entre varios candidatos en las comunidades y barrios? Si esto es afirmativo
¿desde cuándo empezó el proceso de elegir? ¿Tiene alguna incidencia el
número de habitantes? 4. Lo sorprendente es que no se publican, con antelación,
las obras, innovaciones, mejoras, etc. que llevará a cabo el candidato
en caso de ser elegido; sino sus capacidades, su irreprochable conducta
ciudadana, su prestigio, es decir sus cualidades personales... es realmente
muy interesante... ¿y las obras quién las determina? Pregunto esto porque
aquí en Bolivia el candidato se promociona, no por sus cualidades, sino
por las promesas que hace. 5. Sigo
preguntando, disculparán: ¿no hay partidos que promocionan candidatos
solamente personas que son propuestas por el barrio? ¿Estas personas pueden
negarse a ser candidato? 6. Los elegidos, obviamente trabajan en algún
lugar, ¿dejan ese trabajo para asumir la nueva función y son remunerados
por ésta? Quiero agradecer muy
sinceramente y expresarles mi profundo respeto a vuestra Revolución y
a la irradiación límpida, serena y ejemplar que dan al mundo frente a
tanta injusticia y atropello. NO ESTÁN SOLOS!!! LOS PUEBLOS DE LATINOAMÉRICA
Y EL MUNDO ESTÁ CON USTEDES! SI TOCAN A CUBA NOS LEVANTAMOS TODOS!! Hasta
la próxima.
Ricardo Alarcón: La respuesta a las tres primeras preguntas es afirmativa.
Ente el 24 de febrero y el 24 de marzo fueron postulados, mediante
elecciones entre vecinos unos 33 mil candidatos, de los cuales saldrán
los 15 112 delegados que serán electos el 17 de abril. Los electos siguen
en su mismo trabajo y no son remunerados como delegados. No hay campaña
ni promesa. Los programas serán discutidos y aprobados por las Asambleas
colectivamente en reuniones públicas.
Adriana Navarro (Australia): Lamentando no poder participar en vivo en este importante
debate por un problema de horario, es de gran interés para mi conocer
un poco sobre la preparación cívica que recibe el ciudadano cubano previo
a presentarse como candidato a
¿Qué
proceso existe para hacer un seguimiento de la efectividad de cada representante
electo? ¿Los representantes reciben
remuneración que les permita dedicarse a sus labores a tiempo completo?
¿Pueden ser re-elegidos y de ser así, por cuánto tiempo y cuántas veces?
¿Reciben algún tipo de beneficio especial una vez que terminan su periodo
como representante? Ruego disculpar
las muchas inquietudes que expongo y les deseo éxito en este foro.
Ricardo Alarcón: No hay preparación previa salvo la educación a los
ciudadanos alentándolos a participar en el proceso y elegir a los mejores. No existen cuotas. Los distritos los determina la comisión electoral
teniendo en cuenta el número de electores. El proceso para dar seguimiento a la efectividad
de los electos es la obligación que tienen de rendir cuenta de su gestión
periódicamente y la posibilidad de los electores de revocarlos en cualquier
momento. Los electos no reciben
remuneración adicional y en general no se dedican a tiempo completo a
su gestión ya que siguen realizando la labor que tenían antes. Pueden ser reelegidos tantas veces como alcancen
la mayoría de los votos. Al terminar
su período solo se benefician de la satisfacción del deber cumplido.
Rafael Pla López (chileno, en España):
Vaya por delante mi solidaridad con el pueblo y el gobierno de Cuba que
defienden su independencia frente al bloqueo del imperialismo norteamericano.
Dejando esto claro, quería expresar una "perplejidad" sobre
el sistema electoral cubano: se presenta como una característica del mismo
el hecho de que se elija entre candidatos y no entre programas; de hecho,
se presenta únicamente un breve "currículo" de cada candidato,
excluyendo que éstos puedan presentar ante los electores distintas propuestas
o programas. Ello, al contrario de lo que se proclama, parece
una grave restricción democrática, dado que priva a la ciudadanía de elegir
entre distintos programas. De hecho, recuerda más a la "democracia"
norteamericana, donde se elige entre candidatos con propuestas iguales
o muy similares (en las últimas elecciones presidenciales, aunque desde
la izquierda se apoyara a Kerry frente al ultra reaccionario y parafascista
Bush, ambos defendían la política imperialista norteamericana, y en particular
en Iraq: los candidatos que defendían propuestas distintas habían sido
previamente apartados de la contienda electoral), que al modo como se
entiende la democracia en Europa, donde sí se elige entre partidos o candidaturas
con programas opuestos. No me engaño
respecto a las limitaciones de la democracia europea, y por ello queremos
ir más allá de la democracia formal para construir una democracia participativa.
Pero se trata de ir más allá, no de renunciar al derecho a elegir entre
distintos programas: hay formas de combatir las perversiones de la democracia
plutocrática burguesa sin renunciar a dicho derecho. No es casual que
un significado dirigente de la izquierda española como fue Julio Anguita
hiciera del "programa, programa, programa" su enseña, frente
a quienes ponían por encima de todo, las siglas de los distintos partidos.
Ricardo Alarcón: Comprendo su perplejidad. Ojalá pudiéramos encontrar
tiempo para seguir conversando sobre una cuestión tan importante. Comprendo
que en los sistemas basados en partidos electorales los programas deberían
ser lo principal aquí no es el partido, sino los electores, quienes deciden
quienes serán los candidatos. No hay propaganda salvo la divulgación de
sus biografías de lo que se encargan las comisiones electorales que también
se ocupan de organizar encuentros entre candidatos y electores, que facilitan
a estos conocer mejor a los primeros, para decidir quien cree será su
mejor representante.
Adrián (Cuba): Presidente, el sustento de la nominación y la elección
está bien, que del mérito salga el hombre o la mujer que representa a
la población de un territorio determinado vale, pero, más allá de los
programas de
Ricardo Alarcón: La esencia del sistema es la participación directa
de la gente en la gestión del delegado, que es una persona que vive en
el mismo barrio, despacha semanalmente con los vecinos, rinde cuenta de
su labor 2 veces al año y puede ser revocado en cualquier momento. Los
problemas concretos, las dificultades y cómo resolverlas, sobre todo con
iniciativas y proyectos colectivos, son la sustancia de la labor del delegado,
no se trata solo de “representar” sino, sobre todo, de organizar, movilizar
y orientar junto a los representados.
Mariló Tudela (España): Ante toda mi felicitación al pueblo cubano, soy
ciudadana española creo que me he informado sobre las elecciones en Cuba,
pero aún tengo algunas dudas pues son tan diferente a las elecciones de
aquí y es la siguiente: ¿Cualquier persona puede ser presentada para ser
elegida o tiene que pertenecer a alguna organización?
Por aquí dicen que sólo presentan a los miembros del Partido o
de los CDR. Espero que todo salga bien y que esta batalla
la ganéis por ustedes y por nosotros.
Ricardo Alarcón: En Cuba pertenecer al Partido no constituye requisito
para ser electo. De hecho no es el partido el que selecciona a los candidatos.
Cada elector tiene la capacidad de hacerlo. Para llegar a ser candidato
sólo requiere ser propuesto por alguien y desde luego aceptar la postulación.
En las elecciones municipales actuales de hecho el 22% de los nominados
no son militantes del partido. Tampoco hace falta disponer de un centavo
ni contar con una maquinaria electoral (lo que en otros países llaman
partidos). Está terminantemente prohibida cualquier forma de campaña a
favor de ningún candidato. Todos pueden postular y todos pueden ser postulados.
Se me hace difícil imaginar mayor pluralidad o más representatividad real.
Rafael Pla López (chileno, en España): Estimado Compañero Ricardo Alarcón, mucho se habla
acerca de las elecciones de los demás países altamente democráticos y
poco de los procesos de elecciones en vuestro país.
Creo sería necesario divulgar más como se generan los candidatos
y cuánto cuesta la propaganda para dichas candidaturas. Ahora pregunto: ¿Qué requisitos se debe cumplir
para ser candidato a los distintos niveles del gobierno cubano, y es obligatorio
ser militante del partido comunista para ello? Gracias compañero Alarcón
y mis agradecimientos por el gesto de Solidaridad que el pueblo y dirección
cubano tuvieron para con nosotros en momentos del funeral de Gladys y
en particular a Ud. Compañero. Gracias!
Enrique
(Argentina): Ante todo pido
perdón anticipado por no saber lo que digo, más nunca por pensarlo. Aprovecho
para felicitar y saludar al pueblo cubano que se apresta a vivir otro
paso adelante en la democracia construida desde el 1 de Enero de 1959. Si bien en Argentina, país donde vivo, no llega
mucha información sobre la verdad en Cuba (sí se podrán imaginar que llega
la otra parte, la que manejan los grandes medios de comunicación para,
como lo ha señalado el invencible Comandante Fidel, tratar de envenenar
nuestro aparato de pensar) por suerte contamos con esta herramienta informática
para estar al tanto de los avances democráticos en Cuba. Una democracia
que puede perfeccionarse pero que es superior a todas las que hemos conocido
(desde Atenas hasta la actualidad). Aprovecho
la ocasión para preguntarle al excelentísimo presidente de
Ricardo
Alarcón: Te agradecemos tu
solidaridad y apoyo. En respuesta a tu pregunta, pensamos que, efectivamente,
se están induciendo progresos en América Latina que, en lo esencial, y
con muy pocas excepciones, muestran que el neoliberalismo se encuentra
en bancarrota en nuestra región. Puedo asegurarte que la democracia participativa
en América Latina es posible y, aunque no sea de inmediato, llegará.
Leonel Bruno: Quería hacerle dos preguntas al Sr. Alarcón. La
primera consiste en saber si poseen porcentajes efectivos de votación.
Es decir, si en base a los patrones electorales, ¿puede hacer conocer
al mundo cuántos cubanos, en condiciones de votar, efectivamente, lo hacen? En cuanto a la segunda pregunta, quería conocer
¿qué formas de democracia directa han sido implementadas en el sistema
de democracia popular de Cuba, y si éstas no confrontan con el sistema
representativo que mantienen?
Ricardo Alarcón: El sistema electoral cubano responde a una concepción
completamente diferente a la que caracteriza el modelo que todavía sigue
siendo llamado de “democracia representativa” a pesar de que cada día
representa a menos personas. Como toda organización a escala del estado-nación
la nuestra también tiene un carácter representativo pero no se agota en
la representación formal sino que busca la participación directa de la
gente en las instancias representativas. Incorpora lo más posible mecanismos
y formas de democracia directa en estructuras de carácter inevitablemente
representativo. Existen los resultados
electorales de cada elección que siempre reflejan los porcentajes de participación,
en todas las elecciones vota aproximadamente el 98 % de la población.
Los resultados en todos los casos se hacen públicos.
(Sin firma, desde el buzón de Jesús
Rojas Salazar): Compañero
Alarcón, acláreme la confusión que se establece en la forma cómo se dan
las elecciones en uno y otro país donde por ejemplo la "democracia"
norteamericana elige un presidente donde no alcanza a participar el 30%
de la población con derecho a votar, y un país como Cuba donde participa
el pueblo masivamente.
Ricardo Alarcón: Efectivamente, el contraste es notable. En Cuba,
como sabes, participa voluntariamente la inmensa mayoría del a población
en edad de votar en las elecciones a todos los niveles. Pienso que las
conclusiones son obvias.
Antonio Barbará Molina (Europa): ¿Quién osa todavía afirmar que "solo"
el modelo electoral "occidental" es el realmente democrático?
Desde esta prepotente Europa, muchos estamos asqueados de un perverso
circo electoral que incluye: abstenciones de más del 50%, discriminación
en función de cada Partido o lista, opacidad financiera de las campañas,
acceso minutado a los medios de comunicación públicos, donantes "anónimos"
de recursos, sistemas mayoritarios que excluyen a los pequeños... propaganda
sin límite, información vacía... Que nadie pretenda darles clases a Vds.,
tampoco de democracia electoral! Mejor
sería que ellos (UE/USA) revisasen antes sus propios métodos; esos que
quieren exportar e imponer. Adelante
Cuba con su soberanía, adelante con su revolución,...ladran, luego cabalgamos!!
Ricardo Alarcón: Agradecido! Seguiremos cabalgando!
Dr
Álvaro Méndez (Panamá) (enviado por correo): Gracias por la invitación para formular interrogantes
sobre este proceso democratizador en Cuba. No tengo dudas acerca de la
participación de las masas populares en la dirección del gobierno del
estado revolucionario cubano. Sin embargo los adversarios de Cuba socialista
impugnan la participación democrática a través de un solo partido. ¿Que
podría contestar el Presidente del Parlamento a esta objeción?
Ricardo
Alarcón: Gracias por su mensaje.
La participación en Cuba no es a través de partidos. Los candidatos son
postulados directamente por los propios electores sin intervención alguna
del Partido. La idea de que solo puede haber democracia cuando la voluntad
de los ciudadanos la asumen los partidos, es una concepción arbitraria,
un dogma que ignora las posibilidades de la democracia directa.
Ana
Cruz (Estados Unidos): Saludos
señor Alarcón. Muchas gracias por la posibilidad que nos brinda. No tengo
dudas de que una gran mayoría del pueblo cubano apoya al gobierno de Castro.
Pero no creo que todos los cubanos se pronuncien por el Partido comunista
y/o sus miembros. ¿Por qué los opositores al gobierno no pueden postularse
en las elecciones? Yo creo que esto le daría más credibilidad a este proceso
y sería una muestra más de democracia. Usted qué piensa al respecto. Todas
las voces deberían ser escuchadas. Un abrazo.
Ricardo
Alarcón: Saludos Ana. Cualquier
persona puede ser candidata si alguien lo propone y es electo como candidato
por la mayoría de los electores de alguna de las reuniones de vecinos
que se realizan con ese objeto. Así se efectuaron decenas de miles de
reuniones de las que surgieron unos 33 mil candidatos entre los cuales
habrá que elegir a 15,112 delegados de circunscripción. Conozco apenas
a los candidatos que han sido postulados en el barrio donde vivo. Me es
imposible conocer siquiera a una fracción del resto.
Recuerdo
que hace unos diez años fue postulado Indamiro Restano que dirigía entonces
uno de los más propagandizados grupúsculos contrarrevolucionarios. Ganó
la postulación pero el día de las elecciones otro candidato recibió más
votos que él. Nadie cuestionó la limpieza de esa elección que recibió
una amplia cobertura de la prensa internacional.
Oscar Pérez (chileno, en Australia): Soy Oscar Pérez, chileno residente en Sydney, Australia.
Recientemente con otros amigos chilenos hemos conformado un comité editorial
para publicar un boletín quincenal (bilingüe) con informaciones que estamos
recibiendo casi diariamente del Consulado de Cuba en Sydney. El boletín
se llama "En defensa de Cuba".
En relación al foro me gustaría decir que hay muchos "compañeros"
que critican a Cuba por la política del Partido Único. Lo consideran antidemocrático.
Pero les cuesta entender que este partido único, es el partido del pueblo
cubano, el partido que defiende su revolución y los derechos de todos
los cubanos, es el que permite que en Cuba exista una verdadera Democracia.
En países que se consideran "democráticos", como Estados
Unidos, Inglaterra y Australia, entre otros, existen dos partidos mayoritarios,
los demás son comparsas. Estos dos partidos no tienen casi nada de diferencia.
Y estando en el poder, no legislan para las grandes mayorías, por el contrario,
favorecen a los grandes capitales y los trabajadores cada vez ven más
mermadas las conquistas ganadas con sudor y sangre.
Si tengo que elegir entre estos dos ejemplos por el sistema democrático
más perfecto, no hay duda alguna, estoy con Cuba y su partido único. Me
gustaría que el compañero Alarcón nos pudiera ratificar sobre esto ¿Cuál
es la posición actual de Cuba con respecto al partido único? ¡Cuba no
está sola!
Ricardo Alarcón: Coincido totalmente con su análisis de los partidos,
los cuales en general no se diferencian y reflejan los intereses dominantes
del gran capital. Como usted seguramente conoce, Martí formó un partido
que nucleara a todos los cubanos para luchar por la independencia de Cuba.
El partido nuestro es heredero del de Martí, no es un partido electoral
y su misión esencial es organizar a los cubanos para preservar su independencia
y construir una sociedad más justa.
(Sin firma, desde el buzón de Jesús Rojas
Salazar): ¿Cuándo se habilitará la entrada a nuevos partidos políticos
en Cuba?
Respuesta de Ana Daglio (Argentina): No es necesaria la participación de nuevos partidos
políticos, pues la participación popular se ejerce a través del PCC y
de las organizaciones de masas (CDR, Federación de Mujeres, Pioneros,
CTD, UJC, etc.) Ya habrás leído
el mensaje del compañero presidente Alarcón en el que explica el sistema
electoral cubano, si es que a elecciones te refieres.
Ricardo Alarcón: Cualquier persona puede postular a cualquier otra
como candidato y lo hace directamente, no a través de ninguna organización.
En ese sentido, cada ciudadano tiene el poder que en otras partes pertenece
sólo a los partidos.
Palma
(Colombia): Es posible que
después de tantos años en el poder Fidel Castro proclame que Cuba posee
un sistema electoral democrático ¿Por qué entonces el Presidente de ese
país no es elegido directamente por el pueblo?
Ricardo
Alarcón: De acuerdo a nuestro
sistema político, que sí es genuinamente democrático, el Presidente debe
someterse a tres elecciones. Primero tiene que ser propuesto como diputado
por una de las Asambleas Municipales y ser electo mediante voto libre
y secreto y después ser propuesto como Presidente y elegido por los diputados
de
Sergio Montes Burgos: Gracias por la invitación a participar en este importante
debate. Mis saludos y felicitaciones
a todo el valiente pueblo cubano y a sus dirigentes ejemplares. Me gustaría
que me explicaran de forma sintetizada cómo se eligen los representes
del pueblo a los diferentes cargos de dirección? ¿Cuál es el órgano de
dirección básico (primero en la pirámide)? ¿Cómo es elegido el Comandante
Fidel Castro como jefe de estado? Pregunto esto porque en realidad desconozco
bastante acerca de las elecciones en Cuba y quiero saberlo para poder
explicarlo de una manera resumida a quienes me pregunten. Gracias nuevamente
y un fuerte abrazo!!!!
Ricardo Alarcón: Gracias por su interés. Las preguntas que usted hace
han sido respondidas ya a otros participantes, si está siguiendo el forum
debe haberlo visto, no obstante si le queda alguna duda estamos a su disposición.
Adriana
Domínguez (Argentina): Leyendo
otros mensajes, observo una preocupación en algunos de los participantes,
sobre ¿qué pasará después de Fidel Castro, cuando este muera? Con todo el respeto que me merece todo aquel
que participa en este foro, yo como ciudadana de un país de representantes
y representados, que no siempre se puede decir haya tenido vida democrática,
considero que estamos subestimando la causa de
Arq.
Oscar Bustamante (México)
(enviado por correo): Como mexicano, admiro
el hecho de que el pueblo cubano enfrenta una injusta situación que ya
ha durado mas de cuatro décadas. La importancia de Cuba no les incumbe
sólo a ustedes, sino al mundo entero, ya que son símbolo de libertad,
de autodeterminación. Sin embargo, me parece que por el bien de Cuba,
debería haber un relevo en el poder presidencial, ahora que Fidel Castro
es fuerte aún, y dejarlo al frente del país como líder moral y revolucionario
que es. Particularmente, no soy ferviente seguidor de la democracia (¿quién
dijo que es la mejor forma de gobierno?, a cada pueblo le corresponde
una forma distinta de gobierno, y eso es un asunto interno), pero debemos
afrontar la vida: nadie es eterno. Sin más por el momento, les envío un
fraternal saludo. VIVA CUBA, AHORA QUE ES LIBRE.
Ricardo
Alarcón: Por supuesto que
nadie es eterno. Fidel goza de una salud envidiable y tiene una enorme
capacidad de trabajo, además de ser el líder moral y revolucionario que
es. No olvide que desde 1996 con su Ley Helms-Burton el Gobierno de Estados
Unidos, exige entre otras muchas cosas, precisamente esa, que Fidel no
ocupe ningún cargo gubernamental. Saludos
Andrea
(Suiza): Prezado ministro,
¿cómo responder en pocas palabras (¡aquí todo tiene que ser breve!) a
los amigos víctimas de la desinformación (del bloqueo de información)
que pretenden que el Comandante en Jefe es un dictador, impuesto al pueblo
contra su voluntad? Es admiración de su democracia participativa
que a mí me impresiona más que nuestra democracia "representativa",
representando el interés solo del capital... Un abrazo.
Ricardo
Alarcón: 46 años de guerra
económica y política de la potencia más poderosa sólo puede resistirlo
un pueblo libre y unido. Si en Cuba hubiera existido una dictadura y no
una verdadera democracia,
Nancy Martínez (Cuba): Los anuncios de la recuperación económica ponen a
Cuba y a quienes les toca representarla en otro lugar. ¿Se simplificará la labor de los electos? ¿Hay
orientación sobre la aplicación de esas mejoras?
Ricardo Alarcón: El delegado es la máxima autoridad local y en consecuencia
tiene una responsabilidad especial en orientar y organizar la acción de
la comunidad tanto para enfrentar los problemas como para aplicar soluciones
o mejoras.
Soleil (Cuba): Los delegados del Poder Popular no pueden en la práctica
dar solución a muchos de los problemas planteados por los electores, por
las dificultades materiales y la falta de recursos que enfrenta el país.
¿Espera usted que el mejoramiento de las condiciones económicas del pueblo,
que ya se han anunciado o se prevén para un futuro cercano, contribuyan
a activar y potenciar la labor de los delegados y la esperanza que los
electores ponen en su gestión?
Ricardo Alarcón: Los problemas de los electores existen en todo el
mundo y basta leer la prensa para saber que se multiplican por todas partes
pese a las promesas de los políticos.
En Cuba, además, tenemos las dificultades materiales que provoca
el bloqueo. A pesar de todo, estamos ahora en un proceso de franca recuperación
en el que participan los delegados como líderes y organizadores de sus
comunidades.
Ana Richardson (Australia): Estimado Alarcón, hace dos meses regresé de Cuba.
Soy miembro de
Ricardo Alarcón: El Consejo Popular es un eslabón intermedio entre
la circunscripción y
Azalia
Arias (Cuba): Compañero
Alarcón, es cierto que la mujer cubana ha ido ganando cada vez mas fuerza
y responsabilidad dentro de nuestra sociedad. ¿Cómo valora usted la alta
presencia femenina en estas próximas elecciones? Sabiendo que desde siempre
mujeres somos las que hacemos Revolución todos los días y que luchamos
por un mundo mejor para todas por igual...
Ricardo
Alarcón: La presencia femenina
es más alta que en casi todo el resto del mundo, pero todavía no está
a la altura que debería tener en Cuba donde la mujer desempeña una función
tan destacada como la que usted señala.
Aldo
Luiz (Brasil) (enviado por correo): Sr.
Presidente de
Ricardo
Alarcón: No es nada fácil
conseguir que los medios de comunicación digan la verdad sobre Cuba o
sobre cualquier otro país o situación o hecho que sea contrario a los
intereses de las grandes corporaciones que controlan y manipulan la información.
Sólo podemos seguir luchando por la verdad. A luta continua!
Palma
(Colombia): Presidente: ¿Por
qué un país que se proclama democrático mantiene en prisión a 75 opositores
por el simple hecho de expresarse políticamente?
Ana
Daglio (Argentina): Los 75
están presos por ser delincuentes. Ha sido probado que son financiados
por la mafia cubano- americana de Miami, y, por supuesto, por el gobierno
yanqui. No son ningunos inocentes, sólo quieren ver caer a Cuba, cosa
que será imposible, porque el ejemplo de Cuba es el faro que tienen lo
pueblos. Te recomiendo el libro "Los disidentes".
Ricardo
Alarcón: Ninguna de esas
personas está en prisión por expresar sus opiniones, en Cuba diariamente
en cualquier parte la gente se expresa, tiene que ver con la idiosincrasia
del cubano. Las personas a las que Ud, hace referencia están
en prisión, después de haber sido juzgadas según las leyes del país, por
trabajar a favor de una potencia extranjera. El gobierno de EEUU dedica
cada año alrededor de 7 millones de dólares para pagar a sus servidores.
El señor Noriega, Secretario Adjunto para América Latina en el Departamento
de Estado, declaró recientemente ante varios comités de
Enrique: Dado que se tocó el tema de
La
opinión pública mundial (como diría José Saramago: la pequeña gran superpotencia)
no se deja encandilar por los cantos de sirena del imperio tratando de
que se juzgue o que se impongan sanciones a otros países. Pero ¿hasta
cuando las demás naciones van a permitir tal atropello a la dignidad y
autodeterminación de los pueblos? ¿Hasta cuándo se va a intentar condenar
a Cuba, cuando a los ojos del mundo se puede apreciar que nada de lo que
se le acusa es verdad?
Ricardo
Alarcón: Coincido contigo.
Es hora de reformar radicalmente a
Mário
Augusto Jakboskind (Brasil):
En estos días Cuba enfrenta una
nueva ola de manipulación de los medios, capitaneadas por Washington.
Se repiten los mismos pifios argumentos. En este sentido, ¿cómo usted
clasificaría una votación de abstención en
Ricardo
Alarcón: Para derrotar las
maniobras de los Estados Unidos contra Cuba en
Ana
Daglio (Argentina): Compañero
Alarcón, muy buenos días, necesitaría saber si ya se sabe la fecha de
la votación en
Ricardo
Alarcón: De acuerdo con la
programación de los trabajos de
Ana
Daglio (Argentina): Estimado
compañero Alarcón, pertenecemos
al Grupo de Trabajo Solidario Mil por Cuba, queríamos preguntarle si hay
posibilidad de enviar al foro
Maryla (Periodista cubana):
Ricardo
Alarcón: Pienso que sí, que
nada impide que envíen
Amaury
(España): Compañero Alarcón,
Cuba tiene Cinco Héroes prisioneros injustamente en los Estados Unidos,
pero siguen siendo cubanos. ¿Tienen derecho a votar en estas elecciones?
¿Cómo lo harían?
Ricardo
Alarcón: Para ejercer el
voto el ciudadano tiene que estar presente en el territorio nacional.
Tampoco podrán ejercer el voto nuestros diplomáticos o nuestros médicos
internacionalistas. Los cinco votarán simbólicamente por su ejemplo de
dignidad, por sus familiares y porque los tenemos presentes en cada instante
que la patria se reafirma
Francisco
(Miami): Te olvidas de todos
los demás cubanos que han tenido que abandonar su patria que de hecho
son cerca de 3 millones.
Ricardo
Alarcón: Magnífica observación.
De hecho es una prueba de lo que valen las mentiras contra Cuba. Esos
tres millones sólo existen en la propaganda anticubana. ¿Por qué no visita
el sitio del INS y el último Censo oficial de Estados Unidos? Allí está
el dato preciso: en el año 2000 la cifra total de cubanos incluyendo hijos
y nietos de cubanos en Estados Unidos no pasan de 1 millón. La mentira
repetida no se convierte en verdad.
Ricardo
Alarcón: La presencia de
los jóvenes en las candidaturas tiende a aumentar aunque creo, aún debería
crecer más.
Ana
Daglio (Argentina): Compañero
Alarcón, creemos que cada día que pasa se hace más imprescindible una
mayor intercomunicación entre todas las organizaciones del mundo que se
solidarizan con Cuba y que cada una de ellas difundamos hasta el infinito
todas las noticias y novedades sobre Cuba y su Revolución. Tal vez podamos llegar a tener una Coordinadora
Mundial de Solidaridad con Cuba. Y así llegar a todos los rincones del
planeta. Muchos saludos, Ana.
Rafael (Venezuela): Quisiera expresar que el proceso electoral de Cuba,
es, a mi modo de ver, uno de los más justos del mundo. No existe ningún
tipo de engaño y es verdaderamente transparente. Espero que todo salga bien como siempre. Saludos.
Ricardo Alarcón: Muchas gracias por tu solidaridad. Puedo asegurarte
que todo saldrá bien, pues el pueblo cubano está plenamente conciente
de la justicia de su democracia y así lo demostrará en las urnas.
Azalia Arias (Cuba): Querido Alarcón, escribo para decirle que cada día
me siento más orgullosa de formar parte de los jóvenes que construyen
en Cuba y que hoy formamos un por ciento importante para candidatos a
estas elecciones, donde sin duda son las más transparentes del mundo.
Sabe, me parece que los que no creen en nuestro sistema y nos acusan todo
el tiempo, lo que les sucede es que no pueden creer sencillamente que
sea realmente, tan claro, como el agua del río y que cae de las masas,
de la gente del pueblo dentro de las cuales soy una cubana más... Claro,
este año llegaré a mi votación número 10.
Ana Daglio (Argentina): Ya no se puede ser neutral!!! Estas son las adhesiones
actualizadas al 27 de marzo del 2005 - quedan menos de 8 días para votar
contra las maniobras yanquis en Ginebra!!! Gracias por firmar y difundir!!!
En caso de adhesiones por favor enviar nombre, documento (no imprescindible),
profesión o actividad y ciudad y país, organización (no imprescindible)
al e-mail milporcuba_capital@yahoo.com.ar
o a las direcciones que se encuentran al pié (No al e. mail de los Foros
para no sobrecargarlos)-Gracias.
Declaración
ante la 61º Sesión de
ARGENTINOS, LATINOAMERICANOS Y CIUDADANOS DEL MUNDO
EXIGIMOS VOTAR CONTRA LAS MOCIONES YANQUIS EN
Los abajo firmantes hemos visto cómo los sucesivos
gobiernos norteamericanos utilizaron
Reiteramos que "SI TOCAN A CUBA SE LEVANTA EL
MUNDO".
(Las firmas actualizadas se encuentran en el intercambio
del FORO)
Ricardo
Alarcón: Ana,
muy agradecido por su solidaridad. La declaración que nos enviaste será
publicada en el sitio Web de la cancillería www.cubaminrex.cu
.
Ana
Daglio (Argentina): Muchísimas
gracias Compañero Alarcón. Aún nos quedan varios días para seguir con
la junta de adhesiones, así que seguiremos cabalgando fuerte. Un saludo.
Ricardo Alarcón:
Ricardo
Alarcón: Estimados amigos,
damos por terminado este foro debate, agradeciendo a todos su participación.
Seguiremos trabajando por hacer nuestro sistema cada vez más democrático,
no en apariencia, sino en esencia. Las próximas elecciones municipales
serán una nueva muestra de ello. Les
damos las gracias por las muestras de solidaridad y amistad a aquellos
que así se han manifestado, y les aseguramos que el pueblo cubano nunca
dejará de luchar por defender las conquistas de
Dado
el interés mostrado por el foro debate “Democracia y elecciones en Cuba”,
y la gran cantidad de internautas que se han sumado al debate, hemos considerado
conveniente dar continuidad por algunos días más a este foro, dando así
la posibilidad de que el intercambio prosiga. (Administrador
del Sitio Web Cubaminrex)
Intervención de Ricardo Alarcón de Quesada, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el acto de toma de posesión de la Comisión Electoral Nacional
Memorial
José Martí, Plaza de la Revolución,
La Habana, Enero 5, 2005
El proceso electoral actual es el primero que vamos a llevar a cabo en nuestro
país después que el imperio, de una manera desfachatada, de
una manera insolente, nos ha anunciado que no va a haber más elecciones
democráticas en nuestro país, que nuestro país dejará
de existir, que será aplastado completamente el día que lograsen,
piensan ellos - nosotros sabemos que ese día jamás ocurrirá-
apoderarse de él.
Recordemos,
que en este plan infame que publicaron el pasado mes de mayo, entre otras
cosas, para la Cuba futura como ellos la imaginan, no habría más
ni un registro electoral automático, fácil, transparente,
en el que el elector aparecería sin tener que hacer ningún
engorroso trámite, sin tener que gastar un centavo. No habría
más elecciones en las que los candidatos surgiesen del mismo pueblo,
no habría más un pueblo con la capacidad para ser él
mismo el que decidiese quiénes serían los candidatos y eligiese
después entre ellos al que considerase el mejor, no habría
más, en rigor, un sistema democrático, un sistema en el que
el pueblo fuese el principal protagonista.
Eso es lo que desaparecería en relación al proceso electoral,
porque sabemos que además desaparecerían todas las conquistas
alcanzadas por nuestro pueblo, incluso la independencia. Con relación
al sistema electoral, dicen que se aplicaría el que allá rige.
Yo
creo que ese proceso electoral que iniciamos ahora, el primero después
que nuestro pueblo ha sido insultado de ese modo por el imperio, equivale
en cierta medida en lo político, a lo que fue ese inmenso ejercicio
en que todo nuestro pueblo participó de un modo u otro, el Bastión
2004.
Este debe ser un bastión político porque de la calidad con
que lo desarrollemos dependerá también el fortalecimiento
de nuestra cultura política, el fortalecimiento de nuestras convicciones
patrióticas, será también un modo de prepararnos en
lo político para seguir en nuestra resistencia, para seguir preparándonos
para si fuese necesario, y llegase el día en que osara el imperialismo
tratar de poner fin a nuestra independencia.
Los
felicitamos a ustedes, les pedimos - y estoy seguro que así lo harán-
que dediquen a esta tarea todo el empeño, todo el rigor que su significación
histórica le da. Les pedimos a los representantes de las organizaciones
sociales y de masas que nos acompañan hoy, a los representantes de
nuestros medios informativos que brinden todo su apoyo para que este proceso
electoral no sólo sea de la limpieza, la transparencia, la honestidad
que caracteriza en nuestra patria a todas las elecciones que desde la inauguración
del sistema del Poder Popular hemos llevado a cabo, sino que además
sean un ejemplo de participación consciente, real, de todo el conjunto
de nuestra sociedad, porque el cubano dispone de muchos derechos que son
desconocidos para miles de millones de personas en el planeta.
No sólo es tener la educación universal gratuita y realmente
accesible para todos, no solamente es tener los servicios de salud de alta
calidad, gratuitos, universales y accesibles para todos, no solo es un régimen
de seguridad y asistencia social en un mundo donde es el egoísmo
lo que predomina, sino que además - y es la base de las demás
conquistas - nuestro pueblo posee la capacidad de ser él el que decida,
no solo el día de las elecciones con su voto para escoger a quien
considere deba representarlo, sino para ser él el que pueda decidir
quiénes van a ser los candidatos entre los cuales más tarde
habrá que decidir y además para controlar realmente el proceso.
Creo
que tenemos que pensar en cómo manejar este proceso de cara a la
batalla de ideas que libra nuestro país, al enfrentamiento con ese
imperio que pretende extirpar de nuestra patria la democracia e imponer
el llamado sistema norteamericano. Además, de cara a un pueblo culto,
cada día más preparado para comprender el mundo en que vivimos
y para movilizarse y organizarse para esa difícil, compleja batalla
que hoy libramos los cubanos.
Del sistema electoral que nos quieren imponer, vamos a decir algunas palabras.
Esto lo recibí ayer (hace dos meses que esas informaciones están
circulando por los circuitos alternativos de información). Es un
documento muy interesante titulado "18 hechos acerca del sistema electoral
norteamericano". Veamos algunos:
? Más del 80% de la gente en Estados Unidos vota usando máquinas
que fabrican dos compañías.
? Los dirigentes de las dos compañías son hermanos.
? Los dirigentes de las dos compañías fueron dirigentes de
la campaña electoral y grandes contribuyentes a la campaña
electoral del señor Bush.
? El presidente de una de esas compañías declaró en
el 2003 que iba a garantizar la victoria de Bush en el Estado de Ohio.
? Estas máquinas que registran los votos no entregan al votante ningún
recibo, ninguna constancia sobre como votó.
? Estas compañías se dedican además a fabricar máquinas
de juegos y emiten certificados para cada usuario, sin embargo no lo hacen
para una cosa tan importante como el voto.
? En el Estado de Ohio, no se permitió la presencia de ningún
observador internacional. Recuerden que, por la presión popular,
esta vez, muchas organizaciones enviaron observadores. En Ohio, no. Este
Estado estaba garantizado por el propietario de las máquinas a través
de las cuales votaron los electores.
? En el Estado de la Florida, aparecieron numerosos errores de cómo
las máquinas certificaron los votos. Hay otros datos de cómo
las máquinas beneficiaron al candidato del partido republicano.
El sistema, que se presenta como el ejemplo para todo el mundo, es en el
que la gente ni sabe por qué alguien se convirtió en candidato,
ni puede saber siquiera como ella votó, lo cual produce - y estoy
seguro que los colegas de la prensa lo recordarán porque fue bastante
notorio - que se vieron algunos milagros como aquel lugar de votación
de Ohio, donde, en cifras redondas, votaron 600 personas y las máquinas
dieron los siguientes resultados: 600 votaron, 300 lo hicieron por el señor
Kerry y 3 mil 400 por el señor Bush.
Ayer se anunció en Puerto Rico algo de lo cual también se
había hablado durante las últimas semanas: alguien compró
un escaño de senador. La persona que había aspirado a gobernador
como candidato del partido anexionista, que perdió en la votación
popular para ese cargo, decidió convertirse en senador. Hacía
varias semanas que se hablaba de esto, porque una senadora declaró
disgustada que le habían ofrecido 140 mil dólares por su escaño
para que lo obtuviese ese caballero. La noticia de ayer es que otra persona
renunció, un senador que el pueblo de Arecibo había elegido.
Hay ciertas dudas en la prensa, porque la ley del mercado funciona también
en la politiquería, no se sabe si llegaron a ser 300 mil dólares
o 500 mil dólares el precio que tuvo ese escaño senatorial.
En noviembre la gente votó por un señor y en enero el cargo
lo viene a ocupar alguien que aspiró a una posición y perdió,
que fue derrotado.
No
digo eso con un sentido crítico, me parece un aporte que viene de
un territorio colonial - más o menos lo que sería Cuba si
se diese el plan imperialista o como sería América Latina
si se aplicase el ALCA - pero después de todo, es un elemento de
transparencia, de franqueza que hay que apreciar. ¿Por qué
no comprar un escaño en el capitalismo, si después de todo,
es el dinero, es la corrupción la que dirige todo el proceso? Me
parece que lo que acaba de anunciarse en esa isla es, después de
todo, lo más honesto que pudiera haber, que fijen un precio, compren
el cargo senatorial, porque allí no es el pueblo quien decide, allí
deciden los aparatos electoreros, el dinero de quienes pagan a los candidatos
y, en el caso norteamericano, para colmo, decide una máquina que
nadie puede controlar.
¿Ustedes saben cuáles son las diferencias raigales entre ese
cuadro realmente bochornoso que ofrece hoy el sistema electoral, que se
pretende imponer como una norma para todo el mundo y nuestro sistema electoral?
El cubano no solo sabe cómo votó, sino que puede participar
y debemos invitarlo a que participe en el momento en que se cuentan los
votos; el cubano sabe además quiénes eran los candidatos porque
participó del proceso para llevarlos a esa honrosa situación.
Debemos esforzarnos para que esta vez sea aún mayor, aún más
consciente la participación de nuestros electores en las asambleas,
en las que son ellos los que van a decidir quienes van a ser, de entre ellos
mismos, los candidatos, y a que participen en unas elecciones en las cuales
ustedes también tienen que velar por su transparencia, por su honestidad,
por su buena organización; que sean testigos de que las urnas estaban
completamente vacías antes de empezar el momento del acto de depositar
las boletas y que puedan después - ellos que son los que deciden
y no las máquinas - saber cuales fueron los resultados de cada una
de esas elecciones. Nosotros estamos iniciando un proceso que es sumamente
raro en este mundo, como rara es nuestra sociedad.
Para
orgullo nuestro, a ustedes les toca la gran responsabilidad de hacer de
este proceso el mejor, el que constituya en sí mismo una gran batalla
política que tenemos que librar con todo nuestro pueblo, que contribuya
además a la gran batalla que la nación entera libra para preservar
su independencia y para seguir brillando, como una alternativa para esas
miles de millones de personas en todo el planeta que no tienen las posibilidades,
los derechos, los atributos que en nuestra sociedad, por ser verdaderamente
democrática, posee el pueblo.
Estoy seguro que ustedes van a estar a la altura de esa responsabilidad.
Es a dirigirla, a conducirla, a garantizarla que han sido convocados. Por
eso los felicitamos, porque al patriota revolucionario hay que felicitarlo
cada vez que se le da una tarea desafiante.
CONFIRMACIONES QUE NO SALEN DE LA ARITMÉTICA
Por Maria Julia Mayoral
De modo invariable, las elecciones en Cuba, durante los últimos 26 años, han sido expresión de la alta participación popular en los mecanismos creados por la Revolución y una clara confirmación de la identificación ideológica con el sui generis proyecto socialista. ¿Pero son los elevados porcentajes de concurrencia a las urnas el único elemento a tener en cuenta?
En los diez sufragios realizados desde 1976, la proporción de electores que en cada momento ejerció sus derechos, ha ido como tendencia en aumento desde el 95,2% registrado en las primeras votaciones.
Hasta 1992, esas convocatorias permitían al ciudadano común postular y seleccionar de forma directa a sus representantes de base (delegados de circunscripción), y correspondía a estos últimos la elección de los delegados provinciales y diputados, también mediante voto secreto y directo.
Con la reforma constitucional de 1992 y los consiguientes cambios en la legislación electoral, el sufragio de primer grado por parte de la ciudadanía contempló por primera vez a diputados y delegados provinciales. A finales de ese año, 7 886 039 personas estaban reconocidas como potenciales votantes, y el 99,57% de ellas decidió determinar con el sufragio individual quiénes serían los ocupantes de esas responsabilidades en las provincias y en el órgano legislativo.
Un lustro después, en los siguientes comicios generales, volvió a producirse una elevada respuesta para el caso de los delegados provinciales y los miembros de la Asamblea Nacional. El 98,35% de los electores fue a las urnas.
Aunque en Cuba votar no constituye una obligación legal, sino un derecho, la participación en los procesos electorales es vista por buena parte de la población como un deber patriótico y una responsabilidad ciudadana, a lo cual ha contribuido la labor movilizativa desarrollada en cada oportunidad por las organizaciones de masas.
Si no fuera por la obra humanista de justicia e igualdad de la Revolución, sería imposible que la mayoría de las personas, con la inclusión de los jóvenes incorporados en cada momento a la vida electoral, identificara una y otra vez a los comicios como un momento de unidad nacional y de defensa de la Patria.
De no existir plena comunidad de intereses e identificación entre pueblo y Estado, la rebeldía, el elevado nivel de instrucción y la vocación del cubano de pensar con "cabeza propia", se hubieran contrapuesto radicalmente a cualquier intento de elegir y renovar los órganos representativos del poder estatal con el respaldo de las masas. No obstante, como afirmé al inicio, los porcentajes de asistencia no lo dicen todo. También de forma coincidente, la calidad en las votaciones ha sido un rasgo distintivo de cada proceso, aun en los momentos en que la mayoría de la población se vio obligada a sobrellevar las más difíciles condiciones materiales de la etapa revolucionaria debido al período especial.
En el secreto de las urnas, cuando no hay más testigo, ni más "juez" que uno mismo, casi la totalidad de las personas ha optado por respaldar con su voto a los candidatos. Confirmación de esa postura invariable son los bajos niveles de boletas en blanco y anuladas en los últimos dos comicios generales, a la hora de seleccionar a delegados provinciales y diputados. En 1992, tales índices fueron del 3,04% y 3,99%, respectivamente, y en 1998 apenas 3,36 y 1,66.
A favor de la identificación popular con sus representantes hablan también la elevada cantidad de hombres y mujeres que resultan reelegidos, la contribución voluntaria de decenas de miles de personas a la organización de los procesos electorales, así como la participación de millones en las reuniones para postular candidatos.
Hasta
el 9 de septiembre en cada barrio estarán a la luz pública
los registros de electores, condición dada de oficio a todo aquel
con derecho legal a elegir y resultar electo. Es este el preámbulo
para iniciar nuevamente un camino que solamente el pueblo cubano puede recorrer
desde la condición de soberano, porque ganó el poder político.
(Tomado de Granma Diario)
MÍNIMO
ÍNDICE DE ABSTENCIONES EN CUBA
Lídice Valenzuela
Las cifras demuestran que casi la totalidad de la población ejerce derecho al sufragio
Mientras que en una inmensa mayoría de países un alto por ciento de la población se abstiene de votar en las elecciones para escoger sus dirigentes políticos, sea en el nivel que fuere, en Cuba, por el contrario, el índice de ausentes a las urnas es ínfimo.
En Estados Unidos, por ejemplo, el 40% de ciudadanos evitó enfrentarse a las boletas en los últimos comicios presidenciales que, luego de conocidas operaciones fraudulentas en el estado de Florida, llevaron a George W. Bush a ocupar la Casa Blanca.
Ejemplos como el de la renuencia de la ciudadanía a responsabilizarse con elegir a quienes guiarán el destino nacional hay muchos en el concierto de naciones. Brasil, abocado a las Presidenciales de octubre, ya previó que el 45% de los electores se quedará en casa el día de escoger al nuevo mandatario.
Sin embargo, en Cuba, acusada de no ejercer la democracia al estilo representativo imperante en las sociedades capitalistas, la ciudadanía se vuelca de manera libre a ejercer su voto, aunque no constituya una obligación legal, sino un derecho reconocido en la Constitución .
El proceso eleccionario en la Isla comienza varios meses antes de que el ciudadano acuda a las urnas.
Es un trámite transparente, en el que los vecinos de cada circunscripción (integrada por varios barrios) proponen sus delegados a las 169 asambleas municipales del Poder Popular, y para ello exigen que la persona propuesta sea ejemplo en su trabajo, su hogar, su actitud ante la vida.
Cualquier ciudadano puede ser propuesto. Es el colectivo de vecinos, que conoce personalmente al candidato, el que decide quiénes tienen posibilidades de representarlos de manera digna y eficiente en el primer escalón de los órganos de gobierno del Poder Popular.
Los delegados son electos cada dos años y medio, mientras que los miembros de las asambleas provinciales y de la Asamblea Nacional lo son cada lustro, mediante el voto secreto y directo.
¿Qué mueve a los cubanos a acudir de manera masiva a los colegios electorales, tal como con seguridad ocurrirá el próximo 20 de octubre, en un hecho que se repite en las diez elecciones realizadas en los últimos 26 años, desde que se instauró este ejercicio democrático en la nación, tras la creación del Poder Popular?.
En un hecho inédito en la mayoría de los países. Ya en las primeros comicios se observó que el 95,2% de los ciudadanos ejercieron el voto, y en las últimas elecciones generales, de 1997, la cifra se elevó al 98,35%. Es decir la tendencia siempre ha sido la de una participación elevada.Een la soledad del voto, sin testigos, a solas con la conciencia, la ciudadania optó, en todos estos años de dura prueba en la economía nacional, por respaldar el proyecto socialista cubano.
Si la abstención es bajísima, el nivel de boletas en blanco y anuladas en los ultimos dos comicios generales, cuando son electos los delegados provinciales y diputados, fue, en 1992, de 3,04% y 3,99 %, y en 1998 apenas 3,36 y 1,66 respectivamente Tales cifras desmienten a quienes tratan de ignorar el apoyo de los cubanos a su sistema social, que les ha traído la dignidad humana, sus derechos ciudadanos a la salud, la educación, el deporte, la cultura, la seguridad social, la protección del Estado ante catástrofes naturales o humanas, desde 1959, cuando triunfó la Revolución.
Para quienes tratan de averiguar qué moviliza a una población de casi ocho millones de posibles votantes mayores de 16 años un domingo a las sedes electorales, hay que decirles que no existe secreto. La vida, la realidad cotidiana, es la fuerza única que los guía.
DE
CARA A LAS LISTAS
Luis Jesús González
Resulta muy común en estos días encontrar a los cubanos escudriñando
el registro de electores, una escena que se repite en los más recónditos
lugares.
Pese a que los enemigos de la Revolución han pretendido ignorarlos, una decena de procesos electorales confirman la vocación democrática de un pueblo que ha demostrado en las urnas su respaldo mayoritario a la opción socialista.
Y es que en este país bloqueado y difamado por décadas, participar en un proceso electoral es un derecho y no una obligación, ya que al arribar a los 16 años todo ciudadano puede ejercer el sufragio si está inscripto en el registro de electores.
De acuerdo con la Ley Electoral sólo se excluirán de dicha relación los incapacitados mentales, los condenados a privación de libertad, sanción subsidiaria o limitados por decisión judicial de sus derechos políticos por un tiempo.
La lista primaria de electores se conforma a partir de los registros de dirección actualizados por los Comités de Defensa Revolución (CDR), por lo que en esta ocasión han sido confeccionadas más de 128 mil listas en todo el país, las cuales constituyen la versión inicial del registro definitivo.
A diferencia de otras naciones que blasonan de democracias y en las que inscribirse en el registro electoral es una obligación, incluso bajo el temor de represalias judiciales, la organización de nuestra sociedad libra al ciudadano de cualquier trámite adicional para ejercer sus derechos políticos, toda vez que las listas responden a las mismas estructuras de los registros de direcciones elaborados por los CDR.
Según la legislación electoral vigente, el plazo de exposición de estas listas tiene un mes de duración, período en el que los electores tendrán la responsabilidad de agregar, modificar o esclarecer cualquier dato, así como incluirse en el caso que no hayan sido registrados.
Para los venideros comicios del 20 de octubre tendrán derecho al voto todas las personas que disfruten de sus derechos políticos, incluidos los que arriben ese día a la edad de 16 años, de ahí que todo ciudadano dispondrá hasta el 9 de septiembre para cualquier variación en las listas, incluso los que ingresen a la comunidad antes de esa fecha.
Votar es un derecho de cada cubano, pero para ejercerlo es preciso aparecer primero en el registro de electores, una responsabilidad individual.
Por eso es que la escena se multiplica y repite frente a las listas.
LA
ELECCIÓN MÁS TRANSPARENTE
Francisco Rodríguez Cruz
Quien tenga la posibilidad de navegar por Internet, que haga la prueba. Escriba en cualquier programa de búsqueda la frase "elecciones fraudulentas".
Miles y miles de sitios web de todos los confines del planeta claman por mayor transparencia electoral en sociedades presuntamente democráticas.
Las palmas en número de páginas sobre el tema se las lleva posiblemente nuestro vecino del Norte, donde la última y muy traumática elección presidencial reveló al mundo los entresijos de una farsa electorera que se vendía como modelo de democracia representativa y resultó un fraude espectacular.
Entre mucha anécdota que aburriría, resalta una investigación de la Universidad venezolana de Zulia, que se adentra en el tema de la credibilidad de las elecciones en América Latina, sobre la base de un acercamiento a ocho países de la región. El fundamentado estudio arrojó que en la mitad de ellos prácticamente el 70% de los encuestados considera fraudulentas las lidias electorales de sus respectivas naciones.
Por supuesto que Cuba no se incluyó en ese estudio, entre otras cosas tal vez porque la investigación se hizo mucho antes del 20 de mayo del 2002, y no fue hasta ese día que el mundo al parecer se enteró por boca del presidente George W. Bush, de que en Cuba hay elecciones.
Es una broma, claro. Lo cierto es que nuestro sistema electoral es incomparable con cualquier otro en el hemisferio occidental, y lamentablemente vivimos en una era donde no se admiten excepciones a la regla del orden político capitalista, o si me permiten trasladar un término de José Ingenieros, en una "mediocracia" imperial que desconoce o acosa a cualquier estado que vaya contra el dogma inoperante y desprestigiado de sus elecciones "libres".
Me dediqué entonces a revisar nuestra Ley electoral, y a contrastar algunos principios de nuestro funcionamiento democrático con las conclusiones de la mencionada investigación de la Universidad de Zulia. Y... ¡sorpresa! Los conocedores de los ordenamientos políticos plantean que la integración de los órganos electorales mediante mecanismos ajenos a los intereses partidistas favorecen la credibilidad de las elecciones. De arriba a abajo, y de abajo a arriba, no encontré en la Ley electoral cubana una sola mención al Partido, o a mecanismo partidista alguno en las comisiones electorales desde la circunscripción hasta la nación.
La confianza de la población en los poderes públicos y su apoyo y satisfacción con la democracia son otros dos factores que el estudio asocia a la valoración de transparencia de unas elecciones. Se parece bastante a ello, creo, el 85% de electores que tradicionalmente participan en Cuba en la nominación de candidatos y los porcentajes de votantes superiores siempre al 95 por ciento.
El otro elemento con el que determinan la valoración social de los sistemas electorales es la cantidad de partidos políticos involucrados, para concluir que mientras más existen -repito que lo dice una investigación de una prestigiosa universidad latinoamericana- menor es la credibilidad del proceso eleccionario. En Cuba, como se sabe, no hay ningún partido envuelto en las elecciones.
¿Por qué entonces hay quienes se empeñan en descalificar nuestras elecciones? ¿Porque no son iguales a otras? ¿O tal vez porque no dejan resquicio al desconocimiento de la voluntad popular, empeñada en no volver al pasado de república bananera en su versión contemporánea estilo Miami?
MILES
DE CANDIDATOS
Iliana Hautrive
Grandísimo error es creer que, en materia de elecciones, en Cuba hay un solo candidato. Quienes mejor lo podemos atestiguar somos los que por estos días participamos en los plenos de las organizaciones de masas y estudiantiles del país, para proponer a quienes componen la cantera de la que resultarán los delegados a las asambleas provinciales del Poder Popular y los diputados al máximo órgano legislativo de la Nación.
Eso por no hablar de los miles de compatriotas que han sido nominados por el pueblo como candidatos a delegados a las asambleas municipales, que serán elegidos por votación popular el próximo día 20 de octubre, y en segunda vuelta, si fuera necesario, el 27 del próximo mes.
En los plenos de las organizaciones de masas y estudiantiles, también representantes del pueblo están proponiendo a miles de ciudadanos de reconocida capacidad, prestigio y valores. Así fue en el del Consejo Nacional de la Central de Trabajadores de Cuba, efectuado este martes, en el que fueron aprobados unos 450 compañeros, quines conforman un abanico de oficios y profesiones representativos de toda la sociedad cubana.
Inicialmente las propuestas eran unas 435, pero los asistentes ejercieron, democráticamente, su derecho a opinar en favor de otros que hasta el momento no habían sido contemplados. Y así se argumentaron las propuestas de jóvenes destacados en la batalla de ideas que libra el país; o la de aquella mujer negra que conoció en carne propia los rigores del capitalismo en un apartado rincón del oriente cubano, nunca pudo calzar zapatos hasta que el triunfo revolucionario le abrió las puertas de La Habana para estudiar, y hoy es una destacada licenciada en enfermería en su provincia natal; o la del científico de la zona central del país empeñado en hacer avanzar la investigación de viandas tropicales.
Tal como ocurrió en el movimiento obrero, así lo están haciendo las organizaciones que en el país agrupan a las mujeres, a los campesinos, a los estudiantes de la enseñanza media y superior, en sus diferentes instancias. De hecho, la cantera es amplísima, salida desde el barrio y desde las mencionadas organizaciones, compuesta por miles de ciudadanos.
Valiosa gente como esta son las que en este país acceden a los órganos de Gobierno en los distintos niveles, incluida la Asamblea Nacional del Poder Popular, sin distinción de razas o creencias religiosas,
y sólo por el talento, mérito y consagración a la obra de la Revolución. Entonces, ¿quién dice que en Cuba sólo hay un candidato?
(Tomado del Trabajadores Digital)